El Dormitorio de Gryffindor
Pequeñas Misivas
Escrita por: Rickey_a
Traducida pòr: Nalero y Val

“Diablos,” dijo Harry. La punta de su pluma se había roto limpiamente. Iba apenas a la mitad de la carta que estaba escribiendo para Teddy y se había prometido terminarla esta noche. Llevaba semanas queriendo enviarle una carta a su ahijado, pero se había visto distraído por una cosa u otra. El buscar otra pluma en el cajón superior del escritorio, su mano se topó con una especie de barrera mágica. Abrió más el cajón y al echar un vistazo encontró otra pluma y la sacó, pero no pudo ver nada más que los implementos de escritura de Draco apilados contra el fondo del mismo.

Ahora ya tenía curiosidad por lo que volvió a presionar lo que parecía ser el fondo normal del cajón. Definitivamente había un fondo falso. Se preguntó qué sería lo que escondería. Se habría sentido un poco preocupado dado que el escritorio en alguna ocasión había sido de Lucius, pero éste no había puesto un pie en el estudio de la Mansión durante más de cinco años. Harry tomó su varita y murmuró unos cuantos hechizos básicos para abrir. No pasó nada – aunque no esperaba que pasara. Se preguntó lo que Draco querría ocultarle. Ya tenía viviendo con él más de un año y ésta era la primera vez que se topaba con algo a lo que no tenía acceso. Estaba perfectamente consciente de algunas pertenencias cuestionables de Draco, herencia de los Malfoy o los Black. Intentó con otros hechizos reveladores y tuvo éxito al cuarto intento. Lo único que había escondido eran trozos de pergamino. ¿Quizá viejas cartas de amor? Se empezó a sentir un poco culpable. Lo más probable era que Draco estuviera arriba en la cama, esperándolo.

Dos de las notas eran bastante cortas y sólo hasta que las examinó más de cerca fue que pudo reconocerlas. Para DM de DM, decía en la parte exterior. Harry recordó esa noche dos años atrás. Había sido justo después de que comenzaran su relación y que hubiera renunciado a su trabajo como Auror. Draco había huido y entonces había aparecido una de estas notas por arte de magia. Al recordar esto, también pudo recordar el miedo que había visto en los ojos de Draco y que había deseado reconfortarlo con todo su ser. En ese entonces, Draco era frágil como el cristal. Harry lo quería mucho, pero tenía miedo de ser el causante de que se partiera en mil pedazos.

Sacó la carta más larga y la abrió. Sabía que no debería hacerlo, pero simplemente no podía evitarlo. Era difícil quitarse los viejos hábitos.

Queridos madre y padre,

Sé que ha pasado un poco de tiempo desde mi última carta. No siempre tuve acceso a lechuzas para viajes de larga distancia durante mis viajes, pero ahora estoy en casa en Wiltshire. Regresé hace como un mes. Espero que ambos estén bien.

Les tengo noticias que he estado posponiendo contarles desde hace un rato. Hubo un accidente en la Mansión previo al año que estuve de viaje. Bueno, accidente no es la palabra adecuada. Había estado deprimido y de pronto todo me abrumó. Una noche lancé el Fuego Maldito sobre la Mansión que destruyó casi todo la planta baja. Me encargué de que fuera restaurada mientras estuve fuera, pero lamento tener que decir que algunas cosas fueron destruidas a tal grado que no es posible repararlas. Todo esto me avergüenza bastante, es por eso que no les había contado antes sobre ello. Después del incidente estuve bajo supervisión profesional. Quiero creer que ya estoy mejor.

La razón principal por la que estoy escribiendo esta carta, es para decirles que el año pasado estuve viajando con un acompañante. Lo que es más importante, es que se ha convertido en mi compañero sentimental y se ha mudado a la Mansión conmigo. Aunque nuestra relación no es pública, me imagino que existe la posibilidad de que se enteren de ella, cuando menos, es más probable que se enteren a que regresen a Bretaña de visita. No me gustaría que se lo encontraran en pijama comiendo pan tostado en la cocina. Aparte de que no deseo ocultarles esto. Sé que no aprueban del todo mi orientación sexual, pero siento que deben aceptarla.

Mi compañero es nada más ni nada menos que Harry Potter. Lo amo y somos felices.

