UN
SISTEMA DE ENTRENAMIENTO MENTAL PARA LOS JUGADORES JAPONESES DE TENIS DE MESA
International Journal of Table Tennis Sciences, No. 1,
agosto, 1992
Por M.
Suzuki y otros
Traducción, Jorge H. Arango
Generalidades
En este
artículo se presenta un sistema de entrenamiento para los miembros del equipo
nacional japonés de tenis de mesa. Los
seis miembros del comité de sicología de la Asociación Japonesa de Tenis de
Mesa, llevamos a cabo el entrenamiento mental de los jugadores, durante un año
y medio. Las actividades que
constituyen tal programa de entrenamiento mental fueron:
-
Elaboración de evaluaciones sicológicas
-
Entrevistas individuales con los jugadores
-
Cintas de audio, para entrenamientos mentales
-
Reuniones con el panel de entrenadores
-
Observación del comportamiento de los jugadores, durante los partidos
–filmaciones de video
-
Reuniones del grupo de sicólogos
Los
jugadores reaccionaron positivamente a las entrevistas y a las filmaciones, y
las reuniones con los entrenadores también fueron muy efectivas. Con tales actividades, establecimos una
buena relación con los jugadores y con los entrenadores, y aquellos aumentaron
el conocimiento propio. Las relaciones
y el aumento del conocimiento de sí mismos, motivaron a los jugadores a
realizar más el entrenamiento mental, y lograron un desarrollo sicológico y
mejoras atléticas.
Palabras
clave: entrenamiento mental, consejos, intervención sicológica.
Introducción
Se dice
que el entrenamiento mental es necesario para que los atletas mejoren el
desempeño atlético. El propósito del
entrenamiento mental es el de hacer que los atletas estén conscientes de las
condiciones físicas y sicológicas, durante las situaciones de estrés en los
partidos, y capacitarlos para que tengan autocontrol y jueguen al máximo de su
potencial.
Se han
desarrollado muchos programas de entrenamiento mental; sin embargo, aunque la
mayoría de los jugadores y entrenadores comprenden la importancia de los
factores sicológicos, y tienen mucho interés en el entrenamiento sicológico, en
realidad pocos jugadores y entrenadores logran llevar completamente a cabo el
entrenamiento, debido a problemas con los mismos jugadores, tales como baja
autocomprensión, baja motivación, etc., o problemas en las circunstancias
externas que rodean a los jugadores, como baja comprensión mutua entre los
jugadores y el panel de entrenadores, etc.
La
Asociación Japonesa de Tenis de Mesa nos pidió a seis sicólogos deportivos, que
formáramos un grupo que eliminara tales dificultades y mejorara el desempeño
atlético de los miembros del equipo nacional japonés de tenis de mesa; llevamos
a cabo el entrenamiento mental, desde Junio de 1987, y en este artículo
describimos el proceso ejecutado.
Procedimientos
del proyecto
El
proyecto se desarrolló en dos fases, como sigue:
I-
Primera fase: sesión
1-9 (1987/Jun - 1987/dic). En esta fase
buscamos conocer a los jugadores, al panel de entrenadores y sus circunstancias,
y comenzamos a diseñar un programa de entrenamiento mental, con base en cuatro
líneas.
En
primer lugar, llevamos a cabo tres tipos de pruebas sicológicas, las cuales
tres de nosotros habíamos ejecutado anteriormente al equipo de tenis de mesa
nacional japonés. En segundo lugar, los
miembros de equipo fueron divididos igualmente entre los seis, para un contacto
persona-a-persona. Luego de crear un
archivo de entrevistas para cada jugador, que contenía la historia de su vida,
la historia atlética, etc., lo entrevistamos para comprender sus rasgos de
personalidad, problemas sicológicos, etc.
En tercer lugar, le suministramos a cada jugador varias cintas de audio,
sobre entrenamiento mental, producidas por la Asociación Japonesa de Deportes Aficionados,
para que pudiesen aprender las técnicas del entrenamiento mental, tales como la
relajación, visualización, etc., y nos comunicamos varias veces con los
jugadores, con respecto a esas cintas, por medio de cartas y llamadas
telefónicas. En cuarto lugar,
sostuvimos reuniones con el panel de entrenadores, de tres a seis horas de
duración cada una, para comprender el otro punto de vista sobre los jugadores.
