El Dormitorio de Gryffindor
Idiomas
Escrita por: NotMollyWeasley
Traducida por: Nalero y Val

Siete semanas.

Bueno, casi. En realidad hab�an pasado tan s�lo seis semanas y cuatro d�as desde que Draco se hab�a unido a un equipo en Francia para hacer algo de investigaci�n sobre traducci�n y lenguaje, pero Harry sent�a su mucho ausencia aunque su cuerpo le dec�a que se controlara por el amor de dios.

Se detuvo para recoger el correo al entrar a su casa, se dirigi� a la cocina para prepararse un s�ndwich y servirse un vaso grande de agua, luego prendi� la chimenea y por �ltimo se dej� caer en el sof� del sal�n con la �ltima copia de Quidditch Semanal para hojearla en espera de la llamada que sab�a estaba a punto de llegar. Pero Harry no se pudo concentrar en su lectura a pesar de las fotograf�as con movimiento y los encabezados resplandecientes, se sent�a inquieto y meditaba lo mal que estaba su vida en este momento.

Las primeras dos semanas hab�an transcurrido con rapidez; estuvo todo el relajo de Halloween y aparte, Harry tuvo bastante trabajo propio como para mantenerse ocupado. Adem�s, descubri� que era bueno tener un poco de tiempo para si. Hab�an pasado las tardes juntos desde hac�a ocho meses, cuando Draco se hab�a mudado con �l a Grimauld Place. Desde que Harry pod�a recordar, su vida despu�s de Hogwarts hab�a sido solitaria, as� que hab�a disfrutado ese compa�erismo tan sencillo � bueno, cuando era sencillo, y considerando que es Draco de quien estamos hablando, nunca era sencillo. Adem�s, la misma naturaleza solitaria de Harry hab�a sido alimentada durante demasiado tiempo como para que su convivencia fuera realmente simple.

As� que durante los primeros 15 d�as, Harry hab�a disfrutado la tranquilidad de una casa vac�a y se hab�a sentido satisfecho con un simple t�, un poquito de porno, y una pu�eta mientras se ba�aba. Fue en la tercera semana cuando los d�as comenzaron a transcurrir con lentitud y la casa empez� a parecerle muy vac�a en diferentes momentos, y para el momento en que Draco hab�a estado fuera durante cuatro semanas (�casi un mes completo!), Harry ya se estaba trepando por las paredes. Si, cierto, Ron, Hermione y Neville lo manten�an ocupado, y siempre era bien recibido en la casa de Remus y Tonks, pero �l quer�a su hogar de vuelta, su propio pedazo de paz y caos con Draco, sus lechuzas y todas sus rarezas. Extra�aba incluso, esa rid�cula tarta de frambuesa que le encantaba a Draco y que �l siempre hab�a pensado que era demasiado dulce, a�n sobre los labios de Draco, y dos noches en una semana, se detuvo en la panader�a para comprarla.

El d�a en que cumplieron un mes separados, Hedwig lleg� con un peque�o paquete.

La letra en la parte exterior del paquete era irreconocible, a excepci�n de la �f� caracter�stica de la letra francesa a la que se hab�a acostumbrado durante su propia b�squeda de las instalaciones de Beauxbatons. Abri� el paquete y dentro hab�a un peque�o escarabajo esculpido perfectamente junto con una notita con la letra de Draco.

P�ntelo en la oreja, Potter. Activaci�n: Ecoutez � D

Harry hizo lo que se le indicaba, y de pronto escuch� unas campanas, seguidas de la voz de Draco en su o�do, tan clara como si estuviera ah�, susurr�ndole con voz ardiente y pegajosa. �Te tom� demasiado tiempo; he tenido puesta esta cosa en la oreja durante cuatro horas. Estas lechuzas Rana son mortalmente lentas, y creo que la tuya se he encandilado con una de ellas. Deber�as tener mano firme con ella.�

��Un escarabajo?�

�En realidad es una pulga. Es una broma, Potter � la puce a I�oreille, �una pulga en tu oreja? Significa que est�s molesto o que sospechas algo, no es lo mismo que �un bicho en tu oreja�, aunque es lo que necesitamos. Es parte de una colaboraci�n tecnol�gica excelente; por supuesto, muy �til para la comunicaci�n y el espionaje, pero excelente para mantenerse en contacto con un amante que est� lejos.� Harry pod�a escuchar la sonrisa burlona que Draco le estaba dirigiendo a trav�s del Canal. Bastardo presuntuoso.

