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Calma, estás a salvo. ¿Qué o quién se supone
que erres? – le preguntó Asuka
- Tal vez no entiende nuestro lenguaje
- Lo entiendo - contestó el robot con su voz de niño –
Hola, me llamo Astro – dijo mientras les daba su mano en son de
paz. Shinji la estrechó mientras sonreía
- Hola, mucho gusto, yo soy Shinji
- Y yo Asuka, pero más te vale que no tengas pensado hacerr cualquierr
cosa peligrosa o te las verás conmigo – contestó la
chica amenazándolo con la mano
- No haría nada peligroso en contra de cualquier ser viviente natural
- Me alegrra oír eso – decía Asuka con los brazos
cruzados y no muy contenta - Y bueno, qué se supone que erres.
No había visto un robot como tú desde que era una adolescente.
- Se supone que soy un robot del Instituto de Ciencias de Japón…
en la Tierra… ¿No han oído hablar de él?...
¿Por qué me miran así?. ¿No han oído
del Planeta Tierra?
- ¿En qué planeta crees que estás bobo?, claro que
estás en la Tierra
- O al menos en lo que queda de ella
- Shinji, nunca oí hablar de ningún Instituto de Ciencias
– le comentaba Asuka
- Yo tampoco, déjame revisar el timm… ¡Claro!, ¿Cómo
íbamos a saber de él?. Nerv se encargó de desaparecerlo
poco a poco. La ONU no objetó en nada.
- ¡Pero cómo!, ¿Ya no existe el Instituto de Ciencias?,
Pero y el Profesor Ulefante, ¿Y mi familia?, ¿Y mis amigos?
- Shinji, esta cosa estaba dentrro del rremedo de EVA, debió haberr
escapado a la abolición de los andrroides
- Tienes mucha razón. Dinos Astro, ¿Qué hacías
adentro de esa cosa?
- Fue algo extraño. El sol estaba extremadamente sobreactivo. De
seguir así toda la Tierra hubiera terminado por secarse. Un grupo
de científicos creó un aparato para disminuir un poco las
radaciones del sol y fui encargado de llevarlo hasta el sol. Mientras
más me acercaba sentía que mi cuerpo se derretía,
pero entonces vi a Atlas, mi enemigo. Siempre tuvimos ideas contrarias
en cuanto a la fuerza y el poder. Quería que me convirtiera en
un robot grande y poderoso como él, en la lucha él de alguna
manera lanzó en aparato hacia el sol y mi misión estaba
terminada aunque aun segíamos luchando, pero de repente llegó
un extraño robot gigante que me metió en su interior. Algo
lo atacó, se quedó un rato inmóvil, pero después
se puso de nuevo en movimiento, sentí que voló y que viajábamos.
Debimos de haber ido a otro planeta, quizás a Júpiter o
Saturno pero algo más volvió a atacar a la cosa que me protegía.
No se qué más sucedió porque me quedé sin
energía.
- ¿Y cuándo se supone que pasó eso?
- Era el 23 de mayo del 2014
- ¡2014! - Exclamaron sorprendidos Asuka y Shinji
- Definitivamente, es un sobrreviviente. Un espécimen único
- Asuka, no sabe nada, debemos explicarle
- Tú eres mejorr para la historia que yo
- Muy bien. Astro, bienvenido al año 2023.
- ¡2023! – exclamó esta vez el pequeño robot
- Verás, han sucedido unas cuantas cosas desde la última
vez que estuviste en el planeta. Por unos cuantos meses te salvaste de
que te fundieran junto con cualquier robot que hablara
- ¡Cómo!
- Si, es una pena, pero a cualquier robot que tuviera más de tres
similitudes con los humanos fue mandado a fundir. No se volvió
a ver por aquí a ningún robot desplazándose, ni conversando
con nadie. Se redujeron a sus formas primitivas, a máquinas útiles
para el hombre, en meras herramientas.
- Aun los EVAs no llegarron a serr como aquellos rrobots que se fundieron
- ¿Qué son los EVAs?
- Eran unos robots gigantes que eran manejados por niños por adentro
para defender a la Tierra de la supuesta amenaza de unos ángeles.
Los EVAs lograron su objetivo pero… no era lo correcto.
