(lo llevo mal, realmente, ya que preguntan,
otra vez como cada día está allá al fondo mirándome
con sus orejas tiesas y su sonrisa burlona;
yo, como si tal cosa, voy y vengo, buenos días,
pero inevitablemente me llama, se para en la barca, pega saltos (se caerá al agua),
agita los brazos (te señala con el dedo) y grita mi nombre alborozado,
pero yo nada, no vayas a creer,
aquí estoy, metido entre las teclas, me hago el loco aunque él aceche ahí,
bajo el agua, nadoteando entre los peces y las semicorcheas,
y yo sepa como sé
que va a saltarme otra vez encima,
se me arrojará a la cara como un trapo húmedo
para que empiece el juego otra vez hoy
y mañana
y al otro,
cada vez que tú
y para qué engañarse
si la verdad
es que en el fondo)

 
 

Te da por suceder ahí mismo,
delante mío,
vienes
y eres de nieve
y de luz, eres
la luna,
con tus brazos
de flamas blancas.
Luego
es el vértigo,
me obsesiona
ese cuervo
como un abismo
sin fondo,
(yermismo
sinirmáslejos,
brirelgrifo
paraquelagua
pero un pico amarillo y luego
unos ojos dormidos,
el bicho entero se escurre
fuera del tubo
todo negro,
paraguas cerrado,
pegajoso y brillante como un pollo de su huevo,
flor peluda que al cabo de poco ya está
revoloteando por la habitación
como un tirar al aire 
de este montón de folios, como
un barullo de miles
de cuervos).
Después no se te ocurre otra cosa
sino darte
la vuelta
y mirarme
como si yo supiera
nadar en ese lago
antropófago y Circe en el que
irremediablemente
habré de ahogarme
en una muerte dulce,
color medusa,
color oso, color águila,
color bosque y color orbayo,
color espada de cuento terrible y oscura.
 

Animalito
pequeño y sinuoso,
pareces suave pero eres
duro,
caliente,
vivo,
hermoso
como las piedras. No quiero
que te vayas
pero te vas,
ardilla o fantasma,
te deshaces, (no quiero)
magia entre las hojas, (que te vayas)
y entonces justo ahí
entre los ojos,
un dolor,
un puntito,
una manchita,
y un pajarito
con su piquito,
va picando
un agujerito,
un agujero,
un agujerote,
un abismo que de aquí
a Australia, una noche
así
de negra.

(No hay cuidado,
amanecerá,
vendrán otra vez
estos fuegos, aunque sea
para decirme que no,
que así no,
que ni tú ni yo podemos,
no de esa forma.
Con un no,
pero vendrá
el fuego).


 
 
©
Benito sincategoremático

 
al índice
a casa

 
 
Habrá público escarmiento (y fuego eterno) para quien no respete este
© Copyright Nannicantipot Faciebat Annis 2000-2001.

 
 
Hosted by www.Geocities.ws

1