UNIVERSIDAD YACAMBU

Licenciatura Virtual en Contaduría Pública.

Prof.  Msc. Carlos Rojas.

Participante: Nelson Torcate Méndez

Trabajo Nº 4: Formación Cultural.

Lara Prehispánica.

 

 

INTRODUCCION

 

El presente trabajo pretende describir Cultura Pre-hispánica del espacio geográfico llamado actualmente Estado Lara, aunque es importante señalar que la caracterización cultural de los pueblos originarios que se  presentan no corresponde exclusivamente a este territorio, sino que se corresponde con una extensa área del territorio venezolano  

El documento tiene el propósito de responder a requerimientos de la asignatura Formación Cultural proporcionando información descriptiva de características de los diferentes pueblos originarios que conformaron esta parte del territorio venezolano.

La estructura del documento refleja una distribución de la población indígena de nuestro país, los períodos arqueológicos de Venezuela, una breve descripción del Estado Lara hoy, su población originaria y una descripción de las principales etnias que poblaron su territorio.

 

 

RESUMEN:

Ante todo, es importante definir el término "Cultura". Este término se refiere a todo lo que ha hecho el hombre durante su existencia en la Tierra. Por eso, la cultura refleja las obras provenientes de la inteligencia del hombre para transformar y aprovechar lo que la naturaleza le ofrece para satisfacer sus necesidades propias, de lo cual se deriva el avance, el progreso y el desarrollo a través del tiempo, gracias a los descubrimientos que va realizando el hombre.

En la época de la Prehistoria, se realizaron varios descubrimientos importantes para la época, como fueron el lenguaje, el empleo del fuego, la fabricación del hacha de piedra, la invención del arco y la flecha, el descubrimiento de la agricultura, domesticación de animales, creación de piezas artesanales, como la cerámica, entre otros. Estos fueron los descubrimientos de los pueblos primitivos, originando cambios en sus hábitos de vida, como la alimentación, las costumbres e incluso la organización política y social. Cuando un pueblo conoce mayor o menor número de estos avances, podemos apreciar su nivel de cultura, es decir, de los grados de desarrollo logrados. Por ejemplo, un pueblo que vive de la caza, la pesca y recolección de frutas, tendrá un nivel de cultura inferior comparado  con otro que practica la agricultura.

Los libros de historia señalan que para el momento de la llegada de los españoles en todo el Estado Lara habían asentamientos indígenas que prevalecían en la región y estaban divididos por grupos, se destacaban: Los Caquetíos, tribu que ocupaba las sabanas de Barquisimeto y el valle del Turbio. Al sureste de habitaban Los Cuibas, y al norte Los Gayones; hacia Matatere al norte de la región junto con los Ayamanes. En las sabanas de Carora, se encontraban los Xaguas, llamados también Achaguas o Ajaguas; estos a su vez colindaban con los Jiraharas, Gayones y Caquetíos. Los Jiraharas, habitaron lo que es hoy el municipio Urdaneta, específicamente Siquisique y Baragua, también ocuparon las vertientes al sur de Barquisimeto y lo que conocemos como Yacambú, Sabana de Guache y las proximidades de Sarare, tenían mucha relación con los Ayamanes.

 

 

Distribución de la Población Indígena en Venezuela:

El hombre venezolano tiene una existencia de aproximadamente 15 siglos, como quiera que la historia de Venezuela no comienza con la llegada de las naves de Cristóbal Colón, sino con el arraigo del llamado Homo venezuelanensis que ha venido evolucionando, lentamente en los primeros años, y luego arrolladora y definitivamente incorporado al progreso y a la civilización occidental a partir del mestizaje.

El hombre venezolano, tal como respira, vive, siente y actúa en nuestros días, se viene formando desde el siglo XVI. La gente de este siglo, con el desarrollo de las instituciones políticas, económicas, administrativas y culturales, trasplantadas de España, y con la aplicación, en cierto modo, de la Ilustración, preparó a los hombres y mujeres del siglo XIX, que bien pudiera llamarse el “siglo de oro” de Venezuela.

El origen del hombre americano se ha discutido durante siglos. Descartada por los científicos la teoría del paleontólogo argentino Florentino Ameghino, que seguía la idea de que el hombre —el hombre universal— era originario de América, lo más acertado es hablar de un poblamiento múltiple. El hombre llegó a estas tierras desde lejos, en oleadas sucesivas, hasta asentarse definitivamente.

Específicamente en Venezuela, la aparición del hombre data de hace unos 15.000 años. En el estado de Falcón se hallaron restos de animales ya desaparecidos, como mastodontes, megaterios o gliptodóntidos. Hace unos 6.000 años aparecieron en occidente los recolectores de conchas marinas, que luego pasarían a oriente.

1.      Guajiros, Onotos, Motilones, Pemones. (Zulia)

2.      Bobures, Quiriquires, Timotes, Mucuchies, Migures, Cuicas. (Zona Andina)

3.      Caquetios, Gayones, Ciparicotos, Jirajaras, Cuibas. (Zona Centro Occidental)

4.      Guamonteyes, Betoyes, Otomacos, Yaruros, Taparitas, Guahibos, Guamos, Achaguas, Chiricoas. (Llanos Occidentales)

5.      Caracas, Mariches, Teques, Palenques, Tamanacos. (Llanos Centrales , Litoral Central, Región Capital)

6.      Guaiqueries, Cumanagotos, Píritus, Pariagotos, Chaimas. Zona Nor- Oriental)

7.      Guaraunos, Guapaunos (Zona oriental y sur del país)

 

Periodos Arqueológicos de Venezuela:

El poblamiento del territorio fue hecho por diversas oleadas. Mientras en algunas regiones, había tribus dé una cultura avanzada, en otras sus habitantes eran mas rudimentarios. El grado de desarrollo estaba determinado por la creación de herramientas de trabajo para el cultivo de la tierra y para asentarse en un determinado suelo.