- Poco después de que los EVAs terrminaron con los ángeles
se dio algo conocido como el Tercerr Impacto, a principios del 2016
- ¿De nuevo cayó un meteorito en la Tierra? – preguntaba
el niño robot recordando sus clases de historia en que el Profesor
Morsa les contó a sus alumnos sobre el primer y segundo impacto
- Sí, pero esta vez terminaron con toda la vida humana y gran parte
de la vegetal y animal. Unos cuantos que viajábamos por el espacio
nos salvamos. Tratamos de reconstruir lo más posible de la vida
terrestre. Se cancelaron todas las colonias que había a lo largo
del universo para volver a poblar la tierra.
- ¿Toda… toda la vida del planeta se destruyó? –
preguntó el niño mientras sus ojos comenzaban a humedecerse
- Sí – contestó Shinji mientras agarraba de nuevo
su timm y consultaba unos datos – Somos 152 seres humanos en todo
el planeta, más toda la vegetación y animales que se han
podido regenerar… y un robot
- Está llorando! – exclamó Asuka sorprendida pues
jamás había visto llorar a un robot
- Es cierto, luce muy triste. ¿Qué sucede?
- Es que eso quiere decir que ninguno de mis amigos está con vida,
y que mi familia fue toda fundida. ¿Me pasará lo mismo?
- No lo creo. Pero tendríamos que reportarte con un mayor
- No Shinji, alguno de esos viejos pudo haberr sido de los que votaron
en contrra de los rrobots. Pero mírralo, parece un niño
real, hasta parece que tiene sentimientos. ¿Por qué no lo
hacemos pasar por un pariente nuestro?
- Pero no está registrado, ¿Dónde se supone que estuvo?
- Qué tal que fuera un sobrrino que estaba en el Sectorr Occidente
E, lo rreconocimos en este viaje. Astro ¿Te gusta la idea?
- Sí, me agrada mucho
- Pero Asuka, es como un niño, ¿Y nuestra promesa?. Yo no
quiero ser como un padre, no sé cómo debe ser uno. ¿Quieres
que recuerde el único ejemplo que tuve?
- ¿Tú crrees que tengo idea de cómo ser una buena
madrre?. Sabes que es lo menos que deseo ser, pero esto es algo desconocido
para tu admirrador anónimo, y además seremos tíos,
no padrres tonto.
- Preferiría pensarlo
- Si se te ocurrre una mejor idea me la dices, pero por lo prronto podrrías
llevarlo contigo a la escuela
- ¿Yo?, a tí se te ocurren mejores cosas, ¿Por qué
no lo llevas contigo?
- Porque en mi grupo no hay chicos que se vean de su edad genio. Vamos,
será solo por un tiempo. Me prreocupa tu seguridad, y no quería
decirte, pero cuando llegamos había otra carta debajo de la puerrta
- ¡Otra carta!. Dámela, ¿Da alguna pista?
Asuka le dio la carta a Shinji que rápidamente comenzó a
leerla
- Asuka, ese tipo nos tiene vigilados, sabía que iríamos
el fin de semana al sector occidente E y que hoy regresábamos
- Bueno Shinji, esa información la puede leer cualquiera en el
noticiero de los timms. Entonces qué dices. ¿Podría
tu sobrrino defenderte en caso de que las carrtas fueran más allá?
- Bueno está bien, Astro, bienvenido a la familia Langley
- ¡Sí!
Al día siguiente Shinji llevó a Astro a la escuela como
un alumno más, fue aceptado con agrado por los demás alumnos.
La población era tan pequeña que pronto se corrió
la noticia del sobrino por todo el Sector Oriente.
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Muy
pronto llegó el 6 de junio y Shinji para celebrar su cumpleaños
invitó a sus compañeros de la universidad a una fiesta sencilla
en su departamento. Kaworu como era de suponerse rechazó la invitación,
pero ante la incesante súplica de Kozue no tuvo más remedio
que aceptar.
Llegó el esperado día. Mientras Asuka, Astro y Shinji terminaban
de poner la mesa y esperaban a los invitados una carta fue introducida
por debajo de la puerta, esta vez Shinji se dio cuenta y se dirigió
a la entrada lo más rápido que pudo. Astro también
lo ayudó pero ninguno de los dos consiguió ver a nadie.
Sin más que hacer Shinji leyó la nueva carta. Su perseguidor
no solo tenía el descaro de felicitarlo, sino que en esa ocasión
lo citaba el día siguiente a las afueras del Sector. No dijo nada,
simplemente la guardó de nuevo en el sobre en que había
llegado y la colocó en un librero.
