El Dormitorio de Gryffindor
Nuestro Verano en Howgarts
Escrita por: Titti
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 17: Los Maestros

Los maestros arribaron a Hogwarts el 31 de agosto. Los alumnos llegar�an al d�a siguiente en el Expreso, por lo tanto se ten�an que hacer algunas decisiones de �ltimo momento. Severus y Bill acudieron a la junta.

Sin que sus maestros lo supieran, Harry y Draco se colaron en la sala de los profesores debajo de la capa de invisibilidad. Les hab�an prometido quedarse en sus cuartos hasta que Severus les hablara, pero no pudieron resistir la tentaci�n de ver c�mo se comportaban los profesores sin alumnos cerca. Ya hab�an visto lo diferente que era Severus y quer�an ver a los otros.

"Buenos d�as a todos," salud� Minerva cuando entr� a la sala. La recibi� un coro de saludos de sus colegas. Y se percat� de que, como todos los a�os, Severus pretendi� no escuchar o ver a nadie.

"Buenos d�as Severus. �Qu� tal pasaste el verano en esa casa tuya tan encantadora?" Minerva nunca hab�a estado en la Mansi�n de Snape, pero hab�a escuchado que era m�s tenebrosa que el bosque prohibido.

"No fui a casa. Albus necesit� de mis servicios." Tal y como lo pretendi� Severus, eso call� a la animaga.

Minerva vio al pelirrojo sentado junto a Severus. "Mi querido Bill, es un placer tenerte de vuelta en Hogwarts."

"Gracias profesora McGonagall." Severus resopl� ante la educada respuesta.

"Por favor, ll�mame Minerva. Ahora somos colegas."

"Espero que no sea el mismo tipo de colega que Severus y Bill," susurr� Draco al o�do de Harry.

"ARRRGGGHHH. Qu� asqueroso," fue la respuesta de Harry.

"Antes de que Albus llegue, �estamos listos para discutir algunos puntos?" Cuando todos los maestros asintieron, continu�. "Primero, �vamos a prohibir la torre de Astronom�a?"

"Minerva, �por qu� discutimos esto todos los a�os? Albus nunca lo aprobar�a y realmente no le hace da�o a nadie," contest� de inmediato Severus.

"Querido Severus, sabes perfectamente bien que los muchachos no van a ah� para estudiar las estrellas solamente. Sus padres conf�an que nosotros nos aseguraremos que no hagan nada que no har�an en casa."

"Sybil, son adolescentes. �Crees que sus padres podr�an impedir mejor que nosotros que sus hijos fajen y se acuesten con quien quieran? Adem�s, con el renacimiento de Voldemort -" ignor� los gestos de nerviosismo que hicieron al escuchar el nombre. "- podr�an morir en cualquier momento. D�jenlos que se diviertan un poco."

"Por eso me gusta Severus," murmur� Draco. Harry asinti�.

"Severus, no puedes estar hablando en serio. Quiz� tu no cuides a los ni�os en tu casa, pero nosotros s�," declar� Fiorella Sprout.

"No te atrevas a decir eso. Soy el �nico que se preocupa y cuida de ellos. Si dependiera de este grupo de maestros, tirar�an a todos los de Slytherin desde un precipicio."

Bill coloc� la mano sobre la pierna de Severus por debajo de la mesa en un intento de calmarlo, pero pod�a ver la furia en el rostro de su amante. Sab�a lo importante que eran para �l los miembros de su casa.

"Viniendo de una familia numerosa, en donde casi todos son hombres y como un ex estudiante, tengo que estar de acuerdo con Severus," intervino Bill esperando poder detener esta discusi�n. "Si los estudiantes no pueden usar la torre de Astronom�a, encontrar�n alg�n otro lugar. Recuerdo que cuando estuve aqu�, el bosque prohibido nos parec�a muy interesante. Y no creo que queramos mandarlos para all�."

La exhalaci�n de Severus apag� las risitas de Harry y Draco. Los dos estudiantes se preguntaron si Bill compartir�a la experiencia que hab�an tenido en el bosque prohibido, pero sab�an que ser�a ir demasiado lejos.

