| El Dormitorio de Gryffindor |
"Anda Harry, vamos. Te tenemos una sorpresa." Lo urgi� Ron, sujet�ndolo por el codo, al mismo tiempo que Hermione hac�a lo propio del otro lado.
"�A d�nde vamos? No puedo chicos, qued� de verme con Draco. Hoy es nuestro aniversario �recuerdan? �Ya estoy retrasado!" Harry no quer�a defraudar a sus amigos, pero... una cita es una cita.
"�C�mo olvidarlo? �Has estado hablando sobre eso por semanas!" intervino Hermione fingiendo disgusto en la voz.
Harry se sonroj� un poco. Era cierto, hab�a estado tan emocionado porque iban a cumplir su primer a�o juntos, que no hab�a podido evitar hablar y hablar sobre lo mismo. Lo que lo hac�a m�s feliz era que sus amigos lo sab�an y que no hab�a habido ning�n reproche por parte de ninguno de los dos.
Quiz� se deb�a al hecho de que Draco hab�a desairado p�blicamente a su padre en beneficio de �l, Harry Potter. Antes de cumplir los 16 a�os, Draco hab�a decidido que no ser�a mort�fago y fue y habl� con Dumbledore. Gracias a lo que le hab�a informado, hab�an logrado capturar a la mayor�a de los mort�fagos, aunque no a Voldemort. Cuando la noticia se reg� por la escuela, fue rechazado por los Slytherins, tanto, que fue necesario darle una habitaci�n especial que no estuviera en la misma casa de sus compa�eros.
Despu�s de eso fue solo cuesti�n de tiempo para que �l y Harry empezaran a andar juntos.
"Ap�rate Harry." la voz de Hermione lo sac� de los recuerdos.
Intrigado m�s a cada segundo que pasaba, Harry dej� que lo guiaran por pasillos y escaleras hasta que llegaron a una pared.
"Llegamos." Dijo Ron triunfal.
Harry no pudo evitar poner cara de asombro. "�Llegamos? �A d�nde Ron? �Hermione? Si es una broma chicos, es de muy mal gusto. A estas horas deber�a estar con Draco, no aqu�."
"Calma Harry." trat� de tranquilizarlo Hermione y le puso un mano en el hombro. "Ven, volt�ate." Lo gir� hacia ella. "Adelante Ron."
"�Qu� pasa?" Harry entend�a cada vez menos la situaci�n. "�Qu� se supone - " no pudo terminar la frase porque sinti� el roce de una tela suave sobre los ojos. "�Ron? Esto no es gracioso. �qu� diablos - "
"C�lmate Harry, pareces una debutante en su primera noche." Ron termin� de vendarle los ojos y entonces lo sujet� por los hombros y lo empez� a guiar. "Por aqu�, ven."
Sinti� que entraban a un cuarto, pero no lo sab�a a ciencia cierta. Escuch� como si arrastraran un silla y luego una voz que ya no pudo reconocer le dijo, "Si�ntate y ponte c�modo."
Nervioso, decidi� obedecer. En el momento en que se sent� sinti� que le soplaban en la oreja, se estremeci�. Acto seguido sinti� unas manos acariciarle la cara suave, tan suave, que, instantes despu�s cuando se retiraron, hubiera podido jurar que no lo hab�an tocado. Levant� las manos tratando de localizar a su 'agresor', pero inmediatamente sinti� como se las sujetaban y se las llevaban hacia su espalda, se las amarraron. Tambi�n sinti� como le amarraban los pies a las patas de la silla.
M�s nervioso a�n, se aventur� a decir "�Ron? �Hermione?"
Oy� una risa gutural cerca de su oreja, "ellos no est�n aqu�, �o s�? no lo s�. Pero tu... t� est�s a mi merced." Fue la respuesta que vino de una voz profunda, ronca y sensual.
"�D-draco?"
"Shhhh, calla." Sab�a que era Draco aunque no pod�a reconocer la voz.
Una boca c�lida comenz� a besarle el cuello, recorri�ndolo de arriba abajo con la lengua, dando suaves mordiscos. Un temblor recorri� todo su cuerpo. Inconscientemente lade� la cabeza para permitirle a su agresor un mejor acceso. Sin duda esas mordidas iban a dejar una huella visible. Despu�s de lo que pareci� una eternidad su cuello fue dejado en paz.
"Denudare"
El murmullo de sus ropas cayendo al piso fue lo siguiente que oy�. Estaba excitado y un fuerte rubor cubri� su rostro al pensar que estaba desnudo ante la mirada del extra�o. Su masculinidad estaba m�s firme que nunca. La sensaci�n de no saber con qui�n estaba y de no saber si estaban solos o no, lo hab�a puesto a mil por hora.
Manos. Manos por todo su cuerpo fue lo que pudo sentir. Manos recorriendo sus hombros, su torso, sus piernas, su... perdi� la noci�n del tiempo. Acto seguido una boca hambrienta sigui� el camino que hab�an trazado las manos, Harry no pod�a hacer otra cosa mas que gemir. Lo �nico que se escuchaba en el cuarto eran sus gemidos cada vez mas fuertes.
