| El Dormitorio de Gryffindor |
Hab�a necesitado meses para perfeccionarlo, pero finalmente Draco ten�a un frasco perfecto de Veritaserum. Afortunadamente para �l, Potter no sab�a suficiente sobre pociones como para darse cuenta de lo que hab�a estado haciendo en su habitaci�n todo este tiempo. No era la forma mas honesta de abordar el asunto, �pero qu� pod�a hacer? Despu�s de todo, era un Slytherin.
Comenz� en el primer d�a del verano durante su sexto a�o, despu�s de que hab�a huido de la torre de Astronom�a apuntando la varita contra un Dumbledore d�bil e indefenso. En ese momento no se dio cuenta, pero hab�a otra persona all� arriba esa noche. Al reflexionar en la segunda se dio cuenta de qui�n era.
La mascota de Dumbledore, Harry Potter.
Al principio, Draco resinti� el hecho de que lo hubiera visto d�bil, pero despu�s de que Snape revelara en d�nde yac�a su verdadera lealtad y que su casa fuera atacada, Draco sab�a que era una bendici�n que Harry hubiera estado all� arriba esa noche, que se hubiera enterado de lo que hab�a ocurrido en realidad en vez de escuchar los rumores salvajes y las acusaciones que rodeaban su nombre.
Era lo que lo hab�a llevado esa fat�dica tarde a ese pueblo muggle, a esa callecita de casas de Privet Drive.
Llam� a la puerta y lo recibi� un chico como de su edad pero con f�cil unos sesenta kilos de sobrepeso. Mir� altivo al gordo cuyo �nico vago parecido con Harry era lo oscuro y revuelto de su cabello.
�Vengo a ver a Harry, �est� aqu�?� pregunt� fr�amente.
Los ojos del gordo se abrieron desmesuradamente al observar al altanero chico de cabello platino que estaba parado frente a �l y tartamude�, �Eh� eh� Harr -�
��Y bien? �Est� o no est�? No tengo toda la noche,� lo presion� Draco aunque en realidad s� ten�a toda la noche, semanas enteras y quiz� hasta meses para esperar a que Harry atendiera la puerta. No hab�a motivo alguno para hac�rselo saber al vago gordinfl�n parado frente a �l.
�Harry,� grit� finalmente el chico.
Harry apareci� vacilante en el umbral, era obvio que no lo buscaban con demasiada frecuencia. Abri� desmesuradamente los brillantes ojos verdes al ver a Draco ah�, en la puerta de su casa muggle. ��Qu� diablos est�s haciendo aqu�, Malfoy?� No necesit� mucho tiempo para recuperarse de la impresi�n y pronto le apunt� la varita al torso.
Draco ni se inmut�, pero el gordo subi� corriendo las escaleras, a juzgar por el ruido de una puerta al azotarse, lo mas probable era que se hubiera dirigido a su habitaci�n.
Harry no repiti� la pregunta ni apart� los ojos de Draco mientras el muggle sub�a corriendo las escaleras.
�Vengo en busca de inmunidad,� fue todo lo que dijo Draco.
Harry solt� una risa ronca. �Lo siento, creo que tengo sucias las orejas, porque jurar�a que acabo de escucharte decir algo sobre ti e inmunidad dentro de la misma oraci�n. Debo estar volvi�ndome loco si escuch� eso.�
Draco volvi� a intentar explicarse entre dientes. �Mira, Potter, s� que estabas all� arriba, por lo que sabes qu� fue lo que pas� -�
Lo interrumpi� una risa mordaz. �Cierto. Lo recuerdo perfectamente. �Intentaste asesinar a Dumbledore!� grit� Harry.
Draco puso los ojos en blanco. �Bueno, si... al principio, pero viste que no pude hacerlo y el mismo Dumbledore me ofreci� protecci�n,�
�Que no aceptaste, y en cambio lo abandonaste ah� debilitado y sin varita para que Snape pudiera asesinarlo,� escupi� Harry.
Draco suspir� y se frot� las sienes. �Snape no lo asesin�, me mostr� sus recuerdos... Dumbledore le pidi� que lo matara porque ya se estaba muriendo. Escucha, Harry, realmente necesito tu ayuda.�
Harry nunca supo si fue el hecho de que le pidiera ayuda o que lo llamara por su primer nombre, pero esa noche cedi�, lo invit� a pasar y le dio un pedazo de pergamino con las palabras, �La Orden del F�nix reside en el 12 de Grimmauld Place� y luego desapareci�.
Draco se hab�a sentido agradecido al llegar a su vieja casa ancestral. Reconoci� la direcci�n en cuanto la ley� y despert� su curiosidad el descubrir c�mo era que Harry se hab�a convertido en el Guardi�n Secreto de la Orden del F�nix y en el propietario de una casa de la familia Black.
