
TÍTULO: Viaje de vuelta
AUTORA: Nausica
EMAIL: [email protected]
FECHA: 22/3/2000
ARCHIVO: Heliopolis, Stargatefan, Place of our legacy, Los demás, preguntad antes.
CATEGORÍA: Epílogo de Legacy. Drama. Escrito en primera persona.
SPOILERS: Legacy, Cristal Skull (muy muy pequeño) Solitudes
CALIFICACIÓN: G
SUMARIO: Epílogo de Legacy. Daniel necesita volver de su viaje a la locura..
FEEDBACK: Sí, por favor. Es mi primera historia, o sea que necesito saber si es legible. Acepto críticas constructivas, pero los insultos serán ignorados.
DECLINACIÓN DE RESPONSABILIDADES: Stargate SG-1 y sus personajes son propiedad de Showtime/ Viacom, MGM/UA, Double Secret Productions, y Gekko Productions. Yo hice esto por diversión y no estoy ganando dinero. Sólo quería jugar un poco.
NOTAS DE LA AUTORA: Esto es lo que pasa cuando ves Legacy demasiadas veces. Acabas escribiendo tu primer 'fanfic' en una lengua que no es la tuya y luego la traduces a las tuyas... Pero yo no estuve sola en este viaje. Tengo varias personas a las que dar gracias. En la vida real doy gracias a ocho personas que fueron una noche a un restaurante chino y me aguantan a mí y a mi locura. Y en la ciber-vida están mis compañeros/as de lista, siempre conmigo. Y mis betas: QS, gracias por ayudar con Janet y por animarme. Phoenix, gracias por leerte esto tantas veces y ayudarme a encontrar mi camino. Y Rach L. ¿Qué puedo decir? ¿Ya lo sabes, no? Gracias, amiga mía.
Nunca me consideré un lunático.
No creo en ovnis, en abducciones ni expedientes X. Sin embargo, para mí estaba clarísimo que en el pasado había sucedido alguna cosa explicable, y me sorprendía que nadie más lo viese. Basé mis teorías en hechos, sólo estaba intentando dar una explicación para las pruebas.
Me aferré a mis teorías, siempre esperando que algún día los otros arqueólogos lo entenderían, pero a la vez recordando todas las historias que había oído sobre gente, lista, inteligente, llena de talento que habían acabado perdiendo el juicio. Algún bromista me mandó una copia del autorretrato de Van Gogh, el que pintó justo después de cortarse la oreja. Yo enmarqué el cuadro y lo colgué en la pared. En esos días no tenía vida social, no dejaba que la gente se acercase suficiente. Había muchas noches solitarias, con sólo mis libros como compañía. Y me sorprendí a mí mismo mirando al cuadro y preguntándome cómo de cerca estaba del filo de la locura.
Cuando sólo era un niño aprendí que no puedes confiar en la gente, porque te abandonan cuando más los necesitas. Mis padres lo hicieron, y mi abuelo también. Cuando estás solo, aprendes a fingir que no te importa. A esconder el dolor detrás de una máscara que dice 'soy fuerte'. Por eso cuando todos esos arqueólogos, con sus doctorados y sus libros publicados me miraban como si fuera un bicho, diciendo algo cómo Creo que estás perdiendo el tiempo con tus locas teorías y luego me echaba, murmurando este chico está como una cabra, yo simplemente le daba una mirada tozuda y me marchaba aparentemente ileso. Aparentemente. Porque dentro de mí, algo se desgarraba.
Después todo cambió tan rápido que casi no me di cuenta. Fui a Cheyenne Mountain, resolví el misterio de la puerta estelar, viajé a otra galaxia, me enamoré, conocí un dios, morí, resucité, salvé el planeta y me quedé allí durante el año más maravilloso de mi vida. Sha're me quería, y yo a ella. Tan simple, tan complicado a la vez.
Pero de repente, lo perdí todo. Fui lanzado a una nueva vida otra vez, con gente nueva y no tan nueva, que esperaban que yo compartiera con ellos mis conocimientos. Se convirtieron en mis amigos, en mi familia, yo confiaba en ellos y ellos en mí. Pero yo me olvidé que las cosas se estropean muy rápido. Y la invención de Machello estaba justo allí para enviarme diez años atrás.
