Marcos Sanz / Foto: Mariela ChintaloReportaje a Marcos Sanz
 

Entrevista realizada por Natalio Balderrama el 24 de octubre de 2002.

-¿Cómo lo conociste a Charly?
- A Charly la primera vez que lo vi fue en la grabación de Jugo de tomate frío y Maradona Blues, de Claudio Gabis. Año '95 fue eso, en el estudio Circus de Madrid. Esa fue la primera vez que lo conocí. Me pareció un tipo muy serio, estaba totalmente serio y concentrado. "Hola, ¿qué tal? Soy Charly García" y se puso a tocar el piano, pidió un whisky y ahí ya cambió a ser el Charly que todos conocemos. Dijo "Alguien que me traiga un whisky" Yo le llevé el whisky y me dijeron "Cuidado, que este tira todo". Yo se lo puse en el lugar mas lejano posible, que él pudiera llegar, pero lejano para que no tirara nada. Bueno, a los cinco minutos "¿Quién ha sido el pelotudo que me trajo el whisky? lo tiré". "Sí -le digo-, ya escuchamos todos". Le había pegado una patada y voló el whisky, todo. "Pelotudo, tráeme otro whisky". "Yo no soy ningún pelotudo" le dije. Él de esta no se acuerda, yo sí me acuerdo.
Después ya oficialmente en el estudio de Alejo Estível en el año '96, cuando empezamos a hacer lo de Say no more, que a principio era la banda sonora de una película que se iba a llamar "Geisha". Ahí fue cuando ya nos pusimos a trabajar, ahí fue cuando se aprendió mi nombre y yo el suyo.

- ¿Cómo fue que empezaste a trabajar con él? ¿Allá no tenía ingeniero?
- Me dijo Alejo Estível "Mañana va a venir el mejor músico de Argentina" Y yo... la verdad que en España no se lo conoce a Charly. Y dije "Bueno, perfecto, qué bien". "Mira, es muy especial"
Allá todo el mundo me hacía la cabeza para que estuviera preparado. Yo lo vi y me parecía un tipo muy raro, estrafalario, porque no es normal un tipo tan flaco, tan alto, así, con el aspecto que tenía, el pelo teñido de rubio. Justo que había grabado La hija de la lágrima, terminó La hija de la lágrima y me conoció a mi. Recuerdo que lo primero fue "Hola, ¿qué tal? Yo soy Charly García" "¿Qué tal? Soy Marcos Sanz" Me dijo "¿Qué cosas tienes en el estudio? Yo no quiero computadoras". Teníamos una consola con una computadora. "No quiero automatizar y quiero grabar en analógico". Teníamos 24 canales en el analógico y él trajo un cassette. Y dice "Este cassette stéreo me lo pasas a dos tracks del analógico". Lo pasé todo lo que daba la cinta y me dice "bueno, ahora vamos a grabar". Teclados, guitarras, todo. Tocó todos los canales, los 22 canales que faltaban porque no teníamos la pista de sincro. Entonces teníamos que usar los 22 canales que faltaban. Lo tocó todo de arriba a abajo en muchas horas. Y luego me dice "Ahora vamos a mezclar todo esto al mismo cassette". Yo le digo está bien. "No quiero Dats, nada digital, todo analógico". Hicimos la mezcla totalmente a mano. Ya sabía yo cómo eran las cosas, porque había estado pasando la canción. Y lo pasamos al cassette y dijo "ahora borramos otra vez las pistas y las mezclas que hemos hecho las pasamos al cassette de nuevo". O sea, al multipista de nuevo. Le digo "ok". Me dice "pará, pará... ¿no me dices nada? si es raro, si estoy loco, que haya ruido". "No, le dije, si tu quieres hacer eso, lo vamos a hacer. A mi me parece también que el ruido tiene que ver con la música" Me hizo así (ok), y desde entonces hasta ahora. Así fue.

