El Dormitorio de Gryffindor
No es Navidad Sin Ti
Escrita por: Plumeria
Traducida por: Nalero y Val

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Nota de la autora: Esta historia es mi respuesta a un desaf�o para escribir un fic sobre Navidad. Muchas gracias a Liss y Hah por ser mis lectoras-beta.
Advertencia: hay algunos brincos entre pasado y presente -- espero que no sea muy confuso. Tambi�n, este fic contiene slash (relaci�n entre miembros del mismo sexo). Si tu �nica respuesta es "ew", presiona el bot�n 'back' ahora.
Nota de las traductoras: Egg nog es una bebida que se prepara con huevos, crema y licor. Se acostumbra en Navidad en Estados Unidos.

Desaf�os:
Alguien debe decir "Feliz Navidad" en un idioma extranjero. 2. Dobby debe tejer o haber tejido los calcetines de alguien . 3. Alguien debe besar a alguien m�s por primera vez bajo el mu�rdago - �y no estamos hablando de un besito en la mejilla! 4. Alguien debe hornear algo. 5. Alguien tiene que dar una pluma como regalo. 6. Debe haber una pelea de bolas de nieve. 7. Alguien debe decir la l�nea " O te ves muy bien esta tarde, o alguien le puso licor al �egg nog�."

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"Olv�dalo Malfoy.� El enojo estaba de regreso en la voz de Harry.

Draco entrecerr� los ojos al escuchar su apellido.

"�Qui�n va a detenerme? �Tu? Oh, es cierto. Lo olvid�. El gran Harry Potter. Pues �adivina que, Potter? El mundo entero podr� correr para hacer lo que tu ordenes, pero yo no. Ac�ptalo."

Y con eso, de un tir�n descolg� su capa y sali� con un rotundo *bang* al cerrar la puerta de golpe tras de s�.

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Harry se sent� en el suelo cerca el �rbol de Navidad, el caos delante de �l trajo una peque�a sonrisa a sus labios. Siempre era un pandem�nium cuando los nueve Weasleys se juntaban; agregando a Hermione y el hecho de que era la ma�ana de Navidad, el nivel de caos s�lo hab�a aumentado. Hab�a papel para envolver y listones por todas partes. Fred y George se hab�an quitado los su�teres, quej�ndose de que no les quedaban bien, pero se declararon completamente satisfechos despu�s de que se cambiaron y se pusieron los nuevos. Ron y Hermione estaban acurrucados en el sof�; Ron intentaba parecer interesado mientras Hermione le�a excitada pedazos del �ltimo "Referencia de Escritorio del Mago .� Harry movi� la cabeza divertido; Ron le hab�a regalado el pesado tomo a su novia � as� que no pod�a quejarse si ella expresaba su entusiasmo. Entretanto, la Sra. Weasley estaba llamando a los tres muchachos m�s grandes para que posaran para una foto, ignorando sus protestas de que todav�a estaban en pijama y el Sr. Weasley le estaba mostraba emocionado a Ginny la nueva engrapadora que Harry le hab�a dado.

Entretanto, Harry estaba sentado alejado de todos, con un tarro de chocolate caliente, jugando ocioso con un hilo suelto en sus calcetines. Eran unos calcetines viejos � ten�an por lo menos seis a�os, si recordaba bien -- los primeros de una larga lista de calcetines que Dobby hab�a tejido para �l. Estaban poni�ndose delgados y las Snitches y las escobas que los adornaban casi hab�an desaparecido, Harry los hab�a usado el d�a de Navidad todos los a�os desde que los hab�a recibido. Ahora, s�lo los pod�a usar el d�a de Navidad � un uso excesivo y tal vez se caer�an a pedazos.

Pero Harry los hab�a sacado otra vez, necesitaba de su consuelo. A�n cuando estaba disfrutando pasar la fiesta rodeado por sus amigos y familia (lo m�s cercano que ten�a a una familia), no pudo evitar sentirse deprimido.