En esta
fase, no pudimos confirmar que el desempeño atlético hubiese mejorado
efectivamente. Entonces, este período
fue uno de establecimiento de una relación de trabajo, con los jugadores y con
los entrenadores.
2-
Segunda fase: sesión
10-23 (1988/ene - 1988/dic)
Con
base en los resultados de la primera fase, y las solicitudes del panel de entrenadores,
decidimos hacer el intento de mejorar directamente el desempeño atlético.
En
primer lugar, hicimos que cada jugador continuase con las cintas de audio, y
varias veces los llamamos por teléfono y les enviamos cartas, para asegurarnos
de que las estaban utilizando.
En
segundo lugar, observamos y analizamos las acciones corporales y las
expresiones faciales de los jugadores, durante los partidos, con el fin de
aumentar sus percepciones de los esquemas de comportamiento, promover un cambio
de éste y motivar el entrenamiento mental.
Durante
los novenos campeonatos asiáticos en Niigata, dos de nosotros elaboramos una
lista sobre los comportamientos negativos o positivos de los jugadores en el
juego (ver la tabla 1), y simultáneamente hicimos una grabación de los
jugadores, tanto del frente como de espaldas.
Encontramos que, comparativamente, expresaban pocos gestos faciales y
acciones corporales positivas.
A
continuación, hicimos una edición de las cintas, para reunir los
comportamientos positivos y los negativos.
En entrevistas individuales con los jugadores, se les mostraron tales
cintas, y se les urgió para que expresaran acciones corporales y gestos
faciales positivos, muchas veces durante los partidos (ver la tabla 2).
Adicionalmente,
llevamos a cabo, desde la primera fase, entrevistas individuales con los
jugadores, pruebas sicológicas, y reuniones con los entrenadores, con el fin de
obtener una mejor comprensión de aquellos, y establecer estrechas relaciones.
Actividades
que constituyeron el programa de entrenamiento mental
El
programa de entrenamiento mental que desarrollamos comprendió seis aspectos:
1-
Evaluación sicológica. Se llevaron a
cabo, periódicamente, tres tipos de pruebas sicológicas: el egograma de Toudai-shiki,
el inventario de la motivación deportiva de Taikyo, y el inventario de la
personalidad de Maudsley, con el fin de obtener los trazos sicológicos de los
jugadores, e identificar los cambios que se presentasen.
2-
Entrevistas individuales con los jugadores.
Se realizaron unas cinco o seis entrevistas, cada una de aproximadamente
una hora de duración, la mayor parte de las cuales fue ejecutada en los
campamentos de entrenamiento. Cuando se
detectaron problemas sicológicos, los animamos a que se comprendieran a sí
mismos, y a que trataran de cambiar sus esquemas de comportamiento; los
entrevistamos siguiendo las tres actitudes básicas de C. Rogers, la actitud
positiva incondicional, la comprensión enfática, y la naturalidad.
3- La
utilización de cintas de audio, de entrenamiento mental. Al suministrarle las cintas a cada jugador,
deseábamos que aprendiesen varias técnicas de entrenamiento mental, pero esto
fue difícil, pues raramente pudimos encontrarnos, para servirles de guía. Una vez, cada una o dos semanas, hubieran
sido necesarias.
4-
Reuniones con el panel de entrenadores.
Se realizaron cinco reuniones con el grupo de entrenadores, cada una de
tres a seis horas de duración, la mayoría de ellas efectuadas en los
campamentos de entrenamiento. En tales
reuniones, informamos a los entrenadores sobre los resultados de las pruebas
sicológicas y de las entrevistas (si lo permitía la privacidad), y ellos nos
informaron en lo que concernía a las condiciones físicas y sicológicas de los
jugadores, en las practicas y en los partidos, continuando con discusiones
acerca de cada jugador, obteniendo un profundo conocimiento de ellos.
5-
Observación del comportamiento de los jugadores, durante los partidos. Observamos, filmamos con vídeo y analizamos
el comportamiento de los jugadores, considerando las acciones corporales y las
expresiones faciales, buenas y malas, como se mencionó anteriormente. El objetivo de esta componente fue el de
inducir a los jugadores a que controlasen las emociones, controlando las
acciones del cuerpo y las expresiones faciales.