"Bill, quiz� no sepas esto, pero nos preocupan m�s cosas acerca de la torre de Astronom�a. Algunos chicos han intentado saltar de ella y a todos nos preocupa la posibilidad de que pase de nuevo." Inform� Madam Pomfrey al maestro reci�n llegado.

"�Por Salazar! Tenemos protecciones que impedir�an que saltaran. Y, Poppy, si tienes miedo por alguien en particular, deber�as dec�rnoslo para que podamos ayudarlo."

"Severus, por favor, tu sabes perfectamente bien por qui�n estoy preocupada. El muchacho no ha sido el mismo desde el incidente de Diggory."

"Poppy, en primera, su nombre es Harry, y segunda, no fue un incidente. Vio c�mo asesinaban a un compa�ero. Harry tiene todo el derecho de ser menos extrovertido, si eso es lo que quiere."

"Severus, durante los �ltimos tres a�os, has sido el �nico que ha pensado que Harry est� bien. Y tomando en cuenta que odias al muchacho, quiz� lo que quieras es que se haga da�o �l solo," dijo bruscamente la profesora Sinistra.

"Dios, ahora s� por qu� cre�a que estos maestros eran unos completos idiotas," le dijo Draco a Harry. "No puedo creer que pensaran que te suicidar�as. Deben estar locos."

"Estoy de acuerdo contigo, Draco. No creo que esto fuera buena idea. Les he perdido todo el respeto. Me sorprende que Severus me haya estado defendiendo durante tanto tiempo. Cre� que le hab�a empezado a caer bien desde este verano."

"Quiz� no le hayas ca�do bien, pero parece que dentro de este grupo de miserables, era el �nico que te conoc�a."

Mientras tanto, Severus estaba hirviendo de coraje. No pod�a creer lo que dec�an sus colegas, la gente con la que pasaba la mayor parte del tiempo realmente lo cre�a capaz de desear la muerte de un chico bajo su cuidado. El apoyo vino de una fuente inesperada.

El profesor Binns nunca tomaba parte en la discusi�n de los maestros. Sab�a que sus colegas pensaban que no estaba al corriente de las cosas que pasaban en la escuela. No se daban cuenta que �l conoc�a la vida del castillo mejor que cualquier vivo.

Por supuesto, si les dijera lo que hab�a visto este verano, podr�a ver a m�s de uno ruborizarse, nunca hab�a dudado que Severus fuera un hombre apasionado y lo pudo comprobar cuando Bill regres�. El fantasma sab�a que nunca podr�a volver a entrar en este cuarto sin imaginarse a Bill debajo de Severus, delirando de �xtasis. Haciendo un esfuerzo por quitarse la imagen de la cabeza, se dirigi� a los maestros.

"Deber�an darle algo de cr�dito a Severus. �l es el �nico que se pasa, aparte de nosotros los fantasmas y los retratos, la mayor parte de su tiempo libre recorriendo los pasillos cuidando a los alumnos. Es muy probable que conozca todos los secretos que esconden estas paredes. El joven Harry est� feliz en este momento, pero conoce el peligro al que se enfrenta. No pueden esperar que se comporte como un muchacho normal."

"Deber�amos escuchar a los profesores Binns y Snape. Son gente inteligente y Harry tambi�n lo es. Nunca har�a algo est�pido," le dijo Hagrid a todos.

"Creo que el medio gigante no es tan tonto," dijo Draco por debajo de la capa.

"Espera a que lo conozcas. Es genial."

"No presiones tu suerte, Potter." Harry le sonri�, sab�a que Draco cambiar�a de opini�n con el tiempo.

"Ya que parece haber un fuerte desacuerdo acerca del tema, no lo discutiremos con Albus. Siguiente punto, la pareja m�s improbable de este a�o. Bill, para tu informaci�n, la apuesta es de cinco Sickles. Todos pronosticamos una pareja, aqu�l que mencione a la pareja que se junte primero que las dem�s, gana," explic� Minerva.

"Yo digo la Srta. Parkinson y el Sr. Zabini." Sprout fue la primera en hacer su apuesta.

"Lisa Turpin y Seamus Finnigan." Continu� Flitwick.

