| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 11
A la mayor�a de la gente una declaraci�n de amor le hubiera levantado el �nimo, pero Harry no era la mayor�a de la gente. Esto comenz� lentamente a destrozarlo. No deseaba otra cosa m�s que amar a Draco y que �ste le correspondiera, pero todo era una mentira. Sab�a que en el momento en que lo liberara se quedar�a solo. Cada d�a que pasaba luchando contra su consciencia, se retra�a m�s y m�s de Draco y se hund�a m�s y m�s en la desesperaci�n.
Despu�s de tres d�as as�, Draco lo enfrent�. ��Qu� te pasa �ltimamente?�
�Nada.�
��Nada? Te escondes en el estudio. No me diriges la palabra en todo el d�a. No me miras. No me tocas. Esperas hasta que me haya dormido antes de irte a la cama. �Qu� pasa?�
Harry intent� marcharse pero Draco lo sujet� de la mu�eca.
��Es por lo de la otra noche?�
��No!�
��Entonces qu� es?�
�Nada. D�jame s�lo,� exigi� Harry intentando liberarse.
��Por qu� no me lo ordenas?� escupi� Draco despu�s de que Harry se hubiera liberado.
�Eso no es justo.�
�La vida no es justa, Harry. Creo que t� m�s que nadie deber�a haberlo aprendido a estas alturas.�
�Detente,� dijo Harry en voz baja y con tono de advertencia.
��Es justo que sea tu esclavo?�
��Acaso te trato como a un esclavo?�
�Si. Mientras lo sea podr�s excluirme siempre que quieras. Me est�s excluyendo. Has estado distante toda la semana y no me dices por qu�.�
�No te trato como a un esclavo,� dijo Harry en su defensa.
�Sigue repiti�ndotelo,� escupi� Draco. �Siempre que sea tu esclavo jam�s seremos iguales. Siempre podr�s hacer lo que quieras, ya sea ignorarme o... o... violarme.�
��Qu�? �Violarte?� tartamude� Harry completamente desconcertado por la acusaci�n.
�Olv�dalo, Harry,� dijo Draco escuch�ndose mas decepcionado que molesto.
��De qu� est�s hablando?�
��No lo recuerdas?� pregunt� Draco sarc�stico.
��Qu�?�
Draco se detuvo un momento. Luego respir� profundo para tranquilizarse y pregunt�, ��Recuerdas cuando me reclamaste?�
�Vagamente,� contest� Harry. �Todav�a ten�a la cabeza como en una nebulosa por todo lo que hab�a pasado con Voldemort.�
��Recuerdas cuando comenzamos a dormir juntos?�
Harry lo pens� un momento. No pod�a recordarlo. �En realidad, no. Recuerdo haberte dicho que no te lastimar�a como lo hicieron en Azkaban, pero que quer�a dormir contigo.�
�En serio no lo recuerdas, �verdad?� pregunt� Draco incr�dulo.
��Qu�?� pregunt� Harry completamente exasperado.
Draco lo sujet� de la mano y lo llev� hasta su rec�mara.
�Saca el Pensadero,� ladr�.
Harry lo mir� fijamente confundido por la orden y por su enojo.
��Hazlo!�
Draco estaba m�s enfurecido de lo que Harry recordaba haberlo visto nunca. Sac� el Pensadero dej�ndolo sobre el escritorio.
Parec�a que Draco fuera a vomitar cuando se llev� la varita a la frente para sacar el recuerdo y echarlo al Pensadero.
�Ve,� lo urgi� un poco m�s calmado.
��No vienes tu?� pregunt� Harry todav�a confundido.
�No.�
Harry se meti� en el Pensadero con ciertas reservas. El escenario cambi� y ahora estaba en el s�tano. Se vio a s� mismo sentado observando a Draco preparar una poci�n. Era extra�o, esto no le resultaba para nada familiar. Tanto �l como Draco se ve�an bastante delgados y cansados. ��Cu�ndo fue esto?� pens�.
Draco habl�. �Est� lista. �Te gustar�a probarla esta noche?�
Harry observ� curioso c�mo su yo del Pensadero le dec�a a Draco que �l la probara y luego se alarm� cuando se escuch� lanzar un hechizo que lo oblig� a beber la poci�n.
Pudo ver el miedo en sus ojos mientras se ve�a obligado a obedecer. El est�mago se le retorci�. ��Por qu� no recuerdo esto?� pens�.
