El Dormitorio de Gryffindor
Cualquier Cosa por la Caridad
Escrita por: Oldenuf2nb
Traducida p�r: Nalero y Val

��Por qu� diablos dije que lo har�a?� gru�� Harry Potter parado frente a la puerta abierta de su cl�set envuelto solamente en una toalla, con el cabello mojando gote�ndole el cuello y con la boca curvada en un gesto irritado.

�Porque tu buena amiga Granger te lo pidi�,� le lleg� desde la cama una voz lenta e indolente. �Y nunca has podido negarle nada.�

Harry se pas� ambas manos por el cabello mojado para quit�rselo de la frente. �Eso no es verdad.� gru��, pero sab�a que as� era. Hermione pod�a lograr que hiciera cosas que nadie m�s pod�a; rara era la vez en que se molestaba en discutir con ella.

�Cari�o,� respondi� la voz en la que se pod�a escuchar que estaba sonriendo. �Adm�telo. Vives aterrorizado de ella.�

Harry se volte� para dirigir una mirada molesta por encima de su hombro ancho y h�medo. �No es cierto.�

Se arque� una ceja elegante. �Est� bien.� Una sonrisa lenta y sensual curv� los llenos labios rosados. �A todos nos tiene petrificados. Es una fuerza de la naturaleza.� Observ� c�mo el cuerpo largo y delgado se desembarazaba del edred�n de terciopelo verde oscuro estirando lenta y sensualmente los brazos por encima de la cabeza rubia. Mientras Harry observaba ese cuerpo alto y esbelto, la expresi�n de sus ojos se volvi� un poco mas c�lida. Dios, el hombre se mov�a como un lince y el simple hecho de verlo lo hac�a querer regresar a la cama, quitarse la toalla y olvidarse de toda la locura que iba a ser esta ma�ana. Pero dudaba mucho que pudiera salirse con la suya.

�Toma,� su amante lo empuj� suavemente para llegar al extremo del cl�set para sacar unos jeans desgastados y una sudadera azul aparentemente sencilla. �No importa lo que te pongas para llegar all�, amor. Ellos nos van a proporcionar el vestuario, �recuerdas?�

Harry suspir�, pero acept� la ropa que le daba y cruz� la habitaci�n para echarla al pie de la cama. Fue a su c�moda para sacar ropa interior y unos calcetines quit�ndose finalmente la toalla de las caderas delgadas. La utiliz� para secarse el grueso cabello negro, para secarse el agua que le hab�a ca�do sobre el cuello y mientras ten�a la cabeza cubierta, sinti� una caricia en el hoyuelo de la nalga derecha. Una ligera sonrisa curv� sus labios.

�Si no te est�s en paz,� dijo suavemente bajando la toalla para ver esos ojos gris plata, �no vamos a ir a ning�n lado.�

Draco Malfoy sonri� lentamente permitiendo que su mano acunara completamente la otra nalga de Harry. ��Se supone que eso debe motivarme a detenerme?� lo acarici� un momento m�s, luego retrocedi� cuando Harry entrecerr� los ojos. �De acuerdo,� dijo retrocediendo m�s con las manos en alto frente a �l. �Ir� a ver si puedo preparar un poco de caf�, pero deja de entretenerte,� le se�al� al que ya ten�a a�o y medio de ser su amante.

Harry avent� la toalla sobre la cama y Draco hizo un sonido gutural mientras se inclinaba para recogerla. �Si pretendes tirar toallas h�medas sobre la cama, cuando menos �chalas de tu lado, �si? Yo no pienso dormir en un lugar h�medo.�

�Anoche no te quejaste,� remarc� Harry y Draco puso los ojos en blanco.

�Oh, eres adorable,� coment� despectivo, �pero s�lo fue porque me hab�as desgastado tanto que no pod�a moverme. V�stete,� se dirigi� hacia la puerta, pero la voz de Harry lo detuvo.

�Dime otra vez por qu� no puedo afeitarme,� pregunt� tall�ndose la quijada con el ce�o fruncido. Draco suspir�.

�Ya sabes por qu�,� replic�. �El estilista quiere que vayas despeinado y con la barba media crecida.�

�Tu te afeitaste,� replic� Harry. �Y te peinaste.�

�Harry,� dijo Draco con una sonrisa suave, �No puedo permitir que me vean desali�ado fuera de estas cuatro paredes. Lo sabes. Y adem�s, ya sabes que es lo que quieren para esta toma. Se supone que yo debo estar inmaculado y genial; mientras que se supone que tu eres la oscuridad y el desali�o� y sensual. Es la yuxtaposici�n. Luz y sombras; redenci�n y condenaci�n. Ser� fabuloso.�

Harry se encogi� con la boca torcida. �Es la cosa mas gay que haya hecho jam�s,� gru��. Draco ri� acerc�ndose a �l abraz�ndolo por detr�s y extendiendo las palmas sobre su est�mago musculoso.

�Cari�o, yo soy la cosa m�s gay que hayas hecho jam�s,� le dijo al o�do para luego morderle el l�bulo. �Ahora v�stete,� lo solt� acarici�ndole lentamente los costados con las manos. �El tiempo es oro y Granger me matar� si llegas tarde. Como hoy no tengo ganas de morir, �podr�as poner manos a la obra, por favor?�

Harry resopl� un poco, pero se puso los pantalones mientras Draco iba a la cocina por una taza de caf�.

Cuando los dos hombres llegaron a su destino, Harry se detuvo en la acera para ver el letrero que colgaba sobre la puerta.

��Es una broma?� pregunt� entrecerrando amenazadoramente los ojos.

