El Dormitorio de Gryffindor
Vestidos con Elegancia
Escrita por: Oldenuf2nb
Traducida p�r: Nalero y Val

Generalmente le encantaban las ceremonias formales del Ministerio. Le encantaba tener una excusa para vestir su ropa formal; las t�nicas de vestir hab�an pasado de moda despu�s de la guerra, suceso que marc� el ritmo de la moda una nueva generaci�n de �lite M�gica. Ahora lo que se vest�a era Armani, Prada, Dolce y Gabbana y eso era lo que se fotografiaba para las p�ginas de Sociedad del Diario El Profeta y las p�ginas editoriales de Bruja Semanal. Tambi�n sab�a que nadie luc�a un esmoquin mejor que �l. Enmarcaban a la perfecci�n su alta figura delgada, el color negro austero resaltaba el color platinado de su cabello y la palidez tan a la moda de su piel, adem�s sus hombros rectos llenaban perfectamente el saco. A su llegada se vio recibido por los destellos de luces estrobosc�picas de la prensa que lo acribill� a preguntas mientras avanzaba. A todo el mundo le encantaban los redimidos y en ese aspecto nadie ten�a mejores credenciales que �l; Draco Malfoy, hijo de uno de los seguidores m�s oscuros del Se�or Tenebroso, esp�a de la luz, Orden de Merl�n, Primera Clase. A eso hab�a que a�adirle su buena apariencia y su instinto nato para modelar como si estuviera en una pasarela cuando lo apuntaban con una c�mara; adem�s de que era una de las �personas bonitas� que importaban dentro de un mundo listo para abrazar a los victoriosos.

�ste era el evento m�s grande en un a�o lleno de fiestas deslumbrantes. Era el primer aniversario de la derrota del Se�or Tenebroso y por tanto motivo de una gran celebraci�n en la que no escatimaron gastos. Unos reflectores que hab�an producido m�gicamente lanzaban rayos de luz blanca hacia el cielo encantado del Atrio, a lo largo de pasillo que hab�a desde el punto de Aparici�n hab�an colocado una lujosa alfombra roja y todo aquel que fuera alguien estar�a ah�. Era un ensamblaje deslumbrante que avanzaba lentamente por todo el Atrio enorme que ten�a una estatua nueva y recientemente develada sobre los Hermanos M�gicos. Draco se detuvo un momento para estudiar la inmensa fuente que lanzaba chorros de agua iluminada m�gicamente a varios metros de altura y la nueva pieza de �arte�, un t�rmino que �l utilizaba en t�rminos generales para describir la nueva monstruosidad que agraciaba su centro. En el lugar en donde antes hab�a estado una bruja, un mago, un elfo dom�stico, un centauro y un duende, ahora hab�a una sola figura central rodeada de una peque�a legi�n de otras criaturas m�gicas que miraban con reverencia la estatua de enorme tama�o de un chico de lentes, t�nica ondeante, varita apuntando al cielo, expresi�n fiera y cuya frente estaba marcada por una cicatriz en forma de rayo. Draco sonri� con desd�n.

Hab�an inmortalizado a Potter con su uniforme de Hogwarts, �el estudiante que se hab�a impuesto�. Por supuesto, ya hab�an salido de Hogwarts cuando finalmente cay� Voldemort, pero el Ministerio nunca hab�a sido muy cuidadoso en los detalles y hab�an considerado m�s �conveniente� representarlo como un chico en vez de un hombre de 23 a�os. Ten�a la corbata torcida, el cuello de la camisa abierto, el su�ter arrugado, los tenis desamarrados y el cabello largo azot�ndose por un vendaval imaginario. En pocas palabras, era una r�plica exacta hasta en el m�s m�nimo detalle. Potter luc�a como una cama deshecha y Draco resopl� ligeramente. �Algo nuevo? El hombre podr�a ser el salvador del mundo m�gico, pero era un desastre hablando de moda. Sacudi� la cabeza un poco y meti� las manos con elegancia descuidada en los bolsillos de su saco. Bueno, uno no le puede pedir peras al olmo, �o s�?

��Y qu� piensas de la nueva adici�n a la fuente?�

Draco se volte� para encontrarse a Blaise Zabini parado a la altura de su codo casi igual de elegante e inmaculado que �l. Blaise sonri� con desd�n, pero �sta careci� de la efectividad de su antiguo compa�ero de escuela, aunque su piel oscura y su cabello negro y lacio compensaban con creces lo d�bil de la expresi�n. Draco lo observ� con ojo cr�tico.

�Espantoso, absurdo y odioso en proporciones igualmente heroicas. En otras palabras... completamente acertada.� Blaise sonri� ante el tono desde�oso de Draco. ��Hickey Freeman?� pregunt� el rubio extendiendo la mano para deslizar un dedo por la solapa de sat�n del esmoquin negro de lana de Blaise. Reconoci� al instante el corte impecable y la inconfundible valenciana. Blaise asinti� y Draco enarc� una ceja oscura se�alando por encima de su cabeza. �La nueva esposa tiene dinero, entonces.�

Blaise se sonroj� un poco a pesar de su bronceado natural, pero por lo dem�s su expresi�n no cambi�. �No todos heredamos los millones de papi, cari�o,� gru�� suavemente. �Adem�s, �hay de alg�n otro tipo?�

��Viene contigo?� Draco mir� por encima de su hombro a la multitud buscando a la �ltima Sra. Zabini.

�Est� en el ba�o,� contest� Blaise observando a su amigo, �y t� te vas a comportar.�

Draco extendi� la mano sobre el esmoquin negro que cubr�a su pecho. ��Yo?� pregunt� t�midamente. �Ser� el alma de la discreci�n.� Blaise resopl�.

�Vaya, ser�a la primera vez.�

La voz ligeramente aguda lleg� de cerca y ambos se volvieron para ver a Pansy Parkinson-Prescot parada a su izquierda, con el cabello negro en un elegante mo�o en lo alto de la cabeza, su cuerpo delgado enfundado en un deslumbrante vestido dorado de Versace. Draco hizo un sonido suave de placer al extender las manos hacia las blancas y suaves de ella para luego extenderle los brazos a los costados para estudiarla.

Delicioso, amore, � ronrone�, �Magnifico.

Grazie, Tesoro, � contest� ella con una sonrisa ligeramente forzada y luego mir� sobre su hombro.

�Zabini,� dijo suavemente, aunque esa sola palabra no contuvo nada de calidez.

�Parkinson,� respondi� a secas.

�Parkinson-Prescot,� lo corrigi� ella.

