¿Quién
era María?
¿Qué dice la Biblia?
La Biblia se refiere a María más de veinte veces.2 Mateo honra su nombre en la genealogía de Jesús. El evangelio habla de su compromiso nupcial con José y la concepción de Jesús por el Espíritu Santo cuando aún era virgen. José quería romper el compromiso calladamente, pero fue informado por un ángel en un sueño, creyó la historia de la preñez de su prometida y asumió la responsabilidad de cuidar de ella y su hijo. Los hombres sabios del Oriente visitaron la familia y dejaron preciosos regalos para el niño.
Marcos menciona que María, junto con los hermanos y hermanas de Jesús, estaba presente cuando su hijo predicó en la sinagoga un sábado. Lucas identifica a María como prima de Elisabet, cuyo esposo Zacarías era sacerdote.
Lucas ofrece una narración detallada del
encuentro de María con el ángel Gabriel, quien le dice que ella "ha
hallado gracia delante de Dios".
Daría a luz un niño cuyo nombre sería Jesús, hijo del Altísimo. Asombrada, María preguntó: "¿Cómo puede
ser esto ... si yo soy virgen?" Después que el ángel le explicó que iba a
concebir por el poder del Espíritu Santo para dar a este mundo un Salvador,
ella respondió: "Yo soy sierva del Señor ... sea hecho conmigo como tú has
dicho". La obediencia y sumisión sucedieron a la fe.
Durante la visita de María a su prima, el hijo
por nacer de Elisabet dio un brinco de gozo en su vientre, reconociendo la
presencia del niño santo. Elisabet "llena del Espíritu Santo" clamó
en alta voz: "¡Bendita eres tú entre las mujeres, y bendito es el fruto de
tu vientre!" Luego, ella llama a María "la madre de mi Señor".
"Más humilde que nunca antes, María se
dedicó a magnificar el nombre del Señor en esos emotivos versos (Lucas 1:46-66)
que han llegado hasta nosotros como el inmortal "Magnificat", el
himno de alabanza a Dios por sus maravillosas obras. Este canto jubiloso
provenía de su corazón, y en su riqueza y alcance proyecta una experiencia
espiritual de amplio espectro. Por este
canto podemos percibir que María conocía los antiguos Salmos de su pueblo y
también el Canto de Ana".3
José y
María procedían de Belén. No hubo lugar en la posada para ellos, y a pesar de
ello María dio a luz al hijo de la promesa.
Los pastores vinieron a rendir homenaje luego que los ángeles les
anunciaron la venida del Salvador. María "atesoró todas estas cosas y las
ponderó en su corazón".
Después de los tradicionales ocho días, Jesús fue
circuncidado. Entonces, luego de cuarenta días, María se preparó para los ritos
de la purificación. Mientras Jesús es dedicado en el Templo de Jerusalén, el
buen Simeón, dirigido por el Espíritu Santo, encontró la ocasión para bendecir
al niño. Simeón alabó a Dios por enviar
luz a los gentiles y salvación a los judíos. Su profecía de que una espada
penetraría el alma de María resonó años más tarde al pie de la cruz.
Pero
el rey Herodes ya estaba buscando al niño para eliminarlo. La familia huye a
Egipto para regresar a Nazaret después de la muerte de ese rey. Cumplidos los doce años, Jesús acompaña a
María y José a Jerusalén en ocasión de la Pascua. En el camino de regreso los
padres terrenales del Señor se aterrorizan ante el descubrimiento de que Jesús
se había perdido. Volvieron a Jerusalén.
Y hallaron a Jesús discutiendo con los maestros del Templo. El les dice
a sus padres que debe atender los negocios de su Padre. Otra vez, las Escrituras registran que María
"atesoró todas estas cosas en su corazón".
Juan describe el casamiento en Caná de
Galilea. Cuando María le dice a Jesús que la provisión de vino para la boda se
había agotado, éste le recuerda: "Mi tiempo no ha llegado aún". Con
fe implícita ella le dice a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les
mande".
Jesús recordó las necesidades de su madre
terrenal. Agonizando en la cruz, la dejó al cuidado tierno de Juan, su amado
discípulo. María escuchó las gratas nuevas de la resurrección de María
Magdalena y se unió a los hombres y mujeres en el aposento alto después de la
ascensión.