Como era de esperarse, al principio lo trataron como a un prisionero, pero conforme fue logrando que Harry cambiara de opini�n con respecto a �l, los dem�s lo imitaron. Incluso le dieron su propia habitaci�n, directamente frente a la de Harry, algo mucho mas preferible que dormir en el suelo de la sala de la casa de Severus.
Despu�s de mostrarles varios recuerdos clave, incluso pudo limpiar el nombre de Snape ante la Orden, aunque el profesor de Pociones nunca se arriesg� a regresar a Grimmauld Place. Era un hombre cauteloso.
Harry y Draco se volvieron mas �ntimos con el transcurso de las semanas, incluso Hermione y Ron pod�an tolerar su presencia durante mas que unos cuantos minutos a la vez. Pero el que segu�a intrig�ndolo mas era el h�roe renuente.
No pod�a entender c�mo era que alguien con los dones que Harry pose�a preferir�a ser �normal� (significara lo que significara eso). Toda su infancia hab�a resentido al chico por algo que �ste le habr�a dado sin pensarlo dos veces. Esta revelaci�n fue la que le hizo empezar a creer que Harry ganar�a la guerra. Aunque le costara la vida, Harry era mas fuerte que Voldemort y el Se�or Tenebroso ser�a destruido bajo las manos del chico.
Sin embargo, un tiempo mas tarde, Draco se percat� de que estaba encari�ado con el chico Dorado de Gryffindor.
Por supuesto, la atracci�n inicial fue el poder. Los Malfoy siempre se sent�an atra�dos por el poder, por lo que �se hab�a sido el primer paso l�gico para percatarse de que sent�a algo por Harry. El segundo fue un poco mas dif�cil. Desarroll� la costumbre de observarlo, sobre todo cuando estaban en grupo, la forma en que parec�a ejercer autoridad aun cuando hablaba con personas varios a�os mas grandes que �l, y la forma tan f�cil en que cambiaba de actitud cuando bromeaba y platicaba con sus amigos.
Luego comenz� a observarlo cuando estaba solo... o al menos cuando cre�a que estaba solo. Draco siempre hab�a sido bueno con los encantamientos desilusionadores, y aprovech� varios en la cocina observando a Harry ya tarde por las noches.
Era algo com�n que el chico de cabello negro se sentara cerca de la chimenea de la cocina con la mirada perdida en el espacio. Cuando menos eso era lo que parec�a hacer, Draco no pod�a estar seguro. Harry podr�a estar planeando apoderarse del mundo de los muggles mientras todo el mundo dorm�a ruidosamente en sus camas.
Todos menos Draco.
Draco se pasaba esas noches observando a Harry. Observando la forma en que sus labios se curvaban en una sonrisa suave cuando pensaba en algo divertido. Observando c�mo se estiraba como un gato salvaje cuando comenzaba a darle sue�o. Pero su parte favorita era cuando se quedaba dormido murmurando cosas en parsel.
Draco estaba muy encari�ado con el parsel.
El sonido de Harry susurrando cosas desconocidas en sus sue�os hac�a que las partes bajas de su cuerpo se tensaran y les diera calor. En estas noches admit�a que quer�a a Harry, quer�a poseerlo en todos los sentidos y quer�a escucharlo sisearle cosas en parsel mientras follaban.
Generalmente a la ma�ana siguiente negaba cualquier sentimiento carnal que hubiera tenido hacia �l. Potter era virginal e inocente y encima de todo era evidente que era heterosexual. No tomar�a de buen agrado que Draco le hiciera una proposici�n, y si perd�a su alianza con Potter todo a su alrededor se vendr�a abajo. Los miembros de la Orden no necesitar�an un motivo para echarlo si Harry le daba la espalda.
Por lo tanto, limit� sus actividades a fantasear y masturbarse imagin�ndose a Harry desnudo sobre su cama.
Cuando menos as� fue hasta mediados de Agosto.
Era un viernes por la tarde y la casa estaba casi vac�a. La mayor parte de los Aurores estaban fuera en una misi�n o en sus trabajos en el Ministerio, mientras que Molly y su prole, incluida Hermione, hab�an ido al Callej�n Diagon a comprar los �tiles escolares.
Harry hab�a declarado firmemente que no iba a regresar a Hogwarts y que en cambio comenzar�a la b�squeda de los Horrocruxes. La Sra. Weasley le hab�a dicho todos los argumentos que se le pudieron ocurrir, pero �l se mantuvo firme y le dijo que era su misi�n y una tarea que �l deb�a completar.
Eso los dej� solos en la casa.