�Oh, cierto,� replic� Blaise con una sonrisa ligeramente empalagosa. �EL Americano.� Curv� los labios.

��l podr�a comprarte y venderte,� se burl� ella, sus ojos empezaron a brillar peligrosamente. Draco reconoci� las se�ales y desliz� el brazo largo alrededor de su delgada cintura.

�Jueguen bonito, ni�os,� los interrumpi� con suavidad. �Debemos utilizar nuestros modales de compa�erismo cuando nos vestimos elegantemente.� Pansy desisti� aunque conserv� la expresi�n de superioridad. Draco la vio. �Y ya que todos los aqu� presentes se casaron por conveniencia,� le se�al� a su amiga, �quiz� deber�amos intentar cuando menos evitar los golpes bajos.�

�Todos menos t�,� coment� Blaise con amargura.

�Cr�eme,� replic� Draco suavemente, �si no hubiera heredado una fortuna, yo tambi�n me habr�a conseguido un viejo ricach�n y me habr�a asentado en espera de que estirara la pata. Ninguno de nosotros fue hecho para las labores manuales, Zabini. Har�amos bien en recordarlo. Somos hermosos y de adorno. Hacemos lo que podemos con lo que tenemos.�

Blaise volvi� a ruborizarse aunque sus facciones se relajaron como la superficie cristalina del Lago Negro. Draco se volvi� hacia Pansy sonri�ndole. ��Y en d�nde est� esta tarde el Sr. Prescot, querida?�

�En el bar.� Pansy lo se�al� displicentemente con la mano. �La �ltima vez que me tom� la molestia de verlo, estaba platicando con Weasley, si lo pueden creer. Les juro que ese hombre le habla a cualquiera.� Blaise abri� la boca para hacer un comentario sarc�stico, pero se contuvo al ver la expresi�n de Draco.

�S�lo est� siendo amigable, Pans. Y cuando menos �l sabe hacerle la barba a un h�roe de guerra. En un evento como �ste, ellos son los �nicos que cuentan.�

T� eres un h�roe de guerra,� protest� Pansy y la sonrisa de Draco se profundiz�.

�Exacto. �Y no deber�as ser t� la inteligente que me hace la barba?� la sonrisa que agraci� los rasgos aristocr�ticos de Draco fue tanto astuta como conocedora, sus ojos grises brillaron de diversi�n reprimida.

Pansy le golpe� el brazo con cari�o. �Eres insufrible.�

�Es bueno saber que algunas cosas nunca cambian, �no?� replic� y la sonrisa de ella se ampli�. La chica busc� entre la multitud con una ceja negra levantada pensativamente, luego se volvi� hacia Draco con una sonrisa t�mida en esos labios resaltados con brillo, un gesto que hizo que �l entrecerrara los ojos.

��No trajiste pareja para el evento, cari�o?� pregunt� con aire de mosquita muerta, la boquita curvada en una sonrisa astuta y los ojos muy abiertos e insulsos.

�No, vengo completamente solo,� contest� r�pidamente, pero la mirada que le dirigi� a la chicha conten�a una advertencia. La sonrisa con la que ella le contest� le result� demasiado perceptiva para su tranquilidad mental.

En ese momento lo rescat� una voz profunda que flot� por encima de las cabezas de la multitud congregada y que los invitaba a todos a que entraran en el Gran Sal�n.

��Est�s en la mesa principal?� pregunt� Pansy cuando la multitud comenz� a moverse. Draco se ri�.

�Oh, no cari�o,� respondi� con una risa ligera. �No soy lo suficientemente distinguido para eso.�

�Bueno, si los dem�s asientos no est�n asignados, ven y si�ntate con nosotros,� la chica mir� a su alrededor r�pidamente. �As� cuando menos podr� platicar con alguien divertido,� le susurr�.

�Vivo para servir,� respondi� �l e intercambiaron una sonrisa mientras ella deslizaba el brazo por debajo del suyo. Conforme avanzaban lentamente hacia las enormes puertas de oro que conduc�an al elegante Sal�n, encontraron a la cuarta esposa de Blaise (iba compitiendo de cerca con el r�cord de su madre), una mujer peque�a, rubia artificial que llevaba un vestido de noche morado fuerte y sombra de ojos igualmente pesada. Draco le dirigi� a Blaise una mirada ir�nica pero no hizo ning�n comentario. Los alcanz� el esposo de Pansy, un tipo agradable, cuya enorme cintura tensaba los botones del esmoquin caro, pl�tica tonta y poco equilibrio provocado por el alcohol, llevaron la paciencia de Draco al l�mite. Sin embargo, lo que s� logr� fue que Pansy hiciera alg�n comentario mordaz sobre la nueva Sra. Zabini, cosa que Draco agradeci�.

Efectivamente los asientos no estaban asignados y lograron encontrar una mesa para doce cerca del frente. �Quiero ver,� hab�a siseado Pansy cuando Draco le enarc� una ceja mientras la segu�a para sentarse cerca de la pared en donde �l tambi�n podr�a tener una vista del escenario libre de obst�culos. Despu�s de todo, el motivo por el que disfrutaba de estas ocasiones era en parte por la oportunidad de sentarse al fondo y ridiculizar a los celebrados. Pansy se sent� a su lado, la Sra. Zabini al otro e inmediatamente Draco levant� una mano l�nguidamente para llamar la atenci�n de un mesero y pedirle una botella de champagne.

�Sin duda alguna ser� una bazofia,� coment� cuando lleg� la bebida y el mesero la serv�a. �Pero prefiero hacer estas cosas bien lubricado.�

Y luego esperaron. Esperaron mientras Scrimgeour hac�a acto de presencia para sentarse al centro de la larga mesa de manteles blancos ubicada en el estrado elevado.

��Ir� ese hombre a jubilar alg�n d�a esa t�nica?� pregunt� Pansy observando la t�nica morada todav�a resplandeciente y el sombrero del Ministro.

�Probablemente no,� se burl� Blaise. �Si lo hiciera, nadie sabr�a qui�n es.�

��Y qui�n es?� pregunt� Prescot con los ojos vidriosos muy abiertos.

��Ves?� arrastr� las palabras Blaise y Pansy le dirigi� a su antiguo compa�ero una mirada envenenada.

Observaron la entrada de Weasley y Granger-Weasley, quienes fueron a sentarse a varios lugares del Ministro.

