| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 3
Harry y Draco se encontraron el lunes por la ma�ana en su oficina antes de dirigirse a Hogwarts. Los elfos dom�sticos hab�an regresado todo a la oficina de Snape para que lo pudieran revisar, pero nada les otorg� una pista sobre la puerta secreta.
Durante varias horas intentaron diferentes m�todos de detecci�n y formas de traspasar las protecciones.
�No creo que sea una maldici�n. Se siente mas como una especie de encantamiento de privacidad,� dijo Harry despu�s de resultar aventados por tercera ocasi�n ese d�a.
��A�n con este tipo de fuerza repelente?�
�Estamos hablando de Snape.�
�Cierto.�
�Lo que no entiendo es, si era un protecci�n para que s�lo �l pudiera entrar, �por qu� sigue funcionando despu�s de su muerte?�
��Quiz� no est� muerto?� sugiri� Draco enarcando una ceja. �Nadie encontr� un cuerpo.�
Harry lo mir� molesto.
�S�lo era una idea��
��Y no crees que en diez a�os habr�a dado muestras de vida?�
�Solo estoy ofreciendo una soluci�n al problema.�
Harry se ri�. �Suenas como Hermione.�
�Mejor Hermione que la Comadreja,� replic� Draco sin malicia.
�Podr�a haber sido colocada para que solo la pueda traspasar un heredero. Hermione dijo que hoy enviar�a el archivo del Ministerio. Quiz� deber�amos regresar a la oficina y verificar. No me parece que estemos logrando alg�n avance aqu�.�
�Estoy de acuerdo.�
De regreso en la oficina, dedicaron la tarde a revisar un archivo que result� ser muy delgado e incompleto. Al parecer el Ministerio nunca hab�a encontrado evidencia alguna de que Snape hubiera nombrado un heredero. La casa de la Calle de la Hilandera hab�a sido revisada por los Aurores en busca de artefactos tenebrosos y sellada por el Ministerio. Ning�n heredero hab�a salido a la luz.
�Supongo que el siguiente paso l�gico es ir ma�ana a la Calle de la Hilandera,� sugiri� Draco.
�Me parece bien.�
�Ser� mejor que nos vayamos. Me gustar�a cambiarme antes de que Ori�n llegue a casa.�
��Estoy bien as�?� pregunt� Harry bajando la mirada hacia su t�nica de trabajo que estaba hecha un desastre.
�Lo que llevas puesto est� bien. Yo soy el que necesita impresionar a la esposa.�
�Ex esposa.�
�Si, eso. Tambi�n necesito parecer intimidante para su semental italiano.�
�No te preocupes, eres completamente intimidante,� lo brome� Harry.
�Bien, r�ete de mi, pero debes saber que todo esto lo considero tu culpa.�
��Mi culpa?�
�Si, los invit� a cenar despu�s de tu pl�tica sobre el amor y todas esas tonter�as.�
�Tu cerebro me da miedo.�
�Bueno, tu magia me da miedo, cuando menos estamos a mano.�
Draco entr� a la sala caminando con paso firme vestido con una t�nica de vestir nueva azul marino.
�Guau, te ves muy bien,� coment� Harry mir�ndolo fijamente.
Draco dio una vuelta con aspaviento. ��Eso crees?�
�Absolutamente.�
�Gracias. Que no se diga que no aprecio los halagos superficiales.�
�No son superficiales, Draco.�
Pero Draco no tuvo tiempo de responder a ese comentario porque justo en ese momento Pansy sali� de la chimenea con Ori�n seguida inmediatamente por Fabrizio.
Ori�n corri� a los brazos abiertos de su padre. ��Pap�!�
Draco lo abraz� fuertemente y le bes� la coronilla. Despu�s de un momento de ternura, se incorpor� y permiti� que Pansy le presentara a Fabrizio. Se estrecharon la mano inc�modos.
�Pansy, ya conoces a Harry Potter. Ahora somos socios.�
Harry y Pansy intercambiaron gentilezas.
�Si, hola, Harry. Nos conocimos el verano pasado,� dijo Fabrizio con su pesado acento italiano.
Harry extendi� la mano. �Ah, si, lo recuerdo.�
�Se conocen?� pregunt� Draco al observarlos estrecharse la mano.
�Jugu� con el equipo de viaje Ingl�s durante dos a�os,� explic� Harry.