"Ben Nott y Susan Bones." Severus resopl� ante la apuesta de Trewlaney.

"Lavender Brown y Justin Finch-Fletchey," fue la opci�n de Pomfrey.

"Terry Booth y Dean Thomas," declar� Minerva.

Draco y Harry re�an al escuchar los nombres. Parec�a que los profesores vivieran en otro planeta. "Si esta es la gente que se supone debe prever los movimientos de Voldemort, estamos fritos," sentenci� Draco.

Mientras tanto, los maestros hab�an terminado de colocar sus apuestas. Los �nicos que faltaban eran Severus y Bill. Minerva se volvi� hacia ellos.

"No, Minerva, gracias. Mi mam� me matar�a si supiera que hago apuestas con los chicos."

"Querida Minerva, yo creo que ser�n Malfoy y Potter."

Los maestros estallaron en carcajadas. Bill le sonri� a Severus. "De verdad que eres un Slytherin," susurr� al o�do de su amante.

"Est�n todos reunidos, qu� bien," fue el saludo de Albus a la gente reunida en el cuarto. "Espero que hayan terminado con esas tontas apuestas. Severus, �por qui�n apostaste?"

"Malfoy y Potter."

"Ya veo. Quiz�, Harry pueda quitarse la capa y decirles a todos quien gan� la apuesta."

Harry y Draco quedaron a la vista de todos. Los profesores ten�an en los rostros una mezcla de sorpresa, coraje y verg�enza. Severus fue el primero en levantarse e ir a donde estaban.

"Creo haberles dicho que se quedaran en su cuarto."

"Lo sentimos, Severus, no sab�amos que este cuarto era m�s peligroso que la guarida de Voldemort," dijo Harry con brusquedad viendo con disgusto a sus profesores.

Albus mir� cuestionante a ambos. El Maestro de Pociones le hizo una peque�a inclinaci�n con la cabeza, obviamente, le explicar�a despu�s.

"Creo que es mejor que se vayan. Hablaremos despu�s," Severus les dijo a los muchachos con suavidad.

"Se�or director, antes de que nos vayamos, �tambi�n podemos hacer una apuesta? Ya que estamos aqu�, es justo," dijo Draco arrastrando las palabras y con una sonrisa desde�osa.

"Sr. Malfoy, creo que en este momento tiene el mismo derecho que cualquiera de los aqu� presentes," contest� el director con un brillo m�s fuerte de lo usual en los ojos.

"Entonces, yo digo que Harry y yo creemos que la pareja m�s improbable es Severus y Bill."

Severus sonri� con desd�n. No pod�a rega�ar al muchacho por ser un verdadero Slytherin.

"Sr. Malfoy, es reprensible que un alumno diga algo as� acerca de sus profesores," comenz� Minerva, pero Harry la detuvo r�pidamente.

"No se atreva a hablarle de esa forma. A diferencia de todos ustedes, �l no est� diciendo algo malo acerca de nadie."

"Harry, ya basta." El Gryffindor mir� furioso a su Maestro de Pociones, pero sus ojos se suavizaron despu�s de un instante. "Minerva, aunque haya sido un poco grosero, el chico tiene raz�n."

"Bill podr�a no estar de acuerdo contigo."

"En realidad, Minerva, estoy completamente de acuerdo con Severus. Draco tiene todo el derecho de decir lo que dijo. No veo cu�l es la diferencia entre eso y lo que ustedes estaban haciendo." Bill se acerc� al Slytherin rubio y lo abraz�. "Entonces, �cu�l de nosotros es la pareja m�s improbable, Draco?"

"No s�, Bill. Quiz� tengamos que compartir el dinero," contest� el rubio.

Al escuchar la respuesta, a Harry se le evapor� el coraje y solt� unas risitas. La relaci�n tan tolerante que exist�an entre los cuatro hizo que todo regresara a la normalidad.

"Basta de tonter�as. Estoy seguro de que Albus tiene algo que hablar. Ustedes dos, v�yanse y no se metan en m�s problemas." Para el resto de los profesores, el tono de Severus podr�a haberse escuchado igual de fr�o que siempre, pero para Harry y Draco no.