Se alarm� a�n m�s al escuchar el coraje y el tono de su voz mientras su yo pasado se paraba detr�s de Draco y le dec�a. ��Crees que soy est�pido? �Cre�ste que no hab�a le�do las notas de Snape? Fue mi libro durante casi todo sexto. �Cre�ste que no me dar�a cuenta de que la estuviste revolviendo durante una hora m�s? Si lo not�, Draco. Noto todo lo que se refiere a ti.�
Harry observ� horrorizado. Nunca se habr�a imaginado siendo tan imponente, tan amenazador. Pero ah� estaba empujando a Draco, atorment�ndolo.
Cuando Draco susurr�, �Quieres violarme,� sinti� que la bilis le sub�a a la garganta.
�Esto no puede ser real,� pens� y casi vomit� cuando se escuch� replicar: ��Pero c�mo puedo violarte? Me perteneces, Draco. La violaci�n implica poseer a alguien en contra de su voluntad, pero tu no tienes voluntad propia. Mi voluntad es tu voluntad.�
La escena cambi� y ahora estaba en la antigua rec�mara de Draco. Sigui� observando a pesar de sentirse sumamente ansioso y con la sensaci�n de que esto era un recuerdo falso, parecido al de Sirius siendo torturado en el Departamento de Misterios. S�lo que no pod�a serlo. Era el recuerdo de Draco, no suyo. El est�mago le dio un vuelco al ver sus labios tocando la piel de Draco.
Observ� mientras �ste intentaba en vano luchar contra los efectos de la poci�n. Sigui� observando mientras una persona parecida a �l continuaba atormentando al hombre que amaba. Porque amaba a Draco. �l no pod�a haber hecho esto.
��Eras virgen?� se escuch� preguntar. Intent� desesperadamente recordar cuando hab�a perdido la virginidad. Intent� recordar la primera vez que hab�a tenido relaciones con Draco. No pudo. Su mente estaba en blanco. Recordaba a Draco sentarse a horcajadas encima de �l en la ba�era nueva, pero para ese entonces ya hab�an estado durmiendo juntos.
��No es curioso que mi primera vez vaya a ser contigo, o m�s bien que siempre voy a estar contigo? Ver�s, Draco, soy material da�ado. No creo que pueda ser pareja de nadie y eso s�lo te deja a ti. Pero no creas que s�lo es porque eres mi esclavo. Creo que siempre te he deseado, pero era muy est�pido para comprenderlo.�
�No hagas esto.�
Harry se observ� agacharse para besarlo en contra de su voluntad y fue entonces cuando finalmente lo comprendi�. No lo recordaba, pero lo sent�a. Muy en el fondo sent�a que esto era verdad. Estaba a punto de violar a Draco. Quer�a salir del Pensadero con todas las fibras de su ser. No quer�a verlo, pero si no pod�a recordarlo, cuando menos le deb�a a Draco soportar ser testigo de ello.
Su Draco estaba aterrorizado y �l no pod�a hacer otra cosa mas que mirar.
�Harry, t� no eres as�. No hagas esto.�
��Qu� sabes acerca de m�?�
�Por favor, no.�
Ambos estaban desnudos y Harry escuch� lo que s�lo pod�a definir como el mon�logo de un loco mientras Draco le rogaba que se detuviera. Se observ� tocar y preparar al otro que le suplic� nuevamente que se detuviera, pero no lo hizo. Pod�a verlo venir. Lo pod�a ver en los ojos de su yo pasado. A pesar de su gentileza estaba loco. Iba a seguir adelante con esto.
Cuando las primeras l�grimas comenzaron a caer de los ojos de Draco, Harry sinti� que los suyos se humedec�an y que las l�grimas resbalaban por sus mejillas. �Lo siento mucho,� pensaba una y otra vez. �Lo siento mucho. Lo siento mucho, Draco. Lo siento mucho.�
Mantuvo su atenci�n en Draco observ�ndolo sacudir la cabeza de un lado al otro entre tanto que su yo dominado por la locura se posicionaba para follarlo. Draco llor� todo el tiempo que dur� la violaci�n, pero estando bajo los efectos de la poci�n, no pudo hacer nada m�s que gemir y sacudir la cabeza. Harry sigui� observando, temblando y repitiendo como una letan�a, �Lo siento,� en la cabeza.
Su yo loco dej� de embestirlo y lo acarici� para provocarle un orgasmo involuntario.
Casi cay� de rodillas al escuchar su propia voz susurrar, �Tan hermoso.�
�Cu�ntas veces le hab�a dicho eso a Draco creyendo que estaba siendo cari�oso? Pens� aterrorizado que quiz� a Draco ello s�lo le recordaba la violaci�n.