Draco estuvo tenso durante la cena. Sostuvieron conversaciones incre�blemente tensas sobre el clima y el Quidditch. Por fortuna Ori�n lleno los espacios con charlas sobre los eventos de los �ltimos d�as con sus abuelos. Montaron a caballo y tuvieron un d�a de campo. El comentario de que Fabrizio lo hab�a llevado a volar en su escoba lo tom� un poco desprevenido.
De cuando en cuando Harry hizo alg�n comentario halagando la cena o platicaba sobre su negocio, provocando que Draco se sintiera agradecido de haberlo invitado.
Cuando ya se estaba haciendo tarde, Draco sonri� y le dijo a Ori�n, ��Por qu� no te vas a poner la pijama y yo ir� a acostarte?�
�Tambi�n me gustar�a ir yo,� dijo Pansy,
�Por supuesto, los dos subiremos a leerte una historia.�
Ori�n dijo buenas noches con un abrazo tanto para Fabrizio como para Harry y se fue a su habitaci�n. Draco escolt� a los dos hombres hasta la sala y les sirvi� a ambos una copa de brandy para que la disfrutaran mientras �l y Pansy iban a acostar a Ori�n.
Draco subi� nervioso por la larga escalera de caracol junto a su ex esposa. Cuando llegaron arriba ella se volvi� hacia �l con expresi�n insondable.
�Draco, Fabrizio y yo estamos planeando casarnos,� declar� con la voz ligeramente temblorosa.
�Supongo que debo felicitarte.�
�No estaba segura de cu�l ser�a tu reacci�n. Cuando nos invitaste a cenar esperaba que pudieras...�
��Perdonarte?�
Pansy respir� profundo. �Lamento lo que le dije al Profeta, Draco. Estaba enojada contigo, pero tu tampoco eras precisamente inocente. A�n as� no deb� haberlo hecho.�
Draco asinti� cortante para que ella continuara.
�No soy la mejor madre del mundo, lo s�. Tambi�n s� que Ori�n te pertenece, pero s� lo amo. Es mi hijo. Draco, no estuvimos equivocados al querer a Ori�n, pero si lo estuvimos al creer que podr�amos pasar el resto de nuestras vidas dentro de un matrimonio sin amor.�
�Nunca pens� que fueras una rom�ntica, Pansy.�
�No es romance. Es la vida.�
��Amas a la escoba italiana?�
�Si, y �l me ama a mi.�
�Entonces estoy feliz por ti,� dijo sincero y se inclin� para besarle la mejilla.
�Y yo estoy feliz por ti.�
��Por qu�?�
�Harry Potter,� dijo con una sonrisa t�mida.
�Es mi socio,� replic� r�pidamente Draco. ��Por qu� pensaste...?�
Pansy solt� una sola carcajada para replicar luego, ��Por qu�? Es guapo, rico, poderoso, el mago mas famoso de Inglaterra y es gay. Dime si hay alguien mejor all� afuera.�
��C�mo supiste que es gay?� pregunt� Draco molest�ndose mas a cada segundo.
�Sigo suscrita a el Diario El Profeta, Fabrizio me lo cont� cuando ley� su anuncio.�
��Y c�mo lo sabe �l?�
�Muchos jugadores internacionales de Quidditch son gay. Todos saben qui�n es y qui�n no es.�
�Oh.�
��Entonces no est�n juntos?�
�No.�
�Qu� l�stima.�
Pansy se despidi� despu�s de que acostaron a Ori�n. Ella y Fabrizio ten�an que tomar un traslador temprano por la ma�ana. Draco se trag� su orgullo para decirles que siempre ser�an bien recibidos en la Mansi�n y que siempre ser�an parte de la vida de Ori�n.
En el momento en que se hubieron marchado se sirvi� una copa generosa de brandy.
��Est�s bien?� pregunt� Harry con voz c�lida y comprensiva.
�Si, estar� bien. �Gustas otra?�
�Seguro,� contest� d�ndole su copa vac�a.
Se sentaron juntos en el sof� en silencio bebiendo el brandy.
�Se van a casar,� coment� Draco rompiendo el silencio.
�Eso es bueno, �no?�
�Supongo. Hablamos mientras est�bamos arriba. Me dijo que est�n enamorados.�
Harry asinti�.
�La perdon�,� declar� Draco suspirando largamente.
�Qu� bien, Draco. Es bueno tanto para Ori�n como para ti.�
�Supongo.� Volvi� a suspirar audiblemente y le dio un trago largo a su bebida.
