El Dormitorio de Gryffindor
Para Mi Querido Harry
Segunda Parte
Escrita por: oldenuf2nb
Traducida por: Nalero y Val

Resumen: Algunas veces, seguir a tu coraz�n puede guiarte a regalos que no esperabas.

N/A: En honor al cumplea�os de Harry.
Soy una gran admiradora de las mam�s. Yo tambi�n lo soy y tengo la enorme fortuna de tener una mam� grandiosa. Frecuentemente pienso en las mam�s de los ni�os famosos y siento simpat�a por ellas. Creo que a veces, como padres recibimos demasiado cr�dito cuando nuestros hijos hacen algo grandioso, y asimismo mucha culpa cuando hacen lo contrario. Y con cierta frecuencia pienso en Lily Potter (si, a�n cuando s� que es solo un personaje de ficci�n), y me pregunto c�mo deben haber sido esos �ltimos meses para ella y James. Esta es mi respuesta, como mam�, a la p�rdida de Harry, pero tambi�n a la p�rdida de su madre...

Mil gracias a amightypenguin por ser mi beta y a sassy_cissa quien es, sin duda alguna, la mejor porrista.

N/T: Aunque la hemos puesto dentro de las Historias Cortas, vamos a respetar el formato de su autora y a ponerla en dos partes.

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Cuando llegaron al n�mero cuatro de Privet Drive, Harry se asust� al ver lo mucho que hab�a cambiado la casa. Se pregunt� cu�nto tiempo habr�a estado enferma su t�a, pues se ve�a descuidada. El pasto estaba seco, los arbustos y las flores hab�an crecido demasiado, la pintura estaba desgastada. El taxi se detuvo en la orilla de la banqueta y una vez mas, Draco le ofreci� el doble de la tarifa habitual si los esperaba. El hombrecillo se limit� a encogerse de hombros comentando que no ten�a nada mejor que hacer y se recarg� en el asiento con las manos detr�s de la cabeza.

Harry observ� mientras �l y Draco cruzaban el c�sped hacia la puerta principal, que hab�a un sed�n polvoriento en la entrada de la casa. Toc� el timbre y luego se meti� las manos en los bolsillos de los pantalones, se sent�a fuera de lugar ah� parado en la puerta de la casa en la que alguna vez hab�a vivido. Escuch� el eco del timbre y luego escuch� el sonido de unos tacones acerc�ndose del interior. Cuando la puerta se abri�, vio a la mujer peque�a que hab�a estado esperando a Dudley en el cementerio.

No era precisamente fea. Era gordita y ten�a la cara muy sonrojada. El cabello se le ve�a un poco �spero y el vestido negro que llevaba no le favorec�a en nada, pero sus ojos eran de un color avellana suave y su expresi�n era amable, lo mir� a la cara con una ligera sonrisa.

�Hola, soy...� comenz� a decir.

�Harry,� termin� ella por �l. �Lo s�. yo soy Prudence, la esposa de Dudley. Por favor entren. Aqu� adentro no est� mucho mas fresco que afuera, pero al menos no estar�n bajo el sol.�

Retrocedi� para dejarlos pasar al peque�o vest�bulo, luego los gui� al sal�n.

Harry mir� a su alrededor, se sent�a bastante raro. La casa era pr�cticamente la misma; el mismo tapizado en los sillones, los mismos alf�izares de organza en las ventanas, las mismas fotograf�as sobre la repisa de la chimenea. Pero ahora, esa misma casa que siempre hab�a estado dolorosamente limpia y olido a cera de abeja mientras su t�a viv�a, ten�a una capa de polvo sobre todas las cosas, los colores de la tela se ve�an deste�idos y desgastados y se percib�a el olor en general a descuido.

�Lo siento,� escuch� decir educadamente a Prudence y se volvi�. Le hablaba a Draco cuya cara era una m�scara cuidadosamente compuesta. �No s� su nombre...�

�Draco,� contest� suavemente. �Draco Malfoy.�

�Es un traje muy bonito,� le dijo radiante.

�Gracias,� contest� dirigi�ndole a Harry una mirada r�pida e ir�nica.

��Puedo ofrecerles una cerveza?� grit� Dudley desde la cocina y Harry vio que Draco curvaba ligeramente las comisuras de la boca.

�No, gracias, Dudley,� respondi�. Momentos despu�s su primo apareci� por la puerta de la cocina con una botella de cerveza helada en la mano. Hab�a dejado en alg�n lugar el saco y la corbata, ten�a el bot�n del cuello abierto y la camisa se le tensaba a la altura del est�mago.

�Me temo que me perd� las presentaciones,� dijo directamente mirando a Draco. ��Tu eres...?� lo se�al� con la botella.

�Draco, cari�o,� le inform� Prudence.

Dudley enarc� las p�lidas cejas. �No creo haber escuchado ese nombre antes.�

�Me sorprender�a lo contrario,� dijo Draco elegantemente. �Es un nombre familiar.�

�Ah.� Dudley asinti� con esa cabeza grande y redonda y se produjo un silencio inc�modo. Dirigi� la mirada de un hombre al otro, Prudence se ve�a ligeramente confundida. Finalmente, Harry rompi� el silencio inc�modo al ofrecerle la mano a Draco que la tom� con una ligera sonrisa.

�Draco es mi amante,� dijo sin mas, como si retara a Dudley a hacer alg�n comentario. �Ya tenemos un buen tiempo juntos.�

�Oh.� La peque�a boca de Prudence hizo un ligero gesto de reconocimiento y parpade� r�pidamente.

