METODOS HORMONALES
Los métodos
anticopcentivos hormonales, sólo están disponibles para
mujeres, ya que, actualmente, emplean formas sintéticas de las
hormonas progesterona y estrógeno para suprimir la
ovulación (la progesterona no puede por sí sola evitar que
se libere el óvulo). Estas hormonas también hacen que el
moco cervical se espese y se haga impenetrable al esperma. Debido a la
alteración del equilibrio hormonal, la membrana uterina
permanece delgada, de forma que si se libera un óvulo no
podrá implantarse en la misma.
Píldora combinada
En este caso, se trata de un anticonceptivo oral que utiliza
progesterona y estrógeno sintéticos para suprimir la
ovulación y espesar el moco cervical. Se toma regularmente en
periodos de 21 ó 28 días y es muy efectiva. Su uso es
cómodo, y puede proteger contra la enfermedad inflamatoria
pélvica, el embarazo ectópico, el cáncer de ovarios
y los desórdenes menstruales comunes.
Algunos efectos secundarios son el aumento de peso, molestias
gastrointestinales y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y
apoplejía. Si se deja de tomar, el efecto anticonceptivo se
invierte, llegando a retrasar la fertilidad.
Mini píldora
La mini píldora tiene una dosis reducida y contiene progesterona
sintética. Actúa espesando el moco cervical. No es tan
fiable como la píldora combinada. Debe tomarse a la misma hora
cada día, sin ninguna pausa entre cajas. Si se toma más de
tres horas después, su eficacia puede desaparecer; los
vómitos y una fuerte diarrea también evitan que funcione.
Puede llegar a producir irregularidades menstruales, y existe un alto
riesgo de embarazo ectópico. Como no contiene estrógeno,
puede ser usada por mujeres lactantes a las seis semanas del parto.
También ayuda a reducir los efectos del síndrome
premenstrual. Es posible invertir la acción de la mini
píldora dejando de tomarla, aunque puede pasar algún
tiempo hasta que la fertilidad regrese.
Inyecciones e implantes
La mayoría de los anticonceptivos inyectables contienen
sólo progesterona y se administran cada dos o tres meses. Puede
existir un retraso de entre cinco y ocho meses antes de que su
acción se invierta. El principal efecto secundario es la
hemorragia irregular. Bajo la piel del antebrazo de la mujer se pueden
insertan hasta seis tubos flexibles de 2,5 cm cada uno. Estos implantes
liberan un suministro constante de progesterona en el torrente
sanguíneo y duran hasta cinco años. Los efectos se
invierten en cualquier momento retirando los tubos. Al no contener
estrógeno, pueden ser usados por mujeres lactantes. Entre los
efectos secundarios posibles está el aumento de peso.