�Vaya.. Weasley no se ve horrible,� coment� generosamente Pansy, �salvo por el hecho de que ese espantoso cabello suyo choca incluso con el negro. Pero, en el nombre de Salazar, �qu� diablos trae puesto Granger?�

El cabello de la mujer en cuesti�n iba levantado en un mo�o impecable muy parecido al de Pansy con unos cuantos mechones sueltos roz�ndole los hombros y su vestido era de seda azul p�lido con lo que parec�a ser una gasa azul medianoche en la parte superior con cuentas de cristal. A Draco el vestido no le pareci� de mal gusto y as� lo dijo.

�Pero parece una ballena,� sise� ella.

�Tiene siete meses de embarazo,� replic� Draco sirvi�ndose otra copa del vino espumoso, �y ese es un comentario desagradable incluso para ti.�

�Aun as�,� la voz de Pansy era de hielo, �lo m�s probable es que haya comprado esa... cosa en las baratas de Harrod�s.�

�No todo el mundo se puede costear la alta costura, cari�o.� Le respondi� �l quit�ndole las ganas de hacer cualquier r�plica al levantarle la mano suavemente para depositarle un beso en ella, un gesto que hizo que los ojos de la chica se derritieran al instante.

La siguiente en llegar fue la Comadrejita, quien permaneci� de pie unos momentos atr�s del asiento a la izquierda de Granger dejando s�lo una silla de distancia entre ella y el Ministro. Draco levant� tanto las cejas que casi se le confundieron con el cabello.

�Vaya, vaya, vaya,� medit� descansando su largo dedo �ndice sobre el labio inferior, ��c�mo crees que haya adquirido semejante cosa?�

Pansy volte� y el jadeo que emiti� fue lo suficientemente fuerte como para que las personas de la mesa vecina voltearan.

�No es un...� tartamude�.

�Creo que s�,� respondi� Draco con una ligera sonrisa en los labios. Ambos hab�an asistido a los desfiles de primavera en Par�s hac�a poco tiempo y era indudable que �se era el vestido violeta que hab�an presentado al final del desfile de Yves Saint Laurent. Se ve�a perfectamente bien en la figura delgada de Ginny, el corte casi a la cintura que revelaba una piel delicadamente blanca y permit�a s�lo un vistazo de su peque�o busto.

�Ese vestido vale miles de galeones,� Pansy se escuchaba como si se estuviera ahogando. ��C�mo diablos...?�

�Probablemente se lo prestaron,� medit� Draco frunciendo el ce�o ligeramente.

�Se ve... para com�rsela.� Y as� era con el largo cabello rojo torcido art�sticamente sobre la cabeza, poco maquillaje y el rostro sonrojado por la excitaci�n. Ese pensamiento hizo que �l frunciera un poco m�s el ce�o.

Pansy se inclin� sobre su brazo. ��Y en d�nde est� su cita?� pregunt� mordaz buscando en el sal�n casualmente. Draco no mordi� el anzuelo.

�Ni idea,� arrastr� las palabras sonando aburrido. �Quiz� se perdi� de camino al ba�o de los hombres.�

�No,� intervino de pronto Blaise. �Ah� est�.� Emiti� un sonido ahogado. �Por todos los cielos.�

��Qu�?� pregunt� Draco volteando lentamente para ver al hombre en cuesti�n y cuando lo hizo, lo �nico que atin� a hacer fue mirarlo fijamente embobado.

Harry Potter iba caminando lentamente hacia el frente del sal�n, deteni�ndose cada par de metros para estrechar manos y conversar brevemente con los que interactuaban con �l. Iba sonriendo ligeramente, se ve�a un poco divertido e hizo una pausa para acercar la cabeza hacia una mujer que le susurr� algo, llevaba la fuerte mano de dedos largos dentro del bolsillo del saco de su esmoquin. Draco se percat� con ojos muy abiertos de que era un esmoquin extraordinariamente caro.

��Es un...?� comenz� Blaise un poco neur�tico.

�Ralph Lauren, etiqueta morada,� contest� Draco observando la forma en que la lana negra abrazaba esos hombros anchos para luego caer artesanalmente acariciando la cintura y caderas delgadas. El corte limpio de los pantalones acentuaba las piernas largas y musculosas, y las botas de piel italianas ten�an un ligero tac�n que hac�a que las piernas parecieran a�n m�s largas.

�Dime que no son botas de Prada,� sise� Pansy.

Draco observ� el corte estrecho de los zapatos negros levantando las cejas. �S�,� dijo un poco sin aliento. �Creo que s�.�

�Pero mira su cabello,� resoll� Blaise, ��y en d�nde diablos quedaron los malditos lentes?�

Draco lo mir� y la boca se le sec� un poco. Alguien, alg�n genio desconocido hab�a domado esa melena negra inmanejable y la hab�a convertido en una cabellera lacia y fabulosa, corta de la parte de atr�s, y larga a los costados y al frente, un corte elegante y maduro pero aun as�... moderno. El corte acentuaba la belleza de su estructura �sea, resaltando sus p�mulos altos, la quijada cuadrada con su ligero hoyuelo, la forma de su cabeza y la asombrosa longitud de su cuello musculoso que en este momento iba abrazado de un cuello blanco almidonado junto con una corbata negra. Y los lentes que siempre tra�a brillaban por su ausencia dejando al descubierto sus enormes ojos verdes luminosos, se pod�an ver perfectamente las cejas arqueadas y era claramente visible el alcance de las largas pesta�as negras.

�Por las tetas de la Gran Mordred,� resoll� Pansy. ��De d�nde diablos sali�?�

Aunque lo mortific� la vulgaridad del comentario de la mujer, Draco no pudo evitar estar de acuerdo. Se ve�a... estaba... no era s�lo que... no pod�a formar una oraci�n completa. Se limit� a mirarlo fijamente con la boca entreabierta, mientras el hombre en cuesti�n finalmente se separaba para dirigirse hacia la mesa grande, agradeciendo los comentarios y saludos que le hac�an al pasar. Cuando lleg� junto a Ginny Weasley se inclin� para depositarle un beso amistoso en la mejilla, luego sonri� mientras le abr�a la silla para que ella se sentara.

�Vaya, se ven muy acaramelados,� ronrone� Pansy con la mirada fija en el rostro sonrojado de Draco. �Cre� que eran �s�lo amigos�.�

�Lo son,� contest� Draco distra�damente observando a Potter voltear a estrechar r�pidamente la mano del Ministro antes de sentarse desabroch�ndose casualmente la chaqueta al hacerlo. La abertura revel� la camisa blanca de pliegues y almidonada que llevaba debajo, y los pantalones de corte impecable que abrazaban la cintura esbelta y fuerte.

��C�mo lo sabes?� pregunt� Blaise con una ceja arqueada y percat�ndose por primera vez de la distracci�n de Draco. �ste percibi� la mordacidad de la pregunta y desvi� los ojos de Potter.