Dudley volvi� a mirarlos a ambos, deteniendo la mirada en sus manos y luego asinti�. �Bueno, eso lo explica todo.�

Harry sinti� que Draco se tensaba y �l mismo se tens� de los hombros. �Explica... �qu�?� pregunt� entre dientes. Hab�a escuchado los discursos de su t�o sobre lo antinatural de la homosexualidad. No ten�a planeado escuchar a Dudley con la misma tradici�n familiar. Pero Dudley no pareci� percatarse de la reacci�n de ninguno.

�Explica por qu� en el cementerio me miraba como si quisiera verme disecado y colgado,� dijo. Harry lo mir� sin comprender. �Dadas las circunstancias, no lo culpo. Si alguien le hubiera hecho a mi Pru lo que esta familia te hizo a ti, yo tambi�n desear�a verlos muertos.�

Lo �nico que Harry acert� a hacer, fue abrir la boca estupefacto.

��Qu�?�

La cara de Dudley estaba completamente sonrojada por el embarazo, pero no apart� la mirada. �De hecho, fue Pru la que me abri� los ojos,� dijo. �Estaba viendo la alacena debajo de las escaleras.� Hizo una pausa y pas� saliva con dificultad. �Mam�... la cerr�... despu�s de que te fuiste. Todav�a segu�an ah� los juguetes rotos y la paleta de pintura. Crey� que yo jugaba ah�, pero entonces le cont�... bueno, que era tu cuarto, cuando menos al principio.�

Harry sinti� que la sangre se le iba del rostro, a�n cuando al coraz�n comenz� a latirle aceleradamente. Nunca hablaba de su infancia. La �nica persona que conoc�a toda la historia aparte de esta familia se acerc� mas a �l apretando fuertemente su mano.

�Tenemos una ni�a, �lo sab�as?�

Harry parpade� ante lo que le pareci� un cambio abrupto de tema, mir� a Dudley directamente a los ojos. ��Perd�n?�

�Tenemos una ni�a, una hija. Su nombre es Matilda y tiene dos a�os.� Hizo una pausa con los ojos fijos en Harry, pero llenos de algo que Harry nunca pens� ver en ellos: arrepentimiento. �Si alguien le hiciera lo que te hicieron a ti...� se detuvo, era evidente que no pod�a terminar la idea. �No los voy a justificar, Harry. A ninguno de nosotros. No estuvo bien. No te merec�as nada de ello. Pap� era un viejo intolerante y yo crec� queriendo ser como �l. Pero mam�...� sacudi� la cabeza tristemente. �Creo que para mam� era mas sobre su propia relaci�n con su madre que contigo.�

Harry frunci� el ce�o, se sent�a mareado. �No... entiendo.�

�Yo tampoco lo entend�a, no sino hasta el fin. �Nos sentamos?�

Harry todav�a se sent�a demasiado impresionado y solo lo mir� fijamente. Draco lo sujeto por el codo con la otra mano.

�Aqu�, amor,� susurr� gentilmente, al parecer entend�a lo sorprendido que estaba Harry. �Si�ntate.�

Harry se dej� llevar hasta el sof� con los ojos fijos todo el tiempo en su primo, a�n cuando sinti� que Draco se acomodaba junto a �l. Observ� a Dudley hacerle se�as a su esposa para que se sentara en el sill�n que alguna vez hab�a sido de sus padres y �l se acomod� en una silla otomana que se ve�a chiquita debajo suyo. Hubo un peque�o silencio.

�Ya cerca del final mam� sufri� muchos dolores,� continu�, se escuchaba ligeramente sofocado. �Le dieron morfina, por lo que en ocasiones no era la misma, pero en otras, parec�a que lo �nico que quer�a hacer era hablar.� Estudi� la cara de Harry. �Lamentaba lo tuyo, Harry, pero a ella la hab�an lastimado y estaba muy enojada...�

Harry trag� con dificultad, ten�a la boca seca. �No entiendo...�

�S� que no.� Dudley se pas� una mano robusta por el cabello rubio corto. �Al parecer, cuando a tu mam� le lleg� la carta de Hogwarts, sus pap�s, nuestros abuelos, se emocionaron mucho. Estaban alucinados con su �hija m�gica�, y mam� comenz� a sentir que como ella no hab�a recibido una carta, era una decepci�n. Ese sentimiento empeor� cuando sus padres no aprobaron a mi pap�.�

��No?� pregunt� Harry suavemente. Dudley neg� con la cabeza.

�Creo que en especial no le cay� bien a su mam�. Cre�a que era un boc�n de poca clase y que mam� estaba desperdiciando su vida con �l. Las cosas empeoraron cuando tu mam� les present� a Potter, les encant� a ambos.� Movi� lentamente la enorme cabeza. �Mi mam� sinti� que nunca dio el ancho. Aun cuando cuid� de su padre moribundo y luego cuando ayud� a su madre con su pena, fue muy claro que Lily era la favorita.�

�No sab�a... nada de esto...� dijo en voz muy baja Harry.

