
Universidad Yacambu
Pregrado en Información y Documentación
Trimestre 15
Asignatura: Deontología
Prof. Yldegar Álvarez
Trabajo 2

Elaborado
por: Nardys Canache
Introducción
El ser humano ha tenido una transformación desde los tiempos remotos, ha dado un concepto de comportamiento y sentimiento hacia lo que él entiende es lo correcto o, más bien, su conducta más correcta.
En
toda la historia de cada hombre, al menos desde que tiene capacidad de
inteligencia, ha tenido una metamorfosis en todos sus estados físico,
emocional, mental y espiritual ha habido épocas diferentes. Desde su proceso
espiritual, etapas de sabiduría extrema, como la constante evolución de su
estado mental hasta el perfeccionamiento de su estado físico, va en
contraposición con su estado emocional.
Todos
estos cambios y transformaciones obedecen al denominado concepto de conducta
humana la cual se entiende como: la lucha por la vida, que sostiene un recién nacido
prematuro en una incubadora; el aprendizaje que hace un príncipe joven para
actuar luego como monarca; el artista; el portero; el matemático; el maestro
cuando aplican sus destrezas en las tareas habituales que deben realizar.
La conducta humana encierra el llamado ciclo vital
del ser humano es la forma de evolución de la existencia, desde el mismo
nacimiento hasta la muerte.
Podemos
decir que la conducta humana se conoce bien, pero se comprende poco.
De alguna manera todos nos interesamos por la conducta y creemos saber bastante
de ella y a menudo con cierta razón.
En esta investigación se mencionaran aspectos relevantes de la conducta humana,
persona, valores humanos, principios morales y crisis de valores.
Persona:
Una persona es definida como un ser racional y
consciente de sí mismo, poseedor de una identidad propia. En
términos generales, es todo miembro de la especie humana susceptible de
adquirir derechos y contraer obligaciones. En algunos casos se puede hacer referencia
a estas como personas de existencia visible, de existencia real, física o
natural.
En
la actualidad persiste una visión reductiva de la persona humana. Se le reduce
a su corporeidad (visión materialista), a un objeto de placer o consumo (visión
hedonista), a una mera pieza social o laboral (visión sociologista), a un
animal sofisticado (visión cientista o mecanicista) o, incluso, se va al otro
extremo, exagerando su dimensión espiritual, hasta el punto de restarle
importancia moral a su corporeidad (visión espiritualista o de "New
Age").
En estos momentos en que la confusión, la
vulgaridad, el dinero, el aislamiento por la seguridad personal vive en la
sociedad actual, sin implicaciones ni compromisos hacia un bien común de la
humanidad, seguirá existiendo el hombre inferior, el que únicamente ve
satisfacciones y deseos terrenales y no espirituales ni universales.
Si el hombre no es capaz de intentar digerir toda la ineficacia que existe
actualmente, será pobre de alma y de inteligencia. En cambio, si se compromete
a saber vivir con él mismo y con los demás, habrá llegado la hora de continuar
por los senderos del conocimiento, de la sabiduría y del amor de la creación.
Simplemente que esté dispuesto a escucharse un poco más
dentro de sí, con todos los inconvenientes,
conflictos y problemas que tiene que ir solucionando, la armonía, el equilibrio
y la serenidad de espíritu se irá depositando cada vez más en su corazón, lo
que hará posible el inicio del progreso real del hombre que junto a la ciencia
hará el verdadero ser universal.
El poder, la ambición, la pasión desmesurada y
trivial, unido a la ignorancia hacen del ser humano que su parte más
instintiva, más primaria, siga ocupando su pedestal. De tal forma que vive en
él el hombre inferior y no permite al hombre superior, con su inteligencia,
intuición, percepción y horizontes elevados, conquistar su propia procedencia.
En cuanto el hombre eleve su mirada y se deje gobernar por su estado más
elevado consciencia, habrá superado muchas conductas innecesarias para estar
conforme como él es. Mientras no entienda que el respeto por sí mismo y por los
demás, la conformidad con su ego, el enfrentamiento a sus propios miedos,
aceptar su inseguridad, limitación y capacidad, e intentar crecer con “la ley
de la naturaleza y del universo”, en la medida que él entienda, sepa y sienta,
pero con el orden del respeto mutuo hacia tendencias, culturas, religiones y
razas, no habrá empezado su nivel de evolución colectiva.