Cuando Harry estaba a punto de salir, se volte� y se acerc� al Maestro de Pociones.

"Gracias por defenderme." Abraz� al profesor y le dio un beso en la mejilla. Los dem�s se quedaron boquiabiertos. Unos pocos incluso pensaron que Severus le echar�a una maldici�n al chico.

"No tienes nada que agradecer, solo estaba manifestando la verdad. Llevas a cuestas una carga muy pesada, no dejes que nadie te diga c�mo afrontarla. Eres lo suficientemente listo como para saber qu� hacer." Severus bes� su cicatriz en forma de rayo.

Draco volte� a ver a los profesores. Hagrid sonre�a ampliamente. McGonagall parec�a como si fuera a desmayarse. Qu� bueno, pens� el rubio. Bill permanec�a a su lado, inm�vil y sonri�ndole a su amante.

"Por mucho que me guste esta nueva camarader�a entre maestros y estudiantes, tengo una escuela que dirigir. Sr. Malfoy, si puede llevarse a su novio, se lo agradecer�a bastante."

Draco le sonri� al director. Segu�a sin poder creer que hubiera llegado a apreciar al viejo mago. Se acerc� a Severus y Harry, agarr� la mano del Gryffindor, se anot� un punto extra besando a Harry frente a los profesores y luego corri� arrastrando a un Harry que no paraba de re�r.

La expresi�n de Dumbledore cambi� en el instante en que los chicos salieron. Su mirada bonachona fue reemplazada por una inescrutable. De pronto, Bill comprendi� por qu� incluso Voldemort le ten�a miedo a este hombre.

"No s� que haya pasado en este cuarto antes de mi llegada, pero pretendo averiguarlo. Harry nunca hubiera reaccionado de esa forma sin tener un buen motivo." Albus pudo observar verg�enza en los rostros del personal. "�Minerva?"

"Discutimos la posibilidad de que Harry estuviera deprimido y que pudiera intentar quitarse la vida." Su voz era controlada, pero ten�a las mejillas rojas.

Albus suspir�. "Severus, �podr�as informar a todo el mundo acerca de lo que pas� este verano? Podr�a ayudarlos a comprender a Harry y a Draco. Y, �Severus? Puedes olvidar los detalles personales," a�adi� con una sonrisa.

"�Se refiere a que dos maestros tienen una vida sexual de verdad? Claro, se�or director, no quiero sobresaltar a nadie."

Albus solt� unas risitas. Severus se pregunt� c�mo era posible que un hombre de su edad todav�a pudiera re�r de esa manera; otro de los misterios de Dumbledore. Bill se hab�a colocado detr�s de su amante y le hab�a susurrado al o�do. "Idiota."

Severus se volte� e imit� a su estudiante al acercar a Bill para darle un beso. Luego, se volvi� a sentar y enfrent� a sus colegas.

"Ahora que se ha aclarado que Draco y yo ganamos la apuesta, debemos discutir los eventos que ocurrieron este verano."

Los maestros pasaron la siguiente hora escuchando a Severus y Bill. Ellos les dieron un perfil de las clases que hab�an recibido los dos muchachos, su nivel de conocimiento, y adem�s, su situaci�n personal. Discutieron los peligros que Harry enfrentar�a, el hecho de que Draco hab�a sido desheredado y los motivos que hubo para ello. Para cuando terminaron, los otros profesores ten�an una visi�n general de la verdad de Harry y Draco.

Eventualmente, la discusi�n se dirigi� a otros asuntos: las pociones que se necesitaban para la enfermer�a, el programa de partidos de Quidditch, el programa de clases. El �ltimo punto fue la selecci�n de los Premios Anuales. Durante el verano, a cada maestro se le ped�a que enviara por lechuza el nombre de un candidato, Dumbledore ten�a la �ltima palabra.