�Cotilleos del Ministerio, ya sabes como es eso.�

Blaise iba a decir algo m�s pero entonces lleg� el primer plato y Draco se sirvi� otra copa de champagne para tom�rsela r�pidamente.

Durante la comida interminable de siete platillos � de la que prob� poco � Draco se dedic� a observar a Potter. El hombre se ve�a completamente tranquilo en la mesa principal, riendo con Weasley y Granger, inclinando la cabeza para luego sonre�r lentamente por algo que la Comadrejita le susurr� al o�do. Supo cuando ella lo vio y llam� la atenci�n de Potter hacia �l con una mirada maliciosa. Vio a Potter voltear en direcci�n a �l, sus miradas se encontraron, se mantuvieron as� unos momentos, pero no hubo ninguna se�al de reconocimiento en los penetrantes ojos verdes. Luego volvi� a desviar la mirada cuando Weasley se inclin� frente a su esposa y le sirvi� otro vaso de champagne, riendo por algo que le coment� el pelirrojo.

Una furia lenta reemplaz� la sorpresa que la transformaci�n del hombre hab�a dejado sobre las emociones de Draco a lo largo de la comida. �C�mo se atrev�a Potter a ignorarlo para luego mirarlo directamente cuando finalmente se hab�a percatado de su presencia? �Qui�n se cre�a el payaso? Si no estuvieran en un lugar lleno de gente ir�a hasta donde estaba para decirle al idiota lo que pensaba de �l. Bebi� de forma constante durante toda la cena y tanto como su silencio como su coraje fueron en aumento. Pansy intent� hacerle conversaci�n, y aunque se cans� se obtener gru�idos como respuestas a sus preguntas se dedic� a observarlo con cautela. Reconoci� las se�ales; nunca era buen indicio un Draco as� de enojado.

Justo cuando lleg� el postre Draco vio que Potter le dec�a algo a la Comadrejita para luego empujar su silla para pararse. Le sonri� a Weasley y a Granger para luego dirigirse casualmente hacia una puerta lateral.

Sin pensarlo dos veces, Draco se par� tambi�n. Se detuvo cuando sinti� una mano en el brazo y baj� la mirada para encontrarse a Pansy mir�ndolo.

��Crees que es buena idea?� le pregunt� suavemente, sus ojos caf�s implorantes.

�Creo que es jodidamente genial,� contest� con los ojos grises fr�os como el vidrio. Ella quit� la mano suspirando bajito mientras �l se volv�a y se alejaba.

��Qu� diablos se lo est� carcomiendo?� pregunt� Blaise con el ce�o fruncido. Pansy se encogi� de hombros en silencio y le dio un trago a su champagne tibio observando el cabello rubio y los hombros cuadrados alej�ndose entre la multitud.

Draco se movi� r�pida y elegantemente por el sal�n. No vio a Ginny Weasley darle un codazo a su cu�ada ni a las dos observarlo alejarse con mirada conocedora. No vio a Weasley fruncir el ce�o e intentar pararse s�lo para que su esposa lo sujetara de la chaqueta para volverlo a sentar y luego suspirarle algo al o�do. Estaba tan concentrado en su destino que no se percat� de nada aparte de la puerta que conduc�a al pasillo y luego en el silencio relativo del mismo, en la puerta que daba al ba�o de hombres. Entr� y vio a Potter parado de espaldas al cuarto en un urinal en el extremo opuesto. Desafortunadamente hab�a otro hombre presente, por lo que se dirigi� al otro extremo y se abri� los pantalones.

��Vas a dar un discurso esta noche, Harry?� pregunt� casualmente el otro hombre. Potter se abroch� los pantalones y se dirigi� a los lavabos para lavarse las manos.

�Gracias a dios es uno breve,� contest� sonriendo ligeramente. �No soy muy partidario de los discursos.�

El hombre termin� su asunto, se abroch� los pantalones y luego se fue a lavar las manos tambi�n. �A estas alturas ya deber�as estar acostumbrado,� coment� como si nada sec�ndose las manos con una toalla de papel.

Harry s�lo se encogi� de hombros enjabon�ndose las manos cuidadosamente. �Cualquiera creer�a eso.�

�Bueno, nos vemos all� afuera,� coment� el hombre d�ndole una palmada en el hombro para luego marcharse.

Y entonces se quedaron solos.

Harry no hab�a volteado a verlo desde que entrara en el ba�o y eso le doli�. Se cerr� los pantalones, se acical� la chaqueta y luego se dirigi� a los lavabos par�ndose junto al moreno que segu�a lav�ndose las manos meticulosamente y abri� la llave con m�s fuerza de la necesaria. El agua cay� al lavabo y Draco meti� las manos p�lidas bajo el chorro. El silencio entre los dos hombres creci� igual que la tensi�n en el lugar.

�Potter,� escupi� finalmente.

�Malfoy,� lleg� la respuesta desinteresada.

Potter se enjuag� el jab�n de las manos elegantes y de dedos largos, luego cerr� las llaves y tom� una toalla. No parec�a interesado en voltear a mirarlo y la furia del rubio aument�.

�Bonito esmoquin,� gru��.

�Gracias,� contest� el moreno sin inmutarse.

�Te cortaste el cabello.�

Su �nica respuesta fue una cabezada vaga.

Draco cerr� la llave del agua y tambi�n tom� una toalla. �Tu pareja se ve encantadora.� Coment� entre dientes y su voz se escuch� as�. Los ojos verdes se cerraron moment�neamente entre esas gruesas pesta�as negras, pero no se levantaron.

�S�, �verdad?�

Y eso fue la gota que derram� el vaso. Algo dentro de Draco, un lugar que s�lo Potter hab�a sido capaz de acceder, se convirti� en una masa horrible provocando que gru�era tirando la toalla a un lado y levantando las manos hacia las solapas de Potter. Pero �ste fue m�s r�pido y sorprendentemente m�s �gil, el ataque no pareci� tomarlo desprevenido y sujet� la mu�eca de Draco con una mano dura para torcerla haciendo que el rubio gritara. Lo avent� y aprovechando el �mpetu de su cuerpo musculoso empuj� al hombre de cabello claro a uno de los cub�culos desiertos. Draco casi cay� sobre el inodoro y se detuvo con ambas manos en la pared detr�s del mismo al tiempo que escuchaba la puerta cerr�ndose con seguro, luego sinti� la dura longitud del cuerpo de Potter detr�s del suyo. Se volvi� con los pu�os en alto para gru�ir algo, pero se encontr� siendo empujado rudamente contra la pared con las manos a los costados de su cabeza y un cuerpo duro presionado contra el suyo desde el pecho hasta las piernas.