No deber�a estar aqu�. Deber�a estar en casa. Con Draco

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Lucius Malfoy hab�a muerto a manos de su amo, poco despu�s del retorno de Voldemort al poder. Qu� hab�a hecho para desagradar al Se�or Oscuro, nunca hab�a sido revelado p�blicamente; sin embargo, por lo que Harry hab�a visto, no se necesitaba mucho para provocar en Voldemort una rabia asesina. Narcissa hab�a desaparecido al mismo tiempo; si hab�a muerto o hab�a huido para salvar su vida, era otro misterio. El hecho era que Draco hab�a quedado hu�rfano. Igual que Harry.

Como muchos estudiantes hab�an ido a casa para estar con sus familias esa Navidad, el personal de Hogwarts hab�a decidido olvidar las reglas. Por primera vez, los estudiantes restantes estar�an en una sola Casa; era m�s seguro, dijo Dumbledore . Esto significaba que Draco compartir�a el dormitorio con Ron, Hermione, Harry, Fred, George y los dos Ravenclaws y Hufflepuffs que tambi�n se hab�an quedado. Debido a que la mayor�a de los estudiantes eran Gryffindors, fue su Casa la que sirvi� como anfitriona.

Como era de esperarse, al principio, compartir el dormitorio con Malfoy fue muy cansado, sobre todo para los Gryffindors. Harry, Hermione y Ron, cuando no ignoraban al rubio, intercambiaban insultos con �l. Entonces, una noche, el Slytherin se encontr� con Fred y George quienes planeaban su pr�xima aventura y se detuvo para cr�ticar su estrategia. Los gemelos aceptaron su consejo de mala gana, pero cuando hicieron su travesura -- logrando finalmente su sue�o de robar un retrete de Hogwarts y sacarlo a escondidas sin que se diera cuenta Filch -- sin tener ning�n inconveniente, empezaron a cambiar con Malfoy. El resto del grupo tardo m�s en imitarlos, pero la tensi�n eventualmente se disip�, llegando al punto de hacer bromas amistosas. Y aunque aborrec�a admitirlo, Harry de verdad disfrutaba su nuevo compa�erismo con Malfoy. Era una atm�sfera falsa, creada por el capullo temporal que era su sala com�n y todos lo sab�an. Pero eso no disminu�a su diversi�n.

Cuando la Nochebuena se acerc�, todos se sent�an relajados y con �nimo para la fiesta. Hermione le hab�a pedido permiso a la Profesora McGonagall para decorar la sala com�n y �sta, sorprendentemente, hab�a accedido. Mientras Sir Robert el Andrajoso se inclinaba fuera de su retrato para mordisquear una guirnalda de palomitas de ma�z cercana, Harry colg� el mu�rdago mientras Malfoy lo sosten�a con un encanto de levitaci�n.

"Gracias," dijo Harry cuando Malfoy lo devolvi� a nivel de tierra. Despu�s de una r�pida evaluaci�n a su trabajo, mir� hacia la esquina donde Hermione estaba mostrando a Ron y a un Hufflepuff c�mo cortar copos de nieve de papel.

"Ven aqu� un segundo," llam� a Ron.

Ron levant� la vista con un pedazo de papel en las manos. "�Qu�?"

Harry puso los ojos en blanco. "S�lo ven aqu�. Tu tambi�n Hermione."

Durante semanas, meses, hab�a estado observando a sus mejores amigos revolotear uno alrededor del otro, evidentemente interesados, pero ninguno deseaba dar el primer paso y admitirlo. Un beso bajo el mu�rdago, medit� Harry, proporcionar�a el empuj�n necesario para hacer que finalmente se unieran Ron y Hermione.

"�Qu� pasa Harry?" pregunt� Hermione cuando se acerc�. Le dio una pila de perfectos copos de nieve de papel. "�Esto es lo que necesitas?"

Harry sonri� abiertamente. "No. Lo que necesito," se�al� arriba de sus cabezas con la barbilla, "es que ustedes dos aprovechen la situaci�n."