�Entonces, �esto es en lo que has estado trabajando? �elaborando juegos de palabras y bromas? �Hay tan pocos bastardos sarc�sticos en Francia que tienen que importarlos?� Harry se movi� entre la peque�a cocina, llevando el plato con lo que quedaba de t� al fregadero.

�No hay tantos ling�istas militares que tengan el conocimiento en aritmancia requerido para esta clase de trabajo de encriptaci�n, ya no digamos de las habilidades en encantamientos y transfiguraci�n necesarias para lograr que esta cosa funcione bien. Y esta conversaci�n est� sirviendo como investigaci�n, as� que al�grate de que puedo ocupar estos prototipos para hablar contigo. Ahora deja de gimotear y cu�ntame que ha estado pasando por all�.�

�Si esta cosa est� hecha, �por qu� no est�s en casa?� Harry sab�a que se estaba quejando, pero al diablo, sent�a que ten�a motivos.

�Todav�a hay trabajo que hacer aqu�. Te lo contar� despu�s. �Platicaste con Granger sobre sus planes para las vacaciones?�

��Sigues pensando que habr�s regresado para ese entonces?� lo presion�.

�S� que as� ser�,� y su voz se escuch� suave y alentadora, y Harry suspir� e hizo a un lado su coraje y frustraci�n un rato m�s.

������������

Los d�as pasaron, y estuvieron ocupando el aparato bastante. De alguna forma ayudaba, pero tambi�n hac�a que Harry a�orara la presencia f�sica de su amante. Y es que se o�a tan cerca, que le parec�a injusto no poder tocarlo cuando lo pod�a escuchar tan claramente. Generalmente, sus conversaciones al principio eran inocentes, pero, estamos hablando de Draco, as� que era raro que se mantuvieran as�.

��Qu� est�s comiendo? Puedo escucharte masticar. �No hagas eso cuando estoy en tu cabeza!�

�Lo siento. Es el pastel de frambuesa.�

Draco jade�. ��Mi pastel de frambuesa?�

Harry asinti� guturalmente mientras juntaba lo que quedaba en el plato con el tenedor, y luego limpi� una mancha de crema batida.

Draco maldijo. �Oh, de verdad que necesito regresar a casa.�

�Draco, est�s en Francia. Seguro que tendr�n pasteler�as por all�.� Se pregunt� si Draco podr�a escuchar la sonrisa en su voz estando tan lejos. Pero, �ste era Draco, la persona que sab�a mas que nadie sobre las variaciones de la voz.

�Tonto, no es el pastel. Es la imagen de ti comi�ndotelo. Quiero verte con los labios rojos por las frambuesas y brillantes por la crema.�

Harry sonri� burl�n por encima del tenedor, y finalmente baj� el plato.

������������

��Est�s ah�?� escuch� la voz en su o�do, llena de energ�a y excitada.

Harry dej� caer la revista de quidditch sobre el sof� a su lado y se recarg� contra los cojines, se presion� el aparatito contra el o�do y murmur� el encantamiento. �Si, estoy aqu�. De hecho, estoy llegando.�

�Te alegrar� saber que estoy terminando lo �ltimo que tengo que hacer aqu� y que debo llegar a casa en el transcurso de la pr�xima semana. �Crees que podr�s esperar tanto?�

Harry hizo una mueca; esta no era la primera vez que Draco le dec�a que llegar�a a casa en unos d�as. Y siempre hab�a sido en broma, y Harry ten�a poca tolerancia para esa clase de bromas. �No tengo otra maldita opci�n, �no? �Esta vez es en serio?�

��Sabes, Oh Gran H�roe de Guerra Todopoderoso? Cualquiera podr�a pensar que estar�as mas agradecido por el esfuerzo que estoy poniendo aqu�.�

�Est� bien. Si, creo que podr� esperar hasta la pr�xima semana. �Contento?�

�S� que es lo que me pondr�a contento. Dime en d�nde est�s.�

Harry mir� a su alrededor al cuarto sin vida. �El sal�n o la sala, como quieras. Sobre el coj�n ese rojo.�

��En el que me gusta hacerte el amor? Mmm, si, me trae buenos recuerdos. �Qu� llevas puesto?�

