| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 9
Noviembre trajo noches heladas que requer�an que se acurrucaran frente a la chimenea. Harry finalmente le dio a Draco la mamada que hab�a estado deseando desde hac�a bastante tiempo. Draco lo fue guiando. Despu�s Harry lo posey� a gatas y la chimenea casi explot� cuando lleg� al cl�max.
Lleg� una lechuza de Molly Weasley invit�ndolos a cenar a ambos. Harry supuso que Ron y/o Hermione le hab�an dicho algo. Volte� a ver a Draco que estaba cortando vegetales debati�ndose sobre si deb�a decir algo o no.
Finalmente cedi� y sac� el tema. �La Sra. Weasley nos ha invitado a cenar la pr�xima semana.�
��A los dos?�
�Si.�
�Bueno, yo no tengo inter�s en ir.�
�Podr�a ordenarte que fueras,� dijo Harry suavemente sopesando las aguas.
�Entonces hazlo,� escupi� Draco.
�No quiero hacerlo. Es... es que quiero que vayas conmigo.� Se mordi� el labio intentando no enojarse.
�Mira, ve a la cena, regresa a casa enojado y luego f�llame sobre la mesa de la cocina como haces siempre que vas a ver a tus amigos.�
Harry lo mir� boquiabierto antes de salir hecho una furia tirando una silla en el proceso. Mientras sub�a escandalosamente las escaleras escuch� a Draco decir, �Maldici�n.�
Cinco minutos despu�s Harry se paseaba en su rec�mara.
Draco entr� diciendo, �Lo siento.�
�No, yo lo siento. No puedo tener todo, �verdad?�
��Todo?�
�No puedo tenerte como esclavo y que hagas todo lo que diga y esperar que lo hagas feliz de la vida.�
Draco se acerc� a �l para detenerse directamente enfrente. �Harry, m�rame. No tengo relaciones contigo porque me ordenes hacerlo.�
�Bueno, yo no tengo relaciones contigo porque seas mi esclavo.�
Ambos se sonrieron durante un brev�simo momento.
Draco suspir� largamente y dijo, �Ir� contigo si me prometes ser tu mismo. Si vas a levantar una pared y fingir que nada ha cambiado y que nada est� mal, bueno, entonces preferir�a perderme la actuaci�n.�
�Es por eso que te estoy pidiendo que vayas conmigo.�
�De acuerdo, supongo que puedo soportarlos por ti.�
��Har�as un pastel?�
��Cual?�
��El de lim�n?� pregunt� Harry esperanzado.
Estaban en una tienda de pinturas seleccionando el tono perfecto de azul para pintar la rec�mara de Harry cuando un mago enorme lleg� con una boa constrictor de mascota alrededor del cuello. La serpiente le sise� a Harry y �ste sin pensarlo le sise� �hola�. El hombre levant� la mirada curioso hacia �l y luego sali� de la tienda.
�Se me hab�a olvidado que sabes hablar p�rsel,� dijo Draco. �Espantaste a ese sujeto.�
�Ni siquiera me doy cuenta cuando lo hago.�
��En serio?�
�Si, s�lo me pasa cuando veo a una serpiente, aunque sea falsa o una foto. As� fue como entr� en la C�mara de los Secretos.�
�Por favor, eso fue un rumor.�
�Si pas�, Draco. Ac�ptalo.�
Draco frunci� el ce�o.� �ste,� dijo se�alando un precioso azul rey.
�Hecho.�
Era un compromiso. Draco hab�a querido un hermoso verde Slytherin mientras que Harry quer�a un marr�n profundo.
Cuando regresaron a la casa subieron a la rec�mara de Harry y alejaron los muebles de las paredes. Harry transform� unas toallas en mantas para lo que se pudiera regar y con eso estuvieron listos.
��Dime otra vez por qu� estamos pintando en vez de utilizar magia?� pregunt� Draco.
�El libro dice que si quieres que perdure tienes que utilizar pintura real. Puedes aplicarla con un hechizo, pero necesitas la pintura.� Apunt� la varita hacia el tobillo de Draco recitando el encantamiento que le permitir�a realizar los hechizos de pintura.