Su yo pasado continu� foll�ndolo hasta terminar y luego se colaps� sobre la cama. Un minuto despu�s la escena se volvi� negra. Varios segundos despu�s Harry estuvo de vuelta en su rec�mara frente a Draco.
Gesticul� un, �Lo siento.� S�lo pudo soportar una mirada r�pida a la tristeza en los ojos de Draco antes de Desaparecer apresuradamente.
Su primera Aparici�n no lo llev� lejos, tan s�lo a los escalones frontales del N�mero Doce de Grimmauld Place. Se limpi� la nariz y los ojos, luego respir� profundo varias veces para recomponerse antes de aparecerse en el Caldero Chorreante. Le pidi� un cuarto a Tom agradeciendo m�s que nunca que el confiable Tom jam�s hiciera preguntas. Logr� llegar a su cuarto antes vaciar el contenido de su est�mago, pero no pudo evitar que se repitieran una y otra vez en su mente las im�genes horribles de Draco siendo violado.
Quer�a morirse, por lo que llam� a las �nicas dos personas en el mundo que sab�a podr�an lidiar con �l en ese estado emocional. Le envi� una lechuza a Hermione y Ron y los chicos estuvieron a su lado antes de que terminara la tarde. Por supuesto intentaron hacer que no se sintiera culpable por haberlos llamado cuando ten�an que estudiar para sus EXTASIS. Ciertamente, los ex�menes parec�an no tener importancia frente a lo que le hab�a hecho a Draco. Les confes� todo, ellos lo escucharon impresionados pero despu�s lo abrazaron prometi�ndole ayudar a arreglar las cosas o cuando menos ayudarlo a hacer lo correcto de ahora en adelante. Al ver sus rostros Harry no pudo evitar contemplar la naturaleza de la amista y el amor. Se pregunt� si realmente amar�a a Draco y si �ste podr�a haberlo amado realmente.
Se recostaron todos en la cama mientras Hermione y Ron intentaban reconfortarlo, pero no sirvi� de nada. Extra�aba a Draco y no pod�a reconciliarse con el psic�pata que hab�a visto en el Pensadero. Apenas si logr� dormir unos cuantos minutos.
En la ma�ana lo acompa�aron al Ministerio. Le llev� dos d�as arreglarlo todo. Ante su insistencia, Hermione y Ron regresaron renuentes a Hogwarts mientras que Harry regres� a casa esa misma tarde para enfrentar a Draco.
Por alguna extra�a raz�n crey� que estar�a en su antigua rec�mara as� que fue ah� donde lo busc� primero. Al encontrar el cuarto vac�o abri� silenciosamente la puerta de su rec�mara. Draco estaba sentado en la cama e inmediatamente se puso de pie al verlo entrar.
�Est�s en casa,� dijo suavemente mientras corr�a a abrazarlo. �He estado muy preocupado. Casi le envi� una lechuza a Granger.�
Harry se zaf� de su abrazo inc�modo.
��Est�s bien?� pregunt� Draco con la voz llena de preocupaci�n y los ojos estudiando detenidamente los de Harry como si buscara algo. Harry no estaba seguro de qu�.
�Si. Bueno, no, realmente no.� Mientras ve�a a Draco pudo sentir que el coraz�n se le part�a, como si fuera algo tangible que cayera al suelo y se estrellara. Lo hab�a extra�ado terriblemente estos �ltimos d�as, pero sab�a que s�lo era el principio. Dese� en silencio que las cosas pudieran ser diferentes, luego dijo, �Tengo algo para ti. �Por qu� no te sientas?� se�al� la orilla de la cama.
�De acuerdo,� dijo Draco nervioso estudi�ndolo cuidadosamente.
Harry sac� un pergamino y lo puso en la mesita de noche junto a Draco.
��Qu� es esto?� pregunt� Draco tocando apenas con las puntas de los dedos el pergamino.
Harry sac� su varita para apuntarla hacia su tobillo. �Libertas diutinus ipse.�
La esposa alrededor de su tobillo se abri� y cay� al suelo produciendo un gran ruido. Draco mir� la esposa para luego levantar la mirada sorprendido hacia Harry. Abri� la boca como si fuera a decir algo, pero no sali� sonido alguno.