�Hijo de tu pinche...� gru�� Draco.

��C�llate!� escupi� Potter y luego aplast� los labios sobre los de Draco en un asalto brutal y salvaje que no se pareci� en nada a un beso. Draco solt� un gritito y pele� por mantener cerrados los labios, pero Potter abri� sus piernas con una suya y se presion� contra �l y no hubo lugar a duda sobre el bulto de su erecci�n a�n entre las capas de lana oscura y cara. Se presion� contra Draco y despu�s de un momento, �ste incorpor� las propias al movimiento por instinto, incapaz de detenerse.

Los labios de Potter abandonaron los suyos con una risa cruel. �Puta,� murmur�. Antes de que Draco siquiera pudiera pensar en una respuesta, esos labios hambrientos estuvieron de vuelta, mordiendo, chupando, metiendo la lengua dentro de una boca que de pronto se afloj� tanto por la sorpresa como por el deseo. El beso sigui� y sigui�, Potter exigiendo y Draco finalmente respondiendo. Cuando finalmente Potter pareci� haber consumido toda su furia y convirti� el beso en una b�squeda lenta de las muelas de Draco, �ste vio su oportunidad e hizo el intento de invertir los papeles aventando el cuerpo hacia delante.

Era igual de alto que Potter, pero para nada igual de musculoso. El hombre de cabello negro contrarrest� el movimiento, permiti�ndole que se girara, pero avent�ndolo luego de cara contra la pared del cub�culo sujetando limpiamente sus dos manos y manteni�ndolas detr�s de �l, levant�ndolas hasta que las tuvo sobre la parte baja de su espalda, manteni�ndolas ah� con una mano fuerte. Draco volte� la cara quedando con la mejilla contra la pared.

�Su�ltame,� gru��. Ten�a el pecho de Potter presionado contra su espalda, atrapando sus manos entre ambos.

�No lo creo,� replic� Potter riendo sin aliento.

�Su�ltame,� repiti� Draco intentando sonar enojado pero controlado. Sinti� a Potter presionar las caderas y pudo sentir la dura erecci�n contra sus nalgas. Cerr� los ojos ante la sensaci�n y se humedeci� los labios hinchados con la lengua. Entonces Potter se inclin� hacia �l y pudo sentir su aliento c�lido contra la parte trasera de su cuello justo antes de que su boca abierta acariciara el contorno de su oreja y su lengua jugueteara con la sensible piel detr�s. Draco no pudo reprimir el estremecimiento que recorri� su delgada figura.

��Te gusta?� lo provoc� Potter repitiendo el movimiento lento y h�medo. Draco cerr� los ojos y se mordi� el labio inferior cuando sinti� unos dientes acariciando gentilmente su piel. Potter gir� las caderas contra su trasero y no pudo detener el gemido que se elev� por su garganta. Estaba tan duro que le dol�a, y estar ah� presionado contra la fr�a pared, por equivocado que pareciera, nunca nada se sinti� m�s correcto. �Te gusta esto.�

Por el sonido de la voz de Potter, supo que estaba sonriendo, y Draco volvi� a enfurecerse.

�Nunca me ha gustado que me maltraten,� replic� con toda la dignidad de que fue capaz.

�Mentiroso.� La respuesta fue un susurro contra su oreja, el pecho duro presion�ndose contra su espalda y presionando a su vez su pecho contra la pared. Luego sinti� la mano libre de Potter deslizarse por su cintura y m�s abajo hacia la abertura de su chaqueta para buscar el cierre de sus pantalones. Unos dedos largos se deslizaron insidiosos para buscar la tensa longitud de su pene para presionarlo fuerte con la palma de su mano.

��No te gusta esto?� pregunt� Potter sombr�o enredando los dedos en su dureza, subiendo y bajando con una lentitud grosera. �Tu verga dice lo contrario.�

�Su�l-tame.� Draco alej� su cuerpo lo m�s que pudo, pero su fuerza no se comparaba con la de Potter que lo mantuvo atrapado con una facilidad enga�osa y abri� su cierre sin ninguna dificultad.

��No traes ropa interior, Malfoy?� se mof� cuando se encontr� solamente con piel ardiente y vellos suaves y rizados debajo de la lana negra. ��O tan s�lo viniste preparado para cualquier eventualidad?� cuando sus dedos largos y c�lidos envolvieron la longitud aterciopelada e inflamada de Draco, el rubio presion� la frente contra la pared fr�a de metal con un sonido desesperado.

�Oh, no te tires al drama,� sise� Potter cerca de su oreja al mismo tiempo que su mano acariciaba con sorprendente gentileza la longitud curvada del pene de Draco, y recogiendo con el pulgar las peque�as gotas de l�quido pre seminal que escurr�an del miembro endurecido. �Te gusta y lo sabes.�

�Te odio,� susurr� el otro sinti�ndose aparentemente miserable.

�Ya lo has dicho antes.� Potter lo lami� a lo largo de la l�nea del cuello tieso de su camisa y luego lo mordi� con fuerza en la parte trasera del cuello, su aliento era c�lido contra la piel expuesta a la altura del nacimiento del cabello. �Es dif�cil de creer con la evidencia en la mano.�

La velocidad de sus caricias se increment� y Draco, incapaz de contenerse, comenz� a empujarse tembloroso contra esa mano implacable. Potter se movi� detr�s de �l presion�ndose contra �l cada vez que �l se empujaba hacia atr�s y pod�a sentir acelerarse el aliento en su nuca.

��Est�s cerca?� sise� la voz oscura contra el cabello rubio. ��S�?�

Draco se neg� a contestar apretando los dientes. Con un sonido molesto, Potter quit� la mano de su pene para abrir completamente sus pantalones baj�ndolos hasta que se atoraron en sus rodillas p�lidas. Draco sinti� el movimiento detr�s suyo, escuch� el sonido de un cierre y luego sinti� la verga dura de Potter contra su trasero. Cerr� los ojos con fuerza luchando por mantener la respiraci�n tranquila cuando Potter presion� dos dedos contra sus labios.

�Ch�palos,� le orden� crudamente, pero Draco sacudi� la cabeza provocando que un mech�n de cabello cayera sobre su frente. �Ch�palos o te la meter� en seco,� le advirti� y Draco sinti� que el coraz�n le daba un vuelco. Abri� renuente la boca y Potter introdujo los dedos.