PALEOINDIO

15000 A 5000 a.C.

Se calcula que en esta etapa se inicio el poblamiento de nuestro territorio. Los primeros grupos humanos procedían del Amazonas, los Andes y el Caribe, y se dedicaron a la caza, la pesca y la recolección. Estos pueblos eran nómadas y vivían en cuevas. Sus instrumentos de caza eran fabricados con piedra, huesos y conchas marinas.

MESOINDIO

5000 A 1000 a.C.

Durante este periodo, los aborígenes se asentaron en aquellas regiones donde podían obtener más provecho de los recursos naturales mediante el trabajo comunitario, como las riberas de los ríos Orinoco y Amazonas y en los llanos, Algunos grupos aborígenes comenzaron a practicar el cultivo de maíz y yuca de manera itinerante.

NEOINDIO

1000 A 1500 d.C.

Se caracterizó por la organización de los grupos humanos en aldeas cuyas viviendas eran muy variadas. Estos grupos estaban dirigidos por una máxima autoridad: “el cacique”. Cultivaban tubérculos como la yuca y la papa. La agricultura avanzó a tal grado que se han hallado vestigios de obras de calzadas en los llanos y de almacenamiento en los Andes. Practicaron la navegación en canoas, lo que les permitió el intercambio de productos.

INDOHISPANO

1500 HASTA NUESTROS DÍAS

Comprende la etapa que se inicia con el contacto entre los aborígenes y los españoles hasta nuestros días. La mayoría de la población la conformaban los caribes, quienes se localizaban en las áreas costeras. Con la Conquista se ini-ciaron los enfrentamientos y hostilidades entre españoles e indígenas, que diezmaron gran parte de la población autóctona. En esta etapa comenzó el proceso de mestizaje entre indígenas, españoles y negros.

 

El Estado Lara Hoy, características Generales:

El Estado Lara se localiza en la región Centro occidental de Venezuela,  cuenta con una superficie oficial de más de 19.800 km2.  Limita por el norte con el estado Falcón, por el sur con Portuguesa y Trujillo, por el este con Yaracuy y Cojedes, por el oeste con Zulia y Trujillo.  Su división político territorial consta de 9 municipios a su vez divididos en 57 parroquias.  Su Capital es la ciudad de Barquisimeto, que para el año 2000  contaba con una población superior a 840.000 habitantes

Mas del 80 % de su superficie corresponde con el paisaje de montañas y colinas entre las cuales se localizan el pie de monte, valles y  depresiones fértiles, posee una diversidad de climas, condicionados fundamentalmente por la diversidad de  zonas altitudinales y efectos del paisaje. Predominan Hacia el centro y norte los ambientes áridos y semiáridos, entretanto al sur y este, aquellos  subhúmedos y húmedos.

La hidrografía del estado Lara es muy extensa. Un conjunto de cuencas drenan al mar caribe por intermedio del Río Tocuyo,  Otras al  Apure por intermedio del Turbio- Cojedes, Sarare , Acarigua y Portuguesa;  y un  conjunto menor drena hacia la cuenca del Lago de Maracaibo.  En orden de importancia por su dimensión en términos de la superficie drenada y cantidad de tributarios destaca la cuenca del Río Tocuyo.

El Estado Lara juega un rol fundamental en la estructura de centros poblados de la Región Centro Occidental. El área Metropolitana de Barquisimeto (Capital),  agrupa mas de Un millón de habitantes, cerca de las tres cuartas partes de la población de Lara. Por su parte, en términos de la población del Estado, esta representa el 40 % de los habitantes de la RCO y algo mas del 16% de la población nacional.

Entre las causas que condujeron a los modos de poblamiento  del estado Lara, destacan las actividades económicas florecientes en la Región en la época colonial y post- colonial, donde jugaron papel fundamental la Ganadería, El Cacao y La Caña de Azúcar. Dichas actividades económicas, asociadas al intercambio comercial, ocasionaron una fuerte movilización de los asentamientos indígenas que otrora ocuparon este territorio.

La actividad cafetalera, que fue poco a poco ocupando las tierras altas y el desarrollo de las vías de comunicación, entre ellos la construcción del ferrocarril centro occidental, contribuyó a la situación que actualmente tenemos.

Las actividades asociadas a las industrias básicas del hierro, aluminio y petróleo  no han tenido impacto directo en el estado,  por su parte la industria manufacturera ocupa un lugar privilegiado en las economías de las principales urbes larenses.

Lara ha operado históricamente y en la actualidad opera, como encrucijada de occidente. Una trama de accesos viales por el modo carretero que agrupa casi mil kilómetros de vías de la jerarquía Troncal y local, La presencia de un aeropuerto Internacional en la Ciudad de Barquisimeto,  La extensión de un tramo-terminal del Ferrocarril Centro occidental y en fin, una creciente localización de la oferta de bienes y servicios de mediana y alta especialización en torno al área metropolitana de Barquisimeto – Cabudare, da fuerza a esta tesis.

La actividad agrícola, tercer mayor empleador,  muestra ciertas singularidades.  Se mantiene la hegemonía  de algunos rubros como el Sisal, La Cebolla, el Pimentón y la Piña, entre tanto se comparte lugar con otros estados en diversos rubros hortícola. Destaca la presencia de la Caña de azúcar, no solo por el espacio y la mano de obra ocupada en la explotación primaria, sino también aguas abajo, en la transformación agroindustrial, donde Lara se posiciona favorablemente.

Por último es preciso destacar la riqueza de la entidad en manifestaciones culturales. Las artesanías, La música, las danzas, el teatro, las artes plásticas,  son algunas de las manifestaciones culturales que ubican al estado Lara en un sitial de honor a escala Regional, Nacional e internacional, que deben ser valoradas adecuadamente y apoyadas desde todas las ópticas, ya que son la proyección  de nuestros antepasados y representan tanto la oportunidad de reencuentro con nuestras raíces como la exploración de nuevas dimensiones.

