www.newsport.com
El Chelsea corona Europa.
 -Por primera vez en su historia, el equipo londonés se hizo con la Champions League frente a un Bayer Múnich muy superior, además anfitrión del torneo ya que la final se jugó en su campo (AllianzArena). El resultado, después de 120 minutos fue de empate a uno, pero en los penaltis, un fantástico Drogba, que habiá metido anteriormente un gol a la salido de un corner, para emapatar el partido i demostrar que este club quería su primer gran título europeo.

Drogba.Fantástico partido del marfileño, que ya fue responsable directo del K.O. del Barça en semifinales. Marcó el tanto del Chelsea y no le tembló el pulso en la pena máxima definitiva. Mario gómez.El delantero del Bayern no pudo coronar una estupenda temporada en el aspecto goleador y falló en el partido más importante de su vida. Se le vio poco y casi siempre desacertado. Puede que el fútbol del Chelsea no enamore y que el Bayern haya puesto mucho de su parte para perder esta final pero un futbolista de la trayectoria de Didier Drogba merecía una noche como ésta. Grande, muy grande la puesta en escena del marfileño en el partido de su vida, porque a sus 34 años difícilmente iba a vivir un encuentro de esta trascendencia emocional y mediática.
El muro de nuevo Como ante el Barça, el Chelsea planteó una defensa numantina que le permitió sobrevivir a las constantes acometidas de los muniqueses. No será vistoso su fútbol pero sí efectivo.
Pocos equipos hay tan fiables como el Bayern. Históricamente, el club bávaro se ha distinguido por una formidable capacidad de resistencia, por una habilidad congénita para rehacerse ante las situaciones más adversas. Pero hay una combinación que le resulta letal: final de Champions más un rival inglés. El primer verdugo inglés del Bayern fue el Aston Villa, en la final de 1982 (1-0). El club de Birmingham daba la gran sorpresa ante todo un tricampeón continental. Aunque aquella derrota de un Bayern crepuscular queda ya demasiado lejana en el tiempo. Sin embargo, la inmensa mayoría de los hinchas del Bayern presente este sábado en el Allianz sí vivió el increíble desenlace de la final de 1999, disputada en el Camp Nou ante el Manchester United. Un partido dominado de cabo a rabo por los alemanes, que no sólo se adelantaron en el marcador, sino que enviaron dos balones a los postes. No pareció una desgracia hasta el final, cuando Teddy Sheringham, a la salida de un córner, lograba empatar para los ingleses con el tiempo cumplido. La hecatombe vino en otro saque de esquina, en el último minuto del tiempo añadido, que Ole Gunnar Solskjaer convirtió en el 2-1 para el ManU, que aquel año conquistó el 'treble'. Otro saque de esquina condenó al Bayern en la final del Allianz, 'su' final. Situación casi calcada a la de Barcelona: córner de Mata y cabezazo impecable a la red de Didier Drogba a falta de un minuto de juego. Pero la final de 2012 fue incluso más cruel para el Bayern que la del 99. Entonces murió de una estocada rápida. Ayer, el Chelsea prolongó su agonía hasta los penaltis, y hasta le ofreció la posibilidad de evitarlos. Pero Cech adivinó el tiro de Robben y dejó mudo a tres cuartas partes del aforo del Allianz, que también recordó en ese momento la final de Champions jugada en Madrid en 2010. No es fácil jugar dos finales en tres años, ni tampoco es estadísticamente demasiado probable perderlas ambas. Lo que es seguro es que el Bayern volverá. Siempre lo hace.


Portada                      Seguir noticia