Los cubri� generosamente de saliva, envolviendo con la lengua los d�gitos ligeramente salados arrancando un sonido estrangulado de Potter. �ste los retir� abruptamente y entonces Draco los sinti� llenar de humedad la curva de su trasero. Sin ninguna advertencia, Potter encontr� la entrada de su cuerpo y los introdujo.

Draco jade� por la sorpresa y se tens�. Le ardi� un momento, pero Potter se hab�a quedado muy quieto, sin mover la mano, en espera de que se relajara el cuerpo que envolv�a sus dedos. Draco luch� por controlar su respiraci�n, pero el coraz�n le lat�a desaforadamente bajo las costillas y su respiraci�n era trabajosa. En ese momento sinti� que Potter liberaba sus manos que segu�an atrapadas en su espalda, luego la mano libre del moreno acarici� lenta y tranquilizadoramente la l�nea de su espalda hasta la curva de sus hombros.

�Tranquilo,� susurr� rozando con sorprendente gentileza con los labios la oreja de Draco. Cuando finalmente se relaj� el apretado anillo de m�sculos, Potter movi� los dedos lentamente durante unos momentos y luego los sac�. Draco lo escuch� escupir y comprendi� que estaba lubricando su pene con su propia saliva. Un momento despu�s, la mano que Potter ten�a en sus hombros baj� y pudo sentir ambas manos abriendo sus nalgas, la cabeza presion�ndose contra �l y coloc� las manos abiertas sobre la pared a ambos costados de su cabeza para luego cerrarlas cuando Potter lo embisti�, penetr�ndolo.

�Maldici�n,� sise� tens�ndose. Potter lo sinti� y se detuvo. Le ard�a y Draco gimi� suavemente.

�Tranquilo,� susurr� Potter cerca de su o�do rodeando su cintura con una mano que luego baj� para envolver su erecci�n que hab�a deca�do. No se movi� dentro de esa calidez estrecha y con unos cuantos movimientos r�pidos volvi� a captar el �inter�s� de Draco. ��Mejor?�

Draco dej� caer la cabeza sobre el amplio hombro de Potter mientras su mano callosa sub�a y bajaba confiada sobre su pene que r�pidamente se iba inflamando otra vez. Trag� con dificultad y asinti� cuando el ardor interior comenz� a desvanecerse, siendo reemplazado por la sensaci�n familiar y mucho m�s placentera de plenitud. Potter comenz� a moverse lenta, cuidadosamente, retrocediendo las caderas para luego empujarlas. Draco jade� un poco cuando su cuerpo fue empujado y endureci� los brazos para impulsarse hacia atr�s arrancando un gemido de placer del hombre detr�s. �Eso es,� susurr� Potter sombr�o, �justo as�.�

Draco separ� las largas piernas un poco, levant� las caderas y en el siguiente movimiento el pene de Potter lleg� al nudo de nervios de su pr�stata y el rubio se agit� siseando cuando brillaron estrellas detr�s de sus p�rpados cerrados. �Ah�,� susurr� apretando los dedos de los pies dentro de sus zapatos caros. �Justo ah�.�

��S�?� lo volvi� a embestir Potter con m�s fuerza y Draco jade�.

�S�, oh, joder, s�.�

Potter gru�� satisfecho al mismo tiempo que llevaba una mano a la cadera de Draco y la otra aumentaba el ritmo sobre su pene; caricias duras y rudas de su mano que igualaban el movimiento de sus caderas �giles. Draco dej� caer la cabeza hacia delante, el mech�n golpeaba una y otra vez su frente mientras su cuerpo se mov�an entre el pene y la mano de Potter. Un fino sudor cubri� su frente clara y abri� la boca como si le faltara el aire. Pod�a escuchar el sonido r�tmico de la hebilla del cintur�n de Potter mientras lo embest�a, pod�a escuchar el sonido discordante de piel contra piel cuando sus caricias aumentaron de ritmo.

Su cuerpo entero comenz� a vibrar y sus test�culos se contrajeron anunciando la proximidad de su orgasmo.

�Harry,� jade� con voz ronca, �Harry, por favor...�

�S�,� respondi� Potter. �De acuerdo, de acuerdo...�

A�adi� un peque�o giro al llegar a la parte superior de cada caricia, pasando la palma de la mano sobre la cabeza hinchada y s�per sensible del pene de Draco al mismo tiempo que aumentaba la velocidad de las incursiones en su trasero estrecho. �Maldici�n,� gimi�, �est�s ardiendo, Draco. Tan jodidamente estrecho...�

�Harry,� dijo Draco intensamente, bajando la mano para cubrir la que estaba bombeando su verga.

��Harry?�

Ambos se paralizaron dentro del cub�culo a medio movimiento y con los ojos muy abiertos. Draco solt� una maldici�n pero Harry lo jal� hacia su pecho y le cubri� la boca con la mano.

��Harry?� repiti� tentativamente Ron Weasley al otro lado de la puerta del cub�culo. ��Est�s bien?�

Draco sinti� que Harry pasaba saliva y tuvo que luchar con la urgencia repentina de soltar una risa hist�rica. Lo �nico que ten�a que hacer Weasley era retroceder y asomarse por debajo de la puerta y...

�Estoy bien, Ron,� contest� Harry logrando no escucharse terriblemente sofocado. �Saldr� en un momento...�

Entonces Draco s� ri�, pero el sonido fue apagado exitosamente por la mano de Harry.

�El Ministro est� listo para comenzar.� Ahora Ron se escuchaba nervioso y su voz m�s cerca.

�Dile que voy en un momento.� Draco volvi� a re�r y Harry le apret� el pene a modo de advertencia. En venganza, Draco apret� el esf�nter provocando que todo el cuerpo de Harry se agitara.

��Est�s seguro de que est�s bien?� la voz de Ron se escuchaba justo al otro lado de la puerta y Draco puso en blanco los ojos que se le estaban llenando de l�grimas de risa.

�Estoy bien,� dijo Harry entre dientes. �Es que me duele un poco el est�mago.� Draco volvi� a re�r sin poderlo evitar y sinti� el pecho de Harry tensarse contra su espalda en respuesta.

�Si est�s seguro de que est�s bien...� pero Weasley no se o�a convencido.

�Si no te importa, me vendr�a bien un poquito de privacidad,� logr� decir con rudeza y a Draco comenzaron a temblarle los hombros.

�Oh, s�,� coment� Weasley escuch�ndose disgustado, aunque su voz se escuch� m�s lejana. �Yo... les dir� que saldr�s en un momento.�

�Gracias.� Contest� Harry cortante. No se movieron si no hasta que escucharon abrirse y cerrarse nuevamente la puerta del ba�o. �Hijo de su...� ladr� Harry entre dientes al remover la mano de la boca de Draco que inmediatamente comenz� a re�rse.