Durante un momento pareci� como si Draco fuera a molestarse, pero luego levant� la varita y comenz� a ayudarlo a pintar y a secar las paredes.
Se sentaron en la cama a admirar el nuevo color.
�Me gusta,� coment� Harry.
�Ens��ame la C�mara de los Secretos,� dijo Draco.
��Eh?� pregunt� Harry completamente confundido por el cambio abrupto de tema.
�Dijiste que fue real. Tengo curiosidad.�
�Ah, te refieres al Pensadero.�
�Si, �qu� pensaste que quise decir? �Que fu�ramos a Hogwarts?� pregunt� Draco juguet�n.
�Tonto.�
�Menso.�
Le ense�� su encuentro con Tom Riddle en la C�mara de los Secretos y la batalla con el basilisco. Draco le sujet� la mano cuando observ� al joven Harry enterrarle la espada de Gryffindor al basilisco y el Harry actual habr�a jurado ver l�grimas en sus ojos cuando Fawkes verti� sus l�grimas sobre la herida mortal.
No comentaron nada al respecto, pero despu�s, Draco lo bes� al tiempo que lo guiaba a la cama. Sin detener nunca el beso, se quitaron la ropa, se tocaron y exploraron sus cuerpos con una reverencia renovada. Luego follaron cara a cara en su nueva habitaci�n azul. Harry decidi� que definitivamente le gustaba el nuevo color.
La cena en casa de los Weasley fue extra�a por decir lo menos, pero Harry qued� eternamente agradecido con Molly porque invit� a Andr�meda Tonks y a ninguno de los chicos. Tambi�n ayud� mucho que Draco se mantuviera fuera de la conversaci�n dedic�ndose a jugar con Teddy. Por momentos Harry lo encontr� surreal. Draco alab� el pavo de la Sra. Weasley y �sta se mostr� entusiasta con el postre de �l.
Hacia el final de la tarde estaba ansioso por regresar a casa para meterse debajo de las mantas con Draco. Estaba a punto de Aparecerse cuando el Sr. Weasley le pidi� verlo a solas un minuto.
�Harry,� comenz� serio el Sr. Weasley, �sabes que nos importas mucho. Eres como un hijo para nosotros.�
Harry asinti�.
�Debo admitir que me preocup� cuando decidiste reclamar a Draco. Me preocupaba que te fuera a seducir la idea de la venganza. Me alegra mucho ver que no fue as�.�
Harry crey� que el Sr. Weasley iba a continuar, pero al ver que no era as�, le pregunt�. ��Es todo?�
�Si. Eso y que Molly y yo los esperamos a los dos para Navidad. Se que todav�a falta tiempo, pero ella no quer�a que tuvieras excusas.�
�De acuerdo.� Harry se pregunt� qu� habr�a hecho decir eso al Sr. Weasley.
Con el extra�o �xito de la visita a los Weasley, Harry convenci� a Draco de ir a Hogsmeadae la semana siguiente. Hab�a decidido que si Draco era parte de su vida, tendr�a que descubrir una manera de que encajara en toda ella.
Se encontraron con Ron y Hermione en el Cabeza de Puerco. Neville, Dean, Seamus, Ginny y Luna se les unieron tambi�n. Draco se qued� sentado en silencio aunque pareci� estar escuchando la conversaci�n. Fue raro que a nadie pareciera importarle su presencia. Harry sospech� que Hermione los hab�a preparado de antemano. Result� ser una tarde encantadora. Harry disfrut� mucho y se percat� de lo mucho que extra�aba a sus amigos. Tambi�n fue bueno volver a ver a Aberforth y poderle dar las gracias apropiadamente.
Hermione lo hizo prometerle que le contestar�a las lechuzas ocasionalmente y que los ver�a en la siguiente salida que estaba programada para enero. �l les dijo que los ver�a a todos durante las vacaciones y lo dijo en serio.