 

Población Originariaria:

Los libros de historia señalan que para el momento de la llegada de los españoles en todo el Estado Lara habían asentamientos indígenas que prevalecían en la región y estaban divididos por grupos, se destacaban: Los Caquetíos, tribu que ocupaba las sabanas de Barquisimeto y el valle del Turbio. Al sureste de habitaban Los Cuibas, y al norte Los Gayones; hacia Matatere al norte de la región junto con los Ayamanes. En las sabanas de Carora, se encontraban los Xaguas, llamados también Achaguas o Ajaguas; estos a su vez colindaban con los Jiraharas, Gayones y Caquetíos. Los Jiraharas, habitaron lo que es hoy el municipio Urdaneta, específicamente Siquisique y Baragua, también ocuparon las vertientes al sur de Barquisimeto y lo que conocemos como Yacambú, Sabana de Guache y las proximidades de Sarare, tenían mucha relación con los Ayamanes. Dedicados a la siembra de maíz, yuca, batata y a la cacería. Axaguas, ocuparon lo que es hoy el municipio Torres, cerca de las planicies que rodean a Carora, dedicados más a la caza que a la agricultura. Ayamanes, ocuparon los municipios Iribarren y Urdaneta, eran de baja estatura. Cuibas, se encontraban alrededor de Barquisimeto y al nor-este de Quibor. En algunas narraciones de cronistas españoles se nombran otros grupos indígenas como: Cuarariguas, Atariguas Chipas, Quibures, Tocuyos, Humocaros, Terepaimas, entre otros.

 

Arawacos:

Los arauak o arawaco, también conocidos como arawak o arhuacos o aruacos son amerindios denominados así por sus vecinos, los caribes, quizás con el significado de dóciles o derrotados. Se dice que eran arawak los indígenas amigables, se ubicaron en la región sur y norte-occidental de nuestro país, en donde se destacan las tribus de Baniba, Guaipunabis y Caberres en el sur (Guayana); los Caquetíos desde las costas de Falcón hasta los Llanos occidentales y por último, los Guajiros en la península Guajira.

El grupo hablaba lenguas de la familia arawakana, que originaria del este de Brasil, se expandió por la Amazonia y las costas e islas del Caribe. Pueblos arawak llegaron hasta los llanos y costas de Colombia, las Guayanas y Venezuela, desde donde varios grupos se dispersaron por las Antillas y fueron parte ellos los nativos que encontró Cristóbal Colón cuando llegó a América en su primer viaje. Los españoles los describieron como personas pacíficas, amables, para diferenciarlos de los grupos hostiles, que llamaron Caribes.

Este grupo indígena cultivaba y obtenía diversas cosechas en el conuco, un montón grande que fue inventado sobre todo para la agricultura. Ellos embalaron el conuco por hojas para prevenir la erosión y plantaron una variedad grande de productos para asegurar que algo crecería. La mandioca (la yuca) era fundamental en su dieta y crecía fácilmente en un clima tropical. Ellos también usaron sus barcos grandes, estables, lentos para comerciar con las tribus Centroamericanas (aztecas, Mayas, etc.)

Los juegos y la artesanía ocupaban también buena parte del tiempo. Uno de estos juegos se parecía mucho al fútbol y era llamado batú. Los arawuacos dedicaron su energía a actividades creativas como la cerámica, el tejido de cestas, el tejido de algodón, instrumentos de piedra y la escultura. Los hombres y mujeres pintaban sus cuerpos y llevaban joyería hecha de oro, piedra, hueso y cáscara. Ellos también tenían tiempo para participar en banquetes informales, y bailes llamados "areytos". Bebían el alcohol hecho de grano fermentado y también usaron el tabaco en cigarros.

A nivel religioso creían en los espíritus del bien y del mal, que podrían habitar tanto cuerpos humanos como objetos naturales. Ellos procuraron controlar estos espíritus por sus sacerdotes o chamanes llamados "bohíques". El sistema político de los arawuacos era jerárquico,  estaban organizados y gobernados por jefes conocidos como caciques. Las provincias fueron a su vez fraccionadas en distritos dirigidos por un subjefe y cada pueblo fue gobernado por una especie de alcalde.

La figura de un hombre con rostro de pájaro proviene de la cultura de los arawacos, Sus tallas de madera pulida, altamente estilizadas, no se parecen a las de otras culturas prehispánicas.

El territorio que hoy ocupa la población de Quibor fue ocupado en la época prehispánica por la nación arawaca. La región geográfica donde se ubica el Valle de Quibor parece haber sido asiento, desde períodos tempranos de su historia regional, de diversas sociedades aborígenes que introdujeron en la región el modo de producción tribal, basada en la producción de alimentos, teniendo como rasgo dominante la agricultura bajo riego donde utilizaban diques para represar agua y distribución del agua por canales secundarios y taraceo, tal como se evidencia en hallazgos arqueológicos de Poa Poa y Puraylimpia.

De la sociedad arawaca se conoce la implementación de la agricultura de conuco, recolección y domesticación de plantas comestibles, medicinales y de uso industrial, sistema de conservación de alimentos que incluía la fabricación de sal de tierra, practicaban la pesca y la industria del tejido con técnicas de confección y el cultivo de plantas de uso textil, utilizaban las técnicas de pintura en telas y en la industria del barro que ha perdurado hasta nuestros días.

Hoy creemos que los Arawacos consideraban este valle como sagrado, esto se evidencia por la presencia de una gran variedad de cementerios indígenas de diferentes pueblos y épocas descubiertos hasta ahora, donde enterraban a los miembros prominentes de la sociedad e iniciados en el aspecto votivo, además las piezas encontradas en las excavaciones son de carácter religioso usados para rituales, funerarios exclusivamente.

 

Caquetíos:

Grupo indígena venezolano que habitaba en la costa noroccidental de Venezuela en el territorio situado entre el actual estado Falcón y el lago de Maracaibo, alcanzando en ocasiones zonas del Estado Lara hasta las riberas del río Yaracuy. Desde aquí se extendieron hacia las islas de Curacao, Aruba y Bonaire.

Los caquetíos vivían en chozas y tenían una agricultura algo desarrollada: cultivaban principalmente el maíz, la yuca y la batata (Boniato) con un avanzado sistema de riego.