Conducta:
toda actividad humana que sea observable por otra persona ó manera de proceder
una persona con relación a la moral y a las reglas sociales.
Toda
nuestra conducta se fundamenta en la motivación; la motivación es "la raíz
dinámica del comportamiento, esto es, aquellos factores o determinantes
internos más que externos al sujeto, que desde dentro le incitan a la
acción".
Sólo
si nos sentimos motivados a hacer algo, nos decidiremos a actuar, por eso la
motivación es la raíz que explica nuestra conducta.
En
nuestra vida cotidiana, todos tenemos la experiencia de que, a pesar de que
nuestra conducta varía de acuerdo a la situación en la que nos encontramos, nos
percibimos siempre como la misma persona, sin que los cambios de situación nos
hagan sentir unos desconocidos ni para nosotros ni para los demás. Esta
sencilla observación nos lleva a la siguiente pregunta: ¿cuánto hay de interno
y cuánto de externo en nuestras respuestas ante situaciones diferentes?
En
general, cuando se hace referencia a determinante internos, se está aludiendo a
elementos emocionales, motivacionales y orgánicos, mientras que cuando
insistimos en determinantes externos se están valorando fundamentalmente las
situaciones, bien como son realmente, bien como las perciben los sujetos.
Los
actos humanos son aquellos que proceden de la voluntad deliberada del hombre;
es decir, los que realiza con conocimiento y libre voluntad.
En
ellos interviene primero el entendimiento, porque no se puede querer o desear
lo que no se conoce: con el entendimiento el hombre advierte el objeto y
delibera si puede y debe tender a él, o no. Una vez conocido el objeto, la
voluntad se inclina hacia él porque lo desea, o se aparta de él, rechazándolo.
Sólo en este caso cuando intervienen entendimiento y voluntad el hombre es
dueño de sus actos, y por tanto, plenamente responsable de ellos. Y sólo en los
actos humanos puede darse valoración moral.
La
moral es conjunto de costumbres, creencias, valores y normas de una persona o
grupo social determinado que ofician de guía para el obrar, vale decir, que
orientan acerca del bien o del mal o bien, correcto o incorrecto de una acción.
La moral también se identifica con los principios éticos, orientaciones o valores que una comunidad está de acuerdo en respetar.
Los
actos libres del hombre pueden ser actos moralmente buenos o moralmente malos,
pero nunca indiferentes.
Cuando hablamos de valor, generalmente nos referimos a las cosas
materiales, espirituales, instituciones, profesiones, derechos civiles, etc.,
que permiten al hombre realizarse de alguna manera.
El valor es, entonces, una propiedad de las cosas o
de las personas. Todo lo que es, por el simple hecho de existir, vale. Un mismo
objeto (persona o cosa) puede poseer varios tipos de valores.
El valor es pues captado como un bien, ya que se le
identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso.
El mal es, entonces, la carencia o la ausencia de
bien. Se llama mal al vacío, es decir, a lo que no existe.
El
valor moral, es el estudio de hechos relativos a la conducta humana, hechos del
hombre que podemos llegar a conocer, mediante la observación individual, o por
la observación objetiva de los grupos Sociales.
El valor moral conduce al bien moral. Recordemos
que bien es aquello que mejora, perfecciona, completa.
El valor moral perfecciona al hombre en cuanto a
ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Se puede tener buena o
mala salud, más o menos cultura, por ejemplo, pero esto no afecta directamente
al ser hombre. Sin embargo vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia o
el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, lo
deshumanizan. Por el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con
honestidad, el buscar la justicia, le perfeccionan.
El valor moral te lleva a construirte como hombre,
a hacerte más humano.