�Bueno, �c�mo podr�as haberlo sabido?� respondi� directamente Dudley. �Nadie te lo cont�, y con tus padres muertos...� Dudley movi� la cabeza y le dio un trago a su cerveza. Cuando baj� la botella, se limpi� la boca con el dorso de la mano. �En fin, cuando mam� ya estaba a punto de morir, me dijo que se arrepent�a por la forma en que ella y pap� te hab�an tratado, que solo eras un beb� y que no te lo merec�as. Se que no vas a creer esto --� dijo Dudley con los ojos �vidos fijos en Harry, ��pero creo que hablaba en serio.�

Harry le regres� la mirada a su primo, viendo en ella que aun cuando �l no lo creyera, su primo si necesitaba hacerlo. Suspir� suavemente. �Fue hace mucho tiempo, Dud,� murmur�. �Ya no importa.� Pod�a sentir los ojos de Draco fijos en �l, sab�a que su amante comprend�a que esa afirmaci�n estaba muy lejos de la verdad, pero no hizo nada.

Dudley asinti� y nuevamente se quedaron sentados en medio de un silencio ligeramente inc�modo. Dudley se acab� r�pidamente su cerveza, luego puso la botella en el piso con un gesto en�rgico y se par�. �Muy bien,� dijo enderez�ndose e intentando meter la orilla de la camisa dentro de la cintura ajustada de sus pantalones. �Te lo traer�...�

Le dirigi� a Prudence una ligera sonrisa y luego se dirigi� a la cocina. Pudieron escuchar algunos ruidos sordos, un gru�ido y como si arrastraran algo, luego regres� jalando un ba�l grande. Harry abri� mucho los ojos cuando vio las iniciales �L.E.� grabadas al frente debajo de la cerradura.

�Dios m�o,� dijo en voz baja mir�ndolo fijamente mientras Dudley lo arrastraba y lo soltaba frente a �l. �Es...�

�Su ba�l escolar,� lo ayud� Draco inclin�ndose con la mano sobre la rodilla de Harry. �ste estudi� las iniciales y la cerradura que parec�a oxidada.

�Est� muy pesado, por lo que creo que est� lleno,� dijo Dudley limpi�ndose las manos en los pantalones. �No intent� abrirlo, pero supongo que ha estado en el �tico desde que...� por un momento se vio t�mido. �Bueno, me imagino que lo mas probable es que haya llegado casi al mismo tiempo que tu. Al principio no estaba seguro de qui�n era, porque nunca conoc� a tu mam�. De hecho, hab�a olvidado que su nombre era Lily... Fue Pru quien se dio cuenta.� Le dirigi� a su esposa una sonrisa devota y ella se sonroj�.

�Petunia la mencion�... con bastante frecuencia al final,� dijo suavemente la peque�a mujer con los ojos fijos en el suelo.

Harry miraba fijamente el ba�l, se sent�a entumido. Ese ba�l hab�a estado arriba, en el �tico durante todos los once a�os que hab�a vivido en la casa. Cuando hab�a empacado su propio ba�l durante cinco a�os, su t�a lo hab�a observado sacarlo de la casa sabiendo que el de su madre estaba arriba. Reprimi� decidido una nueva oleada de enojo.

�Bueno,� Dudley se volvi� a limpiar las manos en los muslos apretados de sus pantalones, �Creo que ya nos vamos. Van a ir unas personas a la casa.� Hizo una pausa se humedeci� los labios con su lengua carnosa. ��Supongo que no...?� Harry levant� la mirada hacia �l sin comprender, sorprendido. �No cre� que quisieras, pero cre� oportuno preguntar.�

�No, es que... me tomaste desprevenido,� dijo Harry r�pidamente.

�Sra. Dursley,� dijo Draco suavemente y Prudence lo mir�. �Por favor no tome esto de otra manera, pero creo que sus invitados no est�n preparados para el primo gay de Dudley y su amante.� Ella se sonroj� ligeramente pero no mostr� desacuerdo. Draco volvi� su atenci�n a Dudley. �Estoy bastante seguro de que Harry est� ansioso por ver qu� es lo que contiene el ba�l. Si quieres que nos vayamos antes de que lo abra...�

�No, no, no,� dijo Dudley r�pidamente moviendo sus manos rellenas. �T�mense su tiempo. No creo que vayan a robar nada.� Estaba bromeando y Harry intent� sonre�r t�midamente. Supo que Draco hab�a entrecerrado los ojos cuando Dudley retrocedi� un paso nervioso.

�Cierto,� coment� Harry en el tono mas amigable que pudo lograr.

�Solo... haz lo que tengas que hacer, Harry,� continu� Dudley, ten�a los ojos llenos de arrepentimiento y una ligera expectativa. �Hay vino en el refrigerador; por favor s�rvanse. Solo cierren cuando se vayan...�

�Por supuesto,� estuvo de acuerdo Harry poni�ndose de pie.

Descendi� nuevamente el silencio inc�modo a�adi�ndole peso a la habitaci�n ya de por si cargada. Cuando Dudley extendi� la mano casi con desesperaci�n, Harry hizo una peque�a pausa antes de estrech�rsela.

�Gracias, Dudley,� dijo suavemente. �Por esto.� Se�al� el ba�l que yac�a ah� en silencio entre ellos, un recordatorio tangible de lo que se hab�a perdido.

Dudley asinti� y retrocedi� se�alando hacia la puerta.

Intercambiaron comentarios cualquiera mientras la pareja caminaba hacia la puerta con Harry y Draco sigui�ndolos, Prudence sonre�a ligeramente, el �nico indicativo del alivio que sent�a de que la reuni�n hubiera terminado. Les dijo adi�s suavemente y sali� a la tarde calurosa de verano, pero Dudley se detuvo justo antes de salir con el ce�o ligeramente fruncido.