Madre, me imagino que a estas alturas ya habrás llamado a mi padre para que lea la carta junto contigo. Estoy seguro de que esto los ha sorprendido. Nadie lo está más que yo. Fue en el punto más bajo de mi vida después del accidente. Harry llegó a mi vida y no me arrepiento para nada haberlo dejado entrar. Fue la experiencia más asombrosa. Vi muchas cosas y no puedo siquiera comenzar a describir todos los lugares y eventos que tuvieron un efecto profundo en mí. Durante este último año aprendí mucho sobre mí mismo. Y lo más importante es que me di cuenta de que me había preocupado mucho más fallarles a ustedes que fallarme a mí mismo.

Me encontré a mí mismo durante mis viajes, es curioso que haya tenido que recorrer el mundo para lograrlo.

Ahora estamos de vuelta en casa y Harry, que renunció al Departamento de Aurores, ha comenzado a trabajar medio tiempo en la oficina de Asuntos de hijos de Muggles. Si, el mago más famoso de muestro tiempo trabaja con los padres muggles que han descubierto que sus hijos pueden hacer magia. Por primera vez en años se siente contento en su trabajo y yo estoy feliz por él. Mañana tengo una cita en el Departamento de Misterios. Harry la concertó, pero me ha asegurado que tendré que ganarme el puesto por méritos propios. Sin embargo, no me ignorarán debido a mi pasado. Sería una decisión justa. Le creo y por primera vez en mi vida me siento optimista sobre mi habilidad para lograr algo por cuenta propia.

Estoy seguro de que les costará trabajo digerir todo esto. Me imagino que es un trago amargo. Lo único que les pido es que lo consideren. Me gustaría que vinieran a visitarnos y que pudieran conocer a Harry. Sé que al principio será incómodo, pero significaría muchísimo para mí. Los extraño.

Su hijo obediente y amoroso,
Draco.

Harry se limpió las lágrimas que caían de sus ojos con el dorso de la mano para luego volver a doblar cuidadosamente la carta. Cuando la había vuelto a dejar en el cajón, levantó la mirada para encontrarse a Draco observándolo desde la puerta.

“Oh,” susurró Harry. “Lo siento. No pude… tenía curiosidad.” Intentó verse tan avergonzado como fuera posible.

“Lo sé. No hay problema.” Draco caminó hacia el escritorio.

“¿Les enviaste alguna carta?”

“Ésa no,” contestó suavemente. “En cambio les escribí que había regresado a la Mansión y que estaba viviendo con alguien y que si querían conocerlo tendrían que venir de visita”

“¿Y qué dijeron?”

“Escribieron que si quería verlos, tendría que ir a Francia.”

“Oh.”

“Durante el último año hemos tenido tres intercambios similares.”

“¿No saben que soy yo?”

Draco sacudió la cabeza. Habían logrado mantener su relación lejos de la prensa, aunque la mayoría de sus compañeros y amigos sabían que estaban juntos.

“¿Nunca les contaste sobre el Fuego Maldito?”

Draco volvió a sacudir la cabeza. Harry se incorporó y lo abrazo con cariño para susurrar contra su cabello rubio, “Creo que es una carta hermosa. Creo que deberías mandarla.”

“No puedo.” La voz de Draco se oía tensa. “Cuando la estaba escribiendo me día cuenta de que en realidad era para mí y no para ellos. Había cosas que necesitaba decir, que necesitaba admitir. Esto...” señaló hacia el cajón, “... no son cosas que quieran escuchar. No creo que nunca puedan entenderlas, o siquiera aceptarlas.”

“Te amo.” Dijo Harry besándole la sien.

“Yo también te amo.”

“Creo que deberíamos ir a Francia,” sugirió Harry abrazándolo un poquito más fuerte.

Draco se tensó en sus brazos. “El Chateau es hermoso en primavera,” susurró finalmente después de un minuto de silencio. “¿Harías eso por mí?”

Harry retrocedió ligeramente para que Draco pudiera verle la cara. “Claro que sí.”

Dándole la vuelta a Draco, Harry se inclinó y lo besó. Lo besó amorosa y apasionadamente. La carta de Teddy podía esperar. Esta noche quería asegurarse de que Draco supiera lo valiente y hermoso que era. Quería que comprendiera que creía que todas y cada una de las palabras escritas en esa carta sin enviar eran valientes y hermosas.

»»»»»»»»»»»»





De vuelta al Dormitorio...

Hosted by www.Geocities.ws

1