El amor
no consiste en mirarse el uno al otro, sino más bien mirar los
dos en la misma dirección. Es muy fácil dar prioridad a
casi todo antes que al sexo. Los niños, hacer la colada, llamadas
telefónicas, pagar las facturas, etc. Si no sitúa al sexo
en una posición elevada dentro de su escala de valores, la
relación con su pareja perderá rápidamente
interés y calidad. Reservar a las relaciones sexuales un lugar
importante en su vida de pareja ayuda a mantener la llama viva.
Si
realmente desea que su vida sexual conserve todo su atractivo debe
darle la importancia que se merece, aunque deje de hacer otras cosas por
ello. Es lo inesperado lo que mantiene vivo el romanticismo y la
atracción sexual. Así pues, pequeños regalos, fines
de semana íntimos, cenas románticas, etc. cuando su pareja
no se lo espere serán mano de santo para este menester. Una
palabra de elogio pronunciada con una voz tierna y dulce puede hacer
milagros. No debe perder nunca la inquietud por conocer las
fantasías sexuales de su pareja y realizarlas conjuntamente. No
olvide jamás el arte de descubrir, de comunicar, de seducir, de
complacer, de penetrar y de relajarse. Cuide también su aspecto
físico y su manera de vestir. No se abandone, pues si le gusta
ser deseado deberá esforzarse para atraer la atención de
su pareja.
"El
amor y la alimentación tienen la misma importancia vital para
nuestra salud y subsistencia." (Ko-Tseu)
La
perfecta armonía sexual es un elemento vital para la salud y
longevidad del hombre y la mujer. Cuando un hombre y una mujer pueden
hacer el amor con la frecuencia deseada alcanzarán un grado de
felicidad y armonía importante. Esta armonía puede cambiar
su relación con las gentes que les rodean y su gentileza y
simpatía conllevarán la envidia y los celos de los
demás