�Harry,� comenz� y luego hizo una pausa, como si no pudiera pensar en qu� decir. Finalmente se aclar� la garganta. �Solo... t�mate tu tiempo.�

Luego asinti�, todav�a estudiaba con los ojos el rostro de Harry antes de volverse para salir torpemente detr�s de su esposa.

Draco cerr� la puerta despacio tras �l, luego se volvi� y lo mir�. �Extraordinario,� dijo suavemente y Harry estuvo de acuerdo. Draco abri� las cortinas mustias de la ventana en la puerta y observ� a Dudley subirse a su coche mientras Harry regresaba y observaba el ba�l. Se ve�a casi igual al suyo; de un color caf� siena insulso con franjas mas oscuras, las iniciales pintadas de un beige amarillento ya desgastado. El suyo estaba guardado en Grimmauld Place y no hab�a pensado en �l en a�os. Ahora, mientras se acercaba al de su madre, se pregunt� en d�nde habr�a quedado el de su padre. No sab�a nada de la familia de su padre, solo que estaban todos muertos.

�Le voy a pagar al taxista y a despedirlo,� dijo Draco detr�s de �l. �No tiene sentido que el marcador siga corriendo y podemos reducir el ba�l y Aparecernos ahora que tu familia ya no est� aqu�.� Harry asinti� ligeramente, segu�a observando el ba�l. Se sobresalt� un poco cuando sinti� sus manos sobre sus hombros y volte� la cabeza para verlo. �Solo te voy a quitar el saco, Harry,� dijo gentilmente llevando las manos al cuello y desliz�ndoselo por los hombros. �Hace calor aqu�. Har� un hechizo enfriador tan pronto como regrese.� Dobl� el saco por la mitad y lo dej� sobre el barandal de la escalera con los ojos fijos en Harry. �Adelante,� se�al� el ba�l con la cabeza. �Regreso enseguida.�

Harry se volvi� a verlo nuevamente. �Est� bien.�

Escuch� la puerta abrirse y cerrarse detr�s de �l, pero apenas si lo not�. Regres� a la salita y se sent� en la orilla del sof� mirando fijamente el enorme equipaje, mordi�ndose ausentemente el labio inferior mientras estudiaba la cerradura. Finalmente sac� la varita de la manga de su camisa, la apunt� al metal oxidado con una mano ligeramente temblorosa y susurr� ��Alohomora!� Durante un momento la cerradura adquiri� un color azul brillante y luego se abri� con un sonoro clic. Harry exhal� con pesadez, luego extendi� la mano lentamente, casi con reverencia para abrir la tapa. El ruido de las bisagras rompi� el silencio de la casa como si fueran probadas por vez primera en mas de veinte a�os.

El ba�l estaba lleno, una capa de papel cubr�a el contenido. Acababa de extender la mano para hacer el papel a un lado cuando escuch� que la puerta principal se abr�a y cerraba una vez mas.

�Entonces, �no hubo problemas con la cerradura?�

Harry levant� la mirada. Draco se estaba quitando el saco para dejarlo sobre el brazo del sof�, luego sac� la varita, hizo un movimiento complicado al aire e inmediatamente la habitaci�n comenz� a refrescarse.

Harry neg� con la cabeza en respuesta a la pregunta y se volvi� para hacer el papel a un lado al tiempo que Draco se paraba a su lado.

��Quieres hacer esto solo?�

Harry volvi� a mirarlo para encontrarse que estaba siendo estudiado por unos ojos grises gentiles llenos de preocupaci�n y entendimiento. Le extendi� una mano en respuesta a la calidez que vio en ellos y le sujet� el brazo por encima de la tela de la costosa camisa. �No,� murmur�. �No, yo...te necesito aqu�.� Inmediatamente Draco se agach� hasta quedar al mismo nivel en respuesta a la s�plica evidente en su voz descansando la mano en el hueco de la espalda de Harry.

�De acuerdo,� respondi� suavemente. �Entonces aqu� estar�.�

Harry asinti�, luego respir� profundo antes de volver a extender la mano para quitar el papel y casi de inmediato exhal� lentamente cuando qued� revelado el contenido.

Hasta arriba en el centro del ba�l perfectamente ordenado, hab�a una foto enmarcada. Una foto m�gica cuyo contenido entraba y sal�a continuamente cada pocos segundos. La tom� y la movi� entre sus manos observando a la guapa pareja vestida de boda que le sonre�a a la c�mara para luego besarse suavemente, sus rostros eran j�venes, radiantes, llenos de promesas.

�Tus padres,� dijo Draco suavemente inclin�ndose hacia delante. Harry se limit� a asentir, ten�a la garganta demasiado comprimida como para hablar. Ten�a unas cuantas fotos de sus padres en un �lbum que Hagrid le hab�a regalado, pero ninguna tan grande como esta. Nada que pudiera visualizar, toc� el vidrio con los dedos.

�Tu madre era encantadora,� murmur� Draco a su lado. �Y te pareces mucho a tu pap�.�

Harry asinti� mirando las caras j�venes y entusiastas un momento mas antes de d�rsela a Draco quien la tom� y la estudi�. �En serio que tienes los ojos de tu madre,� dijo con una ligera sonrisa tocando la hermosa cara de la mujer con sus dedos largos y delgados.