Dominaron siempre los territorios llanos, sin acceder a los montañosos. Eran de gran estatura y buen parecido, “de color algo blanco”, y las mujeres sobresalían por su belleza. Al llegar los españoles encontraron que esta tribu indígena estaba gobernada por el cacique Manaure, llamado ‘el señor de Paraguaná’. Desde un principio mostraron una actitud amistosa con los conquistadores y evangelizadores.

Los caquetíos adoraban el Sol y la Luna, tenían un sacerdote y curandero denominado piache (Chamán), pero atribuían al cacique, además del poder político, poderes mágicos y religiosos.

Los  Caquetios, muy posiblemente de lengua Arawak; se pueden dividir en dos grupos principales: los Caquetíos de la costa y los Caquetíos del valle de Barquisimeto, que posiblemente se encontraban asentados en el valle de Quibor. Estos dos grupos poseían organizaciones políticas distintas, que podemos distinguir como jefaturas de paz y jefaturas de guerra. Para los primeros, se caracterizan por ser una sociedad jerarquizada, con un líder central, que también cumple el papel de "gran sacerdote" o Diao, y que se va a encargar de distribuir los tributos que ha recibido de sus contribuyentes; estos grupos Caquetíos realizaban alianzas, principalmente a través del matrimonio con otros grupos; o por vía de celebrar grandes fiestas, donde las bebidas alcohólicas hechas de maíz o yuca eran esenciales. O por otras vías como el comercio inter-grupal de bienes exóticos; estas estrategias promueven la paz entre los pueblos; aunque no podemos descontar que entre ellos no existían relaciones tensas o bélicas entre grupos; lo que queremos decir es que la manera, general de resolver esos conflictos era a través de estrategias de alianzas o pacificación, siendo muy pocas violentas.

Al parecer, estos grupos costeros vivían en asentamientos no nucleados o dispersos; contrario a lo que pasaba con los grupos del valle de Barquisimeto, que eran asentamientos muy nucleados con poblaciones bastante grandes y con sistemas de defensa o "fortificaciones"; esto se debe a que sus relaciones con otros grupos e inclusive entre ellos (esto es para la época de las narraciones de Federmann); eran violentas; estos grupos vivían en las zonas de tierras bajas, expulsando a otros grupos a las regiones montañosas (así como los Caquetíos costeros, con la excepción de que estos no expulsaban de sus tierras a otros grupos). Así es como Oliver ha llamado a los jefes de estos cacicazgos del área de Barquisimeto y sus alrededores como jefes de guerra, siendo la estrategia política de estos pueblos, muy distinta a los Caquetíos de la costa. Se puede decir que poseen un sistema que contrasta entre jefe de guerra y jefe de paz; el primero tiende a acumular todos los bienes otorgados por sus "súbditos"; y es básicamente un jefe militar, sin otros poderes. Estos grupos se encontraban rodeados de otros grupos enemigos, en la época del relato de Federmann (1530-1).

La situación política y social de estos grupos tardíos era bastante compleja, pero nos encontramos en una ventaja al tener algunos documentos escritos que las describen, sin embargo ese no es el caso de sociedades más antiguas y no menos complejas, las cuales no pueden ser extensión de los relatos históricos, ya que las sociedades son dinámicas; por lo tanto debemos atenernos a este tipo de interpretación; y no podemos guiarnos solamente de estos documentos al estudiar sociedades indígenas ya dentro del período hispánico; debemos tomar otro tipo de evidencias (lingüística, botánica, arqueológica); para una profunda interpretación de estas sociedades.

La politeia de los Caquetíos de Barquisimeto alcanza también una población muy alta, así como la densidad de sus asentamientos. Pero en lugar de tratarse esta nucleación de asentamientos de un proceso de urbanización y de centralización de recursos y de poder, los Caquetíos no presentan una autoridad central. Oliver propone una estructura dual para esta politeia caquetía: un jefe de paz (es decir, de tiempos de paz) y un jefe de guerra (es decir, de tiempos de guerra). Con el primero identifica aquella figura buen productor y buen redistribuidor, resultando ser que en los tiempos de paz la solidaridad intragrupal es reforzada y por lo tanto la jerarquía es horizontalizada (por lo tanto, no entendemos por qué se mantiene el uso del término “jefe”). Este jefe de paz no es nunca el mismo que el jefe de guerra, ya que en tiempo de crisis estos Caquetíos son capaces de reunir a una gran cantidad de efectivos, verticalizándose la jerarquía social. Tampoco creemos que se del todo apropiado asimilar la idea de una “jefatura” a esta verticalización militar coyuntural. Mecanismos similares han mostrado grupos Arawak del Amazonas colombo-venezolano-brasileño (y se trata de sociedades de linajes con marcada desigualdad entre las fratrías.

Los Caquetíos vivían en chozas construidas sobre pilas en tierra. La mayor parte de las referencias indican que los Caquetíos habitaban en ranchos o bohíos, hechos de estacas y bejucos, cubiertos de ramas y pajas. Ello revela que los Caquetíos habían llegado a concebir y fabricar su propia vivienda, semejante a las que aún se observan en el medio rural venezolano. 

Procedían de un tronco anawaco que proviene quizás de las altiplanicies “andinas”.Se considera a la familia como la unidad económica de este pueblo. Se adapta la producción a las necesidades del clan, con el padre como autoridad; el grupo familiar era mucho más grande que el actual en nuestra sociedad, ya que incluye a todas las personas con un antepasado común. El padre de familia es el centro de todo quehacer humano, rige la división del trabajo y lo distribuye a toda la familia, asignando tareas de acuerdo al sexo, la edad, la fuerza, aptitud, etc.

La propiedad de la tierra es comunitaria a la familia. La escasez de alimentos rara vez se daría ya que tenían una economía de superabundancia.

A los Caquetíos les agradaba usar muchos zarcillos, en sus orejas, boca, y tabique nasal, los lucían combinándolos con collares de conchas marinas muy finas y hasta de oro, lo que despertaba los sentimientos ambiciosos de los conquistadores.

