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El misterio de KV 55
El 3 de enero de 1907, Edward Ayrton (que trabajaba para Theodore Davis) descubrió, muy deteriorados por el agua, los contenidos de una tumba inacabada en el. Valle de los Reyes (KV 55). En ella Ayrton descubrió desparramados por el suelo los restos de una capilla, y un ataud de madera, cubierto con láminas de oro, con los cartuchos arrancados y la máscara parcialmente arrancada.
Los cartuchos del ataúd fueron todos deliberadamente arrancados con la intención de impedir literalmente al ocupante el acceso al mundo ultraterreno, ya que la pérdida del nombre era un hecho terrible. Sin embargo, el texto que aún sobrevive tiene terminaciones femeninas en los lugares pertinentes, indicio de que el ataúd se realizó para una mujer real. Se ha considerado que posiblemente ésta fuera Meritatón, la esposa de
Smenkhare o, según las últimas especulaciones, Kiya.Todo ello parecía fruto de un rito de
execración. En el ataud se encontraba una momia en la postura típica de una
reina de la dinastía XVIII. En la tumba se hallaron cuatro canopes de alabastro con trabajadas cabezas femeninas que llevan la peluca cortesana del período; muestran señales de habérseles añadido en la frente un ureo real que fue posteriormente arrancado. Por desgracia, carecen de inscripciones, pero parecían hacer juego con el féretro. Se ha sugerido que las tapas canópicas son retratos de Kiya, una joven reina de Ajenatón hasta ahora oscura.
Desde entonces se desarrollaron una serie de debates acerca de la identidad del ocupante de ese féretro de estilo rishi despojado de cartuchos. En un principio, Davis
pensó que la momia pertenecía a la reina Tiy, ya que se encontró su nombre en los restos de la capilla.
G. Maspero encargó a J. Lindon Smith que retirase el vendaje de la momia.
Cuando retiró los vendajes la momia se convirtió en polvo. Solo quedaron unos huesos desparramados y el cráneo, relativamente intacto.
Los médicos que acompañaba a Davis, Dr. Pollock y a un obstétrico
americano, que jamás habían visto una momia en su vida, confirmaron la
teoría de Davis, afirmando que se trataba de una mujer.
Más tarde el cuerpo se trasladó hasta el Cairo para ser estudiado por el prestigioso forense el prestigioso forense Elliot Smith, que tuvo que reconstruir el cráneo, quebrado en varias secciones, y observó que faltaban algunos de los huesos. Además de indicar que se trataba del cuerpo de un hombre, comentó que el cráneo indicaba una hidrocefalia patológica.
Ante este dictamen y como se encontraron vasos canopos y dos ladrillos mágicos de Akhenatón, Weigall identificó la momia como la de Akhenatón. La damnatio memoriae que sufrió este faraón después de su muerte, explicaría el hecho de que los cartuchos con su nombre hubieran sido arrancados de la tapa del ataud. Además, en el texto conservado, aunque sin referencias a ninguna persona, se habla del Bello hijo de Atón.
Pero hubo aun más sorpresas. Los análisis de Douglas Derry fijaron como edad de la momia 23 años, dato que
echaba por tierra el que la momia perteneciera a Akhenatón, ya que este faraón murió a una edad más avanzada. Según Derry, el cráneo era platicefálico pero no mostraba ninguna patología, y además, era muy semejante al cráneo de Tutankhamon, que también había examinado.
Pero hay más, análisis radiólogicos muy completos de la momia, por parte de R. G. Harrison, A. Batrawi, y M. S. Mahmoud indicaron una edad de 20 años.
Ante esta situación, Norman de Garis Davies propuso que la momia perteneció a Smenkhkare, como se correspondía con los análisis de Derry. Quien más disiente de esta idea
es Nicholas Reeves, quien atribuye la momia a Akhenatón y, por supuesto, para enredar aun más la madeja, alega otros análisis que indican una edad más avanzada...
En 1992, E.F. Wente y J.E. Harris presentaron un estudio sobre las momias reales de la dinastía XVIII, comparando sus estructuras craneofacial. Su trabajo confirma que los cráneos de la momia encontrada en KV55 y la de Tutankhamón son muy similares, lo que indica una relación hermano-hermano o padre-hijo. Estiman, por otra parte, que la momia vivió unos 30-35 años. Y lo más sorprendente: Añaden que en base a criterios antropológicos físicos no se puede alcanzar una certeza absoluta sobre el sexo de este momia, aunque existe una probabilidad entre el 75-80% que fuera hombre.
Según esto, parece que no se puede descartar en absoluto que el cuerpo perteneciera a una
mujer
Pero el misterio y la especulación sigue. En la parte exterior de la momia había unas inscripciones que daban a entender que se trataba de la momia de la reina Tiy. Recientemente se ha planteado una hipótesis de trabajo que combina la posibilidad de que la momia sea al mismo tiempo la de un hombre y una mujer. Esto se debería a la terrible violencia con la que debió tratarse el cadáver en la antigüedad. Según el egiptólogo Davis Rohl, no es extraño que nos encontremos ante los restos de dos personas diferentes ensambladas en una sola momia, perteneciendo el cráneo a un sexo y el resto del cuerpo a otro.
Al parecer y según Aldred, durante un tiempo, hubo tres cuerpos en la tumba,
Akhenatón, Tiy y Smenkhare. Es probable que trasladaran la momia de Tiy al Valle Occidental,
junto a su marido Amenhotep III, en KV 22. Arrancaron los cartuchos del ataud
porque los autores creyeron que el ocupante era el odiado Akhenatón. Parece ser que desearon alejar los cuerpos de la reina Tiy y
Smenkhare de la contaminación producida por la proximidad con el rey hereje, pero se equivocaron y, en su lugar, se llevaron el cuerpo de
Akhenatón. Sin embargo, según Nicholas Reeves, en la tumba solo solo
habitaron dos cuerpos, los de Tiy y Akhenatón.
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