�C�llate,� gru�� Harry volviendo a empujarlo. Draco posicion� los brazos en la fr�a pared cuando el hombre detr�s comenz� a moverse nuevamente. �Vamos, Draco,� murmur� un poco desesperado, volviendo a acariciar su pene con la mano. �Vamos antes de que entre alguien m�s.�

�Lo siento, es que no puedo simplemente...� pero se le olvid� lo que iba a decir cuando Harry volvi� a encontrar ese �ngulo m�gico provocando que toda la piel se le pusiera de gallina. �Oh, s�...� gimi� presion�ndose hacia atr�s para igualar cada embestida. �S�, justo ah�. Oh, Harry...�

Harry comenz� a moverse m�s r�pido, m�s fuerte; Draco se relaj� permitiendo que lo poseyera. Cada embestida de ese pene grueso golpeaba su pr�stata, cada jal�n de la mano inflamaba m�s su glande hinchado. Entre ambas cosas se hallaba en el cielo y s�lo transcurrieron unos momentos antes de que estuviera otra vez al borde del precipicio de la liberaci�n completa.

�Harry, yo... yo...�

�S�, yo tambi�n,� jade� Harry contra su oreja y entonces el cuerpo de Draco se agit� y comenz� a pintar la pared con rayas gruesas y blancas, estallando con fuerza dentro del pu�o de Harry y apretando los m�sculos alrededor del invasor de su cuerpo. Escuch� gemir a Harry, lo sinti� estremecerse contra su espalda. Pareci� durar mucho tiempo esa dicha arrebatadora; luego se colapsaron juntos un poco, lo �nico que evit� que cayeran al suelo fueron los brazos que Draco ten�a contra la pared.

�Harry,� jade� despu�s de un momento, sintiendo la respiraci�n trabajosa sobre su nuca, �pesas mucho. Me voy a caer.�

�Lo siento.� Vio una mano morena posarse sobre la pared junto a una suya p�lida y luego sinti� que el peso se retiraba de su espalda. �Me voy a salir ahora, �s�?�

Draco asinti�, pero a�n con la advertencia, sise� cuando el pene de Harry se desliz� h�medo. Reflexion� vagamente que quedar�a adolorido. Oh, vaya, no era la primera vez...

Harry desliz� una mano sobre su pecho y le dio un beso en el cuello justo arriba de la camisa. ��Est�s bien?�

�Hmmm...� murmur� Draco mientras recargaba la cabeza sobre el hombro ancho de Harry. Sinti� otro beso sobre la mand�bula, luego sobre la mejilla y despu�s Harry lo ayud� a incorporarse correctamente y Draco pudo escuchar que se abrochaba los pantalones. Baj� la mirada hacia sus pantalones arrugados alrededor de sus rodillas, estaba a punto de intentar agacharse para sub�rselos cuando sinti� que las manos de Harry le acariciaban los muslos todav�a temblorosos para luego subirle los pantalones hasta la cintura. Le acomod� gentilmente los faldones de la camisa, luego le abroch� los pantalones para despu�s colocar las manos sobre sus hombros cuadrados y girarlo. Verificando d�nde pod�a recargarse, Draco se apoy� contra la pared en espera de que sus piernas se estabilizaran mientras estudiaba los tranquilos ojos verdes de Harry. Se miraron mucho tiempo y luego, lentamente, Draco sonri�.

��Dolor de est�mago?� pregunt� arqueando una ceja varios tonos m�s oscura que su cabello. Harry curv� los labios en respuesta.

�Bueno, supongo que podr�a haber dicho, �No en este momento, Ron, tengo el pene en el trasero de Malfoy,� pero pens� que ser�a un poco inapropiado.�

�Pero cierto,� lo provoc� Draco. Baj� la mirada y gru�� por lo bajo al limpiarse una mancha en el frente de los pantalones. �Me corr� sobre mi Armani.� Suspir�. Harry sacudi� la manga y su varita se desliz� hacia su mano. La movi� murmurando un hechizo y ambos sintieron el cosquilleo de frescura del Hechizo Limpiador que removi� de su cuerpo y la pared las manchas pegajosas.

�Mejor,� coment� Draco suavemente. Harry se limit� a sonre�r por toda respuesta. Lentamente, Draco levant� la cabeza para estudiar a su amante. Ten�a un poco revuelto el cabello negro y las mejillas ligeramente rosadas, pero aparte de eso, se ve�a inmaculado en el traje Ralph Lauren. �Te ves... sensacional,� dijo gentil. �Simplemente brillante.�

Para su deleite, el sonrojo de las mejillas de Harry se volvi� rojo. �Gracias,� murmur�. �T� tambi�n.�

�Pero yo siempre me veo as�,� replic� Draco sin miramientos y los ojos de Harry brillaron.

��sa es la verdad llana y pura,� dijo suavemente y Draco acept� el cumplido ladeando elegantemente la cabeza.

��De d�nde sali� el vestido?� pregunt� con una sonrisa burlona. Harry s�lo sacudi� la cabeza al escuchar la declaraci�n.

�De Madam Maulkin. Es prestado.�

�Ah.� Asinti� Malfoy. ��Y el corte de cabello?�

�Jean Paul,� contest� un poco t�mido al mencionar al estilista de Draco.

�Esa perra,� dijo el rubio por lo bajo. �Quiz� tenga que cortarle el cabello a �l por haberse atrevido a tocar esta cabeza sin permiso.� Los ojos plateados regresaron a los verdes observadores. �He pasado toda la tarde queriendo reordenar la cara de la Comadrejita.� Fue dicho a la ligera, pero Harry pudo ver la verdad en las palabras y sus ojos se oscurecieron. �He descubierto que no soy completamente racional cuando estoy celoso. No me gusta.�

�Te ped� a ti primero que vinieras conmigo, Draco,� le record� gentil. �Dijiste...�

Draco levant� una mano p�lida y presion� la palma sobre el coraz�n de Harry callando sus palabras. �S� lo que dije,� murmur�. ��Por qu� ten�as que empezar a hacerme caso ahora?�

La expresi�n de Harry no cambi�, pero a Draco le doli� algo en el interior cuando vio una sombra de lo que podr�a ser dolor en esos ojos expresivos. �Quer�a que vinieras,� susurr�. �Pero no puedo obligarte a que te vean conmigo en p�blico...�

�Estaba equivocado.�

Harry arque� las cejas con los ojos muy abiertos. ��Disculpa?�

Draco respir� profundo. �Estaba equivocado,� repiti� cuidadosamente.