Como si fueran uno, Ron y Hermione levantaron la vista, vieron el mu�rdago, abrieron la boca, se ruborizaron y bajaron la miraba a sus zapatos. Harry tuvo que instigarlos un poco m�s fervientemente antes de que finalmente se inclinaran e intercambiaran un r�pido y vergonzoso besito.

Malfoy suspir� exasperado. "Eres pat�tico. Weasley, tienes aproximadamente cincuenta hermanos mayores -- �no has aprendido nada de ellos?"

Harry not� que, aunque el mu�rdago no hab�a producido el efecto deseado, Hermione si hab�a entrelazado sus dedos con los de Ron como apoyo mientras �ste se defend�a. Disimul� una sonrisa.

"No me paso todo mi tiempo libre espiando sus relaciones rom�nticas," respondi� Ron. "Supongo que tu has besado a todas las chicas de Slytherin"

Draco tuvo la gracia de ruborizarse un poco. "No, no realmente.� Entonces recobr� la compostura. "Pero por favor, es mu�rdago. Es Navidad. Podr�as poner un poco m�s de grandeza en ello; un Malfoy siempre hace las cosas con estilo -- as�."

Antes de que Harry supiera lo que estaba pasando, el muchacho rubio lo hab�a agarrado y lo hab�a reclinado sobre su espalda con un dram�tico movimiento. Empez� a protestar, pero entonces los labios de Malfoy presionaron los suyos, sorprendentemente suaves y c�lidos, ahuyentando todo pensamiento. En lugar de retroceder, Harry se encontr� respondiendo el beso; no pod�a explicarlo, pero tampoco detenerlo. Un rayo de fuego lo recorri� al abrir los labios y arquearse hacia la boca del otro muchacho; el Slytherin respondi� con igual intensidad. Entonces, abruptamente, la seca frialdad del cuarto reemplaz� la h�meda calidez de los labios; a trav�s de una neblina de hormonas y confusi�n comprendi� que Draco -- �cu�ndo hab�a dejado de ser Malfoy? -- lo hab�a levantado y hab�a retrocedido.

Harry imaginaba que deber�a haber dicho algo -- ya fuera gritar a Draco o salir del incidente buscando apoyo en Ron y Hermione -- pero se encontr� paralizado, clavado por la mirada gris opuesta a �l. Todo lo que pod�a pensar y de alg�n modo supo que Draco estaba pens�ndo lo mismo, era

�Qu� diablos acaba de pasar?

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"�Quieres un panecillo cari�o?"

Harry sali� de su ensue�o y acept� un rollo de canela de la bandeja que la Sra. Weasley sosten�a delante de �l. Sonri� interiormente al recordar la pelea de harina que Fred y George hab�an tenido mientras los preparaban. Aunque la Sra. Weasley hab�a estado furiosa, Harry se alegraba en privado de que hubiera estado all� para supervisar a los gemelos . S�lo Dios sab�a lo que podr�an haber hecho si los hubieran dejado solos -- Bollos de Mirlo o algo igualmente travieso.

Termin� el rollo, lami� el glaseado de sus dedos y entonces decidi� que era tiempo de rescatar a Ron de la profunda alabanza de Hermione sobre el libro. Tom� una delgada y larga caja de debajo del �rbol, se levant� y fue hacia el sof�.

"Toma," dijo cortando la entusiasta recitaci�n de Hermione sobre las �ltimas teor�as de encantos. "Esto es para ti."

Ron sonri� con alivio silencioso mientras Hermione se zafaba de su abrazo y deshac�a con cuidado la envoltura. Alz� la tapa y sac� una pluma, una pluma de �guila.

"En honor a que siempre has tenido la mirada aguda," explic� Harry. "Pens� que quiz� podr�a serte �til, ahora que tienes esa nueva posici�n de investigaci�n. Ron siempre est� dici�ndome cu�nto escribes."

"Oh, Harry.� Hermione se inclinp� de repente y lo abraz�. "Gracias. Es perfecta."