�Fue una de las primeras cosas que Sirius me dijo,� coment� Harry d�bilmente. Debajo de la foto hab�a una pila de t�nicas de Hogwarts perfectamente dobladas con los colores distintivos de la casa de Gryffindor y cuando las movi�, un ligero olor a perfume floral pareci� emerger de ellas. Cerr� los ojos invadido por un sentimiento de nostalgia y el repentino conocimiento de que hab�a olido esa fragancia antes, se llev� la tela suave a la cara.

��Harry?� Sinti� que una mano le rozaba el brazo y abri� los ojos.

�Huelen a ella,� dijo escuch�ndose un poco sofocado. Se las dio a Draco quien obedientemente presion� la nariz contra la tela negra y roja para luego sonre�r ligeramente.

�Rico.�

�Creo que lo recuerdo,� dijo Harry volvi�ndosela a llevar al rostro. �Es tan familiar...�

�Estoy seguro de que lo recuerdas. Yo tambi�n reconozco el perfume de mi madre,� coment� Draco quit�ndole la t�nica gentilmente de las manos. �Los recuerdos de esencias son unos de los mas fuertes, de los mas evocadores.�

Harry asinti� y le dej� la t�nica en las manos, luego se volvi� al ba�l y sac� otra prenda. Era otra t�nica, pero �sta era roja con dorado, los colores todav�a se ve�an brillantes, incluso chillones. La movi� desconcertado, luego la volte� y sinti� que sus labios formaban una sonrisa. En la espalda se pod�a leer la palabra �POTTER�, debajo ten�a el n�mero 7.

�Es de mi pap�,� dijo sonriente volte�ndola para mostr�rsela a Draco.

��Tambi�n jugaba?� pregunt� al ver el jersey. Harry asinti�. �No es de extra�arse que seas tan bueno en el aire. Es hereditario.�

��Tu pap� jugaba?� pregunt� Harry poniendo la t�nica a un lado.

�No mucho,� respondi� Draco con un suave resoplido. �Eso explicar�a por qu� otro cierto buscador siempre lograba hacerme perder hasta los pantalones.� Harry lo mir� de soslayo divertido. �Aunque si me hubiera dado cuenta de lo mucho que te has encari�ado con el hecho de verme sin los pantalones, ocasionalmente podr�a haberte distra�do lo suficiente como para vencerte con la snitch.�

�Distraer al otro buscador con sexo,� coment� Harry con una media sonrisa y moviendo la cabeza. �Qu� poco deportivo.�

�Te habr�a gustado.� Le peg� en el hombro con el suyo.

�Oh, eso no lo niego.�

Debajo de las t�nicas hab�a mas ropa; un su�ter de Gryffindor con la palabra �Evans� bordada a la altura del cuello. Una bufanda roja con dorado, una caja de plumas y pergaminos. Debajo hab�a unos cuantos libros, incluyendo uno de Elaboraci�n de Pociones Avanzadas, que hoje�. Al igual que el de Snape, un muchas p�ginas ten�a notas garabateadas en los m�rgenes.

Solo en una ocasi�n anterior hab�a visto la caligraf�a de su mam�, pero la reconoci� de inmediato. Ley� algunas de las notas, y sigui� pasando las p�ginas, estaba a punto de cerrarlo cuando le llam� la atenci�n una de las notas cerca del final de una p�gina que ten�a como t�tulo: Pociones Para Asistir el Mantenimiento del Balance Perfecto del Cuerpo. La caligraf�a desgarbada de su madre estaba ah�, pero contuvo el aliento al ver unas l�neas de letra apretada e inclinada que reconoci� de inmediato.

�Evidentemente Slughorn no ha considerado necesario participar �l mismo en esto,� hab�a garabateado el joven Severus Snape en el margen.

�Oh, c�llate,� le hab�a contestado Lily Evans. ��Tan solo est�s molesto porque yo le caigo mejor!� debajo hab�a una carita feliz con la lengua de fuera.

�Ya madura, Evans,� le hab�a contestado Snape.

�Olv�dalo, Sev,� hab�a replicado Lily. �Est�s sonriendo.�

Harry ley� dos veces el intercambio, luego lo se�al�.

��Es...?� pregunt� Draco acerc�ndose. Harry asinti�.

�Es incomprensible,� dijo finalmente Draco moviendo la cabeza lentamente.

��Qu�?�

�Imaginar a un Severus de diecisiete a�os.�

�Cre� que te refer�as a imagin�rtelo sonriendo.�

Draco lo empuj� ligeramente del hombro y pusieron el libro a un lado.

Mas abajo hab�a una caja blanca larga y delgada que Harry sac� antes de abrir. Cuando qued� revelado el contenido, escuch� que Draco a su lado hac�a un sonido suave de asombro.

Estaba llena de ropa de beb�. Calcetincitos, zapatitos, camisetitas y mamelucos. Hab�a una pijama chiquita de color azul con una snitch bordada que todav�a se mov�a perezosamente por el pecho y unos pantalones de pana tan peque�os que Harry se pregunt� si alguien cabr�a en ellos.

�Esto era tuyo,� murmur� Draco, sus manos acariciaron con gentileza la ropita. Harry hizo algunas cosas a un lado y sac� un juego de t�nicas en miniatura y Draco hizo un sonido de delicia al tomarlas. �Apuesto a que te ve�as estupendo con esto,� coment� con una sonrisa risue�a. Enarc� una veja al sentir la tela suave. �Entonces vest�as mucho mas a la moda que ahora.�

�Porque mi madre era la que me vest�a,� contest� un poco ir�nico.

