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- No tendrás otros dioses fuera de mí.
- No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que
hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra. No te inclinarás a ellas,
ni las honrarás. Porque el Eterno tu Dios soy yo, fuerte, celoso, que
visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y la
cuarta generación, a los que me aborrecen. Pero trato con invariable
amor por mil generaciones a los que me aman y guardan mis Mandamientos.
- No tomarás el nombre del Eterno tu Dios en vano.
Porque el Señor no dará por inocente al que tome su nombre en vano.
- Acuérdate del día sábado para santificarlo. Seis días
trabajarás y harás toda tu obra. Pero el sábado es el día de reposo del
Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu
hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que
está dentro de tus puertas. Porque en seis días el Eterno hizo el cielo,
la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día.
Por eso, el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo.
- Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se
alarguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.
- No matarás.
- No cometerás adulterio.
- No hurtarás.
- No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
- No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la
esposa de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su
asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
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