Draco se hab�a sentido satisfecho con su lujuria llena de fantas�as sobre el chico, pues hac�a mucho que se hab�a convencido de que nunca se volver�an realidad, pero todo eso cambi� ese d�a.
Estaba estudiando en la biblioteca como era su costumbre, cuando Harry lleg� y se sent� en el otro extremo frente a �l y mir�ndolo fijamente. No dijo nada, sino que se limit� a mirarlo deliberadamente.
Draco se aclar� la garganta y lo mir� irritado, pero el chico sigui� en silencio. ��Qu� pasa?� pregunt� finalmente olvid�ndose de su resoluci�n de no ser el primero en hablar.
Harry sonri�. �Cre� que era un pago justo,� fue todo lo que dijo.
Utilizando su mejor m�scara de: �No tengo la m�s m�nima idea de lo que est�s hablando�, Draco contest�, ��Y de qu� te est�s vengando esta tarde? �Debo preocuparme por mi t�?�
�No, me refer�a a las miradas,� replic� sonriendo todav�a.
�Los Malfoy no miran as�,� replic� arrogante.
�Quiz� los Malfoy no, pero tu si. Tus encantamientos desilusionadores no son muy buenos,� a�adi�.
Draco se qued� boquiabierto y se puso muy p�lido. Necesit� de varios minutos antes de poder recobrar la compostura.
�Si realmente quieres ser bueno espiando, deber�as invertir en una capa de invisibilidad,� a�adi� gui��ndole un ojo para despu�s levantarse de la silla y salir de la habitaci�n a paso ligero.
Draco trag� con dificultad y medit� lo que Harry le acababa de decir. Era obvio que cuando menos estaba enterado de una peque�a parte de su obsesi�n, pero lo mas importante, era que hab�a admitido que �l tambi�n hab�a espiado.
�A qui�n diablos hab�a espiado?
Harry estaba solo en la cocina nuevamente y Draco decidi� hacerle una visita despu�s de reforzar su encantamiento desilusionador. No fue una visita larga, porque tan pronto como se hubo sentado, Harry curv� las comisuras de los labios y lo mir� directamente.
��Qu� te dije sobre tus encantamientos, Malfoy?� le pregunt�.
Draco simplemente se puso de pie y se march� con la risita de Harry sigui�ndolo todav�a cuando cruz� la puerta. Regres� furioso a su habitaci�n y se la pas� el resto de la tarde malhumorado. �Grandioso, esto es grandioso. Ahora el salvador del maldito mundo piensa que soy para dar risa,� murmur� para s� mismo con la mirada fija en el techo.
�Todav�a no soy el salvador de nadie,� le lleg� la voz desde el marco de la puerta.
Draco habl� con los ojos decididamente en alto. �Pero pronto lo ser�s, �y entonces d�nde quedar� yo? �Refundido en Azkaban cuando ya no sea de utilidad?�
Harry ri� por lo bajo. �En este momento tampoco eres de gran ayuda, �entonces por qu� habr�amos de enviarte a Azkaban cuando lo seas menos?�
Draco frunci� el ce�o hacia el techo. �Gracias, vaya confianza la que me infundes, jefe.�
Pudo ver por el rabillo del ojo que Harry se encogi�. �No me llames as�. Aqu� no soy el jefe de nadie.�
��No?� pregunt� Draco.
�No, no lo soy, ni deseo serlo,� replic� Harry, se pudo percibir un tono de coraje en su tono antes ligero.
Finalmente Draco se volvi� hacia �l. �Entonces dime, �Qu� se supone que haga cuando todo esto termine?�
Harry se limit� a encogerse de hombros y camin� para sentarse en la orilla de la cama de Draco.
�ste intent� ignorar el hecho de que Harry nunca hab�a entrado en su habitaci�n, mucho menos se hab�a sentado en su cama. Sinti� que se le aceleraba el pulso.
��Qu� quieres hacer?� pregunt� Harry y Draco necesit� de un momento para comprender que hab�a contestado a su pregunta anterior con otra, y que no estaba interpretando alguna de sus fantas�as mas il�citas.
�Regresar�s a vivir aqu�?� pregunt� Draco.
Los ojos de Harry brillaron con una sabidur�a feroz. �Si vivo, si. Regresar� aqu�.�
Draco puso los ojos en blanco, pero el est�mago le dio un vuelco. �Vivir�s, no seas rid�culo. Y cuando lo hagas, me gustar�a regresar y quedarme contigo... durante un tiempo... si no te molesta,� tartamude�, de pronto no estaba seguro de por qu� le hab�a dicho semejantes cosas a Harry.
��Por qu� querr�as hacerlo?� pregunt� Harry acerc�ndose mas con una expresi�n divertida en el rostro.