El arte
sagrado y María
Según
Roger Calkins "el culto a la Virgen, que tiene sus orígenes en el siglo
XII, floreció en el siglo XIII y trajo consigo nuevas actitudes relativas a la
función de la Virgen, la madre humana del hijo de Dios, así como la intercesora
para la salvación de la humanidad”.4
Junto con el desarrollo del culto, florecieron
obras de arte y artesanías dedicadas a María. Muchos símbolos fueron
agregándose a su retrato: la lila denotan do virginidad; las violetas
simbolizan humildad; el jardín cerrado, su pureza; e portal que simbolizaba la
castidad sólo abierta por el Espíritu Santo; un baúl abierto y la fuente para
expresar su estad virginal y el hecho que Dios llenó el vientre vacío de María
con agua de la fuente de la vida una vez que dio a luz al niño Jesús.
Algunas obras de arte muestran la manos de
María acunando a su bebé, señalando hacia él, o mostrando una actitud de
bendición. La famosa escultura d Miguel Angel La Piedad, (1498-1499) que está en la Basílica de San Pedro, en
Roma, presenta a María en posición de superioridad como la línea vertical,
sobre el cuerpo de su hijo inerme cruzándole la falda, agregando la línea
horizontal a la escultura. Muerte de la
Virgen , un mosaico de Palermo, Italia, ilustra el pensamiento de aquel
tiempo. Es una miniatura que representa
a María envuelta en un sudario en el momento en que su espíritu está siendo
tomado para ser trasladado a los cielos por Cristo y sus ángeles.
Posteriormente se advierte más veneración en
el arte y la literatura. El Himno a María, un antiguo poema inglés, la llama
"la reina del paraíso"5, proveniente de la línea real de
David, lo que implica que ella es noble por nacimiento. No sólo María es
contemplada como la Reina del Cielo sino que el Mosaico en el ábside de Santa
María en Trastevere, Italia, muestra a Cristo y María compartiendo el
trono. Una talla de marfil en el Louvre de París, revela cómo ocurrió esto:
¡Cristo mismo la coronó!
Una talla llamada Virgen de marfil con el niño incluye
una manzana, reminiscencia del Edén. Cristo es el segundo Adán y del mismo modo
María, por su especial relación, es vista como la segunda Eva.
El Libro
de las Horas en La Haya, Holanda,
contiene una ilustración, Donantes arrodillándose delante de la Virgen y el
Niño,6 en la cual María es exhibida mediando entre la humanidad
y Cristo.
De esta manera, a través de la edades en la
tradición europea, María emerge como la corredentora, sentada en los cielos
junto con Cristo, su hijo.
Para que los protestantes comprendan la entronización de María en la teología católica, debemos considerar en primer lugar el punto de vista católico romano sobre la Virgen.
Primero,
la perpetua virginidad. La
teología católica enseña que María fue virgen antes del nacimiento de su hijo y
que se mantuvo así por el resto de su vida.
Segundo,
la inmaculada concepción. Christopher
Kaczor dice: "La inmaculada concepción se refiere... a la excepción del
pecado original de María a partir del primer momento de su concepción".
Tercero,
la asunción corporal. La
persona total de María, en cuerpo y alma, fue trasladada al cielo al fin de su
vida, diferenciándose de Cristo que ascendió y de los santos, cuyas almas
ascendieron pero no sus cuerpos.7 Esta enseñanza católica es dogma,
esto es, una creencia que no cambia. Mark Brumley lo explica así: "El
dogma de la asunción significa que la Virgen María ahora experimenta en los
cielos esa unión del cuerpo y el alma glorificados que su hijo disfruta. Ella no es un espíritu descarnado sino una
persona humana completa, cuerpo y espíritu, materia y espíritu, reinando con
Cristo".8
Cuarto,
María co-mediadora. Eamon R.
