Leon Felipe

DAME TU OSCURA HOSTIA

No te apiades de m�, luz cenicienta. Dame tu oscura hostia, tu �ltimo pan... Un sue�o sin retorno y sin recuerdo. D�jame hundirme en ese pozo negro, m�s abajo del limo y de la larva... Donde la vida es un fantasma verde que nadie vio jam�s. Le�n Felipe

QUIERO... SUE�O

No me cont�is m�s cuentos, que vengo de muy lejos y s� todos los cuentos. No me cont�is m�s cuentos. Contad y recontadme este sue�o. Romped, rompedme los espejos. Deshacedme los estanques, los lazos, los anillos, los cercos, las redes, las trampas y todos los caminos paralelos. Que no quiero, que no quiero, que no quiero, que no quiero que me arrullen con cuentos, Que no quiero, Que no quiero, Que no quiero, Que no quiero que me sellen la boca y los ojos con cuentos, que no quiero, que no quiero, que no quiero, que no quiero que me entierren con cuentos, que no quiero, que no quiero, que no quiero, que no quiero verme clavado en el tiempo, que no quiero verme en el agua, que no quiero verme en la tierra tampoco, que no quiero, a su ovillo, como un hilo de barba sujeto. Quiero verme en el viento, quiero verme en el viento, quiero verme en el viento, quiero verme en el viento... quiero... �quiero!... sue�o... �sue�o! Soy gusano que sue�a... y sue�o verme un d�a volando en el viento. Le�n Felipe

EL CRISTO... ES EL HOMBRE

�Y si el Hombre, no Dios, se llamase jesucristo?... �Si la sangre del Hombre... fuese la sangre divina del Sol... la esencia luminosa de los astros? �Si con su sangre el Hombre pudiese salvar y redimir a los Dioses? Estoy preguntando... �No puedo yo preguntar? �No han arrojado sobre mi todas las sombras? ... Y �no puedo yo levantar todas las preguntas? Y... �si hubiese dos clases de hombres? Y... �si hubiese dos Espa�as, por ejemplo? �La Espa�a del poeta dom�stico y ret�rico... y la Espa�a del poeta prometeico, heroico y revolucionario?... �La Espa�a de las formas que se desgastan y la de las esencias eternas? �La de las formas que se mueren y la de las esencias que comienzan a organizarse de nuevo? ... Y afirmo, ya no pregunto: En la Espa�a de las formas desgastadas est�n los s�mbolos obliterados... los ritos sin sentido... los uniformes inflados las medallas sin leyenda los hombres huecos los cuerpos de serr�n el poeta dom�stico y ret�rico, la ex�gesis farisaica, el verso vano y la oraci�n muerta que van contando las avellanas horadadas de los rosarios. Dios, la fuerza original y creadora, se ha ido de este mundo y todo se ha quedado sin sustancia. En la Espa�a de las esencias que quieren organizarse de nuevo est�n las r�fagas primeras que mueven las entra�as de la tierra, los huracanes incontrolables que sacuden la sustancia dormida, la sustancia pr�stina de que est� hecho el �rbol y el cuerpo del hombre. Y est�n tambi�n los terremotos que rompen la tierra, desgarran la carne y desbordan los r�os y las arterias de nuestra anatom�a para dar salida al esp�ritu encadenado y mostrarle su camino hacia la renovaci�n y hacia la Luz. �sta es la Espa�a de los h�roes. La Espa�a prometeica, la Espa�a en que todo se deforma y se revuelve: las ex�gesis se cambian del rev�s, los presagios de los grandes poetas se hacen realidad. Prometeo se liberta, aparecen nuevos cristos ... y las viejas par�bolas evang�licas se escapan de la in- genua ret�rica de los vers�culos para venir a mover y a organizar nuestra vida. Ah� est�n, ah� est�n en el aire todav�a, temblando de emoci�n, cruzando los cielos desde hace veinte siglos, en la curva evang�lica de una par�bola po�tica, estas palabras revolucionarias, estas palabras prometeicas: "Es m�s f�cil que pase un camello por el ojo de una aguja, que entre un rico en el reino de los cielos." Esta par�bola origin� nuestra lucha, nuestra guerra, nuestra revoluci�n hace diez a�os... Porque frente al poeta dom�stico que ven�a diciendo que estas palabras evang�licas no eran m�s que ret�rica ... una manera ret�rica de hablar, se le- vant� el Poeta Prometeico el hombre heroico y revolucionario que dijo: No hay ret�rica. El verbo l�rico de Cristo y de todos los grandes poetas del mundo no es ret�rica. Es un �ndice luminoso que nos invita a la acc�n y al hero�smo. Y esta par�bola del camello y de la aguja, del pobre y del rico tiene un sentido que desentra�ado y realizado, puede llenar, si no de alegr�a ... de dignidad la vida del hombre. Y esa es la ex�gesis heroica, la ex�gesis prometeica, la ex�gesis revolucionaria. Es- cuchad: Hay que salvar al rico, hay que salvarle de la dictadura de su riqueza, porque debajo de su riqueza hay un hombre que tiene que entrar en el reino de los cielos, en el reino de los h�roes. Pero tambi�n hay que salvar al pobre porque debajo de la tiran�a de su pobreza hay otro hom- bre que ha nacido para h�roe tambi�n. Hay que salvar al rico y al pobre ... Hay que matar al rico y al pobre, para que nazca el Hombre. El Hombre, el Hombre es lo que importa. Ni el rico ni el pobre importan nada ... Ni el proletario ni el diplom�tico ni el industrial ni el arzobispo ni el comerciante ni el soldado ni el artista ni el poeta en su sentido ordinario y dom�stico impor- tan nada. Nuestro oficio no es nuestro Destino. "No hay otro oficio ni empleo que aquel que ense�a al hombre a ser un Hombre". El Hombre es lo que importa. El Hombre ah�, desnudo bajo la noche y frente al misterio, con su tragedia a cuestas, con su verdadera tragedia, con su �nica tragedia... la que surge, la que se alza cuando preguntamos, cuan- do gritamos en el viento. �Qui�n soy yo? Y el viento no responde... Y no responde nadie. �Qui�n es el Hombre?... Tal vez sea Cristo... Porque el Cristo no ha muerto... Y el Cristo no es el Rey, como quieren los cristeros y los cat�licos pol�ticos y tramposos... El Cristo es el Hombre... La sangre del Hombre... de cualquier Hombre. Esto lo afirmo. No lo pregunto. �No puedo yo afirmar?... Leon Felipe

Yo no s� muchas cosas

Yo no s� muchas cosas, es verdad Digo tan s�lo lo que he visto. Y he visto: Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos. Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos... Que los HUESOS del hombre los entierran con cuentos... Y que el miedo del hombre ha inventado todos los cuentos. Yo s� muy pocas cosas, es verdad. Pero me he dormido con todos los cuentos.... Y s� todos los cuentos. Leon Felipe
[poesia]
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