Harry resopl�. ��Te das cuenta de que este es un di�logo porno bastante barato? Te has vuelto desesperado y predecible. Cre� que Francia era la cuna de los fines de semana perniciosos. Esperaba que regresaras a casa inspirado y lleno de ideas nuevas, y aqu� est�s, echando mano de los viejos trucos.�

�Entonces, insp�rame, �no? Cu�ntame c�mo vas a verte cuando tenga mi pene enterrado en tu trasero nuevamente, cogi�ndote.�

�Ni siquiera puedo imagin�rmelo, puesto que cuando regreses yo ser� el que est� arriba.�

Draco solt� una risita. ��Eso piensas?�

�Oh, si. Habr� otras cosas, obviamente.� Harry se acost� en el sof� y se sac� el pene del pantal�n. Le molest� que tan solo con esto lo encendiera Draco. �Primero te quiero de rodillas, quiero ver mi pene brillante de tu saliva desliz�ndose dentro y fuera de tus labios.� Se escupi� en la mano y regres� a su miembro. �Dios, eres muy bueno en esto. Lo chupas como si te hubieran hecho para ello.�

�Quiz�. Quiz� me hicieron para chupar tu pene. Me encanta. Me encanta lamer tus bolas; �sabes? caben perfectamente en mi boca.�

Harry gimi�, desliz�ndose hasta que su trasero qued� mas all� de la orilla del sof�; record� c�mo se sent�an esa boca caliente y lengua suave cuando lo acariciaban, chupaban y le hac�an cosquillas, se acarici� las bolas, movi�ndolas entre su mano llena de saliva y d�ndoles un ligero apret�n. �Mmm, si. Qu� rico. Si.� Se lami� nuevamente la mano y dej� que sus dedos vagaran hasta su entrada. �Compr� un nuevo lubricante para cuando regreses. Es de frambuesa, porque me recuerda a ti, y lo puse de tu lado de la cama, te est� esperando. Cuando me tengas mojado, caliente y listo, te voy a abrir con �l � te pondr� de espaldas y har� que abras las piernas para m�, mientras te meto los dedos para prepararte.� Desliz� dos dedos mojados dentro de si mismo hasta el primer nudillo, dejando que la abertura se adecuara, sintiendo las diferentes sensaciones que le produc�a.

Draco gru��. ��frambuesa? Si, frambuesa. Aahhh, si se siente bien. No voy a ceder tan f�cilmente, �sabes? mientras est�s haciendo eso, voy a besarte en cualquier parte que pueda alcanzar y usar� los dientes para acercarte a mi para poder volver a probar tu cuello. Joder, quiero besarte, morder la piel suave de tus orejas y por toda tu garganta. Quiero llenar tu cuello de besos, chuparlo, morderlo, lastimarlo, sentir � ahhh, joder � sentir esa piel resbal�ndose y crujiendo bajo mis dientes.�

Harry pod�a escuchar que Draco gem�a y jadeaba, cerr� los ojos para concentrarse, para acompasar su ritmo, deslizando su mano de arriba debajo de su pene, pero no con fuerza. Escuch� a Draco respirar profundo y luego comenzar a hablar nuevamente, se escuchaba ligeramente mas calmado. �No te corras todav�a. No te olvides que todav�a tienes que cojerme. Y vaya por dios, c�mo lo deseo; te he extra�ado y estoy ardiendo en ganas de ti.�

Se escuchaba muy cerca, parec�a demasiado real, y Harry gimi�. �Dios, te necesito. Te necesito aqu�.�

�Harry, detente. Harry, detente y m�rame.�

Se confundi� por un momento; la voz le llegaba por ambos o�dos, abri� los ojos un poco desenfocado. Y ah� estaba Draco, desnudo y recargado en el marco de la puerta, tan s�lido, p�lido y sexy como siempre. vSe tropez� con sus propios pantalones al cruzar el cuarto y se los quit� a patadas para ir a caer sobre Draco, empuj�ndolo contra el marco al tiempo que sus labios se juntaban torpemente. El beso fue ardiente y fren�tico, pero a�n as�, tierno; Harry se sinti� muy agradecido mientras la lengua de Draco penetraba su boca, sab�a a vino y desesperaci�n. Sab�a que estaba gimoteando, pero no hab�a problema, porque estaba seguro de que Draco hab�a estado gimiendo desde que se hab�a parado y oh dios, esto se sent�a demasiado bien. Se apart� un poco y acun� su rostro entre sus manos, metiendo los dedos en el cabello que ca�a sobre su ce�o y mejillas angulosos. Unos ojos gris p�lido brillaron y Draco curv� los labios en una sonrisa desde�osa al tiempo que met�a las manos debajo de la camiseta de Harry, acariciando su abdomen y comenzaba a desabrochar los botones de su camisa. Luego la baj� por sus brazos, sonriendo todav�a, y cuando estuvo desnudo se presion� contra esa piel suave y fr�a, sus erecciones se golpeaban y