Una sonrisa lenta apareci� en los labios de Harry. �Un momento. �Acabo de escuchar a Draco Malfoy admitir que estaba equivocado en algo?�

�No te acostumbres,� dijo el rubio con una sonrisa sard�nica. �No volver� a pasar.� Se suavizaron sus rasgos aristocr�ticos. �Deber�a haber venido contigo. Odio que est�s sentado con ella y no poder tocarte.�

�Creo que acabas de tocarme,� coment� ir�nico Harry extendiendo la mano para quitarle el mech�n de la frente.

�No, cari�o, fuiste t� el que me toc�.� Movi� la cara para rozar la palma de Harry con los labios hinchados. �Eres lindo cuando est�s confundido.�

�Ja, ja.� El tono de Harry fue seco pero su toque gentil cuando dej� que su mano se deslizara por el frente de la camisa de Draco.

�Tengo que irme,� murmur�.

�Lo s�.� Draco atrap� la mano de Harry levant�ndola para acariciarle la palma con los labios. �ste curv� ligeramente los dedos al sentir su lengua. Draco levant� la cabeza y se encontr� siendo observado cuidadosamente por unos ojos verdes. �La pr�xima vez vendr� contigo,� susurr� y Harry avanz� un paso para tomar al otro hombre entre sus brazos...

��Harry?�

Se apartaron suspirando suavemente. �S�, Ron. Dile que ya voy.�

�De acuerdo.�

La puerta se volvi� a cerrar y los dos hombres intercambiaron una sonrisa lenta al salir del cub�culo. �Bueno, adelante, h�roe,� lo urgi� comprensivo Draco. �Todo el mundo espera escuchar lo que tienes que decir conteniendo el aliento.�

��Vienes conmigo?�

Harry extendi� la mano.

Draco sab�a lo que le estaba pidiendo, sab�a que hab�an llegado a un punto crucial y que lo que hiciera en este momento tendr�a un impacto sobre ellos de ahora en adelante. Se detuvo un segundo y luego extendi� la mano para presionar su palma contra la de Harry. �ste sonri� lentamente entrelaz� sus dedos largos y lo hizo cruzar la puerta del ba�o. Camin� decidido por el pasillo para luego detenerse antes de entrar al sal�n, gir�ndose con una ceja enarcada. �Volvamos a hacer esto luego, �s�?�

�La pr�xima vez yo ser� el dominante,� respondi� Draco tranquilo. Harry le sonri� para luego voltearse hacia la puerta.

��Est�s seguro?�

Draco le sonri� un poco complaciente. �S�, estoy seguro.�

Con el aire emocionado de un ni�o en la ma�ana de Navidad, Harry abri� la puerta lateral del sal�n para entrar. Los recibi� el murmullo de cientos de voces, gente que platicaba mientras beb�an una copa despu�s de cenar, o que jugueteaban con el plato del postre vac�o. Entonces Harry se detuvo, se volvi� hacia Draco, lo acerc� hacia s� hasta que quedaron de pie uno frente al otro a unos cuantos cent�metros de distancia. ��Me reservas el primer baile?� pregunt� con ojos radiantes. Draco se ech� para atr�s el cabello rubio riendo llamando as� la atenci�n de las mesas m�s cercanas.

�No bailas,� susurr� con una sonrisa ligera. �Pero, claro, por supuesto.�

Harry se inclin� para besarlo, no fue un beso apasionado, sino dulce y gentil, lo suficientemente largo para ser posesivo pero al mismo tiempo lo suficientemente corto para no resultar ofensivo. Retrocedi� un paso y luego otro, con las manos de ambos todav�a unidas. Entonces m�s personas se percataron de su presencia, los murmullos se elevaron llenos de especulaci�n y sorpresa y luego el silencio comenz� a extenderse por el sal�n. Harry se llev� la mano de Draco a los labios para rozarle los nudillos, Draco sinti� un estremecimiento recorrerle la espalda al ver el amor reflejado en esos ojos verdes.

�Tengo algo que hacer,� coment� Harry sonriendo, �pero luego ser� todo tuyo.�

�Oh, ya vete, tonto,� se burl� Draco retirando la mano aunque la calidez en sus ojos traicion� su tono. Harry le gui�� un ojo, luego se volte� para dirigirse al estrado. Draco se volte� y, sintiendo encima los ojos de todos los presentes en el sal�n, se dirigi� con toda la dignidad posible a la mesa en donde estaban sentados Pansy y Blaise con sus esposos; los cuatro lo observaron acercarse. Se desliz� en su silla lo m�s elegantemente posible, pero no pudo evitar hacer una ligera mueca de dolor cuando su trasero hizo contacto con la dura superficie. Blaise escupi� dentro de su copa de champagne, Pansy desvi� la mirada sonriendo ligeramente.

�Oh, que sutil,� murmur� ella logrando apenas no estallar a carcajadas.

�Cierra el pico, vaca,� coment� Draco desde�oso mientras tomaba su copa de champagne. A lo largo del sal�n se reanudaron las conversaciones, pero todav�a sent�a las miradas y escuchaba las especulaciones. Por el rabillo del ojo vio a Pansy sacar su varita del bolso de mano y moverla ligeramente en su direcci�n. Salt� bruscamente cuando inmediatamente sinti� un cosquilleo alrededor de la parte lastimada, derram�ndose champagne en la mano y el pu�o de la camisa. ��Qu� diablos...? �Por el amor de dios, Pansy!�

�Un peque�o hechizo sanador, querido,� susurr� ella volviendo a guardar la varita en su bolso. Sus ojos caf�s brillaban alegres. �Parece que ustedes dos van a tener algo que celebrar m�s tarde y ser�a terrible que estuvieras fuera de servicio.�

Draco se volvi� hacia ella, para hacerle un comentario mordaz sobre zorras impertinentes cuando el Ministro de Magia comenz� a hablar para presentar a Harry Potter, el �hombre del momento� y �la pr�xima esperanza del mundo m�gico�. Harry hizo una mueca avergonzado mientras se pon�a de pie para dirigirse al podio. La ovaci�n que recibi� fue generosa, Draco aplaudi� tambi�n. Cuando los aplausos comenzaron a apagarse, Pansy recarg� la barbilla sobre su hombro con la mirada fija en el hombre en el podio.

�Es verdaderamente encantador,� le dijo al o�do. Draco sinti� que una calidez cubr�a todo su cuerpo.

�No tienes idea, Pans,� contest� con una sonrisa presumida. �Ni la m�s m�nima idea.�

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