�Entonces, es evidente que tu terrible falta de estilo no es hereditaria.�

�Cierra el pico,� contest� Harry y le dio la caja. Estuvo revisando el resto del contenido del ba�l mientras que Draco doblaba gentilmente la ropa de beb� y la observaba con una sonrisa ligeramente so�adora.

Hab�a un caldero peque�o de cobre y un kit de pociones de viaje. Hab�a una b�scula, contrapesos, una caja que conten�a ingredientes secos para pociones y otra caja completa de frascos nuevos. Harry decidi� que todo eso se lo quedar�a Draco; a �l no le serv�an de nada, y sab�a que Draco sabr�a valorarlos en su justa medida. Hab�a una peque�a r�plica de una escoba que sostuvo encantado, pues record� la mitad perdida de una foto que lo mostraba a �l entrando y saliendo de la misma y Draco se la quit� con una risa encantada. Hab�a unas cobijitas tejidas a mano en ganchillo, un sombrerito azul tejido, unos guantes y un libro forrado en sat�n con las palabras �Nuestro Beb� escritas al frente. Harry lo abri� expectante y se sinti� ligeramente decepcionado al encontrarse con las p�ginas en blanco. Pero es que en realidad no hab�an tenido tiempo para llenarlo...

La melancol�a lo invadi� otra vez y as� lleg� al fondo del ba�l sinti�ndose ligeramente decepcionado. Ah� hab�a tanto, tanto que finalmente era una conexi�n tangible a su propio pasado. Estaba maravillado de tenerla, pero a�n as�...

�Harry,� dijo Draco suavemente y Harry se volvi� a verlo para encontr�rselo mirando fijamente el fondo del ba�l.

��Qu�?�

�Tiene un fondo falso.�

Harry regres� la mirada al ba�l de cedro, pero lo �nico que vio fue el fondo de madera. �No lo veo...�

�Ah�,� dijo Draco dejando la caja que ten�a en las piernas sobre el piso, inclin�ndose y se�alando la esquina. ��Ves ah�? Hay una peque�a depresi�n. La presionas...� se agach� sobre las piernas de Harry, busco a tientas la esquina, hizo algo con la mano y luego se escuch� un clic bastante claro. Levant� la mirada hacia Harry con una sonrisa ligeramente triunfante y levant� una parte del fondo del ba�l, para dejar al descubierto un peque�o escondite cuadrado.

��C�mo lo sab�as?� pregunt� Harry inclin�ndose hacia un lado para ver.

�Mi madre tiene uno en su viejo ba�l escolar,� contest� Draco levantando bien la tapa. �Debieron haber...�

Dej� de hablar cuando vio que hab�a algo escondido en el compartimiento, y lo sac� con suavidad. Era un sobre de pergamino, ley� la primera l�nea antes de volverse hacia Harry con los ojos muy abiertos. La mano le temblaba un poco cuando la extendi� para darle la carta.

�Para mi querido Harry,� hab�a escrito ella. �Escrita con motivo de su primer cumplea�os.�

Durante un momento, Harry sinti� que no pod�a respirar adecuadamente. Se llev� la mano libre al pecho coloc�ndola sobre el coraz�n de que pronto lat�a desbocadamente.

Mir� la caligraf�a durante mucho tiempo. Draco se qued� sentado junto a �l con la mirada fija en su rostro, pero no lo urgi� a abrirla. Se limit� a quedarse ah� sentado con la mano sobre el brazo de Harry, c�lido debajo de su camisa. Finalmente, respirando profundo, Harry volte� el sobre y lo abri�. Rompi� el sello de cera y abri� lentamente el pergamino volte�ndolo para leerlo.

�Para mi querido ni�o,� dec�a e inmediatamente tuvo que parpadear para aclararse la vista.

�Est�s dormido en tu cuna enfrente de mi, tienes el dedo gordo en la boca,� dec�a la letra hecha con soltura. �Tu t�a Petunia dice que as� te arruinar�s los dientes, pero no tengo el coraz�n para detenerte. Te ves tan dulce con tus mejillas chiquitas redondas y tu cabello negro todo revuelto. Me temo que heredaste el cabello de tu padre y amo cada mech�n de tu cabeza. Hoy tuviste un d�a muy ajetreado y a�n as� no quer�as irte a la cama. Estoy segura que ello se debe a dos cosas por igual, a un exceso de az�car por el pastel de cumplea�os y a que nunca te quieres bajar de la escoba de juguete que te regal� tu padrino. De hecho resultas bastante aterrorizante con ella. �Y pobre se�or Whiskers! �Entre Sirius que siempre que lo ve lo persigue hasta que se sube a un �rbol y tu que lo persigues toda la tarde con esa escoba, no es de extra�arse que el pelo se le caiga a pedazos!

Fue una fiesta muy tranquila. Solo estuvimos tu, tu pap�, y la vieja Batidla Bagshot. La semana pasada antes de mudarnos aqu�, vimos a los Longbottom, y el beb� Neville acaba de cumplir su primer a�o ayer. Los dos se ve�an tan bonitos, gateando sobre una s�bana debajo de un �rbol en el jard�n trasero. De verdad que fue un d�a id�lico. Es dif�cil creer que haya tanta incertidumbre en el mundo.