Caroll dice: La "santa Iglesia honra con especial amor a la Bendita María,
Madre de Dios, quien se une por un inseparable lazo a la obra salvífica de su
Hijo". Y más adelante: "el
cuerpo entero de los fieles derrama urgentes súplicas delante de la Madre de
Dios y de la humanidad, dado que ella, que ayudó en los comienzos de la Iglesia
con sus oraciones, puede ahora, exaltada como está sobre todos los ángeles y
los santos, interceder delante de su Hijo en el compañerismo de todos los santos".9
Quinto,
las apariciones de María. En la
segunda mitad de este siglo, la Iglesia Católica Apostólica Romana ha
reivindicado por lo menos 69 apariciones de María.10 Ver columna
aparte.
¿Por qué ocurren estas cosas sobrenaturales? De
acuerdo con un comentador católico: "El sueño [de San Juan Bosco] aparece
señalando dos de los pilares del catolicismo que son esenciales durante este
tiempo de gran tensión: el hecho que Jesús, verdaderamente presente en la
Eucaristía es la salvación de todos los que creen en él, y que la Inmaculada
Virgen, la madre [sic] de Jesús, estará siempre dispuesta a ayudar a todos los
que busquen a su Hijo. Son precisamente
estos dos elementos de la fe católica
los que son vigorizados, reforzados y ofrecidos a la atención del público por
medio de los recientes informes recibidos durante las apariciones marianas y
los milagros eucarísticos"11
Los adventistas, al igual que nuestros amigos
católicos, creemos que María fue elegida por Dios para jugar un papel único
como la madre del Salvador. Sin
embargo, basados en las Escrituras, rechazamos la veneración de la persona de
María, incluyendo la creencia de que ella está en el cielo y actúa como
mediadora entre el pecador y el Salvador. La Biblia enseña que podemos
acercarnos a Jesús directamente por la oración y que él es nuestro único y
suficiente mediador.12 Creemos que María, como todos los creyentes
redimidos, está aguardando la resurrección.
Los
adventistas también rechazan el concepto de la inmaculada concepción. La
afirmación paulina de que "el pecado entró al mundo por un hombre, y la
muerte por el pecado, y de esta manera la muerte vino a todos los hombres por
cuanto todos pecaron", (Romanos 5:12) se aplica también a María. Elena
White comenta: "La única esperanza de redención para nuestra especie caída
está en Cristo; María podría hallar la salvación únicamente por medio del
Cordero de Dios. En sí misma, no poseía
méritos. Su relación con Jesús no la
colocaba en una relación espiritual con él diferente de la de cualquier otra
alma humana. Así lo indicaron las palabras del Salvador. El aclara la
distinción que hay entre su relación con ella como Hijo del hombre y como hijo
de Dios. El vínculo de parentesco que había entre ellos no la ponía de ninguna
manera en igualdad con él".13
¿Entonces, cómo deberían relacionarse los adventistas con María? A
partir de nuestra creencia de que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios,
rechazamos la devoción a los santos. La tradición católica ha elevado a María a
una posición en la cual ella recibe una veneración casi equivalente a la de
Cristo mismo. Por otro lado, podríamos
aprender a dar a María la atención que ella merece, como la persona que fue
especialmente escogida para criar y nutrir al Hijo de Dios, el Salvador del
mundo.
Quizás debamos considerar lo escrito por Lucy Shaw, poeta y ejecutiva editorial: "Podría ser diferente si evitáramos los dos extremos y miráramos a María con suficiente claridad como para ver la mujer que la Biblia muestra. María no sólo fue un simple mortal, suficientemente modesta y sin pretensiones como para que podamos identificarnos con ella, sino que codea nuestra egocéntrico "generación del yo" para mostrarnos la senda de Aquel centrado en Dios, el fiel, el obediente.14
La Iglesia Católica Romana ha informado sobre
un creciente número de apariciones y mensajes marianos, que incluyen los
siguientes:
q
Nuestra Señora del Rosario,
Próuille, Francia, 1208. A partir de
entonces el rosario fue predicado y presentado como un remedio para la herejía
y el pecado. Esta aparición llevó a la
fundación de la orden domínica.
q
La Virgen Negra,
Czestochwá, Polonia, 1382. Una pintura atribuida a San Lucas fue exhibida en
1430. Ante la aparición de la
"Madona" murió un saqueador. La Virgen Negra ha pasado a ser el
símbolo de la unidad polaca.