El Cacique utilizaba llamativos plumajes en su cabello. Los Caquetíos vivían en chozas pequeñas, con una sola entrada, dentro tenían hamacas que fabricaban perfectamente; algunas de estas comunidades alcanzaban la denominación de ciudad o villa, las cuales han desaparecido, pero muchas reaparecieron con el mismo nombre y en el mismo lugar.

La población Caquetía tenía rasgos característicos que gracias a los historiadores, hoy en día los conocemos; los hombres eran de cuerpo robusto, bien desarrollados, fuertes, de mediana estatura, aunque se podían encontrar de tallas muy grandes. los conquistadores se toparon con algunos de ellos en Curazao, es por ello que la denominaron la Isla de los Gigantes. Las mujeres eran muy hermosas, con largos cabellos y uñas fuertes, eran ágiles y resistentes a las jornadas diarias, con colores de piel bronceada y cara sin vello.

Los Caquetíos andaban regularmente desnudos pero se cubrían sus órganos genitales utilizando guayucos u otras envolturas, se hacían señales en la piel con pinturas para distinguirse de una clase a otra. Colocaban trozos de cuero de tigre en su cabeza como simbolizando su jerarquía.

Les gustaba usa collares de hueso muerto como especie de posición militar importante, además se cubrían de varias pinturas, de manos a cabeza de acuerdo a las hazañas vividas y combates.

Los Caquetíos guardaban, para la época de lluvia, trajes y trueques, pescado salado y carne ahumada, entre otras; luego eran repartidas de acuerdo a las necesidades del grupo. Canjeaban maíz y oro por sal y tabaco.

En las excavaciones realizadas, se encontraron figuras talladas y collares de conchas y cuarcitas, lo que muestra que sus objetos personales eran enterrados junto al cadáver.

Entre las cualidades morales de los Caquetíos, se destacan: amistad, generosidad y hospitalidad, respeto, obediencia pacífica, despreciaban el engaño y la traición, ya que eran muy leales en todo. Siendo estos defectos castigados con azotes y hasta la muerte, durante las cacerías no era permitido disparar o atacar a un animal dormido pues era considerado como traición.

Los Caquetíos no tuvieron códigos formales, pero sí se regían por ciertas normas que conducían su vida y se resumen en: “no matar a otro de la misma casta, no negar los bienes que se le pidan, no tomar las cosas ajenas, no desear las mujeres de los demás, tener paz y amistad con los otros, dar de comer a los visitantes”.

Como en toda tribu no faltaban los vicios, la embriaguez con zumos de bebidas fermentadas que producían el maíz y otros. El inicio de la sodomía era castigado severamente, haciendo que los hombres se vistieran de mujeres y obligándolos a prestar servicios domésticos, como barrer, cocinar, lavar y de esta manera ridiculizándolos en público.

Los Caquetíos creyeron en los “CAPU”, quienes eran seres sobrenaturales, además rendían culto al alma de sus difuntos. Algunos cuentan que creían en un Dios llamado Zuhe o Zenu, que eran supersticiosos y que les gustaba la magia. Hacían sacrificios individuales y colectivos como el ayuno en grupos, exceptuando los niños de corta edad.

Realizaban ceremonias donde dejaban secar los muertos a la intemperie o los colocaban a fuego lento hasta moler sus huesos y bebérselos en chichas conjuntamente con orgías, en las cuales se contaban las acciones del difunto.

La cultura de los Caquetíos se considera superior a la de las otras tribus, ya que utilizaban el lenguaje de los petroglifos de diferentes maneras, para expresar sus inquietudes, contaban con los dedos de las manso y de los pies, medían el tiempo con los plenilunios para los meses, la carrera del sol indicaba las horas y la proyección de la sombra de su cuerpo, determinaba la hora.

Se organizaron como nación caquetía, donde la autoridad suprema la ejerció el Cacique Manaure y en él se concentraba el poder militar, político, administrativo, religioso y médico.

El hombre: Era el eje del grupo y practicaba la pesca, caza y fabricaba artefactos para estas faenas; hechas de piedra, cuchillos, raspadores, lanza, arco, flechas, etc. También era guerrero, pero no se ha encontrado ninguna referencia con respecto a la guerra en el periodo de contacto con el europeo, dado que habían alcanzado una cultura que los hacía domésticos.

La mujer: Se encargaba de las faenas del bohío, elaboración de alimentos, siembra de conucos y productos como: ajos, auyama, maíz, patata, yuca, tabaco, piña, etc. Cubría la parte de cestería y tejía hamacas de algodón y guayucos. Era una experta en la cerámica.

El niño: Ayudaban a sus madres en la recolección terrestre y marina de frutos y moluscos, había una relación estrecha entre madres y ancianos con respecto a los niños; aprendían sobre diferentes materias gracias a los ancianos que contaban con su gran experiencia. Los varones eran diestros en el uso del arco, flecha y lanza.

La pesca: Faena exclusiva del hombre. Por habitar en Paraguaná, la pesca constituyó el principal recurso de alimentación. Cuando la pesca era abundante, consumían numerosas especies marinas: carite, tortugas, raya, róbalo, bagre, crustáceos y moluscos. Esto se confirma al encontrar restos de almejas, caracoles de manglar, chipichipi y ostras, collares de conchas marinas y las puntas de las flechas y lanzas eran confeccionadas con huesos, dientes de pescados y uñas de raya.

La caza: Totalmente reservada a los hombres. Para la época se habla de la existencia de armadillos, conejos, dantas, gatos, monos, osos hormigueros, perezas, pericos, puercos de monte, tigres, venados. Dentro de las aves se relaciona la acumulación económica de palomas, que eran guardadas para temporadas de escasez; además de las codornices y perdices. Es importante la abeja tronconera que pone la miel en el suelo, y consumirla beneficia a la fertilidad de la mujer. Empleaban el arco, la flecha y la lanza, estos eran alternados con hachas líticas y cuchillos. La caza era realizada en grupo y de una manera muy hábil, sobre todo con los grandes animales; aplicaban el método del acoso y el fuego. El Caquetío al alejarse de su poblado llevaba enrollado alrededor de su cuerpo el común chinchorro tejido en algodón y una mochila con polvo blanco obtenido de la quema de conchas marinas y una planta específica, que no la encontraban en cualquier sitio, esto les permitía soportar el viaje sin ingerir alimentos ni bebida por durante 8 días.