"He revisado todas sus sugerencias y los puntos que cada estudiante ha ganado. Creo que todos estamos de acuerdo en que la Srta. Granger debe ser la Premio Anual de este a�o. El problema es el Premio Anual masculino. Me sorprende que casi todos ustedes coincidieran en que Harry deber�a ser el Premio Anual cuando est�n preocupados por su salud mental. Sin embargo, yo no estoy de acuerdo. Harry tiene demasiadas responsabilidades y no es muy conocido por actuar muy cuidadosamente." Albus escuch� a Severus re�r entre dientes. "Estoy de acuerdo con Severus en que el Premio Anual de este a�o sea el Sr. Malfoy. Severus, �le informar�as al muchacho?"

Severus asinti� en respuesta.

"Muy bien. Creo que todos deber�amos terminar de instalarnos antes de que los estudiantes lleguen."

Severus se levant� y esper� a Bill.

"Ve a hablar con ellos. Necesito hablar con el director, enseguida te alcanzo," le dijo Bill al Maestro de Pociones antes de acercarse a Dumbledore.

"�Qu� puedo hacer por ti, mi querido muchacho?"

"Se�or director, quer�a pedirle un favor. S� que Severus va a regresar a los calabozos para estar cerca de sus estudiantes. Yo tambi�n quiero irme para all�. S� que soy un Gryffindor, pero, por lo que me dijeron Harry y Draco, y por lo que viv� cuando fui estudiante, s� que a estos muchachos les rehuyen muchos, incluso algunos profesores. Quiero ayudar, o cuando menos intentarlo. Si se enteran de lo m�o con Severus, quiz� tambi�n puedan aprender a confiar en m�."

"Por mi no hay problema, si Severus est� de acuerdo contigo. Me temo que yo soy el culpable de esta situaci�n. Nunca me di cuenta de ello y debemos intentar cualquier cosa que podamos hacer para remediarlo."

"Gracias, se�or director."

Bill sali� del cuarto en cuanto dijo estas palabras. Corri� al cuarto de los estudiantes. Los encontr� a los tres sentados en el sof�. Draco y Harry estaban abrazados.

"�Les dijiste?" pregunt� el pelirrojo.

"No. Te estaba esperando."

"�Qu� pasa?" preguntaron los dos estudiantes al un�sono.

"Ma�ana estar�n en el and�n 9 y � para abordar el Expreso de Hogwarts. Queremos mantener en secreto donde pasaron el verano. Te sugiero que hagas tiempo para platicar con los de Slytherin," les dijo Severus. Harry y Draco no estaban muy seguros del por qu� Bill encontraba tan excitante esta informaci�n.

"Oh, si, hay otra raz�n por la que Draco necesita estar en el tren." Bill puso los ojos en blanco. Nunca hubiera cre�do que Severus le jugar�a una broma a nadie y menos a un estudiante. "No ser�a apropiado que el nuevo Premio Anual no cumpla sus funciones en su primer d�a."

"Dios, es grandioso. Me alegro mucho por ti, Draco." Harry bes� a su novio. Estaba sinceramente contento de que Draco hubiera sido escogido. De verdad que no quer�a la responsabilidad, pero s� sab�a que Draco ser�a el perfecto Premio Anual.

Severus se acerc� al muchacho y le dio su insignia. "Tus padres estar�n orgullosos de ti. Yo lo estoy." Entonces pas� lo imposible. L�grimas de alegr�a y tristeza llenaron los ojos de Draco. Escondi� la cara bajo el abrazo de Severus.

Bill se acerc� y le dio unas palmaditas en la cabeza. "Todos estamos muy orgullosos, Draco. Y quiero que sepas que siempre puedes acudir a m� en busca de ayuda. En especial ahora que ayudar� a Severus con la casa de Slytherin." Bill observ� a su amante. "A menos que no quieras."

"Me encantar�a, Bill."

"�Severus?"

"�Si, Harry?"

"�Seguiremos as� de unidos cuando comiencen las clases?"

Severus observ� la inseguridad en esos ojos hermosos. El muchacho parec�a perdido ahora que la fe que hab�a puesto en sus maestros hab�a sido descubierta.

"Seguir� siendo tu profesor durante las clases, pero una vez que �stas hayan terminado, seguimos siendo una familia. Siempre podr�s acudir a Bill o a m� por cualquier cosa. Me enojar� mucho si emprendes alguna de tus aventuras sin decirnos nada."

"Gracias." No necesitaba m�s palabras.

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