No era muy raro que ella lo abrazara, aunque fuera novia de Ron -- era pura amistad. Harry le devolvi� un abrazo r�pido, pero necesit� de toda su fuerza de voluntad para no apoyarse en su calidez, para no retenerla m�s tiempo del necesario. Hab�an pasado s�lo unos d�as desde la �ltima vez que hab�a tenido contacto corporal con alguien, pero se sent�an como siglos. Y aunque lo extra�aba demasiado, el d�bil olor del perfume de Hermione que le hac�a cosquillas en la nariz, le record� qui�n estaba en sus brazos en realidad. De forma abrupta se irgui� y se disculp� para subir a cambiarse. Persona equivocada, persona equivocada, pens� miserablemente al llegar al resguardo del cuarto de Ron. Se envolvi� con los brazos intentando recordar c�mo se sent�a que la persona correcta lo abrazara.

Oh dios, te extra�o tanto. Y todo es mi culpa.

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Era una experiencia rara, pasar del odio al gusto por Draco. Entonces de nuevo, Harry comprendi�, que quiz� despu�s de todo, no era tan raro. Dicen que lo opuesto al odio no es el amor, es la indiferencia. Y �l, indudablemente nunca hab�a sido indiferente a Draco Malfoy. Lo hab�a observado durante a�os, escondiendo lo que ahora sab�a eran sus verdaderos sentimientos bajo capas igualmente verdaderas de animosidad. Pero all�, en el mundo artificial que la situaci�n de la casa hab�a creado, con las hostilidades hechas a un lado, �l y Draco descubrieron lo que yac�a debajo -- una clase muy diferente de pasi�n.

A�n as�, una vez que las clases comenzaron y cada quien regres� a su propia Casa, el hechizo que los hab�a reunido parec�a haberse roto. Volvieron a sus viejos h�bitos, sus propios c�rculos. Un trabajo de la Profesora Sinistra dos meses despu�s, los volvi� a reunir en la cima de la Torre de Astronom�a, y fue all� donde se redescubrieron, descubriendo que despu�s de todo, quiz� era posible ser ellos mismos y estar juntos. Naturalmente, ten�an sus diferencias, pero debajo de todo eso compart�an un gusto similar por la perfecci�n, una necesidad de aceptaci�n y una necesidad especial de estabilidad en compensaci�n por su estado de horfandad.

Por el resto del quinto a�o y a lo largo del sexto, se encontraron en secreto, encontrando momentos extra�os y rincones extra�os siempre y dondequiera que fuera posible. Ron y Hermione no se mostraton muy emocionados con la elecci�n de Harry, pero como la actitud de Draco continu� siendo tolerable en su presencia, hicieron su mejor esfuerzo para apoyar a su amigo. Incluso lo cubr�an cuando era necesario, para que los dos muchachos pudieran tener tranquilidad en esos breves momentos juntos.

Para el s�ptimo a�o, Draco decidi� que ya no le importaban Crabbe y Goyle o siquiera pensar en Millicent Bulstrode; estaba harto de andar a escondidas.

"�Has estado preocupado por lo que Crabbe y Goyle piensen?" lo molest� Harry. "�Quieres decir que si piensan?"

Draco respondi� dando un peque�o golpe a su amante en la cabeza para callarlo y luego se asegur� del silencio de Harry ocupando su boca en otras actividades.

"Claro que de cualquier forma tendremos que escondernos," logr� decir Harry despu�s de que se separaron para tomar aire. "Ni siquiera Ron y Hermione podr�an escaparse si anduvieran fajando en los pasillos, lo sabes."

"Ya s�," contest� sereno Draco. "Pero por lo menos podremos estar juntos. Hablarnos, sentarnos uno al lado del otro en la biblioteca, todas esas cosas cotidianas. Eso es todo lo que me importa ahora. Conf�a en m� -- he estado solo lo suficiente para una vida."

Harry mir� hacia abajo. "S�, yo tambi�n."