Unas horas después llegaban los invitados. Fue una tarde amena
y bastante divertida, sin embargo esa noche Shinji no pudo dormir a gusto.
En sus sueños se encontraba de nuevo en el pasado. Debía
subir al Eva Unidad Uno, él se negaba, pero finalmente era convencido
y después veía en su pesadilla una serie de rostros, sangre,
destrucción. Todo terminó súbitamente cuando se incorporó
agitado
- Shinji, ¿Qué es lo que pasa? – le preguntó
Asuka que se despertó al sentir tanto movimiento
- Fue solo una pesadilla
- Trata de descansar, verás que todo saldrrá bien mañana
- Eso espero
Shinji no volvió a conciliar el sueño en toda la noche.
Se mantuvo pensativo durante la mañana hasta que llegó la
hora indicada en la carta para el encuentro. No tardó mucho en
llegar a las afueras de la ciudad. El cielo se mostraba oscuro y las negras
nubes presagiaban una tormenta. Astro por indicación de Shinji
se mantuvo a distancia. Llevaba ya Shinji sólo casi meda hora cuando
escuchó una voz gruesa que lo hizo estremecerse hasta los huesos.
- Shinji Ikari
- ¿Qué?, ¿Quién eres tú?
- Yo soy la voz de tu pasado, de tu presente y de tu futuro
- ¡Sal a donde pueda verte!
Una figura alta y negra se dejó ver entre algunos árboles,
parecía ser un hombre de rostro severo y delgado. Cabellos largos
y púrpuras. De repente sus ojos brillaron en un tono dorado
- ¿Qué.. Qué es lo que quieres?
- Lo sabrás muy pronto hijo de Gendou Ikari – dijo el hombre
de vestimenta negra mientras levantaba una pistola
Aquel hombre era muy rápido y apenas apuntó a Shinji, un
dardo salió disparado, sin embargo Astro que se mantenía
vigilante fue más rápido y logró desviar la dirección
de la pistola volando hacia el hombre y tumbándole la pistola.
El hombre al verse descubierto desapareció. Astro se acercó
a Shinji que estaba tirado en el suelo y temblando de miedo.
- Shinji, ¿Estás bien?
- ¡ME QUIZO MATAR! – contestó el joven con cara de
espanto
Astro retrocedió unos pasos como buscando algo y recogió
un objeto del suelo
- Es un dardo. Ese tipo te quería inyectar alguna cosa
Una fuerte lluvia comenzó a caer mientras Shinji se levantaba lentamente
del suelo sintiendo aun como temblaban sus rodillas. En silencio ambos
volvieron al departamento donde Asuka los esperaba con impaciencia
Después de darse un baño, Shinji se sentó a la mesa
y cogió la taza de té caliente en sus manos
- Asuka, este tipo es un peligro. ¡Intentó dispararme!
- ¿Qué?. Shinji, te dije que tuvieras cuidado
- Lo tuve, pero es rápido
- Debe ser una droga, pero no puedo determinar qué sustancia es
exactamente – decía Astro mientras observaba el dardo y probaba
con el dedo un poco de la sustancia – No se trata de un somnífero
ni de un veneno mortal
- Asuka, ¿Por qué me quiere a mí?, ¿Qué
es lo que hizo mi padre para que ese tipo me odie?, es decir, ¿Qué
tanto sabe que hizo mi padre y por qué tengo yo que pagar las consecuencias?
- ¿Logrraste ver cómo era? – le preguntó Asuka
- Alguien desconocido. Su tez parecía muy blanca, un tipo por demás
alto, cabellos largos y morados. Y sus ojos… parecía que
no tenía hasta que en un momento brillaron como si fueran de oro
- Y vestía un traje negro de una sola pieza y botas también
negras – añadió el robot
- De no ser por Astro… ¡Oye, puedes volar! – exclamó
Shinji al recordar lo sucedido, ¿Por qué no lo habías
dicho?
- No lo habían preguntado, también tengo ciertas armas escondidas
Shinji continuó narrando lo sucedido un poco más tranquilo
y determinaron que si había una siguiente cita, Astro tendría
que actuar aun con mayor rapidez, pero pasaron varios días sin
que hubiera novedad alguna.
Mientras tanto en la universidad, avanzaban con nuevos proyectos. El director
encargó un trabajo de sociología por parejas, Asuka y Kozue
fueron el primer equipo y Shinji y Kaworu el segundo.