Para lograr comprender plenamente los valores
morales debemos analizar la relación que éstos guardan con otro tipo de
valores. Siendo el ser humano el punto de referencia para los valores, cabe
ordenarlos de acuerdo con su capacidad para perfeccionar al hombre. Un valor
cobrará mayor importancia en cuanto logre perfeccionar al hombre en un aspecto
más íntimamente humano.
Los valores infrahumanos: Son aquellos que sí
perfeccionan al hombre, pero en aspectos más inferiores, en aspectos que
comparte con otros seres, con los animales, por ejemplo. Aquí se encuentran
valores como el placer, la fuerza, la agilidad, la salud.
Los valores humanos inframorales: Son aquellos
valores que son exclusivos del hombre, ya no los alcanzan los animales,
únicamente el hombre. Aquí encontramos valores como los económicos, la riqueza,
el éxito, por ejemplo. La inteligencia y el conocimiento, el arte, el buen
gusto. Y socialmente hablando, la prosperidad, el prestigio, la autoridad, etc.
Valores Instrumentales: Son comportamientos
alternativos mediante los cuales conseguimos los fines deseados.
Valores Terminales: Son estados finales o metas en
la vida que al individuo le gustaría conseguir a lo largo de su vida.
La
conciencia moral, entendemos como un conjunto muy complejo de tendencias de
sentimientos de ideas, etc. en el que debe intentarse discriminar lo que hay de
innato y lo que hay de adquirido. Valor de la conciencia moral ¿Qué valor
atribuir a esa norma de obediencia a la conciencia que muchos moralistas
consideran fundamental? La vida en sociedad para nosotros es la condición
indispensable para nuestro desenvolvimiento y reconocemos lo bien fundado de
esas reglas, universalmente válidas, que nos invitan a contribuir al bien de
todos los hombres. Sin embargo, si debemos obedecer a nuestra conciencia, es a
una conciencia que debemos perfeccionar por la reflexión, considerándola un
medio de contribuir el bienestar de la sociedad, que es del deber moral, y verdadero
del bien individual del hombre.
La conciencia
moral es también conciencia de la libertad, conciencia de que no todas
las posibilidades de elección son igualmente valiosas. Por eso es especialmente
importante plantearnos qué es y como funciona. La misma palabra que usamos para
referirnos a ella ya nos da una pista: estar consciente significa darse cuenta
de lo que ocurre alrededor.
La conciencia moral es con lo que nos damos
cuenta de lo que vale, de lo que merece la pena para la vida, de lo que es
bueno o bien, de lo que no merece la pena, de lo malo, de lo que hay que
evitar.
Naturaleza de la conciencia moral: existen dos
posiciones fundamentales que explican la naturaleza de la conciencia moral: la
innatista y la empírica.
La posición innatista afirma que la conciencia moral
nace con el individuo, es una capacidad propia de la naturaleza humana. Se
afirma, por ejemplo, que la capacidad para juzgar lo bueno y lo malo de una
conducta es un don divino, o, es un producto propio de la razón humana, la
misma que descubre a priori el sentido del y del mal.
La posición empírica sostiene que la conciencia
moral es resultado de la experiencia, es decir, de las exigencias o mandatos de
la familia de la educación o del medio sociocultural en general, por lo que,
las ideas morales son de naturaleza socia, están determinadas por las
condiciones materiales de existencias.
Los principios morales son una codificación de las cosas que el
hombre ha descubierto que son malas para él mismo y para los demás en algún
momento de su historia, y habiendo descubierto que estas cosas inhibían su
propia supervivencia, creó entonces una ley sobre ellas.
Cuando hablas de principios morales, estás hablando, de hecho, de
algo que hace tiempo fue malo para la especie. Cuando pasaba a los libros de
estatutos y se le hacía entrar en vigor por medio de la fuerza de las porras de
la policía y los jueces, era una ley.
Pero cuando se imponía mediante la superstición, o la simple creencia de que
“así debería de ser”, era un principio
moral.
Una persona es feliz en la medida que comparte y
potencia al máximo sus talentos para ponerlos al servicio del bien común. Por
tanto la felicidad no se encuentra al final del sendero de la vida, sino en el
camino mismo. No tiene sentido buscarla afuera pues se encuentra en nuestro
interior.