Harry sac� una varita del bolsillo trasero de su pantal�n y se la extendi� a Draco, que la tom� con expresi�n desconcertada. �Esta es mi varita, mi antigua varita, con la que mataste al Se�or Tenebroso.�
�De hecho fue su propia maldici�n que rebot� de la varita que estaba utilizando, que era de Dumbledore.�
�Sabes a qu� me refiero,� se�al� Draco. �No puedo tener esto.�
�Si, si puedes.�
�No... no puedo.�
�T�mala. Te la estoy dando. Te la has ganado.�
Draco lo mir� completamente confundido.
�Eres libre, Draco. Te han regresado el apellido. Esos papeles demuestran que todo ha regresado a tu nombre: tu cuenta de Gringotts, tus derechos como el heredero Malfoy, todo.�
Incr�dulo, Draco se pas� la varita de una mano a otra como sopes�ndola.
Harry se sent� en la orilla de la cama y Draco busc� su mirada. �Tambi�n he arreglado la liberaci�n de tu padre por tiempo cumplido. Ma�ana por la noche deber� estar libre.�
�No s� qu� decir.�
�No tienes que decir nada.� Harry sigui� hablando trag�ndose las l�grimas, �Ahora puedes marcharte. Har� que Kreacher lleve tus cosas a la Mansi�n.�
��Me est�s echando?� Draco estaba furioso.
�S�lo vete, por favor. Lo siento mucho. S�lo vete,� le suplic� mientras las l�grimas comenzaban a caer por su rostro.
Draco lo mir� fijamente, incr�dulo. �No me voy a ir, no a menos que me des una buena raz�n.�
�Te viol�. �Te parece una buena raz�n?�
La r�plica de Draco fue tranquila y firme, como si su vida dependiera de ello. �Harry, te perdon� hace mucho tiempo.�
��C�mo es posible que me hayas perdonado? Yo nunca me lo perdonar�.�
�No te mostr� ese recuerdo para que me liberaras. Te lo mostr� porque no lo recordabas. Yo lo recuerdo y lo he superado. Pens� que si exist�a la posibilidad de que tuvi�ramos una oportunidad, tendr�as que recordarlo y superarlo tambi�n.�
��No quer�as que te liberara?� pregunt� Harry incr�dulo.
�Por supuesto que quer�a que me liberaras, tarado. �Crees que quiero vivir mi vida como un esclavo? Quer�a que me liberaras para poder tener control de mi propia vida, pero Harry, quiero que esa vida te incluya a ti. �C�mo ser�a posible que tuvi�ramos una relaci�n real de otra manera?� dijo Draco, era evidente que se le estaba acabando la paciencia.
�No creo poder ser capaz de una relaci�n real. Estabas hechizado para obedecerme, para acatar, para no mentirme. Estabas hechizado para -�
�No me hechizaron para amarte,� dijo de pronto Draco vi�ndose verdaderamente molesto.
�Y eso lo lamento de verdad.�
Fue este �ltimo comentario lo que encendi� su ira. ��Lo lamentas? A veces puedes ser verdaderamente pendejo. Lo sabes, �verdad?�
��Qu�?�
�Estoy abri�ndote mi coraz�n y t� est�s decidido a tirarlo.�
�No lo merezco.�
�S�lo sientes pena por ti mismo.�
�Te lo he mostrado todo. Conoces mi vida. �No crees que tengo motivos para sentir pena por m� mismo?�
�Claro que si, pero eso no significa que sea buena idea.�
�S�lo vete, por favor.�
�De acuerdo, pero cont�stame una pregunta.�
�Si puedo.�
�Oh, puedes y lo har�s. Me lo debes.�
Harry asinti�.
��Por qu� no me liberaste antes? �El oto�o pasado? �Navidad? �Despu�s del art�culo del Profeta?�
Harry parec�a un venado sorprendido por las luces de un coche. No era la pregunta que estaba esperando.
��Por qu�, Harry? Cont�stame.�
�No puedo.�
�Cobarde.�
��Vete a la mierda! Lo �ltimo que soy es un cobarde.�
�Entonces contesta la maldita pregunta.�
��No quer�a que te fueras!� grit� para luego enterrar la cara entre las manos. El cuerpo se le comenz� a convulsionar con fuertes sollozos.