deslizaban, y Harry tuvo que esforzarse por no tirar a Draco en el suelo para enterrarse en ese cuerpo.

�Te gust� tu sorpresa, �eh? Deber�as haberte visto la cara. Sab�a que te sorprender�a,� sonri� Draco, se ve�a demasiado pagado de si mismo. Harry sinti� explotar en sus entra�as toda la frustraci�n y coraje sin sentido de las �ltimas siete semanas y se dej� llevar por un arranque de furia.

��Crees que fue chistoso?� escupi�. ��Qu�? �Acaso no te he esperado lo suficiente? �Ten�as que atormentarme un poco mas? �Mantenerme en suspenso?� Harry desliz� las manos por el trasero de Draco, acun�ndolo y acerc�ndolo contra su cuerpo hasta que sus penes estuvieron juntos. ��Quer�as asegurarte que realmente te deseara, eh? �Es eso lo que quer�as sentir?�

Draco lo mir� con ojos radiantes y le enterr� las u�as en los hombros para recargarse contra la pared y as� poder subir una pierna alrededor de su cadera, junt�ndose a�n mas, gru�endo mientras se mec�a contra �l. �Si. Algo as�. Te quer�a caliente, duro y listo para mi. Todas estas semanas han sido de pura pl�tica desesperada y quer�a verla en acci�n.�

�J�dete. Tendr�s mas acci�n de la que podr�s manejar.� Harry lo empuj� para que quedara de rodillas sobre la alfombra desgastada, lo abri� de piernas y lo dobl� hasta que la curva de su trasero estuvo bien tensa y era nada mas una colina entre su espalda y piernas. A Harry le encantaba tener a Draco en esta posici�n � con la cabeza presionada contra la almohada, los hombros subiendo y bajando con cada respiraci�n, toda esa piel de un blanco cremoso finalmente estaba aqu�, era suya para volverla a poseer, suya para hacer con ella lo que quisiera. Le encantaba la tensi�n de sus muslos y la forma en que vibraban esos finos vellos p�lidos. Se inclin� sobre Draco, estir�ndose para alcanzar sus hombros y arrastr� las manos por su espalda, enterrando las u�as en la piel para observar las l�neas rosadas por donde iban pasando sus dedos. Rode� su cintura con las manos y lo jal� hacia si, moviendo sus caderas contra el trasero de Draco, presionando su pene contra los test�culos del otro, desliz�ndolo contra el pene de su amante. Se inclin� para morder su espalda, pellizcando y lamiendo todo el camino hasta la hendidura de sus nalgas. Balbuce� (�Eres endemoniadamente hermoso. Te extra��. Te necesit�. �Por qu� diablos no estabas aqu�?�) mientras que Draco jadeaba y gem�a (��Harry! Mmmm, �Harryharryharry!�). El sonido proven�a de todos lados; hac�a eco en el cuarto, pero adem�s tambi�n lo escuchaba directamente en la oreja y con los ojos cerrados, crey� que podr�a perderse dentro de la desesperada voz de Draco.

Se enderez� para observar a su amante dispuesto y tembloroso, deleit�ndose con el suave rosado que se volv�a oscuro entre sus nalgas abiertas en un p�rpura profundo que desaparec�a dentro de su cuerpo. Meti� los pulgares en su trasero abriendo a�n mas las nalgas y llevando la lengua hacia la piel sensible, tierna y caliente, jugueteando con los vellos toscos que crec�an alrededor de su entrada, jal�ndolos con los dientes. Draco jade�, se empuj� contra la boca de Harry, gimiendo por m�s y Harry alist� la lengua y la desliz� por el fruncido rosado, moj�ndolo mientras masajeaba las nalgas temblorosas de Draco. Perfil� los dientes y los llev� hasta su entrada arrugada que se mov�a espasm�dica,� no lo mordi�, sino que le dej� sentir la amenaza impl�cita y lo escuch� maldecir. Afil� la lengua, moviendo el m�sculo para juguetear con la entrada y meti� la punta, manteniendo a Draco suspendido, en posici�n y atrapado ah�, tan solo con la punta de la lengua. Draco gimote�, se movi� y se empuj� contra �l, deseando,

suplicando mas, pero Harry lo mantuvo con firmeza de las caderas y se meti� m�s dentro de este cuerpo maleable, cogi�ndolo sin piedad con la lengua, sellando con los labios su entrada, sorbiendo y chupando con fuerza, y fue cuando se dio cuenta.

