Autor:
Heydi Cordero
Las tecnologías de información y comunicación son una herramienta
fundamental en la vida moderna. Se han vuelto indispensables a nivel social,
cultural y económico, por lo que su uso en la mejora de los servicios de los
centros de documentación y bibliotecas no es la excepción.
Las TIC pueden ser usadas, tanto en
bibliotecas, archivos, museos, y centros de documentación como base para una
mejor toma de decisiones en cuanto al almacenamiento de información, documentación
y organización de datos, con el propósito de ampliar las posibilidades de
desarrollo de estos lugares. Además, las TIC han permitido validar y defender
una nueva visión que plantea el rol de la tecnología como facilitadora
más que como condicionadora de los procesos de
documentación y almacenamiento de información. Igualmente, se considera que la incorporación de las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación generará un nuevo enfoque de
desarrollo basado en la nueva sociedad del conocimiento y, por ello,
involucrará a toda la población en este proceso de cambios puesto que permiten
que la búsqueda de información sea más interactiva y menos tediosa.
Asimismo, se puede decir que las TIC impactan de manera directa sobre
los servicios de documentación y bibliotecas ya que la creación y mantenimiento
de una base de datos tecnológica adecuada permite que el proceso de almacenaje
de datos sea mayor debido a la capacidad que tienen las computadoras en sus
memorias. Además, las TIC han dado la oportunidad de crear entornos virtuales,
los cuales son utilizados para contextualizar colecciones, permitiendo así que
toda la información pueda ser utilizada a través de bases datos en línea.
Otro de los importantes beneficios que ha proporcionado la
incorporación de las TIC, en estos servicios de biblioteca, archivos y museos, es
que estos centros ya no se encuentran limitados a la hora de dar información
debido a que no sólo ofrecen los objetos (libros, documentos, piezas) presentes
en sus colecciones sino que la digitalización de las mismas, les permite
ampliar su capacidad de almacenamiento y esto les da la oportunidad de llegar a
un público mayor.
Por otro lado la digitalización de libros, documentos, obras de arte,
entre otros, permite que estas puedan ser vistas por todo el mundo sin dañarlas
y poner en riesgos su preservación para las futuras generaciones. Es por esto
que cada día
que pasa los servicios ofrecidos se están basando en tecnologías Web, lo cual proporciona
la conexión a través de Internet, superando las barreras de espacio y tiempo permitiendo
así acercarnos cada vez más a las “bibliotecas sin paredes”. La aparición de
estos nuevos servicios facilitados por las TIC supone la interconexión de las
bibliotecas con otras unidades de información para aunar esfuerzos a la hora de
prestar un mejor servicio. Las TIC han jugado un papel destacado en los sistemas
de dirección y gestión de las bibliotecas ya que han facilitado la
sistematización de los procesos asociados a cada uno de los servicios prestados.
La sistematización de estos procesos permite recoger información que puede ser
explotada para facilitar la toma de decisiones además de ser utilizada en las
evaluaciones de calidad que habrán de realizarse para alcanzar el
reconocimiento de calidad por parte de las agencias acreditadotas.
No obstante, se ofrecen ya nuevos servicios a las personas que se
desplazan a las bibliotecas, como la consulta de catálogos en línea,
enriqueciendo los datos bibliográficos con información sobre disponibilidad de
documentos o las reservas pendientes; el acceso a bases de datos en CD-ROM bien
consultando a un bibliotecario, quién actúa como intermediario, o bien mediante
el acceso directo a ordenadores personales dotados de lector para este tipo de
soporte, o la utilización de software de interés para los usuarios, en especial
de aplicaciones ofimáticas.
Gracias a la automatización también mejoran claramente los servicios
tradicionales de las bibliotecas. Por ejemplo, los documentos están a
disposición de los usuarios de forma mucho más rápida, ya que la catalogación
cooperativa acorta el tiempo que transcurre desde la adquisición hasta la
colocación de los materiales en las áreas de libre acceso para el público; el
préstamo se realiza de forma más rápida y precisa, evitando esperas prolongadas
ante los mostradores de circulación y haciendo posible en todo momento la
información sobre la situación de un documento, y las fuentes de referencia
electrónicas están más actualizadas y su consulta es más sencilla para el
usuario.