Harry le dio unos cuantos sorbos a la suya. �Lamento si estoy fuera de lugar, pero es algo que me he estado preguntando toda la noche.�
Draco se sinti� intrigado. ��Qu� podr� ser?�
Harry juguete� un poco con su trago para preguntar finalmente, ��Pansy y tu alguna vez...? ya sabes.�
�Yo ya s�, �qu�?� pregunt� Draco imit�ndolo lo mejor que pudo.
�Bueno, a Ori�n no lo trajo la cig�e�a,� dijo Harry t�midamente.
Draco pod�a sentir encima los ojos de Harry. Sonri� y le dio otro trago largo a su bebida antes de responder, �Tres veces. Dos con el puro prop�sito de concebir a Ori�n y te aseguro de que fue estrictamente de negocios y no por placer. La tercera vez fue unos cuantos a�os despu�s de que naciera. Era A�o Nuevo y est�bamos muy borrachos. Tan solo digamos que a la ma�ana siguiente acordamos no volverlo a hacer y dejamos las cosas as�.�
La sonrisa que le dirigi� Harry derriti� su coraz�n. ��Tu nunca?� le pregunt� Draco a Harry. ��Con una mujer?�
�No, bueno, si, casi,� contest� Harry con las mejillas rosas por la verg�enza.
��Ginny Weasley?� pregunt� Draco con cautela.
�Si.�
��Y c�mo tom� la noticia?�
�Al principio se sinti� herida, pero despu�s de un tiempo nos volvimos buenos amigos.� Los ojos de Harry se ve�an un poco ensombrecidos por el recuerdo.
Terminaron sus bebidas y Draco lo acompa�� hasta la puerta principal.
�Gracias por venir esta noche,� dijo Draco y los dos se quedaron ah� parados mir�ndose inc�modamente.
�No hay problema. Te ver� ma�ana en la oficina. De ah� nos podemos ir a la Calle de la Hilandera.�
�No llegar� sino hasta las diez. Le dije a Ori�n que me quedar�a un rato con �l en la ma�ana.�
�Perfecto. Me vendr� bien quedarme un rato mas en cama.� Harry se inclin� torpemente para darle un beso en la mejilla. Draco sinti� su aliento aliente contra su piel cuando Harry susurr�, �Buenas noches.�
Draco se qued� paralizado y confundido en el umbral mientras Harry retroced�a y Desaparec�a.
��No fue una cita!� grit� al aire.
Mientras Draco yac�a en la cama esa noche se encontr� pensando en Harry, en la sensaci�n de su magia, en la suave l�nea de su cuello. Mientras se frotaba ausente por encima de su pijama, se sorprendi� al ver lo excitado que se estaba poniendo. Suspir� e intent� imaginarse a cualquiera de los aproximadamente doce sujetos con los que hab�a estado a lo largo de los �ltimos a�os, pero invariablemente su mente regresaba a Harry, el olor del brandy en su aliento, su calidez al inclinarse para besarle la mejilla, el brillo de sus ojos verdes al retirarse. Se baj� los pantalones de la pijama y se acarici� fren�ticamente, se acun� las bolas y se meti� un dedo entre las nalgas. Se corri� r�pido y fuerte. Despu�s de un Fregotego r�pido, maldijo, �Maldito Harry Potter.� Se qued� dormido en unos cuantos minutos.
Draco se Apareci� en la oficina exactamente a las diez.
�Buenos d�as,� lo salud� c�lidamente Harry.
�Buenos d�as.�
��Como est� Ori�n?�
�Maravilloso. Lo extra�� mucho aunque solo fueron unos d�as.� Draco observ� asentir a Harry al tiempo que se llevaba a la boca un Pastelillo de Calabaza. ��C�mo puedes comer eso?�
�No s�. Me imagino que como de chico no pude comer dulces ahora lo estoy compensando.�
�Si yo comiera como tu se me reventar�an las costuras.�
�Nadie te dijo que ten�as que utilizar semejantes pantalones tan apretados debajo de la t�nica.�
�Mant�n alejada la cabeza de mis pantalones,� lo rega�� Draco. �Debemos irnos.�
�De acuerdo,� contest� Harry con una sonrisa t�mida.
Descubrieron el chalet de Snape en la Calle De la Hilandera bastante deteriorado. Las ventanas estaban tapiadas y una gran capa de polvo lo cubr�a todo. El olor a moho era bastante fuerte y no hab�a se�al alguna de que algo hubiera sido tocado en a�os. Recorrieron la casa en silencio buscando y lanzando varios hechizos reveladores. Despu�s de varias horas salieron y se sentaron en el escal�n de enfrente para respirar aire fresco.