No s� lo que har�a si te perdiera. Nada estar�a bien.

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Despu�s de la graduaci�n, encontraron un lugar para vivir y se instalaron juntos. Era un lugar c�modo y acogedor, donde la resolana de la tarde entraba a raudales en la sala. Los pr�ximos dos a�os pasaron tranquilamente; Harry fue previsiblemente reclutado como Auror menor y Draco hab�a mantenido sus lazos p�blicos con los Mort�fagos por consejo de Dumbledore, siguiendo los pasos de Snape al volverse un doble agente.

Fue una pelea est�pida -- o por lo menos, hab�a empezado de esa manera. Harry hab�a regresado a casa para encontrar a Draco en medio de la preparaci�n de una comida bastante aceptable. "Me voy a instalar en las l�neas de Quien-T�-Sabes," le dijo a Harry. "Y cuando inform� al Ministerio, me dieron un ascenso. Dijeron que ya que tendr� acceso a alguna de la informaci�n m�s clasificada, debo poder llevarla a personas de m�s alto nivel." dijo. "As� que cre� que deber�amos hacer una peque�a celebraci�n."

Harry sonri� cuando lo bes�. "Felicidades." Pero su sonrisa se marchit� cuando escap� a la cocina para ayudar a preparar la mesa.

"�D�nde est� tu aderezo?" Abri� los armarios por tercera vez, sin ning�n resultado. Nada. El frasco de su aderezo favorito estaba en el mostrador, listo para ser usado, pero el de Draco no estaba por ninguna parte.

Draco levant� la vista. "Ooops. debo haber olvidado decirte. Creo que me acab� el �ltimo frasco ayer. Lo siento. No hay problema, usar� el tuyo esta noche."

"�Maldita sea Draco!" Harry estaba repententina e inexplicablemente furioso. "�Apenas fui de compras hace dos d�as - deber�as haberme dicho algo! Ahora tendr� que regresar y de verdad que no tengo tiempo para eso."

"Oye, dije que lo sent�a. Y tambi�n dije que estar�a satisfecho de usar el tuyo."

"Seguro y entonces *yo* no tendr� tampoco y entonces �que pasar� con nosotros?"

Draco frunci� el entrecejo. "�Qu� pasa contigo? Es s�lo aderezo."

"No, no lo es," contest� Harry. "Siempre haces esto -- haces cosas sin pensar en c�mo me afectar�n. Nunca tienes tiempo para ir al mercado, as� que cada vez que olvidas algo, yo soy el que la paga. Y ahora, con este nuevo trabajo -- te vas a ir a meter a la jaula del le�n, �y est�s feliz! �Qu� hay de m�?"

"�Qu� hay de ti?" Draco cruz� los brazos y le dirigi� una mirada mordaz al hombre de cabello oscuro frente a �l. "�ste es mi trabajo, no el tuyo. �Te importar�a explicarme c�mo es que de repente tiene que ver contigo?"

Harry casi estaba gritando ahora. "�Porque parece no importarte que algo pudiera pasarte una vez que entres en el c�rculo int�mo de Voldemort! Y te perder�a." Su voz de pronto se volvi� un murmullo. "Te perder�a."

En lugar de sentirse conmovido por el obvio dolor de Harry, Draco se encontr� sinti�ndose aun m�s furioso. "�Crees que soy incapaz? �Qu� crees que he estado haciendo estos �ltimos dos a�os? �Llendo por ah� completamente ciego y sin idea de que hacer? He pasado por un maldito duro entrenamiento, Harry -- lo sabes. No soy tonto -- no habr�a durado todo este tiempo si lo fuera. Voy a tomar este ascenso y �sabes qu�? Probablemente ser� endemoniadamente bueno."

"Olv�dalo Malfoy.� El enojo regres� a la voz de Harry.

Draco entrecerr� los ojos al escuchar su apellido.