Recolección de frutos: Era trabajo exclusivo de las mujeres y los niños. Es abundante la multitud de frutos silvestres que se daban: aguacates, ciruela, guanábanas, guayabas, mamón, nísperos, semerucos, urupagua y urupagüita. Dentro de los frutos de las plantas xerófitas es el cardón, el cual da cuatro frutos distintos a saber: el dato, la breva, el guanajó y la pitajaya. Construían fogones para asar cocuiza, cuya macollas horneadas servían también de sustento, de esta especie se saca la bebida llamada cocuy.

Agricultura: Los cultivos fueron simples y pequeños del tipo conuco por carecer de animales para laborar las tierras y luego el problema del agua. Las siembras se tenían que hacer en base a los ciclos de lluvia y sequía, ya que en Paraguaná no existe ningún río. Los hombres de la tribu se encargaron de la limpieza del terreno, utilizando la tala y la quema, en la cual la ceniza era el abono. Las mujeres se encargaban de sembrar los productos: auyamas, maíz, melón, mango, granada, frijoles, patata, piña, tabaco, yuca, entre otros; además siembras de algodón, las cuales se tuvieron que intensificar ante la necesidad de hacer más hamacas y guayucos por el aumento de la población. Utilizaban las raíces como fuentes medicinales, eran preparadas en ensaladas, lo cual era muy nutritivo.

Domesticación de animales: Esta actividad era pobre por no contar con caballos, burro y el mulo, llamados de tracción de sangre. Los báquiros pequeños solían formar parte del grupo familiar al lado de loros, pájaros y monos. Acostumbraban a criar abejas en grandes calabazas y los perros eran banquetes de comida, estos eran mudos no ladraban.

Comercio y Trueque: No conocían la moneda como uso, entre ellos abundaba el intercambio de unos productos por otros, siendo esta la base incipiente de su comercio. Par los cambios eran muy interesantes: el pescado salado, la carne ahumada o tasajo, las hamacas, el tabaco y la sal, etc., recibían en cambio maíz, oro y adornos. Se practicaban dos clases de mercados; el simple trueque de un artículo por otro, de persona a persona y los llamados mercados mudos: se dejaban los productos en un sitio determinado y luego venía la otra persona y daba algo por ellos. Hacían exposiciones del producto a negociar, aceptando como pago collares muy finos.

No existió dentro de los Caquetíos el término de propiedad privada. Lo único considerado como tal eran sus artículos de caza y pesca, y los adornos de oro, de 10 kilates; águilas (placas de murciélago), caracuríes (narigueras) cesnies (ídolos), orejeras (pendientes), ranitas (figuras zoomorfas), fueron robadas despiadadamente a nuestros aborígenes por los europeos.

El Dios Manaure poseía un grado de poder dentro de una teocracia, es decir, el peso del Ser Supremo, creador del mundo y todos los fenómenos; el día, la noche, el sol, la lluvia, etc., era ejercido por Manaure, al contar con sus beneficios y favores. Manaure controlaba todos los caciques o jefes dentro de los distritos claves.

La organización política era independiente; tenían grandes extensiones de tierra para cazar y hacer los conucos, un litoral enorme con abundantes recursos y los habitantes eran pocos en las aldeas pero en gran cantidad en los pueblos.

Se valoraba a los Caquetíos por medio de la caza de leones o tigres y la pesca de tiburones; podrían llevar adornos especiales que los distinguían de rango por sus habilidades.

 

Los Ajaguas y Caquetíos:

Los primeros habitantes de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora, hoy, ciudad de Carora y sus parroquias vecinas fueron los indios Ajaguas, también denominados Axaguas, Ajaguas, Achaguas y los Caquetíos, quienes formaban el grupo étnico Arahuaco. Estos vivían del cultivo común, en una completa armonía, pues todo lo que sembraban y cosechaban o extraían de esta tierra seca, lo repartían en comunidad y este reparto solidario y equitativo respondía a las necesidades de cada grupo familiar. Los Caquetíos tenían como dios al Diablo, con quien se comunicaban a través de unos sacerdotes a quienes llamaban "Boratios", mientras que los Ajaguas adoraban al Sol.

Según sostiene Cecilio Zubillaga Perera "esas razas indígenas eran muy prolíficas", es decir, muy abundantes.

Alimentación: Eran pueblos agrícolas, que vivían en completa armonía con la naturaleza; no destruían el ecosistema.

Se alimentaban de algunos vegetales como: maíz, yuca, batata, ajíes y otras raíces. Por medio de la caza comían venados, puercos de monte, conejos, zorros, loros papagayos y otros pájaros menores. Extraían de la planta de Cocuy un licor para embriagarse y del río Morere pescaban bagres y guabinas para su subsistencia.

Viviendas: Sus viviendas eran chozas elaboradas por ellos mismos, el techo era de palma con las paredes de caña, amarradas con bejucos y algunas veces eran construidas de barro. Su territorio era llamado Valle de las Auyamas y también conocido como Bariquigua, el cual era atravesado por el río denominado Zanjón de las Auyamas, bautizado más tarde como Morere.

Estos indios Ajaguas eran semi-nómadas y montaraces, es decir, tímidos y en el encuentro con los blancos españoles huyeron hacia los montes, por temor al conquistador, pero cuando se presentó el momento de enfrentárseles para defender sus tierras, sus mujeres y niños se les observó su coraje y valentía, ya que eran excelentes guerreros. Tenían sus caciques o indios principales entre los que se pueden nombrar a Arichacán, cacique de la ciudad de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora, a fines de 1570; Cayatagua, indio principal en 1570 del pueblo denominado Las Ollas, ahora conocido como parroquia Camacaro.