�No creo que estemos logrando alg�n avance,� dijo Draco vencido.
�Si, no vi absolutamente nada que pudiera ser una clave.�
�Dijiste clave. �Por qu� dijiste clave?� pregunt� Draco movi�ndose para quedar de frente a Harry.
�No s�. Pero me parece que la pared en Hogwarts necesita mas un hechizo desbloqueador que alg�n hechizo para romper una maldici�n.�
Draco se qued� ah� sentado pensando.
�Draco, �qu� pasa?�
�No puede ser,� susurr� mas para si mismo que para Harry.
��Qu�?�
�Todo este tiempo he estado pensando en hechizos, maldiciones y protecciones.�
��Qu�?� grit� Harry intentando atrapar su atenci�n.
�Te veo en la Mansi�n,� dijo Draco y con eso se Desapareci�.
Harry lo encontr� en el estudio buscando fren�ticamente entre los cajones de su escritorio.
��Qu� est�s buscando?� pregunt�.
��Aja! Esto.� Dijo entreg�ndole un pergamino. �Snape me envi� esto poco despu�s de que fui a quedarme a Grimmauld Place. Lupin me lo entreg� en persona. Probablemente fue la �ltima vez que alguien escuch� algo de �l antes de...�
Harry desdobl� el pergamino y lo sostuvo para que ambos pudieran leerlo.
Draco,
No hay mucho que pueda decirte aparte de que me has demostrado que ya no eres un ni�o sino un hombre. Has elegido y me alegra haber vivido para verlo. No estoy seguro de qu� te depara el viaje que tienes por delante, pero el camino no es f�cil, la Aceptaci�n es la clave. Yo tengo mi propia ruta que seguir y estoy en paz con mi consciencia.
Te deseo un viaje seguro,
Severus Snape
Despu�s de que Harry termin� de leer la carta, pregunt�, ��Qu� crees que pueda ser?�
�Aceptaci�n es la clave. Aceptaci�n est� con may�scula.� Se�al� Draco en la p�gina.
��Ser� tan sencillo?�
�Solo hay una forma de averiguarlo.�
Media hora despu�s ya hab�an regresado a los Calabozos. Draco se�al� la pared con su varita, nervioso. Respir� profundo y dijo, �Aceptaci�n.�
Harry lo mir� a los ojos y levant� una ceja inquisitivo.
�Lo siento,� murmur� Draco. ��Tienes una idea mejor?�
�Si. Pon tu mano sobre la pared.�
Draco extendi� la mano vacilante y la puso sobre la piedra fr�a. Pudo sentir la magia latir contra su piel. Mir� a Harry en busca de alguna se�a de c�mo proceder.
�Acepta la herencia. Tu eres su heredero leg�timo.�
Draco volvi� a respirar profundo antes de cerrar los ojos y decir, �Acepto.�
Un momento despu�s pudo sentir c�mo la magia cambiaba y se transformaba debajo de sus dedos. Ya no pod�a sentir la cara fr�a de la piedra. Cuando abri� los ojos, hab�a un peque�o umbral tallado en la pared. Volvi� a mirar a Harry en busca de �nimo. Harry sonri� y asinti� una vez.
Entr� en una c�mara muy peque�a. Pod�a sentir a Harry parado justo detr�s de �l. El cuarto ten�a una mesita y unos cuantos estantes alineados contra la pared. Hab�a varios libros y montones de pergamino. Un peque�o juego de frascos alineado en una de las repisas. Draco y Harry comenzaron a revisar el contenido del cuarto.
�Hay todo tipo de pociones y notas sobre hechizos,� dijo Draco mientras hojeaba uno de los muchos libros con apariencia de diario. ��Qu� crees que sean?� pregunt� se�alado los frascos.�
Harry tom� uno y observ� el l�quido plateado que conten�a. �Creo que son recuerdos. Puedes utilizar un Pensadero para verlos.�
Draco trag� con dificultad ante la idea. Siguieron hurgando entre los libros y papeles sobre la mesa.
Harry silb� largamente y le entreg� un mont�n peque�o de pergaminos a Draco. �Estos parecen ser sus notas sobre su trabajo con la Orden.�
Draco se sent� en el suelo y comenz� a leer varias de las p�ginas.
��Dobby!� grit� Harry.
Draco levant� la mirada un momento cuando Dobby apareci� con un crujido, pero despu�s regres� su atenci�n a la p�gina que estaba leyendo.
�Harry Potter, es un honor verlo, se�or,� dijo con su benevolencia habitual.