6-
Reuniones del grupo de sicólogos.
Tuvimos 14 reuniones, con el fin de discutir los eventos, a medida que
se presentaban, y para planear las siguientes acciones.
Discusión
El
entrenamiento mental que llevamos a cabo tuvo dos aspectos, uno para el jugador
mismo, y el otro para las circunstancias a su alrededor; lo primero involucró
las pruebas sicológicas, las entrevistas individuales con el jugador, y la
observación del comportamiento de los jugadores, durante los partidos, y lo
segundo, las reuniones con el panel de entrenadores. Los jugadores reaccionaron positivamente a las entrevistas:
"Fue muy bueno para mí, hablar francamente"; "fue bueno para mí,
porque pude decir cosas que no podía decirlas a los entrenadores, ni a los
directivos, etc.". Tales
comentarios significan que nos vinculamos con los jugadores, lo que quiere
decir que tuvimos las relaciones necesarias para aconsejar y entrenar. Los jugadores también apreciaron altamente
las grabaciones de vídeo; cuando uno de ellos vio la edición del torneo
asiático, dijo: "A causa de que me mostraron directamente las acciones
corporales y las expresiones faciales buenas y malas, pude comprender la
importancia de tener una buena imagen mental del desempeño"; otro comentó:
"Las cintas fueron muy instructivas para mí; en los Juegos Olímpicos de
Seúl jugué con un poco de acción excesiva". Consideramos que tales anotaciones indican que los jugadores
habían llegado a estar altamente motivados para llevar a cabo el entrenamiento
mental. Además, Juzgamos que los vídeos
habían aumentado la propia percepción de los jugadores.
Las
reuniones con los entrenadores también fueron muy efectivas. Las discusiones acerca de las personalidades
y los esquemas de comportamiento de los jugadores, establecieron una buena
relación con los entrenadores; la evidencia de lo anterior fue que el panel de
entrenadores elogió nuestro trabajo, y cambiaron la manera de tratar a los
jugadores. Como resultado de la
relación, las reuniones del panel de entrenadores fueron semejantes a sesiones
grupales de consejos, para la comprensión de los jugadores y de cada uno de los
otros.
Las
relaciones y la mejora en el autoconocimiento aumentaron el entrenamiento
mental; con este resultado, juzgamos que los jugadores fueron, realmente, hasta
cierto punto, influidos positivamente por el entrenamiento mental, es decir,
tuvieron un desarrollo sicológico y mejoraron atléticamente. Esperábamos que estos resultados se
reflejasen teniendo buenas actuaciones en los campeonatos de tenis de
mesa. Los entrenadores informaron de
mejorías claras en los juegos, juzgados de acuerdo con los criterios
evaluativos estándares.
En ese
momento, no fue claro cual de las actividades pudo ser la más útil; sin
embargo, estamos convencidos, en primer lugar, de que el grupo de sicólogos
debe establecer una relación con los jugadores, y que éstos a su vez tienen que
llevar a cabo varios métodos que aumenten la propia percepción. Creemos, por consiguiente, que las
relaciones y el propio conocimiento, son los puntos esenciales para el
entrenamiento mental.
Para
los propósitos anteriores, se necesita que haya un número suficiente de
sicólogos para operar efectivamente tal programa.
Tabla 1
- Ejemplos de comportamientos
Positivos Negativos
Adoptar la pose de "vencedor” Agachar la
cabeza
Exclamar "iBuena!" Ir
por la bola, desganadamente
Decir "Un punto más" Suspirar
Saltar alegremente
Tabla 2
- Ejemplo de sugerencias para los jugadorees
Jugador
Sugerencia
A Contacto
ojo-a-ojo
Cuando
se logra un punto o se juega mejor, mirar detenidamente al contendor.
B Acción
del cuerpo
Mover
las piernas con pasos cortos y rápidos, después de anotar puntos.
C Autopresentación
Adoptar
la pose de "vencedor", mirando fijamente al contendor
Nota de
JHA. Se omite la lista de referencias.