q
Nuestra Señora de
Guadalupe, Guadalupe, México, 1531. Juan Diego, un indio azteca, afirmó haber
visto a la virgen cuatro veces. Su tío revivió y el mismo recibió el mensaje
que tenía que construir una iglesia. La imagen de la virgen está preservada en
un poncho. Se estima que se convirtieron unos seis millones de aztecas.
q
Nuestra Señora de Lavang,
Lavang, Vietnam, 1798. Durante una fuerte persecución contra los católicos,
María apareció y ofreció seguridad de que todas las oraciones serían
contestadas. Allí fue construida una iglesia en 1886, ampliada en 1928, y
destruida durante la guerra de Vietnam.
q
Nuestra Señora de la
Medalla Milagrosa, París, Francia, 1830. En medio de las complicaciones
enfrentadas por el trono y una ola de miseria mundial, varias curaciones y
conversiones fueron identificadas y atribuidas a una medalla conmemorativa de
la aparición de María.
q
Nuestra Señora de Lourdes,
Lourdes, Francia, 1858. Bernadette vio 18 visiones de María. En una visión se
le dijo que cavara un hoyo. Surgió una fuente curativa y Lourdes se volvió un
sitio de peregrinaje muy importante.
q
Nuestra Señora de Fátima,
Fátima, Portugal, 1917. Tres niños vieron muchas visiones durante seis meses. Fueron
atemorizados por una visión sobre el infierno. Las visiones mencionaban el fin
de la Primera Guerra Mundial y predecían la Segunda. Estas visiones afirmaban
que el mundo iba a ser castigado por haber ofendido a Dios.
q
Nuestra Señora de
Medjugorje, Mediugorje, Yugoslavia, 1981. María les dio a seis jóvenes diez
secretos. Su mensaje fue simple: convertirse, rezar, ayunar, regresar a Dios y
soportar los futuros sufrimientos al aproximarse la humanidad a una catástrofe
autoprovocada.
2. Mateo
1:16, 18, 20; 2:11,13; 13:55; Marcos 6:3; Lucas 1:27, 30, 34, 38, 39, 41, 46,
56; 2:5, 16, 19, 34; Juan 2:1, 3, 5; Hechos 1:14.
3. Edith
Deen: All the Women of the Bible
(San Francisco: Harper & Row, 1955), p. 160.
4. Robert G
Calkins: Monuments of Medieval Art
(New York: E. P. Dutton, 1979), p. 137.
5. Burton
Raffel: Poems From the old English(Lincoln:
University of Nebraska Press, 1964).
6. Calkins,
p. 219.
7. Munificentissimus Deus (bula de] papa
Pío XII, 1950).
8. Mark Brumley:
"Mary's Assumption: Irrelevant and Irreverent?" Catholic
Dossier (Mayo/junio 1996).
9. Eamon R.
Carroll y O. Carm: "Light on Our Blessed Lady", Catholic Dossier, Ibíd.
10.
Disponible en: http://www/membersaol.com/bjwl106/miarian12.html
11.
Disponible en: http://wwwmembers.aol.com/bjwl106/
marian1b.html
12.
Ver Mateo. 7:7-1 1; Juan
14:13, 14; 15: 1 6; 16:23; 24; Hebreos 4:14-16; 7:24, 25; 9:15; 12:24; 1
Juan 2: 1.
13.
El Deseado de todas las,Gentes (Mountain View, Calif: Pacific Press Publ. Assn., 1955), p. 120. En este emotivo retrato literario de Jesús,
Elena White se refiere varias veces a María: Su pobreza (pp. 30, 34, 35); su fe
en el nacimiento de Cristo (73); su rol como la primera maestra humana de
Cristo (50); su concepto erróneo de la misión de Cristo (38, 61, 69, 288); su
participación en los sufrimientos de Cristo (38, 69, 119, 693); sus
perplejidades en el hogar (65, 60, 69,288); su esperanza durante la boda de
Caná (119); su relación espiritual con Cristo (120); y el tierno cuidado que
demostró Jesús por María en la crucifixión (700).
14.
Luci Shaw: "Yes to Shame
and Glory", Christianity Today, (12
de diciembre, 1986), p 22.
Fuente: Revista Diálogo
Universitario – Volumen 11 N° 3
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