Draco trag� con dificultad. �Yo... bueno... me he encari�ado contigo durante las �ltimas semanas. Adem�s, una vez que haya terminado la guerra, voy a necesitar tiempo para decidir ciertas cosas,� a�adi� con un tono de negocios.
Harry parpade� y luego asinti�. �Por supuesto. Cualquiera de mis amigos ser� bienvenido aqu� despu�s de la guerra.�
El coraz�n se le parti� en dos y no supo c�mo reaccionar. Por un lado Harry acababa de llamarlo amigo, pero por el otro, tambi�n hab�a insinuado que lo consideraba igual que a cualquiera de sus otros amigos. �Vaya, bueno... gracias.�
��Y no habr�a otro motivo por el que quisieras quedarte aqu�, verdad?� pregunt� como si lo estuviera animando a decir algo mas.
�No, no todos los Malfoy tienen agendas escondidas,� replic� Draco ligeramente molesto por la suposici�n.
Harry sonri� lac�nico y asinti� al tiempo que se pon�a de pie para marcharse. ��Sabes?... si alguna vez necesitas algo...� su voz se interrumpi�, sacudi� la cabeza y abandon� la habitaci�n.
Draco estaba furioso. �Qu� era lo que le iba a decir? �Por qu� lo dej� marcharse? Se qued� ah� sentado y volvi� a fijar la mirada en el techo, imagin�ndose sus brillantes ojos verdes, sus labios rellenos y su voz siseando �Draco� en parsel.
Un grito proveniente de la cocina lo llev� hasta all�. Harry entr� justo detr�s de �l y pudo sentir la calidez de su cuerpo que casi tocaba el suyo.
��Mam�, que pasa?� pregunt� Ron.
Molly estaba parada en la cabecera de la mesa larga, balbuceando algo sobre una criatura que hab�a en la esquina. Ginny fue la primera que la vio y sali� disparada de la habitaci�n seguida de Hermione y Ron.
�Una serpiente,� tartamude� la Sra. Weasley.
Ambos hicieron un gesto de fastidio casi al un�sono y luego rieron por lo bajo. �Yo me har� cargo de ella, Sra. Weasley, vaya con los dem�s,� le dijo Harry.
Draco estaba a punto de salir tambi�n para dejar que Harry hiciera su trabajo, pero se detuvo abruptamente cuando escuch� el susurro er�tico proveniente del otro extremo del cuarto.
Se volte� para dirigirse hacia el lugar en donde Harry estaba arrodillado hablando directamente con la serpiente. Tuvo que hacer algunos ajustes en su pantal�n mientras se acercaba. Siempre lo pon�a duro como una roca escuchar a Harry hablando en parsel.
Un minuto despu�s la serpiente se march� desliz�ndose por un hoyo de la chimenea y Harry le sonri�. ��Qu� le dijiste?� le pregunt�.
�Le dije que estaba asustando a los invitados de mi casa y que era bienvenida a quedarse en el jard�n, pero que se reprimiera de entrar,� contest� amablemente.
�Oh,� fue la �nica respuesta que pudo decir Draco.
��Te gusta?� pregunt� Harry con una ceja enarcada sugestivamente.
��Me gusta qu�?� replic� tragando con dificultad.
�El parsel. Nunca he conocido a alguien que no se sienta aterrorizado, pero a ti parece gustarte,� dijo mir�ndolo curioso.
Draco se enderez� la t�nica y apart� los ojos de la mirada penetrante de Harry. �Creo que es fascinante, eso es todo. Despu�s de todo, era el talento del fundador de Slytherin y yo soy un Slytherin.�
�Ciertamente,� replic� Harry avanzando un paso. Se inclin� hacia �l para susurrarle en tono conspirador al o�do. ��Te cont� alguna vez que casi me pusieron en Slytherin?�
Draco trat� de concentrarse en las palabras en vez de los escalofr�os que le provoc� su aliento c�lido sobre su oreja y cuello. ��C�mo que casi te pusieron? O eres un Slytherin o no lo eres.�
Harry ri� ligeramente y el sonido y la sensaci�n de su voz lo hicieron estremecerse. �El sombrero dijo que me ir�a bien en Slytherin, que me ayudar�a a lograr grandes cosas. Yo le dije que quer�a estar en cualquier otra casa que no fuera Slytherin y entonces me puso en Gryffindor.�
�Eso es rid�culo. Al sombrero no le importa lo que quiera el estudiante,� susurr� Draco, no quer�a retroceder y perder el contacto que ten�a con �l en ese momento.
Harry se encogi� de hombros y retrocedi� un paso. �No tienes que creerme, pero es la verdad. Estuve as� de cerca de compartir un dormitorio contigo,� le dijo levantando la mano con dos dedos ligeramente separados.