Las manifestaciones culturales de nuestros aborígenes aún están presentes entre nosotros, entre ellas podemos nombrar la cerámica de Camay, región situada al norte de Carora, donde se han encontrado cerámicas semejantes a la fase Tocuyano 200 años antes de Cristo y los petroglifos de Pedernales, ubicados en la parroquia Montes de Oca, cercano a la población de Altagracia, también se han encontrado valiosas urnas en las zonas de Los Arangues, El Empedrado y Las Palmitas.

Otra manifestación cultural, presente entre nosotros es el uso del chinchorro y el consumo de la arepa de maíz.

Entre los instrumentos musicales se pueden nombrar al Botuto, flauta con la cual tocaban en sus ceremonias religiosas.

 

Ayamanes:

Los Ayamanes o guayamanes (ayama o yama o wayama) según los historiadores, son una parcialidad de los ajaguas (achaguas) que a su ves pertenecían a la familia de los Arawak.

El territorio de los Aborígenes Ayamán, se extendía a los actuales municipios del Estado Falcón, Democracia, Sucre, Federación, Unión y Silva, y en lo que corresponde al Estado Lara estaban desde Río Tocuyo y Atarigua vieja (donde se conservó durante mucho tiempo la costumbre de tocar la guarura con las manos y la búsqueda de Olicores en tiempo de Semana Santa, herencia de los ayamanes) hasta la Sierra de Parupano pasando por Duaca y Bobare en los municipios Iribarren, Torres, Crespo y Urdaneta.

El Río Tocuyo rodeaba los límites más lejanos, principalmente al norte y al oeste del territorio. Hacia este río, de fértiles Riberas confluían numerosas quebradas que regaban las zonas agrícolas Ayamanes.

Toda la sierra de Parupáno y sus piedemonte, era rica en zonas boscosas, selváticas, aptas para la agricultura y la cría, rica en recursos hídricos conformados por quebradas caudalosas y arroyos de corriente permanentes o gran parte del año.

Sobre todo en la sierra del Parupáno y en las zonas de su influencia. La pluviosidad, bastante regular en la zona completaba las óptimas condiciones para las labores agrícolas y la existencia de una flora y fauna abundante y variada. Eran tan creyentes de los espíritus que cada fuente fuera río, quebrada o manantial, poseía un dueño, guardián o “duende” que vigilaba su conservación.
El alemán Nicolás de Federmann, perteneciente a la casa comercial de los welsers o Belsares, exploro este territorio en busca de oro en el año de 1530.y en sus escritos de “historia Indiana”, afirma que los Ayamanes eran personas pequeñas, y que vio individuos no mayores de cinco palmos (115 cm.) Pero también vio gente de estatura mayor, y esto fue lo normal, inquirió sobre la razón de aquella diferencia a una peste que azoto, en tiempos remotos al pueblo ayamán, que los obligo a unirse en matrimonio con gente de los Jirajaras que habitaban la zona conocida hoy día como la Sierra de San Luís en el Estado Falcón. Ellos fueron quienes informaron a Federmann sobre la gente ayamán de baja estatura.

Hasta 1950, mas o menos la generalidad de los habitantes del territorio ayamán (el triangulo Matatere, Parupáno, Aguada Grande poco mas), eran individuos de piel blanca o cuando mucho morena clara, de estatura entre 1.60 a 175 cm. Mientras la presencia de individuos más bajos, piel oscura y rasgos asiáticos era sectorizado en los altos del cerro de la Venta y la Catalina, conservándose aun en los habitantes de estos sitios este genotipo.

La movilidad en su territorio era una de las características principales de los ayamánes. Lo cual le confirió una extraordinaria relación con su medio, con la naturaleza: flora, fauna, caminos, aguas, tierra y hombre conformaron una unidad vital, armoniosa y fecunda, entre el ayamán y la naturaleza.

La recolección de palmas, miel y cera; y la presencia de cazadores, los cachos o cráneos de venado y el tributo de piezas de cacería, sugieren supervivencias muy lejanas de un pueblo recolector y cazador. Esta plenamente comprobado que ellos resolvían sus necesidades de productos de la tierra con los conucos que poseían y trabajaban regularmente en Parupáno y Moroturo, donde también aprovechaban la abundante cacería de venados, dantas, conejos y aves existentes.

En todo el territorio recolectaban el fruto de ciertos vegetales silvestres para complemento de su alimentación. En los cardonales de Mátatere disfrutaban de varios frutos como: datos, lefarias, guanajos, buches, cotoperiz, mamones, semerucos y maya. De los conucos obtenían el maíz principalmente, pero también la yuca, la batata, el ñame, otros tubérculos y granos. Del cocuy aprovechaban la cabeza y parte de las pencas, las cuales horneaban para el consumo, además de preparación de una bebida espirituosa.

La relación del indio ayamán con su mundo vegetal fue muy estrecha y rica en posibilidades de uso con la fibra del cocuy (dispopo) y del sisal hacían chinchorros, de varias maderas se construían el cañón para el techo, las trojas y barbacoas para guardar el maíz y otros frutos. De madera también elaboraban taburetes, bateas, cucharas, herramientas para, la cacería y la guerra: arcos flechas y macanas. De algunas plantas utilizaban sus raíces, cortezas, semillas, frutos y hojas para las medicinas.

Con la fibra de algunas elaboraban sombreros. También obtenían tintas para teñir los hilos de sus tejidos y para adornos del cuerpo. Frutos para la protección contra peligros de la tierra o sobrenaturales. De carrizos construían instrumentos musicales (Flautas). Sus viviendas eran de poca altura, construidas cerca de las aguadas de corriente naturales o pozos. Con la llegada de los españoles, llego la incorporación del ganado menor a su economía, al agregarle a su casa un pequeño corral para la cría de cabras. Ellos además de ser prósperos agricultores, se ejercitaban también para las artes de la guerra y poseían para ello una cierta organización y hábitos.