Draco se acerc� a �l hasta que sus rodillas casi se tocaron. Tom� sus manos con gentileza para quit�rselas de la cara. Harry levant� la mirada hacia �l, ten�a los ojos rojos y la nariz le goteaba. Draco habl� con calma, seguro. ��Entonces porque me dices ahora que me vaya?�
Harry no ten�a palabras. Se limit� a sacudir la cabeza repetidamente. Draco segu�a sujet�ndole las manos. Que Draco siguiera aqu� lo ten�a completamente desconcertado y luego Draco se inclin� y su hombro qued� tan cerca, justo en el lugar necesario para que descansara la cabeza. Sus brazos lo rodearon, abraz�ndolo. Sus palmas acariciaban su espalda y Harry sinti� un d�j� vu. S�lo que las posiciones estaban invertidas porque la �ltima vez hab�a sido Draco el que hab�a llorado y �l el que lo hab�a consolado. �Cu�ndo fue eso? Sus recuerdos del a�o pasado estaban demasiado llenos de espacios en blanco.
La pura calidez de Draco envolvi�ndolo liber� otro torrente de l�grimas. No pod�a dejar de llorar. Se pregunt� si alguna vez habr�a llorado tanto. �Se hab�a estado conteniendo todo este tiempo? Cuando pareci� haber pasado lo peor, Draco lo alej� lo suficiente para buscar su varita. Harry sinti� de inmediato la p�rdida de ese brazo. Draco extendi� la varita de espino para convocar un pa�uelo de la mesita de noche. Retrocedi� s�lo un momento para d�rselo a Harry y luego lo volvi� a envolver con sus brazos.
Draco dijo suavemente, �Quiero besarte, pero primero tienes que limpiarte.�
Harry ri� un poco. Se limpi� los ojos, se son� la nariz y logr� sentarse derecho. Luego simplemente se miraron uno al otro un momento como si no se hubieran visto en mucho tiempo y s�lo necesitaran verse bien.
De pronto Draco se sent� a horcajadas sobre �l y comenz� a besarlo. Harry necesit� un poco de tiempo para responderle. Le regres� el beso y aventur� una mano dentro de su cabello llevando la otra alrededor de su espalda. Era un beso bueno, lleno de promesas. Draco prometi� quedarse mientras que Harry prometi� perdonarse a s� mismo alg�n d�a.
Y cuando cerraron el trato, apartaron las bocas gentilmente evaluando la situaci�n.
��C�mo ser� posible que funcione esto?� pregunt� Harry algo abrumado.
�De la misma manera en que lo ha estado haciendo. Nos acurrucaremos en esta cama. Tu har�s esa cosa chistosa que haces con la pierna cuando te duermes.�
��Qu� cosa chistosa?�
�Oh, ya sabes, la sacudes. Eres como un cachorro que sue�a que persigue a un conejo. En fin. Nos quedaremos dormidos y por la ma�ana yo preparar� huevos y t� har�s los capuchinos y le pondr�s espuma extra al m�o, como me gusta. Me leer�s los titulares y yo te contar� las historias s�rdidas de las vidas pat�ticas de las brujas y magos que definitivamente no somos nosotros.�
Harry sonri�.
�Y partiremos de ah�,� a�adi� Draco.
�Pero �c�mo? No creo poder ir a pasar el d�a con tus padres en la Mansi�n.�
�Harry,� dijo Draco con la mayor solemnidad, �la Mansi�n tampoco es precisamente un lugar a donde yo quiera ir. Por favor cr�eme cuando te digo que estos �ltimos a�os mancharon los lentes color de rosa de mi infancia.�
�Pero siguen siendo tus padres.�
�Si. Quiz� puedan ir a tomar el t� a casa de Andr�meda o a alg�n lugar neutral. Y creo que por el momento podemos mantener alejado a tu grupo de Gryffindor.�
��Y luego qu�?�
�No lo s�. Quiz� vayamos a ver crecer las uvas a mi vi�edo en Francia, o pintaremos la sala, o abriremos una tienda en el callej�n Diagon para llevar mis barras de lim�n a las masas. Eso �ltimo fue idea de Weasley,� a�adi� con una sonrisa sard�nica. �Harry, no va a ser perfecto, pero no quiero renunciar a lo que tenemos. Por supuesto que empez� como algo m�s, pero lo que pas� entre nosotros... fue real. �O no fue as�? Dime que fue real.�
�Fue real,� dijo Harry suavemente antes de volverlo a besar. El beso fue tierno y dur� alg�n tiempo.
Cuando se separaron, Draco acarici� con las yemas de sus dedos el rostro de Harry para luego bajarlas por su cuello.
��De acuerdo?� pregunt� Draco.
�De acuerdo, Malfoy,� replic� Harry deleit�ndose con la sonrisa que se form� en la encantadora cara de Draco.
Fin.
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