�Hola, Dobby. �Podr�as pedirle a la Directora McGonagall que se re�na con nosotros aqu�? Hazle saber que Draco y yo hemos abierto la c�mara de Snape.�
�Lo que sea por usted, Harry Potter, se�or.� Dobby chasc� los dedos y se march�.
Quince minutos despu�s, McGonagall apareci� y ellos le informaron que Draco era el heredero de Snape. Le ech� en breve vistazo a las notas que detallaban el trabajo de Snape como esp�a. �Tenemos que tener mucho cuidado con esto. Podr�an limpiar su nombre.�
Todos asintieron.
Draco y Harry pasaron las siguientes cuatro horas revisando los secretos de Snape. Cuando sintieron los ojos cansados y sus est�magos gru��an, Harry le pidi� a Dobby que reuniera a otros elfos dom�sticos para que guardaran todas las posesiones de Snape y las llevaran a la Mansi�n Malfoy. Draco se qued� con las cartas de Snape. Hermione envi� una lechuza para decirles que pasar�a por su oficina en la ma�ana para verlos.
Draco invit� a Harry de regreso a la Mansi�n para cenar. Ori�n se les uni� y llen� la tarde con charlas ligeras, pero lo �nico que pod�a sentir Draco una pesadez que aprisionaba su alma.
Despu�s de que Ori�n se marchara a dormir, Draco sirvi� dos copas grandes de brandy y se retiraron al estudio en donde los elfos dom�sticos hab�an llevado todas las cosas de Snape.
Draco pas� la mano sobre los libros y le coment� a Harry, �No hab�a ninguna carta para mi. No s� por qu�, pero esperaba alguna especie de mensaje, alg�n tipo de explicaci�n.�
Harry le contest�, �A pesar de todo lo dem�s, Snape era un hombre inteligente. Se asegur� que no ligarse a ti por si de alguna manera Voldemort hubiera logrado obtener acceso.�
�Supongo que tiene sentido.� Draco hizo una pausa un momento y despu�s lo mir� directamente a los ojos y le pregunt�, ��Pero por qu� yo? No lo entiendo.�
�Tomaste una decisi�n y escogiste el lado correcto. Snape no ten�a un heredero, pero no iba a dejar el trabajo de su vida a una manada de Gryffindor y no quer�a que lo reclamaran los mort�fagos. Probablemente pens� que eras muy parecido a �l y que seguir�as delante de una forma que �l abr�a aprobado.�
��Eres completamente imposible!� le ladr� Draco.
��Por qu�?� pregunt� Harry.
��Por qu�?� repiti� Draco incr�dulo.
�Si, �por qu�?�
�Porque el noventa por ciento de las veces eres un completo tonto despistado, y luego de vez en cuando logras alguna haza�a m�gica imposible o dices algo que me llega hasta el fondo y destroza mi ser. En pocas palabras me vuelves loco.�
�Ven aqu�,� dijo Harry con un brillo en los ojos.
��Por qu�?� pregunt� Draco sospechoso.
Harry sonri� brevemente, sus ojos penetraban la consciencia de Draco. �Quiero besarte,� declar� simplemente.
��Ja! �Crees que puedes simplemente pedirlo y...?� comenz� a replicar �nicamente para verse interrumpido cuando una fuerza m�gica sobrecogedora lo comenz� a jalar. ��Qu�?�
Con una mirada determinada, Harry lo apuntaba con la varita y Draco sinti� que lo jalaba sin remedio desde el otro extremo del cuarto hasta los brazos expectantes de Harry. �ste lo jal� contra su cuerpo y lo bes�. Al principio el beso fue suave e inquisitivo, pero pronto Harry abri� la boca y exigi� una respuesta. Draco abri� los labios y le permiti� entrar. El beso se transform� en algo largo y persistente que hizo que a Draco se le vencieran las rodillas. Harry lo sostuvo con firmeza y continu� el beso todo el tiempo que ambos pudieron estar sin respirar.
��Maldici�n!� susurr� Draco entre jadeos. �Tu porcentaje est� mejorando.�
Harry lade� la cabeza, sonri� y se inclin� para volverlo a besar. Esta vez ocup� los brazos para acariciar su cuerpo y Draco le regres� el gesto. Sintieron las cosquillas de la Aparici�n y se encontraron en la rec�mara de Draco.
�Buena jugada,� coment� Harry al mirar a su alrededor.
�Eres muy f�cil de impresionar,� respondi� Draco para luego jalarlo para darle otro beso largo.