Asimismo los valores no están sujetos a la moda ni
al tiempo, pues deben preservarse a los largo de éste y en cualquier
circunstancia. En consecuencia, no es "desestructurada" la persona
que lucha por cultivar los valores humanos en este ambiente nocivo, sino quien
se deja llevar por el ambiente como un navegante sin rumbo.
La solución parte de la fidelidad que cada ser
humano pueda hacer a sus convicciones éticas.
Ello porque el hombre es ético por naturaleza pues
debe elegir el bien y alcanzar el conocimiento pleno de la verdad. Por tanto,
cualquier situación que ponga en riesgo el bien y la verdad, debe ser evitada.
Se exige no creerse santo, sino luchar humildemente a diario contra aquellos
agentes que nos impiden ser mejores personas y alcanzar la excelencia.
Es verdad que el ambiente influye, por ello también
es necesario que se impulse la calidad de la formación humana desde la familia,
la escuela, los medios de comunicación y la sociedad misma. Todos, tenemos la
responsabilidad de vigilar para que este cometido se cumpla. Siempre el ser
humano es perfectible y necesita que los demás, nosotros, le ayuden a mejorar.
La falta de unidad de vida, como se ve, genera
falta de unidad social. La sociedad se dispersa en bandos y no en comunidades,
las cuales implican amistad movidos por intereses particulares y regidos por
curiosas escalas de "valores" como el beneficio propio. La promoción
de la unidad de vida es una pieza clave para la solución de esta crisis de
valores; pero ésta sólo puede asumirse de modo personal; y únicamente se
realiza de modo social. Y las principales comunidades desde las que hay que
empezar son la familia y la universidad.
La
ética como disciplina filosófica o científica, es una disciplina autónoma, que
tiene por finalidad la construcción metódica de la estructura argumentativa o
práctica nacional de la moralidad, entendiéndose en este campo, las
obligaciones incondicionales que forman el ámbito de la acción social y
política. Finalmente, estudio y análisis de los hechos reales, esto es
existenciales históricas, culturales, sociales y políticas, donde se aplican la
moral universal, especialmente en el mundo de la fe católica y latinoamericano,
el hombre o sujeto moral es formado mediante la educación religiosa, cultural,
y en general en conocimientos históricos, los que impriman una identidad con
valores humanos que constituye su real naturaleza “La Moral, de la que no debe
apartarse el hombre en toda su vida terrenal».
Es evidente que una cultura de valores es un reto
exigente y supone trabajo arduo, de fondo.
Infografìa
La conducta
humana
Escrito por: Lic. Héctor
Faría. Estudio Grafológico Laboral
Fecha de Publicación:
s/f
Idioma Original: español
http://www.redtelework.com/PopUP_ImprimeNota.asp?IDNOTA=2998&Tipo=Actualidad
Abstract:
La
Psicología y la Grafología, son ciencias de la conducta. Abarcan un campo
amplio y utilizan muchos métodos diferentes para estudiar la conducta de las
personas.
A
través de la Grafología, se determinan conductas evidentes, que demuestran las
acciones claras y observables, pero hay otras formas de conducta que por lo
general escapan a la visión externa y que llamamos conducta implícita.
Son
respuestas y reacciones de un organismo vivo a su medio.
Conducta
Humana
Escrito por: Ángel
Sanz Goena
Fecha de Publicación: 08 de Agosto2004
Idioma Original: español
http://www.dimedonde.net/magazine/articulos.php?id=74&seccion=9
Abstract:
Si el hombre no es capaz de intentar digerir toda
la ineficacia que existe actualmente, será pobre de alma y de inteligencia. En
cambio, si se compromete a saber vivir con él mismo y con los demás, habrá
llegado la hora de continuar por los senderos del Conocimiento, de la Sabiduría
y del Amor de la Creación. Simplemente que esté dispuesto a escucharse un poco
más dentro de sí, con todos los inconvenientes, conflictos y problemas que
tiene que ir solucionando, la armonía, el equilibrio y la serenidad de espíritu
se irá depositando cada vez más en su corazón, lo que hará posible el inicio
del progreso real del Hombre que junto a la Ciencia hará el verdadero Ser
Universal.