Justo cuando estaban a punto de irse Luna se les acerc� y dijo, �Realmente te ves mucho mejor, Harry. Cre� que quiz� Voldemort hab�a destruido tu alma mas de lo que dejabas ver. Pero ahora que los veo juntos y s� que vas a estar bien, los dos van a estar bien.�
En el momento en que se Aparecieron en la casa, Draco declar� brevemente, �Est� loca de atar.�
Lo �nico que pudo hacer Harry fue re�r. Luna de verdad le ca�a bien.
Unas cuantas tardes despu�s estaban acostados en la cama cuando Draco sac� a colaci�n un tema diferente.
��Qu� le pas� a mi dinero?� pregunt� casualmente mientras deslizaba los dedos por el cabello de Harry.
�Oh, ummm, el Ministerio me dio la llave de tu b�veda.� Harry pas� saliva nervioso. �Al parecer cuando te reclam�, tambi�n pas� a mi poder tu b�veda, pero no la he tocado,� a�adi� r�pidamente. �Tengo mi propio dinero. No es por eso que te reclam�.�
�Lo s�. S�lo ten�a curiosidad.�
�Si hay algo que quieras o necesites, s�lo d�melo. Es tuyo.�
�Harry, no es por eso que pregunt�. Es s�lo que ya viene Navidad y hab�a pensado comprar algunas cosas para unas cuantas personas: mi mam�, Andr�meda, Teddy.�
�Oh, yo puedo darte dinero para eso.�
�No es lo mismo. Adem�s, quiz� tambi�n quiera comprar algo para ti.�
�Oh, est� bien, podemos ir a Gringotts esta semana. Saca lo que quieras.�
�Gracias.� Draco se acurruc� a�n mas y apag� la luz con un Nox.
La vacaciones se acercaban r�pidamente. Pusieron luces de hadas y decoraron un �rbol. Harry lo llev� al callej�n Diagon en donde se separaron durante varias horas para hacer sus respectivas compras. Era la primera vez que dejaba a Draco solo en p�blico, pero por alg�n motivo, no se sinti� preocupado. Se encontraron en el Caldero para almorzar y Tom les dio su mesa habitual en el fondo. Harry observ� a Draco y por primera vez comprendi� cu�nto hab�a llegado a significar el otro hombre para �l. Esperaba con ansia ver a sus amigos, pero esperaba con m�s ansia pasar su primera Navidad con �l.
El d�a de Noche Buena se la pasaron haci�ndolo por toda la casa. Primero hicieron un sesenta y nueve frente a la chimenea, luego Harry lo foll� por detr�s a un costado de la tina del ba�o y luego finalmente lo hicieron frente a frente en la cama de Harry. Despu�s de eso se quedaron profundamente dormidos un buen rato. S� que fue una feliz Navidad.
A pesar de saber que hab�a regalos por abrir, estaban tan cansados que no salieron de la cama sino hasta ya muy avanzada la ma�ana de Navidad.
Harry le dio a Kreacher una caja de ranas de chocolate y estuvo bastante seguro de que el viejo elfo dom�stico andaba llorando mientras deambulaba por ah�.
�S�lo t� le dar�as un regalo a un elfo dom�stico,� coment� Draco poniendo los ojos en blanco.
�Sigue as� y tambi�n le dar� tu regalo,� lo brome� Harry.
��Oh, dame mi regalo, por favor, dame mi regalo, por favor, por favor, por favor!� Draco se puso a brincar como un ni�o de cinco a�os.
Harry busc� en la parte trasera del �rbol y Draco dej� de brincar en el momento en que vio el paquete alargado que ten�a en la mano.
��Qu� hiciste, Harry Potter?� pregunt� suavemente.
��brelo.�
Draco abri� lentamente la envoltura. Era la Nimbus 3000 que acaba de salir a la venta.
�Pens� que podr�amos ir a volar juntos,� sugiri� Harry.
Draco se mordi� el labio y Harry supo que estaba intentando no llorar.