Tu padre y padrino creen que me preocupo mucho. Supongo que de cierta manera as� es. Es sorprendente lo mucho que cambia tu vida cuando tienes hijos; ya no es solo sobre ti. Tienes alguien mas en qui�n pensar, en qui�n preocuparte, a qui�n poner por delante de ti misma. Su bienestar se vuelve mas importante que el tuyo propio, y su felicidad es lo que mas deseas en el mundo.

Vivimos en tiempos aterrorizantes, amor, y hay quienes creen que no es el momento indicado para traer ni�os al mundo. Una parte de mi entiende ese sentimiento. Pero la otra esta completamente de acuerdo con Alice Longbottom. Si no es ahora, �cuando? Si no seguimos adelante con nuestras vidas, entonces el mal gana, �no es as�? No lo s�. Te veo y en lo �nico que puedo pensar es que har� lo que tenga que hacer para hacer de este mundo un lugar mejor que el de ahora para que vivas en �l. Quiz� necesitamos a nuestros hijos para que nos recuerden lo que es importante, para que nos obliguen a arreglar lo que est� mal.

Perd�name, amor. No quer�a ponerme a filosofar. Supongo que siento un poco de nostalgia, pues extra�o nuestra vieja casa, las viejas habitaciones. �ramos felices ah�, pero ya no es segura. Y aunque quiero, con todo mi coraz�n, escribir estas peque�as notas en cada cumplea�os tuyo y guardarlas para avergonzarte en alguna cita futura al mostr�rselas al amor de tu vida, no puedo mas que comprender que quiz� eso no suceda. Conservo las esperanzas, pero tambi�n soy realista, cari�o.

Hay tantas cosas que quer�a decirte, pero al mirarte durmiendo tan pac�ficamente, por el momento solo una me parece importante.

Si, por cualquier motivo, tu pap� y yo no estamos contigo cuando leas esto, quiero que sepas que fuiste lo mas importante de nuestras vidas. No importa lo que pase, quiero que sepas que eres muy amado. Eso es lo importante, Harry, lo mas importante. Eres amado.

Voy a cerrarla ahora y a guardarla en el compartimiento secreto del fondo de mi ba�l. Voy a esperar contra toda esperanza, ser yo la que la saque cuando tengas alguna cita y que tu y yo podamos re�rnos de ella mientras tomo el t� con mi guapo hijo ya adulto. Pero si ese no es el caso, quiero que sepas que en tu primer cumplea�os fuiste el centro del mundo de tus padres, que es como deber�a de ser.

Feliz cumplea�os, peque�o. Que tu vida est� llena de alegr�a, risa y mi ferviente deseo es que alg�n d�a, alguien mas te ame tanto como yo te amo ahora.

Tuya,

Mam�.�

Harry se qued� ah� sentado mucho tiempo, mirando fijamente la firma con el coraz�n en la garganta.

�Toma.�

La voz habl� cerca de �l, sobresalt�ndolo y levant� la mirada para encontrarse a Draco ofreci�ndole un pa�uelo. Ni siquiera se hab�a dado cuenta de que estaba llorando. Lo acept� y se limpi� los ojos con cierta timidez, luego volvi� a mirar a Draco a los ojos.

��La le�ste?�

Draco neg� con la cabeza lentamente. �No. Nunca me hubiera entrometido de esa manera. No, a menos que tu lo desearas.�

Harry le dio el pergamino sin decir una palabra y se recarg� en la esquina del sof� mirando sin ver el contenido del ba�l que segu�a tirado en el suelo de su t�a.

A trav�s de los a�os se hab�a hecho esa pregunta. Se hab�a preguntado si habr�an sabido lo que se les ven�a encima. Por supuesto que hab�an estado conscientes de que estaban en peligro, pero se hab�a preguntado si habr�an comprendido que podr�an morir, que Voldemort podr�a matarlos efectivamente. Era evidente que su madre lo hab�a entendido. Y se pod�a imaginar a Sirius, temerario hasta el final, dici�ndole que �no se preocupara�. Se volvi� a limpiar la cara con el pa�uelo de lino y medit� lo que hab�a le�do.

Se hab�a enterado sobre esa reuni�n para su primer cumplea�os por la carta que su madre le hab�a escrito a Sirius en Grimmauld Place hac�a ya tantos a�os. Se pregunt� si le habr�a escrito la carta al mismo tiempo que esta, si habr�a guardado �sta en el ba�l y la otra en el correo en el mismo d�a. Conservaba el remanente de la carta de Sirius desde el d�a en que la hab�a encontrado, y ahora ten�a otra que a�adir. Pero �sta era mucho mas; no solo hab�a vivido y respirado Lily Potter, no solo hac�a las �g� exactamente igual que �l, sino que en una c�lida noche de 1981, se hab�a sentado en una casa extra�a, en habitaciones desconocidas frente a su hijo dormido y le hab�a escrito una carta de amor que finalmente lo hab�a encontrado dos d�cadas y media despu�s.

�Vaya.�

Harry levant� la mirada para encontrarse a Draco con la carta todav�a en la mano, parpadeando r�pidamente. Se aclar� la garganta, y luego, con un cuidado exagerado, dobl� el pergamino en su forma original y se volvi� para ver a Harry. �Es una carta extraordinaria.�

Harry asinti� tragando con dificultad al ver la humedad en las pesta�as de Draco. �ste se inclin� y dej� la carta casi con reverencia encima de la ropa de beb� que hab�a vuelto a doblar, luego se puso de pie. Harry pens� que se iba a alejar del sof�, por lo que se sorprendi� cuando avanz� los dos pasos que los separaban y se movi� con esa gracia l�nguida que caracterizaba cada movimiento que hac�a para sentarse sobre sus piernas. Acun� su rostro entre sus manos para besar un p�rpado mojado y luego el otro. Harry se relaj� bajo su toque y suspir� profundamente cuando descans� su frente sobre la suya.