"�Qui�n va a detenerme? �Tu? Oh, es cierto. Lo olvid�. El gran Harry Potter. Pues �adivina que, Potter? El mundo entero podr� correr para hacer lo que tu ordenes, pero yo no. Ac�ptalo."

Y con eso, de un tir�n descolg� su capa y sali� con un rotundo *bang* al cerrar la puerta de golpe tras de s�.

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Percy se sent� junto a Harry mientras la familia se reun�a para la tradicional cena de Navidad.

"Prettige Kerstdagen," dijo el pelirrojo con una sonrisa. Harry se maravill� sobre como Percy pod�a hacerlo sonar amisto y pomposo al mismo tiempo.

Ron puso los ojos en blanco. "Perce, ya sabemos que acabas de regresar de un viaje por parte del Ministerio a Holanda. Y hemos o�do todo acerca de c�mo fue todo un �xito debido a tus incre�bles habilidades ling��sticas. Muchas, muchas veces. �Podemos pasar a otra cosa?"

Su hermano frunci� el ce�o. "No te estaba hablando a ti."

"No, le estaba hablando al Ministro de Magia holand�s," intervino Fred.

"S�," continu� George, "la habilidad para los idiomas de Percy es tan buena, que puede hacerse entender incluso desde aqu�."

"Muchachos." Molly Weasley estaba moviendo su varita sobre la mesa, haciendo que las papas se movieran para hacer espacio para el pato asado. "Es Navidad. �No pueden pasar un d�a sin pelear?"

"Nop," dijo alegre Fred. Sonri� abiertamente a su madre. "A prop�sito, o te ves muy bien esta tarde, o alguien le hech� licor al �egg nog�." La Sra. Weasley solo movi� los ojos ante el descaro de su hijo y una sonrisa resignada escap� de sus labios.

Pero inlcuso Fred se qued� callado despu�s de que su plato estuvo lleno. Como los otros, estaba demasiado ocupado comiendo para poder hablar. Despu�s de todos hubieron comido hasta hartarse, todas las galletas tiradas, el bud�n consumido y la mesa limpiada, todos se sentaron en la sala para disfrutar un momento de paz. Pero Harry estaba inquieto. Despu�s de mirar fijamente hacia afuera a trav�s de la ventana durante un largo rato, murmur� unas palabras a un Ron bastante somnoliento, se puso su capa y sali� para dar un paseo.

Estaba hermoso afuera -- el aire era crespo y fr�o, pero el cielo estaba claro. El sol de la tarde estaba a medio camino sobre el horizonte, pero todav�a hab�a luz suficiente para ver por donde iba. Anduvo un rato por el diminuto pueblo cercano sin prestar mucha atenci�n a alguna otra cosa que a sus melanc�licos pensamientos y finalmente emprendi� el camino de regreso cuando el sol estaba ocult�ndose y sus pies cubiertos de nieve se estaban entumeciendo.

Fue cuando apenas estaba llegando a la Madriguera que pas�. *Zap* Una bola de nieve le dio en la parte de atr�s del cuello. Harry se dio vuelta r�pidamente, con la intenci�n de decirle a un gemelo Weasley o a alguien del vecindario que lo dejara en paz, pero se hel� al instante cuando vio quien era el culpable.

Draco. Y estaba formando una segunda bola de nieve con las manos enguantadas.

R�pidamente, Harry se agach� y tom� su propio mont�n de nieve.

*Pow*. La nieve salpic� todo el frente de la capa de Draco. Harry recibi� como respuesta un tiro en la oreja cuando movi� la cabeza en el momento inoportuno.

Despu�s de eso, no quedaron obst�culos. Ni siquiera se hab�an dirigido una palabra, pero de alg�n modo no era necesario. La guerra de nieve se volvi� un medio para dar salida a sus frustraciones y miedos. Corriendo, gateando, usando todos sus reflejos de Buscador altamente entrenados, llevaron la guerra de nieve hasta los l�mites. Cuando Draco intent� quitar de los dedos de Harry una bola de nieve, la batalla se volvi� un encuentro de lucha libre. Dieron volteretas en la nieve, cada quien esforz�ndose en quedar encima. Finalmente, el rubio declar� la victoria.