Sab�a a frambuesas.

Harry se enderez� y mir� su trasero nuevamente. Si, su entrada brillaba rosada, lubricada y relajada. Aparentemente, ya hab�a encontrado el lubricante.

Draco lo ve�a por encima del hombro, ten�a la mirada nublada y confundida por la interrupci�n, pero cuando Harry meti� el pulgar dentro de su cuerpo, puso los ojos en blanco y dej� caer la cabeza con un gemido. �Joder, si. Si, qu� rico.� Harry presion� mas el pulgar, pero con gentileza, usando el �ndice para hacerle cosquillas en la piel sensible. Su frustraci�n para con Draco se hab�a evaporado al instante ante la imagen de su amante entrando en secreto en su rec�mara, prepar�ndose r�pidamente para una cita sorpresa.

Harry baj� la boca nuevamente para soplarle en los test�culos, y sac� la lengua suave y h�meda para lamerlos y luego volvi� a soplar, observando c�mo la piel se pon�a chinita y los vellos se erizaban mientras que Draco dejaba escapar un gemido suave y ronco. Meti� el otro pulgar para crear un peque�o canal para su lengua. Le encantaba tener a Draco de esta forma, empuj�ndose contra �l, suplicando por mas con la boca y con el cuerpo y mientras met�a la lengua dentro del cuerpo de Draco hasta donde pod�a y le daba golpecitos a los costados, se sinti� profundamente agradecido de tenerlo nuevamente en casa. Tan familiar, este sabor y este sentimiento, con un ligero toque de frambuesa. Chasque� la lengua, la removi�, saboreando a su amante y su desesperaci�n.

Pero quer�a mas, as� que sac� los pulgares y traz� una l�nea de besos desde sus test�culos hasta la cima de su trasero, demor�ndose un poco en su entrada para pasar nuevamente la lengua, con gentileza, delicadamente, trazando c�rculos a su alrededor e introduciendo tan solo la punta, pero ahora con cuidado. Volvi� a subir por su cuerpo, acarici�ndole la nuca con la nariz, haciendo a un lado su cabello para chuparle un costado y hacerlo que se pusiera de espaldas.

Draco se acomod� sobre la alfombra y se quit� el cabello de la cara antes de favorecer a Harry con una peque�a sonrisa �ntima. �Bueno, esa fue una calurosa bienvenida. Tambi�n me da gusto verte.� Extendi� las manos y las enred� en el cabello de Harry, atray�ndolo hacia si para darle un beso suave, gentil. Harry se alej� y junt� sus narices antes de volver a agacharse para probar nueva, aunque brevemente, su boca. Draco se alej� provocando un chasquido con sus labios. �Mmmm, frambuesa,� coment� con una sonrisa lasciva.

Harry se ri�. �Bienvenido a casa, Draco. Me alegra que est�s aqu�.�

�Si, creo que me pude percatar de la alegr�a que te da, aunque tambi�n me alegra que te hayas calmado un poco.� Baj� una mano para apretarle el trasero y junt� sus caderas un poco mas fuerte. �Ahora, demu�strame de que est�s hecho.�

Harry se ri� y lo volvi� a besar. Ahora parec�a no poder alejarse de su boca. Era extra�o besarlo as�, porque muchas de sus pl�ticas sexuales durante las �ltimas semanas se hab�an concentrado en sus cuerpos y no se hab�a dado cuenta de lo mucho que extra�aba esta tierna intimidad, la dulzura de los alientos compartidos y la presi�n de unos labios suaves. Sac� la lengua para trazar los labios delgados de Draco, y se deleit� cuando una lengua resbalosa se encontr� con la suya, presion�ndola.

Siete. Semanas.