��Y por qu� le dijiste que no?� pregunt� Draco, quer�a cerrar la distancia que hab�a entre ellos, pero no se atrevi� a dar ese paso.
Harry curv� la boca en una sonrisa triste. �Tu ya hab�as sido sorteado en Slytherin.�
Draco necesit� un momento para registrar lo que hab�a dicho y luego se qued� boquiabierto. ��Basaste en mi una decisi�n tan grande, algo que podr�a haber afectado el resto de tu vida?�
Harry se encogi� de hombros, pero segu�a sonriendo. �En ese momento no me pareci� una decisi�n tan grande, pero ahora veo que lo era. Constantemente me pregunto qu� habr�a pasado si hubiera aceptado tu mano ese d�a en el tren. Mi vida entera hubiera sido diferente,� dijo suavemente.
Draco asinti�. Lo entend�a perfectamente, pues no pasaba una sola semana en que �l no se hiciera la misma pregunta. ��Te arrepentiste alguna vez?�
Harry iba a responder y Draco estaba seguro de que iba a decir que no, pero pareci� reconsiderarlo. �Yo... me arrepiento de haberte hecho mi enemigo ese d�a, pero no me arrepiento de haber quedado en Gryffindor.�
�Si... bueno, est�s mejor con ellos. Te hubieran comido vivo en Slytherin,� lo brome�.
�Tu me hubieras protegido,� dijo con complicidad y se dio la vuelta dejando atr�s la cocina y a Draco.
Draco odiaba a los Gryffindor enigm�ticos y quer�a quitarle la ambig�edad a Harry a folladas.
Cada vez que platicaba con el chico, �sta terminaba con alg�n comentario de libre interpretaci�n por parte de Harry y que adem�s iba mezclado con dulzura, esto lo dejaba meditando el resto de la tarde sobre la pl�tica y cualquier posible mensaje oculto.
Quer�a que fuera directo, quer�a la verdad y por el amor de Merl�n la iba a obtener.
Ah� fue cuando decidi� comenzar a preparar el Veritaserum en su habitaci�n. Concibi� un plan genial por su simplicidad; pondr�a unas cuantas gotas en el t� que Harry tomaba por las noches y le har�a las preguntas que deseaba que le respondiera. Si no le gustaban las respuestas o cre�a que comprometer�an de alguna forma su posici�n en la casa, le modificar�a la memoria a Potter despu�s del interrogatorio.
Sencillo y elegante, exactamente como deb�a ser el plan de un Slytherin.
Harry lo mir� con sospecha, pero su boca se torci� en una peque�a sonrisa. �Me preparaste t�.� Draco no estaba seguro si era una afirmaci�n o una pregunta, pero contest� de cualquier modo.
�Nos prepar� t�,� lo corrigi�. �Decid� que ya que todo el mundo se fue de tu casa esta ma�ana, deber�amos celebrar.�
��Crees que debemos celebrar que todos se hayan ido?� se ri� Harry.
�Creo que debemos celebrar el habernos quedado solos,� lo corrigi� Draco sinti�ndose particularmente atrevido. Lo mas probable era que en cuesti�n de minutos borrara todo esto de la memoria de Harry.
Sigui� su mirada hasta el marco de la puerta que estaba detr�s de �l, esperaba ver a alg�n rezagado no deseado ah�, pero solo se trataba de Kreacher.
Cuando volvi� a voltear Harry sonre�a y estaba levantado su taza de t�. La golpe� suavemente contra la suya. �Por estar solos... juntos,� dijo suavemente con los ojos radiantes.
Se tom� su t� y observ� a Harry hacer lo mismo. Comenz� a hacerle preguntas cuando casi se lo hubieron terminado. ��Por qu� me aceptaste aqu�?�
�Me lo pediste de buena manera,� replic� Harry.
��Eso es todo lo que se necesita para entrar en la gracia del salvador?� pregunt� con una sonrisa divertida.
Harry se encogi� de hombros. �Vi algo en ti... algo que quer�a de nuestro lado.�
��Y qu� fue eso?� pregunt� esc�ptico, pero sab�a que estaba diciendo la verdad.
�Coraje. Por principio de cuentas, necesitaste mucho coraje para venir a mi puerta,� replic�.
�Ya sabes... que no estoy del lado de la Orden,� dijo Draco.
��No?� pregunt� Harry repentinamente nervioso.
�No, estoy de tu lado. Te seguir�a si ma�ana fueras a unirte a Voldemort,� dijo Draco sin estar seguro de por qu� estaba diciendo estas cosas.
�Qu� entregado. Apenas si me conoces,� dijo Harry.
�S� que te deseo,� respondi� de pronto Draco.