"S�lo no digas nada durante un minuto �si?" jade�, mientras se sentaba encima del pecho jadeante de Harry. Mantuvo las manos del otro hombre fijas en la nieve, pero toda su atenci�n se enfoc� en esos ojos verdes.

Hab�a un mill�n de pensamientos, preguntas y reproches potenciales en la lengua de Harry, pero solo asinti� y esper�. Despu�s de una larga pausa, Draco finalmente habl�.

"Lo siento."

"�Y comunicas tu sentimiento arroj�ndome bolas de nieve? �C�mo me encontraste?"

"Shush." Draco se movi� de alguna forma que lo hizo parecer m�s pesado, como para dar �nfasis a su punto. "Para contestar a tu segunda pregunta, �d�nde m�s estar�as? No estabas en casa, as� que pens� que �ste era el lugar mas factible."

Harry tuvo que admitir hab�a una l�gica perfecta en eso. Dificilmente habr�a ido con los Dursley y Sirius todav�a ten�a que vivir escondido.

"En cuanto a la primera, no s�." Se encogi� de hombros. "Me pareci� una idea buena en ese momento. Pero es en serio -- lo siento."

"�Qu�?"

Draco suspir�. "�Est�s tratando de hacer esto lo m�s dif�cil posible? Por aceptar una misi�n m�s peligrosa sin decirte primero. �No es lo que quer�as que dijera?"

"No."

Draco frunci� el entrecejo. "Entonces, al parecer, me aparec� aqu� para nada." Se quit� de Harry y empez� a levantarse. "Siento haberte hecho perder el tiempo."

"No, espera." Harry lo alcanz�y lo volvi� a sentar, ignorando la forma en que el fr�o estaba filtr�ndose r�pidamente a trav�s de su capa. "Lo que quise decir, es que no quiero que te disculpes por eso. Yo deber�a ser el que se disculpara. Tienes raz�n -- eres endemoniadamente bueno en lo que haces y necesito confiar en ello. Es decir, conf�o -- es solo que a veces me da miedo. Ya hemos perdido demasiado. Podr�a o no perderte. Pero si no confiamos uno en el otro, �qu� importar� si estamos vivos o no? No tendr�a sentido."

Su compa�ero se limit� a observarlo durante un tiempo. Entonces, con una rapidez parecida a la de la entrante noche, se inclin� y bes� a Harry, con un beso largo, lento.

Harry sonri� d�bilmente a la figura oscura sobre �l. "Asumo que esto significa que aceptas mis disculpas?" Ante el asentimiento de Draco, se medio sent�, tanto como el peso de Draco se lo permit�a. "Entonces �ser�as tan amable de quitarte de encima?" Le dio un ligero empuj�n al otro hombre con sus dedos dormidos. "Me estoy helando aqu� abajo."

Con una sonrisa, Draco se levant� elegantemente y extendi� una mano para ayudar Harry.

"Gracias." Harry se sacudi� la capa y luego mir� hacia la Madriguera. "Quiz� deber�a entrar y decirles que me voy a ir. �Quieres entrar conmigo?"

Draco neg� con la cabeza. "No, estoy bien. Con tal de que no te tardes mucho en decirles adi�s a los doce mil que hay all�."

"S�lo son diez."

"Diez mil entonces."

Harry puso los ojos en blanco y reprimi� una r�plica mordaz. Sab�a que Draco s�lo estaba bromeando, pero no estaba de humor ni siquiera para peleas peque�as. Su grave pelea acababa de ser arreglada y no quer�a provocarlo. En unos minutos, explic� las cosas a sus anfitriones, tom� su maleta, acept� un peque�o plato de bizcochos de la Sra. Weasley para que se los llevara a casa y sali� para reunirse con el hombre que amaba.

"Vamos a casa," dijo mientras se preparaban para Aparecerse.

Al fin se siente como Navidad.

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