Draco sac� la otra mano de su cabello para presionar a�n mas sus caderas, oblig�ndolo a apretarse contra �l y mientras sus penes se mec�an juntos, Harry jade� dentro de su boca. �Dios. Esto � esto no va a durar mucho. No es para nada la bienvenida que te mereces.�

��No puedes mantener tus promesas, Potter?� la cara de Draco estaba sonrojada y llena de diversi�n, pero la broma fue suavizada con esa misma sonrisa gentil. �Despu�s habr� tiempo para mas.�

Y lo que hab�a comenzado en una neblina de frustraci�n y furia, se mantuvo gentil mientras Harry levantaba sus piernas y lo penetraba, encontrando su trasero todav�a lubricado y lo suficientemente relajado. Draco cerr� las manos en el cabello de Harry, jal�ndolo hacia si, para besarlo lentamente mientras Harry entraba y sal�a superficialmente, uni�ndose a su amante. Draco gru�� cuando baj� una pierna para descansarla en la curva del codo de Harry mientras que enterraba el tal�n en su trasero para que lo penetrara m�s profundo. Harry se sinti� completamente envuelto en Draco � su boca caliente le chupaba la lengua, su trasero apretaba su pene y sus brazos fuertes y piernas lo ce��an � y no pudo mantener el beso, lo rompi� para jadear sobre su hombro.

Apoyando la cabeza sobre el hombro de Draco, Harry observ� sus cuerpos y c�mo su pene se hund�a lentamente en el cuerpo de su amante, observ� el anillo de la entrada de Draco salir y meterse rosado y blanco. Draco hab�a bajado la mano entre ellos para atender su propio pene � estaba tan duro con los test�culos encogidos contra su mismo cuerpo y el prepucio completamente retra�do por la cabeza roja, y su hendidura emanando l�quido pre eyaculatorio. Harry sinti� la urgencia dentro de sus test�culos y cerr� los ojos para no ver; todav�a no, por favor, todav�a no.

Movi� la cabeza para ver a su amante. Draco estaba perdido � ten�a las pupilas dilatadas, los p�rpados medio cerrados, la boca abierta y jadeaba. Se esforz� por mantener el mismo ritmo mientras volv�a a besarlo, una vez mas y sus miradas se encontraron por un momento. Las pesta�as rubias vacilaron; Draco comenzaba a verse desesperado, y Harry volvi� a apoyar la cabeza sobre su hombro. Una vez mas los sonidos de la habitaci�n lo abrumaron; los jadeos suaves y r�pidos de Draco retumbaron sobre su o�do izquierdo calientes y h�medos, pero gracias al aparatito, tambi�n pod�a escucharlo en el o�do derecho. Volvi� a percatarse de lo profundo que estaba enterrado en Draco y �sa fue la gota que derram� el vaso � increment� el ritmo y se volvi� fren�tico y en unos cuantos movimientos mas se derram� dentro de �l con un jadeo y un roc�o de profanidad. El movimiento de la mano de Draco se aceler� mientras Harry se estremec�a por su orgasmo y sinti� como el trasero de Draco se contra�a a su alrededor, apret�ndolo y extrayendo un �ltimo chorro mientras �l se derramaba caliente y pegajoso sobre sus pechos.

Se sali� con cuidado haciendo una mueca al escuchar el quejido del otro y se colaps� sobre su amante. Draco desliz� las piernas para abrazar sus pantorrillas y descans� un pie entre los de Harry al tiempo que le acariciaba el cabello con la nariz. Extendi� la mano y le quit� el aparatito del o�do avent�ndolo a un lado junto con el suyo y se estir�. Despu�s entrelaz� las manos detr�s de la cabeza de Harry.

Harry observ� la sonrisa de satisfacci�n de Draco y se volvi� a irritar. ��Ya est�s pensando en mas maldades? Hubiera cre�do que con �sta hab�as aprendido la lecci�n.�

�Mmm, por el momento estoy demasiado distra�do como para pensar en algo, lo siento. Preg�ntame por la ma�ana,� contest� con languidez.

Permanecieron quietos un largo momento, y la respiraci�n de Harry se volvi� regular y familiar. Draco acarici� el revuelto cabello negro y respir� profundo, oliendo a su amante. �Estar� aqu�,� susurr� y Harry lo abraz� con mas fuerza.

������������





De vuelta al Dormitorio...

Hosted by www.Geocities.ws

1