Shinji fue al departamento de Kaworu donde fue bien recibido, no tardaron
mucho en terminar el trabajo, pues era algo muy simple
- Listo, ya quedó toda la información guardada en el timm
- Terminamos antes de lo que pensaba – comentó Kaworu
- Ya lo creo. Kaworu, podría comentarte algo
- Sí claro
- Hace unos años tuve un amigo llamado como tú.
- ¿En serio?. Es un nombre curioso, mis padres solían llamarme
de otro modo, no recuerdo cual, pero mi Tío comenzó a llamarme
así cuando me fui a vivir con él. Decía que era el
nombre perfecto para un ángel
- Tu tío tiene mucha razón. ¿Vives con él?
- No, él falleció poco después del tercer impacto,
era ya muy anciano, supongo que se deprimió al ver en lo que quedó
reducido el planeta. Desde entonces estoy solo. Mis padres murieron cuando
yo tenía ocho años, trataban de defender a unos robots de
la abolición. ¿Tu tienes familiares?
- No, mi madre murió cuando yo era muy pequeño y mi padre…
lo vi por última vez poco antes del tercer impacto. Desde entonces
solo tengo a Asuka
- Shinji, Alguna vez te has preguntado por qué de entre todos los
seres humanos que había, solo nosotros sobrevivimos
- He pensado muchas veces en ello, muchos de los hombres que sobrevivieron
tienen una razón muy definida, son hombres justos, sabios, han
hecho resurgir el planeta. Asuka y yo tenemos algo que hacer, sin embargo
no sabemos por donde comenzar. Tal vez escribiendo un libro podamos dar
el mensaje que queremos.
Shinji notó que Kaworu se puso un poco triste
- Yo no tengo idea de por qué sobreviví, no me atrevo a
nada y no he hecho nada útil. Mi Tío se esforzó por
que yo sobreviviera, pero no sé para qué.
- Tal vez en algún tiempo más lo sabrás… Bien,
creo que es hora de que me vaya
- Nos veremos después Shinji
Apenas salió Shinji, un fuerte dolor de cabeza se apoderó
de Kaworu dejándolo inconsciente.
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o --- O --- o ---------
Paso
cerca de un mes. Una tarde cuando Shinji y Astro regresaron de la escuela
no encontraron a Asuka. Pensaron que se habría entretenido hablando
con alguno de sus alumnos, pero al paso de las horas comenzaron a desesperarse.
Eran ya las 11 de la noche cuando un sobre se deslizó bajo la puerta
del departamento. Ambos corrieron a recogerla. Shinji al leerla comprendió
la demora de Asuka, había sido secuestrada por el hombre que intentó
envenenarlo. Si quería rescatarla tenía que ir a la dirección
adjunta acompañado de Astro.
Sin perder tiempo ambos fueron a los suburbios de la ciudad. Se conservaba
en pie una bodega a la que entraron. Todo estaba oscuro, pero Astro con
sus ojos iluminó la estancia. Parecía que no había
nadie hasta que de repente una luz dirigida al centro los deslumbró.
Shinji al apartarse del rayo de luz recibió un golpe justo en su
punto débil y no supo qué más sucedió.
Cuando Shinji despertó al día siguiente tenía un
ligero dolor de cabeza. Al visualizar el lugar en que estaba se dio cuenta
de que se encontraba en un cuarto pequeño iluminado artificialmente
y que una pistola disparaba una especie de rayo láser hacia Astro.
Dicho rayo no le hacía daño alguno salvo inmovilizarlo de
pies a cabeza.
- Ya era hora de que despertaras – se oyó una voz a lo largo
de la habitación
- ¿Quién es usted?. ¿Qué le ha hecho a Asuka?
- Calma Joven Ikari. Tu esposa se encuentra bien, solamente le hago unos
cuantos análisis
- Maldito
- ¿No sabes decir otra cosa?. Por años solo has dicho lo
mismo
- ¿Por qué hace esto?, ¿Qué quiere de mí?
– preguntó Shinji mirando hacia una y otra pared, pero esta
vez no obtuvo respuesta. ¿Se trataría de un sobreviviente
de Nerv? De pronto el rayo que aprisionaba al robot se detuvo y Astro
cayó al suelo. No tardó mucho en recuperarse pero al tentar
las paredes se dio cuenta de que no podría destruirlas fácilmente.