Harry levant� divertido una delicada ceja negra. ��Si? �Y qu� es precisamente lo que deseas de mi?�
�Todo,� solt� Draco. �Tu cuerpo, mente, alma y coraz�n.�
�Solo puedo concederte una de esas cosas, cuando menos por el momento,� respondi� Harry. �Mi mente es m�a y no permitir� que nadie la invada y no permito que la gente entre en mi coraz�n tan f�cilmente. Mi alma... bueno �sa se la dar� a quien se gane mi coraz�n por completo.� Se encogi� de hombros. ��Qui�n sabe? Podr�as ser tu,� dijo con una sonrisa torcida suave que hizo que Draco se derritiera.
Sonri� mas ampliamente al ver su expresi�n asombrada y continu�. �Sin embargo, mi cuerpo es mas negociable que las otras partes.�
A Draco se le sec� la boca al escuchar la voz baja y seductora de Harry. �Entonces... �te sientes atra�do por mi?� pregunt� con timidez.
Harry asinti�. �Mucho.�
��Y no eres heterosexual?� pregunt� vacilante.
Harry extendi� la mano, sujet� la suya y la coloc� firmemente sobre su creciente erecci�n. ��Eso contesta tu pregunta?�
Draco asinti� embobado y Harry sonri� burl�n, siseando una serie de palabras que no pudo entender, pero que hicieron que su pene se endureciera atento. ��Qu� acabas de decir?� le pregunt� en un ligero susurro.
�Te dije que me encontraras arriba,� replic� Harry y desapareci� con un suave pop.
Se puso de pie con dificultad intentando quitarse la confusi�n de la mente y pr�cticamente subi� corriendo las escaleras, estremeci�ndose ante la puerta de Harry debido a la anticipaci�n. Un momento despu�s, la puerta se abri� de un tir�n y Draco fue introducido bruscamente.
Un momento despu�s unos labios firmes se presionaron contra los suyos y Draco apenas si pod�a creer que estaba aqu�, presionado contra la pared por su enemigo de la infancia y reciente sue�o h�medo. La lengua de Harry traz� lentamente una l�nea sobre su labio inferior y Draco gimi� algo ininteligible dentro de su boca. Sac� la lengua y la enred� con la de Harry, su sabor se mezcl� con el suyo ofuscando su mente con el suave sabor del t� de mandarina y los pastelillos.
Se separaron sin aliento unos momentos despu�s, y Harry se lanz� hacia su garganta, mordi�ndola, chup�ndola, tranzando una l�nea candente desde su oreja hasta su clav�cula. Draco gru�� y se empuj� contra �l. Ten�a los brazos sujetos por encima de su cabeza con una sola mano fuerte de Harry y no pod�a hacer mucho mas que tallarse contra �l.
Al parecer esto fue suficiente, porque Harry gimi� contra su garganta y le dio otro beso feroz. Con la mano libre comenz� a arrancarle los botones de la camisa dejando expuesta una l�nea de piel p�lida. Desliz� los dedos por su pecho desnudo y Draco se estremeci� en respuesta. �Quiero tocarte,� susurr� contra su o�do.
Harry sonri� y dej� caer la mano que aprisionaba sus mu�ecas, llev�ndose la camisa con el mismo movimiento. Levant� los brazos y Draco le pas� lentamente la camiseta por encima de la cabeza y la avent� a una esquina junto con su camisa.
El pecho de Harry era suave y no ten�a marcas a diferencia del suyo. Harry traz� una l�nea a lo largo de la cicatriz rosada e irregular de su pecho e hizo una mueca. ��La odias?� pregunt� en voz baja y dolorida.
Draco neg� con la cabeza. �Me recuerda que tengo una opci�n, que siempre la tuve. Esa noche casi te lanc� una maldici�n imperdonable y tu s�lo me ibas a ofrecer ayuda. Yo obligu� a tu mano,� susurr�.
Harry sacudi� la cabeza. �No inventes excusas por m�,� dijo alej�ndose un paso.
Draco no iba a dejarlo marcharse tan f�cil. Le sujet� el brazo y lo jal� otra vez hacia �l. �Dije que lo olvidaras. No es tu culpa y no estoy molesto contigo,� hizo una pausa en espera de que su palabras penetraran la mente necia del Gryffindor. ��Est� bien?�
Harry asinti�. �Supongo que tengo que creerte,� dijo con una sonrisa petulante y lo volvi� a besar.
Draco desliz� suavemente las yemas de los dedos por sus costados y fue premiado con un estremecimiento y un suspiro contenido. Le quitaron los pantalones al otro con movimientos torpes, sin romper nunca el beso y los aventaron junto con las dem�s prendas ofensivas de ropa.