�Que regalo de cumplea�os tan sorprendente,� murmur� suavemente. �Uno que nunca habr�as recibido si me hubieras hecho caso.�

Harry lo abraz� por la cintura y lo jal� hasta que sus pechos quedaron juntos. �Solo estabas pensando en mi,� susurr� moviendo las manos sobre su espalda. �Lo s�.�

�Es verdad.� Draco dej� que sus manos resbalaran sobre la espalda de Harry y descans� la cabeza sobre su hombro con los ojos fijos en la cara de Harry. �Parece que afloras ese sentimiento en la gente, Potter. Ese deseo de amar, de proteger.� Levant� una mano y traz� el perfil de Harry gentilmente. �Quiero que sepas algo,� murmur�. �No puedo fingir que entiendo el amor de un padre, pero si puedo decirte esto; creo que ella estar�a feliz de saber que alguien te ama tanto como ella habr�a esperado que fuera.� Harry abri� los ojos y gir� la cabeza para mirar esos ojos grises que lo estudiaban con sentimiento. �Sabes que as� es. Te amo demasiado.�

Harry sinti� que las l�grimas llenaban sus ojos nuevamente y parpade� para alejarlas. �Lo s�,� susurr�. �S� que as� es. Yo tambi�n te amo.�

Draco curv� ligeramente los labios en una sonrisa tierna. �Feliz cumplea�os, Harry.�

Harry asinti�. �Dadas las circunstancias, ha sido uno sorprendentemente bueno.� Draco se acerc� mas sobre su regazo y su sonrisa se convirti� en una ligeramente maliciosa. Harry lo mir� con indulgencia. �Vaya, y exactamente �qu� significa esa mirada, Malfoy?�

�Bueno, estaba pensando,� contest� lentamente.

�Siempre es algo peligroso.�

�Cierra el pico,� lo reprendi� Draco burlonamente sonriendo todav�a. �Estaba pensando que debes seguir enojado con tu t�a.�

Harry frunci� el ce�o un poco. �Que cambio de tema tan interesante.�

�Sirve a mis prop�sitos,� dijo Draco aligerando el ambiente intencionalmente. Se enderez� y comenz� a deshacer la corbata de Harry. Una ligera sonrisa comenz� a formarse en los labios de Harry.

�Me est�s asustando.�

Los ojos de Draco comenzaron a brillar. �Qu� bueno.� Zaf� la corbata de su cuello y la dej� sobre el respaldo del sof�. �Entonces, �tu t�a compart�a la aversi�n de tu t�o sobre la gente como nosotros?�

�Si te refieres a que si era una tonta homof�bica, si.�

Draco chasque� la lengua. �Cuida tu lenguaje, Potter. En serio. Uno pensar�a que te criaron en una alacena.� Harry entrecerr� los ojos ligeramente pero Draco se limit� a sonre�r. �Estaba pensando en qu� podr�a darte de regalo por tu cumplea�os...�

�Me diste un Rolex muy bonito y una escoba nueva,� le record� Harry permaneciendo relajado bajo sus manos mientras Draco le desabotonaba el cuello para seguir con el torso de su camisa.

�Me refer�a a algo menos material, con una mayor... gratificaci�n inmediata.�

La sonrisa de Harry se profundiz�. �Dime.�

�Y estaba pensando, ser�a enormemente gratificante --� desliz� una mano por la camisa abierta de Harry y le acarici� el pecho, sus dedos jugaron con una tetilla hasta endurecerla, �� darnos un revolc�n aqu� en el... terriblemente feo sof� de tu t�a. Eso deber�a hacer que la vieja se retuerza en su tumba.�

�Bueno, Dudley dijo que pod�amos tomarnos nuestro tiempo,� dijo Harry bajando las manos al trasero de Draco y �ste entrecerr� los p�rpados hasta que sus ojos adquirieron un brillo seductor.

�Quiz� despu�s de que hayamos acabado aqu�, podr�amos irnos a la cama de la vieja.�

Harry se ri� negando con la cabeza. �Por las bolas de Merl�n, nunca se me podr�a parar en esa cama. Tan solo de imagin�rmelos haci�ndolo es suficiente para que se me quiten las ganas durante meses.�

�Bueno, entonces la cama no, porque es un prospecto intolerable.� Draco hizo las caderas hacia delante con una sonrisa maliciosa. �Sin embargo no pareces tener el mismo problema con el sof�.�

�No, para nada,� estuvo de acuerdo Harry curvando los dedos sobre el cabello platinado y acerc�ndolo para darle un beso. Draco abri� los labios para recibir la lengua de Harry, y enred� los dedos de una mano en si cabello. Cuando sus labios se separaron, Harry presion� la mejilla contra la de Draco presionando la cadera contra la otra del cuerpo desgarbado sentado a horcajadas sobre �l.

�Te amo,� dijo con voz ronca.

�Por supuesto,� murmur� Draco. ��C�mo podr�as no hacerlo? Soy el regalo que tu madre orden�.�

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