�Me gustar�a. Extra�o volar.� Se inclin� para darle un besito en los labios. �Gracias.�
Lo siguiente que abrieron fueron los su�teres Weasley. Draco observ� el su�ter verde Slytherin con una gigante �D� dorada al frente.
�Es una tradici�n,� declar� Harry al tiempo que extend�a su su�ter caf� con una brillante �H� naranja.
�Es dalt�nica?� pregunt� Draco.
�No, pero tiene que tejer para muchas personas. Deber�as sentirte honrado y no te atrevas olvidar agradec�rselo.�
�A diferencia de ciertas personas que conozco, tengo unos modales impecables, Harry.�
Harry ignor� su provocaci�n y sac� una caja grande que ten�a su nombre. Adentro hab�a una camisa hecha a la medida, unos pantalones y una t�nica a juego. La t�nica era de un color chocolate precioso y broches de platino con el emblema de Gryffindor. Era la cosa mas elegante que Harry hubiera visto jam�s.
�Guau,� fue todo lo que pudo decir mientras sosten�a en alto la t�nica. Volte� a mirar a Draco y le coment�, �Esto es demasiado.�
�Tu ropa es una porquer�a; no puedo soportar que me vean en p�blico contigo,� declar� con un destello pomposo.
Harry se ri�.
�Pru�batela.�
Harry se la puso. Le quedaba perfectamente, como si se la hubieran hecho a la medida. Mir� a Draco inquisitivamente.
�Te med� mientras dorm�as.�
Jalando a Draco dentro de sus brazos, lo bes� profundamente.
Despu�s de varios minutos Draco se alej� un poco para decir, �Ahora debes soltarme si no nunca voy a terminar el Buche De Noel a tiempo y la Sra. Weasley tendr� que echarte la culpa a ti y no a mi por llegar tarde.�
Las vacaciones estuvieron llenas de visitas a, y de, los amigos. Todo el mundo le estuvo diciendo a Harry lo bien que se ve�a y lo feliz que parec�a. Para cuando lleg� la Noche Vieja Harry estaba convencido de que estaba enamorado de Draco aunque no se atrev�a a decirlo.
Sus amigos regresaron a la escuela y ellos continuaron su vida juntos. La casa iba tomando forma habitaci�n por habitaci�n. Draco siempre estaba haciendo experimentos con alg�n platillo nuevo o con alguna receta nueva de pociones. Visitaban a Andr�meda con frecuencia y se sorprend�an de lo r�pido que crec�a Teddy. Cenaban ocasionalmente con los Weasley o se reun�an con los amigos de Harry en Hogsmeade. En ocasiones iban de compras al callej�n Diagon o visitaban alg�n museo muggle. Todos los jueves Harry lo llevaba a cenar fuera a alg�n restaurante muggle caro y por ello le llamaban �la noche del cocinero�. Draco lo tomaba como una excusa para que ambos se compraran ropa muggle cara.
Durante febrero Harry hizo espacio para que Draco llevara sus cosas a su rec�mara y as� se convirti� en la rec�mara de ambos. Esto los llev� a pintar la antigua rec�mara de Draco para arreglarla como otro cuarto de invitados. Ten�an relaciones de tres a cinco veces por semana (aunque no era que llevaran la cuenta). Kreacher los hab�a interrumpido en no menos de cuatro ocasiones durante el invierno mientras estaban haci�ndolo y Harry estaba comenzando a sospechar que el chistosito era un poco voyeurista.
Harry le�a y en ocasiones incluso contestaba las cartas de Hermione y Ron, tal y como lo hab�a prometido. Ginny le escribi� en una ocasi�n para contarle que estaba saliendo con Neville a lo que Harry le respondi� que esperaba sinceramente que fueran felices.
Harry cre�a que quiz� �l y Draco eran felices. Aunque para lograrlo tuviera que ignorar lo absurdo de su relaci�n. Cuando era honesto consigo mismo reconoc�a que se sent�a c�modo con el hecho de que Draco no pudiera dejarlo nunca. Con frecuencia se preguntaba si �l sentir�a lo mismo.
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