"Oh dios," estaba perdido en un mar de sensaciones que abrazaban su cuerpo como llamas ardientes. Quer�a soltarse, sujetar a ese extra�o, despeinarlo, sujetar su cara y besarlo hasta que el otro estuviera tan perdido como �l.
De pronto un fr�o lo invadi�. La boca que hab�a estado bes�ndolo ya no estaba. La volvi� a sentir esta vez en sus piernas, subiendo desde la pantorrilla con besos suaves, exploratorios. Al llegar a sus muslos lo empezaron a morder con suavidad. Se acercaba a su firmeza, pero no terminaba de llegar. Su pene empez� a pulsar r�tmicamente. Un sudor fino cubri� su cuerpo.
"Ahhh"
Por fin hab�a llegado. Primero sinti� besos cortos, tentadores, en el glande. Luego una lengua, recorri�ndolo desde la base hasta la cabeza. Por �ltimo pudo sentir como era tomado dentro de esa cavidad h�meda e incitante. Subi� al cielo. Poco a poco su pene se perdi� en de esa c�lida boca, hasta que se encontr� totalmente dentro. A partir de ah� no lo abandon�, sub�a y bajaba como si fuera un dulce exquisito. Las sensaciones no ten�an fin. Su cuerpo se tens� como un arco y finalmente explot� en mil pedazos.
Su descarga fue recibida por completo por esa boca. Una vez que hubo terminado y recuperado los sentidos, un beso duro, sin ser brutal, fue lo que recibi� y prob� sus propios fluidos.
"Mmmm," oy� a la voz decir, "siempre supe que eras un poco amargo. �Satisfecho?"
Un gru�ido de asentimiento fue todo lo que pudo pronunciar.
"Qu� bueno."
De pronto la habitaci�n se qued� en silencio, Harry no sab�a que pensar, pero sent�a fr�o.
"Mobilis corpus"
Sinti� como las ataduras de sus pies y manos se aflojaban y como era transportado en posici�n horizontal. Luego sinti� el roce suave de unas s�banas. Hab�a sido llevado a la cama. Trat� de moverse, pero una suave presi�n en manos y pies le hizo saber que estaba atado nuevamente. Sinti� hundirse la cama bajo el peso de su amante y sinti� que una mano lo acariciaba lentamente por el torso, de arriba abajo.
"�Nunca has comido en la cama?"
"�?"
Un susurro en la oreja que lo hizo estremecer fue su respuesta, "�No se te antojan... unas... fresas?"
Acto seguido sinti� algo fr�o sobre el est�mago, asumi� que eran las fresas. "Mmmm, deliciosas, �quieres?" sinti� un roce en la boca y por instinto la abri� y mordi� una fresa madura, deliciosa. "He o�do que las fresas realzan el sabor del champagne... veamos."
Harry esperaba que le diera a probar un sorbo de la bebida, pero lo que sigui� lo tom� totalmente desprevenido. Un l�quido fr�o cay� sobre la base de su cuello y enseguida un lengua conocedora lami� la sustancia, "mmm, es cierto, sabe exquisito."
Este tormento sigui� durante unos minutos, o�a como Draco masticaba una fresa, luego sent�a como ca�a champagne en alguna parte de su cuerpo y enseguida una lengua lam�a la bebida. Harry ya no pod�a hacer otra cosa mas que gemir.
Unas manos gentiles pellizcaron sus pezones fuertemente y un dolor agudo lo estremeci�. Los pellizcos siguieron su camino hasta llegar nuevamente a su pene y al llegar a �l le dieron un masaje cari�oso pero fuerte al mismo tiempo. Volvi� a cobrar vida.
"Veo que todav�a puedes aguantar otro 'asalto'."
Esta vez pudo sentir como le era aplicada una generosa cantidad de lubricante y enseguida c�mo su amante se sentaba sobre �l y colocaba las manos sobre sus hombros para luego abrazarlo por el cuello. La sensaci�n era delirante. Penetrar poco a poco al otro, escuchar su gemidos de placer casi lo hace estallar de nuevo.
"Te quiero por completo," un susurro ininteligible lo liber� de sus ataduras y quit�ndose la tela que lo cegaba, abraz� enseguida al otro muchacho, lo bes� desesperado en el cuello, la cara, los hombros. El pene de Draco qued� atrapado entre sus cuerpos y la fricci�n creada por ambos arrancaba gemidos de placer del rubio.
Establecieron un ritmo fren�tico, urgente, los dos murmuraban palabras incoherentes y cuando por fin alcanzaron el cl�max, cada uno grit� el nombre del otro en una s�plica final.
El silencio rein� unos momentos el cuarto. Por fin, Harry habl�, "Vaya sorpresa me has dado," bes� la punta de la nariz de su amado, "y yo que pensaba ofrecerte una cena a la orilla del lago."
Draco se quit� de encima de Harry y qued� tendido sobre su espalda, a su lado. "Podemos hacerlo otro d�a, �qu� te pareci� tu regalo de aniversario?" una sonrisa cari�osa se dibuj� en su rostro.
"Maravilloso, nunca pens� que comer fuera tan placentero."
"Te amo."
"Yo tambi�n te amo."