Harry retrocedi� un par de pasos y barri� el cuerpo ahora desnudo de Draco con ojos llenos de admiraci�n. �Eres endemoniadamente hermoso,� susurr�.
Draco pudo sentir el sonrojo rosado que subi� a sus mejillas y se maravill� ante la vista de Harry ah� parado desnudo y orgulloso delante de �l. Su piel normalmente tocada por el sol era ligeramente a p�lida debido a su aislamiento. Unas cuantas cicatrices marcaban su piel por dem�s perfecta y decidi� que le preguntar�a sobre ellas en alg�n momento. Su pene hinchado estaba completamente erecto rogando por ser atendido.
Avanz� un paso cerrando la distancia entre ellos y envolvi� su longitud con la mano provocando un gemido profundo en el otro chico. Harry dej� caer la cabeza hacia atr�s con los ojos medio cerrados estremeci�ndose bajo las caricias de Draco.
Draco se inclin� y le susurr� delicadamente al o�do. �Te amo.�
Una luz verde penetrante se abri� paso dentro de la mirada de Draco cuando Harry abri� los ojos repentinamente alerta. ��Qu� acabas de decir?� pregunt� con un ligero toque de p�nico en la voz.
Draco lo medit� e intent� no repetir la frase vergonzosa, pero no pudo evitarlo. �Te amo,� repiti�.
Harry respir� profundamente estremecido. �Lo dices en serio, �verdad?� pregunt� con voz insegura y Draco asinti�.
Harry se inclin� y tom� su labio inferior entre sus dientes y sin cerrar los ojos se lo chup�; sus ojos todo el tiempo miraron fijamente las �rbitas grises de Draco. Cuando lo solt� se inclin� y le sise� algo al o�do.
Su cuerpo entero se estremeci� y se hubiera derrumbado si no hubiera sido porque Harry ten�a los brazos a su alrededor, manteni�ndolo en pie. ��Qu� acabas de decir?� pregunt� con el cuerpo todav�a estremecido por el susurro en parsel. �Dije, yo tambi�n te amo, Draco.�
Jade� y parpade� r�pidamente, pues tanto est�mulo amenazaba con abrumarle la mente. Lo fue dirigiendo hacia la cama y lo empuj� ligeramente sobre ella. Harry levant� la mirada inquisitivo, la lujuria provocaba que sus ojos fueran casi negros. ��Qu� quieres?� le pregunt� seductor.
�Quiero estar dentro de ti,� solt� Draco.
Harry asinti�, se termin� de subir en la cama y le extendi� la mano.
Draco tom� la mano ofrecida y se subi� a la cama coloc�ndose entre sus piernas abiertas. Se inclin� para trazar con la lengua un camino desde su cuello, por su estern�n y se la meti� en el ombligo para detenerse finalmente justo antes de llegar a la cabeza de su pene.
Dirigi�ndole una sonrisa torcida al chico de cabello negro, sujet� el grueso miembro y pas� la lengua por la cabeza. Harry arque� la espada con piernas temblorosas. Satisfecho por esta respuesta, Draco introdujo en su boca toda la cabeza para ir deslizando lentamente los labios sobre su longitud.
Harry no par� de gemir e impulsarse hacia �l con cada nuevo trozo de carne que penetraba su boca. �Joder,� susurr� cuando Draco lo tuvo totalmente adentro y le rode� la base con la lengua.
Lo estuvo chupando as�, sosteniendo firmemente la base mientras sub�a y bajaba labios y lengua, lentamente al principio para luego incrementar el ritmo cuando la respiraci�n de Harry se aceler�. Despu�s de varios minutos sinti� que la mano de Harry le jalaba el cabello.
Lo mir� confundido y despu�s de que recuperara el aliento, Harry le explic�, �No quiero terminar as�. Quiero venirme contigo adentro,� dijo entre jadeos.
Draco asinti� y se posicion� sobre su entrada. R�pidamente murmur� un hechizo con el que Harry qued� lubricado y listo para �l. Se presion� contra esa entrada apretada y gru�� conforme se fue enterrando en su calidez cent�metro a cent�metro. Harry, que segu�a con la espalda arqueada se colaps� cuando lo penetr� por completo.
De los labios entreabiertos de Harry se escap� otra oraci�n en parsel provocando que Draco se estremeciera. Se sali� lentamente de �l para luego volverlo a penetrar y Harry gimi�. Sus siseos cobraron volumen y urgencia, Draco ya no pudo reprimirse mas y comenz� a embestirlo con fuerza, la fricci�n le arranc� un grito.
Envolvi� con una mano la dureza de Harry y comenz� a moverla al ritmo de sus embestidas sinti�ndolo tensarse bajo su mano. Un momento despu�s, Harry se volvi� a arquear enterrando los dedos en los muslos de Draco, siseando en medio de su orgasmo.