- ¿Con quién trabajaste anteriormente?
- Empecé como asistente en el año 1984. En el 86 ya estaba grabando. He trabajado con Mecano, Radio Futura, Víctor Manuel, Ana Belén, Sabina, Miguel Bocé, Alejandro Sanz, Los Hombres G, Azúcar Moreno.

- Una variedad de estilos...
- Sí, un montón. Y luego aparte, también en España, trabajé con artistas internacionales como los Foo Gees, con Oasis, con U2. Y una cosa que nunca conté es que estuve con el actor John Malkovich, grabé un monólogo de Shakespeare, porque sabía hablar inglés. Esas han sido entre otras cosas.
También grabé bastantes discos de música clásica. Es algo que me encanta la música clásica, me vuelve loco. Estuve en Abbey Road dos veces grabando. Un estudio, para mi, increible. La magia que tiene cuando entras ahí es... Aparte en el estudio 2, el estudio de los Beatles. La acústica "suena". Los discos que se graban ahí suenan diez veces mas. Ese "toque".

- Hay un disco de Divididos que se grabó ahí. ¿Lo escuchaste? ¿Se siente eso?
- Sí, se nota. La habitación es así. Es increíble, llegas ahí y realmente no hacés nada. Play-rec, nada más. Los tipos colocaron todos los micrófonos que se te ocurran. Si tienes que hacer una corrección dices "¿podrías bajar ese micrófono dos pulgadas?" Los tipos te lo bajan. Y tú  escuchas, mientras lo van moviendo, la diferencia que hay. No, es increíble. Hay discos que son, para mi, especiales por la acústica del lugar en que se graban. Hay muchos estudios buenos. Incluso hay grabaciones que se han hecho en lugares que no son estudios y son alucinantes.

- Vos venías haciendo toda esta serie de trabajos, y dejaste para venir acá...
- Sí. En el '98 estábamos haciendo El Aguante en Madrid. Bueno, él empezó a hacer El Aguante en Miami con otra persona. Llegó un momento que él dijo "No, hay que ir a grabar esto a Madrid", se vino y dijo "Yo no me vuelvo más a Miami, esa era un excusa para venir a grabar contigo". Ya que no querían pagar el pasaje a nadie, no le gustaba el estudio. El ya había grabado El Aguante y Kill my mother en un viaje previo que hizo con Mariela (Chintalo) y Murray, cuando los conocí a ellos, el año anterior, en el '97. Luego me pidió que me quede hasta el final y no volvió a Miami. Quedaron cintas en Miami. Quedó de todo, equipos embragados. De repente, un día me dijo "¿Tienes pasaporte?". "Lo tengo que tramitar". "¿Cuánto tarda?". "24 horas". "Sácate un pasaporte", me dio plata, "Toma, sácate dos". Fui a hacerme una foto en la Puerta del Sol en Madrid, en el metro. Fui a la comisaría, hice el trámite y al día siguiente fui a retirar el pasaporte. Dos días después vinimos a Buenos Aires. En teoría yo iba a venir a terminar el disco. Iba a ser una semana. De eso ya hace cinco años.

- ¿Vos ya conocías Buenos Aires?
- No. Igual había trabajado mucho con músicos argentinos. Mucha onda.

- ¿Qué fue lo que te convenció, mas allá de la anécdota, de dejar todo allá y quedarte acá?
- La verdad es que soy bastante aventurero. He vivido en otros países aparte de España. Estuve viviendo en Alemania, en Suiza que son unos países totalmente diferentes a la mentalidad que podemos tener nosotros. Que tenemos bastante en común España y Argentina. Sin embargo vas a un lugar totalmente hostil, conoces allí unas costumbres que nada que ver. Y a mi me gustó la experiencia de irme a otro lugar. Me pareció muy positiva. Y me pareció una oportunidad venir a Argentina. Cuando me dijo de quedarme para hacer sonido en vivo, cosa que en España había hecho en dos ocasiones o tres, me atrajo la idea. He crecido muchísimo profesionalmente allá y veo que cada vez crezco más.

Continuará...



 
 
 
 
 
 
Hosted by www.Geocities.ws

1