- Será mejor que te detengas Tobio Tenma
El robot al oír el nombre con el que fue llamado los primeros meses
de su vida se detuvo tratando de poner atención
- Bien, así está mejor. Es una suerte que ambos se hayan
encontrado. Eso me ha facilitado las cosas. ¡Detente, déjalos
en paz!. ¡Silencio! – Por un momento se había escuchado
una voz distinta, al parecer el secuestrador no estaba solo.
- Astro, parece que alguien más está con él, y esa
voz me parece conocida
- A mí también, se parece a la de…
- ¡Silencio!, soy yo el que habla aquí. Si quieren salir
con vida y ver de nuevo a Asuka deben hacer lo que les ordene.
- ¿Cómo sabremos que ella está bien? – preguntó
con coraje Shinji viendo al techo
- Temo que solo podrás confiar en lo que digo. Muy bien. Empecemos.
Será algo muy simple, coloca en tu cabeza el casco que se encuentra
en la mesa
Shinji obedeció y se puso un casco de realidad virtual. De inmediato
comenzó a estar en una de sus pesadillas. Astro no entendía
que pasaba, únicamente lo veía comportarse de una manera
distinta a como había visto que era. Shinji se transformó
primero en el adolescente tímido y retraído que había
sido poco antes del tercer impacto, pero conforme la ilusión continuaba
se convirtió en un hombre de fríos sentimientos tal como
su padre. En aquella ilusión que lo hacía ser un desalmado
fue dejado por unas horas.
Astro mientras tanto intentó amplificar su audición para
tratar de encontrar un punto débil en las paredes, techo o piso,
sin embargo aquel enemigo debía conocerlo lo suficientemente bien
para saber lo que hacía y el rayo fue de nuevo activado, paralizándolo
hasta que Shinji cayó desmayado después de horas de ser
inducido por el casco.
No tardó mucho en despertar de nuevo, Astro nuevamente libre corrió
a auxiliarlo pero Shinji no parecía ser el mismo. Lo trató
con indiferencia por unos minutos hasta que reaccionó y se dio
cuenta que él no era de esa forma. Mientras tanto Astro había
agudizado sus sentidos perceptivos y creyó sentir cierta debilidad
en una de las esquinas. Podría tratarse de una escalera que descendiera
a un sótano. Mientras estaba paralizado había recordado
el extraño momento en que oyeron una voz diferente, si tan solo
volviera a pasar podría intentar hacer un túnel con su fuerza.
Dicha oportunidad solo tardó en presentarse unas horas. Esa vez
oyeron una especie de risa transformada en llanto. Astro no esperó
ni un segundo para impulsarse con un ligero vuelo y tirar el piso. No
se había equivocado, había abierto un espacio que descendía
a un nivel inferior. El llanto proseguía oyéndose más
estrepitosamente. Astro tomó a Shinji y bajó volando por
la abertura.
Estaba muy oscuro y Astro tuvo que prender sus ojos para iluminar la estancia.
Parecía ser un antiguo laboratorio científico. Viendo que
Shinji se encontraba muy asustado lo dejó en uno de los rincones
que parecían más seguros y se dirigió hacia una puerta
que estaba al otro extremo, después de un largo pasillo. No tenía
llave ni cerraduras por lo que pudo pasar sin obstáculos para encontrarse
con un joven que lloraba amargamente.
El joven al verlo se transformó nuevamente en el misterioso hombre.
Sus cabellos cortos crecieron en forma rebelde dejando entre ver un conjunto
de canas y tiñéndose el resto a morados de un tono casi
rojizo, sus ojos color miel adquirieron un brillo dorado. Su rostro redondo
se alargó arrugándose un poco y su mirada adquirió
una fuerte determinación.
- ¿Cómo has logrado escapar? – preguntó el
hombre mientras era sujetado con fuerza por el robot que logró
ser más rápido que el científico loco
- Eso no importa, pero usted tiene mucho que decir
Shinji que había recobrado un poco de valentía fue a donde
se oían las voces y ayudó a Astro a amarrarlo a una silla
con una soga que se encontraba cerca de ellos. El científico al
verse sin salida se transformó nuevamente en su forma original.
- ¡Auxilio, ayúdenme! – gritó el joven, Shinji
al ver de quién se trataba no pudo dejar de sorprenderse
Continúa
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