�Quiz�, solo quiz�,� jade� Harry entre besos, �la raz�n por la que te vuelvo loco es porque,,,� le bes� el cuello, �...est�s perdidamente...�
�No lo digas,� dijo Draco con los ojos cerrados y el cuello extendido para darle un mejor acceso.
�� enamorado de mi,� le susurr� al o�do.
�Ja, es el progreso natural y l�gico de nuestra sociedad m�gica,� declar� Draco en tono de hombre de negocios.
�Supongo que eso es todo lo que voy a recibir por el momento,� dijo Harry al arrodillarse y jalar la hebilla del cintur�n de Draco.
�Est�s� ah,� gimi� Draco cuando Harry acarici� su entrepierna con el costado de la cara, �� delirando como siempre.�
Solo que Draco no tuvo tiempo de evaluar el estado psicol�gico de Harry porque un momento despu�s le hab�a desabrochado los pantalones para bajarlos con los dientes hasta sus tobillos junto con su ropa interior.
�Quiero chuparte,� gimi� Harry.
�He perdido por completo el nivel de tus estad�sticas,� dijo Draco intentando desesperado mantener un poco de compostura, pero todo fue en vano en el momento en que sinti� c�mo lo devoraba Harry. Dej� escapar un gru�ido. Se dio cuenta de que no iba a durar mucho cuando Harry desliz� un dedo gentil hasta su trasero.
��Harry!� grit� al correrse con un estremecimiento violento.
Harry se incorpor� con una sonrisa de oreja a oreja y limpi�ndose la boca.
�Est�s satisfecho contigo mismo, �no?� jade� Draco.
Harry asinti� y lo gui� hasta la cama. Ah� se fueron quitando la ropa pieza por pieza hasta quedar acostados de lado, desnudos.
Draco deline� la fina curva de la cadera de Harry con la mano antes de inclinarse hacia �l para reclamar sus labios en un beso. Draco dej� que su mano vagara hasta el pene firme de Harry. El gemido de �ste reaviv� el inter�s de su propio pene. Siguieron bes�ndose mientras Draco tomaba los penes de ambos con la mano y comenzaba a acariciarlos. Sujet�ndolo por los hombros, Harry lo apret� mas contra si.
Al sentir que la tensi�n se acumulaba en el pene de Harry, Draco lo liber� y bes�ndolo fue bajando por su cuello y pecho. Juguete� con la lengua por el centro de su torso y se detuvo justo antes de llegar a su pene con una sonrisa mal�vola.
�Provocador,� susurr� Harry.
�Solo quer�a asegurarme de que est�s listo,� dijo Draco�
��Oh?�
Tom� toda su longitud dentro de su boca y comenz� a chuparlo fervientemente mientras le acariciaba la base y las bolas.
��Oh!�
No necesit� mucho tiempo para llevarlo hasta el cl�max gritando. Harry ni siquiera pregunt� si pod�a quedarse a pasar la noche. Se limit� a acercar a Draco para acurrucarse junto a �l y se qued� dormido primero. Mientras Draco escuchaba su respiraci�n tranquila no pudo evitar preguntarse c�mo era que hab�a podido vivir sin esto. No ten�a ni idea de lo que se hab�a estado perdiendo. La intimidad de su sexo era tan intensa como la intimidad de su magia.
A la ma�ana siguiente Harry se despert� para encontrarse a Draco sentado en la mesilla. Harry se estir� y fue hacia �l.
�Es dif�cil seguir escribiendo contigo revoloteando as�,� lo rega�� tranquilamente mientras segu�a escribiendo.
Harry o bes� en la mejilla y le pregunt�, ��Qu� escribes?�
�Una nota de agradecimiento para Pansy.�
Tres semanas despu�s, Draco estaba acostado en la cama mientras pasaba ausente los dedos por el cabello despeinado de Harry.
��Crees que alg�n d�a puedas llegar a enamorarte de mi?� pregunt� Harry interrumpiendo el momento tranquilo post coito.
Draco solt� una risita y luego replic�, �Ya lo estoy, tarado.�
Harry se mud� a la Mansi�n tres meses despu�s, justo antes de llevar a Ori�n a Italia a la boda de Pansy.
Draco permiti� que tuviera un cuarto para almacenar �todas sus tonter�as muggles�.
Hab�an terminado con �xito la lista completa de casos para los que los hab�a contratado el Ministerio y ya los hab�an contratado en privado para otra media docena.
Tres a�os despu�s� bueno, �sa es otra historia.
Fin
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