 

Jirahara:

Después de los Indios Teques con Guacaipuro a la cabeza, no ha habido otra tribu con un sentido tan nacionalista (regionalista si se quiere) como los indios Jiraharas. En ellos la defensa del territorio contra el invasor no era simplemente intuitiva. Era un sentimiento más fuerte para defender la bucólica meseta donde habitaba y los valles del Este y Montañas del Oeste que dominaba completamente.

Entendieron que la presencia del invasor significaba el término de su mundo conocido y amado y decidieron pelear por él hasta el holocausto. Los Jiraharas eran descendientes de los Caribes, y posiblemente influido por el medio benigno, suplieron la fiereza cruel del Caribe, por una valentía temeraria pero gallarda. Los españoles les arrebataban las mujeres (que eran altas y bonitas) y les mataban los niños. Los indios peleaban por rescatar sus mujeres, pero perdonaban la vida de los niños y mujeres de los españoles.

Cuando en el sitio de Aguas Calientes (El Pantano) asaltaron la casa del fundador del Real de Minas de San Juan de Buría, Capitán Juan Bautista Veintemilla, perdonaron la vida de su mujer y sus hijos, a quienes ni siquiera tocaron. El Jirahara se consideraba espiritualmente superior al conquistador, a quien juzgaban sucio, cruel y despreciable. Cuando rescataban sus mujeres y éstas volvían embarazadas de españoles, le provocaban abortos para que no tuvieran hijos del "hombre cruel". Algunas indias capturadas se hacían matar en los intentos de escapadas o en el tormento de los azotes; las menos jóvenes o enfermas se quedaban a la fuerza. El erudito y recordado Don Aquilino Peña contaba que el Jirahara era tan orgulloso frente al español, que una india adoctrinada y sometida pero de carácter muy rebelde, llamada "Veneno" o "Curare" por los españoles, tuvo un hijo de uno de éstos, y que cuando el muchacho era ya hombre se le llamó para formar Cabildo en representación de los que quedaba de los Jiraharas, y el indio rehusó alegando que "más Pintaba la madre que el padre", que él era Jirahara y que le deshonraría sentarse en el Ayuntamiento junto con quienes habían destruido su raza. Este último descendiente de la tribu pinta de cuerpo entero el profundo orgullo de raza y de amor al territorio que caracterizó hasta su fin al poblador autóctono de los valles de Barquisimeto.

 

Los Cuibas:

Los Cuiba son un pueblo indígena de vida nómada. Los Cuiba hablan una lengua de la familia Guahibo.

Los Cuiba son cazadores-recolectores se movilizan estacionalmente, de acuerdo con el régimen de lluvias y los recursos locales, acampando por breves temporadas. Construyen refugios (bouto) con cuatro postes y techo de hojas de palma con un solo declive, de 2 a 3 m de largo por 1,5 a 2 m de ancho, donde cuelga sus hamacas.

Son cazadores muy expertos. Cazan con arco y flecha, principalmente venados, soches, chigüiros, pécaris y lapas. También usan el arco y flecha para pescar.

Diariamente recolectan frutos y tubérculos silvestres, miel, huevos de tortuga, iguana y aves, así como fibras de moriche y cumare para fabricar hamacas y brazaletes, hojas y bejucos para elaborar canastos y cortezas para confeccionar guayucos. Tienen también pequeños huertos donde siembran yuca, batata, ñame, caña de azúcar, mango, piña, tabaco y achiote.

Su sistema de parentesco es dravídico, que divide la comunidad entre consanguíneos (hermanos, primos paralelos, tíos y sobrinos paralelos, padres, abuelos) y aliados (primos cruzados o cuñados, tíos y sobrinos cruzados, suegros, yernos y nueras). El parentesco estructura las relaciones de intercambio de acuerdo con la clasificación de lo que se intercambia, que por una parte puede ser "dulce" o "amargo" y por otra "masculino" o "femenino". Así por ejemplo el suegro entrega a su hija y proporciona carne de cacería (femenino y dulce) y recibe al yerno quien le suministra yuca (masculino y amargo). Todos los alimentos son amargos o dulces y los no alimentos se clasifican como masculinos o femeninos.

El grupo familiar básico está constituido por el suegro, su esposa, sus hijos solteros y todas sus hijas con sus esposos (los yernos). Generalmente acampan juntos y una familia puede integrar una banda de caza, pesca y recolección con otras familias.

Los grupos Cuiba fueron víctimas principales de la colonización, no sólo por la destrucción de su hábitat, sino porque los colonos los eliminaban físicamente. El idioma de los Cuiba hace parte del grupo central de la familia Guahibo. Originalmente formaba un continuo dialectal con la lengua de los Sikuani, cuyas variaciones se extremaron por la separación de los dos grupos, causada por el asentamiento de pueblos de las famílias lingüísticas Arawak y Sáliba.

 

INFOGRAFIA:

 

1.      http://es.wikipedia.org/wiki/Arahuaco

2.      http://www.italcambio.com/bille_mone/html2/caciques/historiaCaciques.htm

  1. http://html.rincondelvago.com/cultura-indigena-en-venezuela.html
  2. http://jimenez-lara.gob.ve/portal-alcaldias/historia2.html?id=629
  3. http://www.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/procesoshistoricos/vol6num11/articulo5.pdf
  4. http://www.coroweb.com/caquetio.htm
  5. http://www.anthroblogs.org/antropologia/archives/2005/08/los_cacicazgo.html
  6. http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/000/000/000.html
  7. http://www.angelfire.com/la/carora/historia.html
  8. http://www.venezuelatuya.com/historia/precolombino.htm
  9. http://www.anthroblogs.org/antropologia/archives/2005/08/de_las_formacio.html
  10. http://www.municipiourdaneta.com/ayamanes.php
  11. http://es.wikipedia.org/wiki/Cuiba
  12. http://www.monografias.com/trabajos41/resguardos-indigenas-moran/resguardos-indigenas-moran2.shtml

 

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