Draco de pronto se sinti� abrumado por los estremecimientos de Harry, el l�quido caliente que cay� en su mano y su nombre siendo susurrado en parsel. El mundo a su alrededor se volvi� blanco y un minuto despu�s grit� el nombre de Harry cuando su propio orgasmo lo posey�.
Se dej� caer encima de Harry suspirando satisfecho. Ambos intentaban recordar c�mo se respiraba, permanecieron quietos, abrazados, el pene de Draco todav�a enterrado en lo mas profundo del trasero de Harry.
Cuando se movi� ligeramente para salirse de �l, Harry gimi� y enterr� la cabeza en el hueco de su cuello.
�Dijiste mi nombre en parsel, �verdad?� pregunt� Draco.
Harry ri� por lo bajo y asinti� contra su garganta d�ndole un beso debajo de la oreja. �Aprendes r�pido. No pasar� mucho tiempo ante de que puedas comprender todas las obscenidades que te voy a decir en la cama.�
Draco sonri�. ��Entonces va a haber una pr�xima vez?�
Harry lo volvi� a besar en el cuello y asinti�. �Si... digo, si tu quieres...� su voz de pronto se escuch� insegura.
Draco le enterr� los dedos en el trasero mientras le chupaba el l�bulo, haciendo que el otro chico se estremeciera. �Si quiero. Aunque la pr�xima vez yo estar� abajo. Parec�as estar disfrutando.�
�Si,� contest� Harry. �Pero podemos hacer lo que quieras.�
El sue�o intent� apoderarse de �l, pero Draco no estaba listo. La cabeza se le liber� de la neblina y de pronto lo comprendi�. �Peque�o tramposo, traidor, deber�as haber estado en Slytherin, Gryffindor taimado y pomposo,� gru��.
Sus o�dos recibieron un estallido de risas, baj� la mirada para ver a un Harry sonriente. �Vaya boquita.�
Draco puso los ojos en blanco. ��C�mo lo hiciste?� le pregunt�.
Harry se volvi� a re�r. �De hecho fue muy f�cil. Solo canalic� esas tendencias Slytherin que tanto aprecian ustedes. Solo cambi� las tazas,� dijo con una sonrisa presuntuosa.
��Pero c�mo lo supiste?� pregunt� Draco.
�No ocultaste muy bien qu� era lo que estabas preparando. Cualquier tarado podr�a haber sabido de qu� se trataba. �De verdad cre�ste que era tan malo en pociones?�
�Tomaste clases de -�
Harry lo interrumpi�. �No, estaba practicando Oclumancia con Snape, pero le dijo eso a todo el mundo porque era malo.�
�Snape no era malo,� lo defendi� autom�ticamente.
�Ya s� que t�cnicamente no lo era. Pero eso no cambia el hecho de que en teor�a si lo fuera,� Harry se encogi� de hombros. �En fin, desde un principio me result� sospechoso que me ofrecieras t�. Quiz� las habr�a cambiado sin importar que supiera o no lo que tramabas,� dijo sonriente.
��Eres de lo peor!� murmur� Draco sacudiendo la cabeza.
�Te lo mereces. La ibas a ocupar conmigo, fue un pago justo, �recuerdas?�
Draco record� f�cilmente las palabras de Harry en la biblioteca aquella tarde.
El coraz�n se le encogi� al comprender una cosa. �Entonces, todo lo que dijiste...� dej� que su voz se apagara.
�Era verdad,� termin� Harry por �l. �Nunca necesitaste emboscarme con una poci�n para que te revelara mis verdaderos sentimientos. Solo ten�as que preguntar.�
Draco se acurruc� contra �l al escuchar sus palabras. ��Y ahora qu�?�
Harry suspir� un poco triste. �Me tienes durante una semana, luego me tengo que ir a buscar los Horrocruxes,� dijo con amargura.
Draco se acerc� mas a �l. �Voy a ir contigo,� dijo firmemente. Pudo sentir que Harry sacud�a la cabeza, pero insisti�. �No puedo dejar que ande all� afuera sola la persona a la que amos.� Levant� la cabeza para mirarlo a los ojos. �Voy a hacer esto contigo, a�n cuando no pueda ayudar, estar� a tu lado.�
Harry abri� un poco los ojos al ver la expresi�n decidida de Draco. Suspir� y lo volvi� a abrazar. �Creo que quiz� seas tu,� susurr�.
��Qu�?� pregunt� Draco perplejo.
�La persona que se quede mi coraz�n y mi alma,� replic� Harry adormilado antes de que ambos se quedaran dormidos en un lugar donde no hab�a guerra, solo ellos dos... juntos.