Valores Humanos
Escrito
por: Cristi
Cou
Fecha de Publicación:
s/f
Idioma Original: español
http://www.monografias.com/trabajos15/valores-humanos/valores-humanos.shtml
Abstract:
Comprendimos
que los valores son un conjunto de creencias que nos dictan la forma de conducta más aceptada socialmente.
Los valores
determinan las normas morales, es decir que los valores establecen un modelo de
conducta aceptable en una sociedad y para garantizar que este
modelo sea observado por los miembros de esa sociedad se emiten las normas que
regulan la actuación del individuo dentro de la sociedad.
La relación
entre ética y los valores es que la primera es el estudio de los actos humanos
o costumbres y los valores son en sí esos actos o costumbres preferidos o
aceptados por una sociedad.
Solo el ser
humano tiene conciencia moral porque solo él tiene capacidad o conciencia de si
mismo, de valorizarse y poder juzgar su conducta.
Es
importante utilizar la brújula de la "conciencia emocional", para
evaluar si la actividad que vamos a emprender vale la pena. Como conciencia
emocional se entiende como la capacidad de reconocer el modo en que nuestras
emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros
valores como guía en el proceso de toma de decisiones.
Definiciones persona en
la web
Escrito por: s/a
Fecha de Publicación:
s/f
Idioma Original: español
http://www.google.co.ve/search?hl=es&defl=es&q=define:Persona&sa=X&oi=glossary_definition&ct=title
Abstract:
La palabra persona puede referirse a: * en el uso
cotidiano, al ser humano;* en derecho:** una persona física es un sujeto
natural dotado de derechos, cuya definición precisa varía entre doctrinas;**
una persona moral es una entidad abstracta
Moralidad de los Actos
Humanos
Escrito por: s/a
Fecha de Publicación:
s/f
Idioma Original: español
http://www.aciprensa.com/Catecismo/moralidad.htm
Abstract: Moralidad de los actos humanos
La
libertad hace del hombre un sujeto moral. Cuando actúa de manera deliberada, el
hombre es responsable de sus actos. Los actos humanos, o sea, los actos libremente
realizados tras un juicio de conciencia, son moralmente buenos o malos.
La
bondad o maldad de los actos humanos depende de: 1º el objeto elegido, 2º la
intención o fin que se busca, y 3º las circunstancias de la acción.
La
persona humana se ordena a la bienaventuranza por medio de sus actos
deliberados; las pasiones o sentimientos que experimenta pueden disponerle o
contribuir a ello, pero en si mismas las pasiones son no buenas ni malas; sólo
reciben calificativo moral en la medida en que depende de la razón y de la
voluntad.
Definiciones moral en la
web
Escrito por: s/a
Fecha de Publicación:
s/f
Idioma Original: español
http://www.google.co.ve/search?hl=es&defl=es&q=define:Moral&sa=X&oi=glossary_definition&ct=title
Abstract:
Capaz de diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto en la conducta;
que decide y actuar de acuerdo a esa comprensión.
¿Cómo sobrevivir en la crisis de valores?
Escrito por: Carlos
Alberto Rosales Purizaca
Fecha de Publicación: 18
de Noviembre 2004
Idioma Original: español
http://www.elsantafesino.com/opinion/2004/11/08/3041
Abstract:
Algunos
lectores pensarán que es una utopía lograr lo que propongo porque allá afuera
existen altas dosis de contaminación ética que hacen parecer como sana a una
sociedad que cada vez más, se enferma moralmente. Sin embargo, la solución parte
de la fidelidad que cada ser humano pueda hacer a sus convicciones éticas. Ello
porque el hombre es ético por naturaleza pues debe elegir el bien y alcanzar el
conocimiento pleno de la verdad. Por tanto, cualquier situación que ponga en
riesgo el bien y la verdad, debe ser evitada. Se exige no creerse santo, sino
luchar humildemente a diario contra aquellos agentes que nos impiden ser
mejores personas y alcanzar la excelencia.