Teal'c se pondrá bien, han encerrado la tablilla bajo llave y a mí me han dicho que descanse y deje que los efectos de las drogas se pasen. Janet quería que me quedase en la enfermería, pero le di la misma mirada que reservo para colegas estrechos de miras. Ella no discutió conmigo y me mandó a mi habitación. Y aquí estoy, tendido en la cama, cansado, confundido e incapaz de pensar correctamente.
No recuerdo mucho de cuando me encerraron en aquella celda acolchada, pero sí lo suficiente cómo para marcarlo con la marca de 'experiencia terrible' que reservo para momentos especiales como la muerte de mis padres, el rapto de Sha're, Shyla, Hathor y tantos otros. Bien, uno más en la lista. ¿Cuál es el problema? Después de todo soy un superviviente. Eso dicen. Pero esto es diferente. Mis padres se fueron para siempre, la culpa no era de Sha're, Shyla era culpa mía y Hathor es un monstruo. ¿Pero, y ahora? ¿De quién es la culpa? ¿Porque soy yo siempre el objetivo de estas experiencias? Quizás me las merezco. Quizás es solamente lo que el destino me tiene preparado. Ser arrastrado por la locura cómo tantos antes.
¿Y que pasa con ellos? Sam, Jack, Teal'c? Son mis amigos, mi familia. ¿Estoy enfadado con ellos? Debería. Dejaron que Janet y McKenzie me encerraran. Y tiraron la llave. Bueno, no la tiraron, después de todo. Jack vino cuando pedí por él... Vino. Como siempre.
Mi equipo y yo hemos pasado mucho juntos; Apophis, Hathor, Machello, Línea, y siempre nos hemos apoyado los unos a los otros. Me apoyaron cuando lo estropeé todo con Shyla. ¿Por que no puedo hacer lo mismo por ellos?
¿Pero que pasa si ya no confían más en mi? ¿Si encuentran un reemplazo? Un militar, un tipo fuerte, listo, valiente, equilibrado. No como yo. No como alguien que deja que la pasión corra por sus venas y le ciegue. O que corre hasta lo desconocido sin preguntar.
Ya basta. Haz algo, Daniel. Sal de aquí. La habitación te está ahogando. Ves a algún sitio. Encuéntrales y mírales a los ojos para saber que hacer.
Me levanto, voy a la puerta, y empiezo a recorrer los pasillos. Voy a la enfermería y sólo encuentro a Teal'c descansando. Me voy. Empiezo a hacer la ronda por el vestuario: la habitación de Jack, el laboratorio de Sam, la sala de reuniones. La gente me mira pero no me pregunta que estoy haciendo. ¿A quien quiero engañar? Sé donde están. Suspiro y voy a mi oficina. Jack, Sam y Janet están allí, de pie, sin hacer nada; me miran y en sus caras puedes leer páginas enteras.
Jack tiene 'La Mirada'. La 'saldremos de esta' mirada tozuda me dio cuando perdí a Sha're. También hay una chispa de culpa allí dentro. 'No debería haber dejado que se te llevaran tan temprano.' 'Soy tu oficial superior, tengo que ocuparme de tu bienestar'. 'Somos amigos, no puedo abandonarte. Deberías poder contar conmigo'.
Los ojos de Sam están muy abiertos. En ellos veo miedo y culpa. 'Estaba tan asustada', 'me preocupo por ti de verdad', 'debería haber hecho algo'. Ella cree que la ciencia tiene todas las respuestas, y siempre está segura de sus habilidades. Nos miró igual cuando volvió de la Antártica con Jack. '¿Por que tuviste que ser tu quién dio con la solución?' Ese era mi trabajo. '¿Y porqué abandoné tan fácilmente y dejé que te apartaran de nosotros?' 'Somos amigos, familia: las familias se apoyan. Te traicionamos.
Y Janet. Solo veo culpa. 'Sé que no me perdonarás.' 'Sé que lo estropeé todo.' 'Es culpa mía. Desde que llegué aquí he visto demasiadas cosas raras para sucumbir ante la explicación más fácil'. 'Debería haber aprendido de ti que la explicación más evidente no siempre es la correcta.' 'Éramos amigos, pero lo entenderé si lo acabas'.
No veo ninguna de las miradas a las que me acostumbré tantos años atrás. Sólo culpa. No me puedo enfadar con ellos, aunque tampoco les puedo decir lo que siento. El miedo ha desaparecido, y me siento cómo en casa. Superaremos esto, quizás no ahora, ni mañana, pero algún día.
Y seremos más fuertes.