�Te juro que no lo es.� Le contest� Draco con alegr�a mal disimulada resistiendo el impulso de re�r por lo bajo cuando un leve rubor comenz� a cubrirle el cuello a Harry. �Este es el negocio que est� financiando la sesi�n; quisieron que se realizara aqu�.�

Harry baj� la cabeza para mirarlo a los ojos. �Tu estabas enterado,� dijo en tono acusador. Draco se encogi� de hombros. �Maldita sea, Draco��

El rubio extendi� una mano para ponerla sobre el brazo duro como el acero que hab�a debajo de la ce�ida sudadera azul. �Harry,� dijo en un tono tranquilizador, �es por una buena causa, �recuerdas?�

Harry curv� la boca irritado sintiendo que se le comenzaba a formar un dolor de cabeza detr�s de los ojos.

Un mes atr�s, cuando Hermione hab�a ido con �l con esta idea, �l crey� que estaba loca y as� se lo hab�a dicho.

�Hermione, no puedes estar hablando en serio,� arguy�.

�Pi�nsalo, Harry,� le dijo la chica ansiosa. �Despu�s de esas fotos que se publicaron en el Diario El Profeta, ya todo el mundo sabe lo tuyo con Malfoy. Si no quer�as que la gente se enterara de que est�n involucrados, quiz� no deber�as haberle metido la lengua en la boca en medio de un club��

�Tiene raz�n,� hab�a dicho su amante con una ligera sonrisa burlona desde la tumbona en la que estaba acostado. Harry lo mir� con ojos entrecerrados, pero la sonrisa de Draco s�lo se hizo m�s amplia.

�Lo est�s disfrutando,� hab�a dicho Harry sombr�o.

�Culpable,� los ojos grises brillaron.

��Y por que no,� continu� la chica, �utilizar la publicidad para una buena causa? El Mago Trimestral ha accedido a donar un porcentaje de las ventas para la Fundaci�n de Sobrevivientes M�gicos Extraviados y Draco posar� para una versi�n editorial.� El chico puso los ojos en blanco resoplando. �Oh, por favor, Harry,� le suplic� la chica. �Podr�amos recaudar mucho dinero y adem�s es una causa que tu ya apoyas��

�Hermione,� hab�a dicho Harry suavemente arm�ndose de paciencia, �no me importan las apariciones p�blicas, diablos, incluso pagar�a por mas anuncios. �Pero tenemos que hacer una �sesi�n de moda�?�

Draco hab�a soltado la carcajada al escuchar esto. �No necesitas decirlo como si te estuvieran pidiendo que mutilaras animalitos. S�lo es ropa��

�Es modelaje,� replic� Harry. �Y yo no soy un� chico bonito y ostentoso.�

Entonces Draco hab�a entrecerrado los ojos y Harry hab�a suspirado. �Draco� a ti te gusta cuando la gente se te queda viendo� tu sabes c�mo me siento yo�� aqu� se hab�a encogido de hombros inc�modo y la expresi�n de Draco se hab�a suavizado.

��Por favor, Harry?� Hermione hab�a dicho con la s�plica en los ojos. �Ser� de buen gusto. Te lo juro.�

No hab�a tenido la m�s m�nima oportunidad con los dos presion�ndolo.

Ahora volvi� a mirar el letrero sobre la puerta que dec�a; �La Varita M�gica� y debajo, �para el incubus que todos llevamos dentro�. Sus ojos verdes estaban apagados cuando regres� la mirada a Malfoy.

�Con gusto, Draco,� dijo sombr�o. �Me prometiste que ser�a de buen gusto.�

Ahora el rubio s� que solt� la carcajada. �Oh, s�cate la escoba del trasero, Potter. Quiz� hasta lo disfrutes.� Abri� la puerta de la tienda e hizo que su amante entrara con un empuj�n nada gentil en el hombro.

El interior de la tienda estaba alumbrado tenuemente y desped�a un fuerte olor a pachuli. Harry frunci� la nariz pero permiti� que Draco lo adentrara m�s con una mano en el hueco de la espalda. Mir� a su alrededor, vio los racks con ropa en su mayor parte de piel. De hecho, por debajo del pachuli se percib�a el olor distintivo de la piel animal y no era del todo desagradable el olor almizclado. Escuch� la voz de Hermione llam�ndolos cuando estaba empezando a ver otras cosas que se exhib�an en estuches; cosas que ten�an un parecido asombroso con ciertas partes de la anatom�a masculina de varios colores y tama�os. Apart� la mirada de sus objetos de estudio, sinti� la cara acalorada y supo que se estaba ruborizando.

�Oh, qu� bien,� dijo ella al llegar hasta ellos toda acelerada. �Finalmente llegaron. Vengan a conocer al equipo.�

Meti� la mano en el brazo de Harry y lo hizo avanzar ignorando el hecho de que �l iba reticente. Con Draco y Hermione, el uno empuj�ndolo por la espalda, la otra jal�ndolo del brazo antes de sentirse completamente c�modo con la idea, se encontr� parado frente a dos hombres y una mujer delgada que estaban rodeados de un arreglo mareante de equipo fotogr�fico. Todos se dieron la vuelta expectantes cuando Hermione se detuvo junto a ellos.

�Harry, Draco, les presento a Miles Donaldson,� se�al� a un hombre alto de cabello caf� y una barba de chivo perfecta que iba vestido con unos pantalones caqui y una camisa azul Oxford, �el fot�grafo, y Jeremy Twilfoot, el estilista. Caballeros, Harry Potter y Draco Malfoy.� Harry apenas si vio al hombre mas peque�o de cabello rubio cenizo ni a la mujer mientras el fot�grafo le estrechaba la mano.

�Encantado de conocerlo, Sr. Potter,� dec�a Donaldson, �es un honor. Lo mismo digo de usted, Sr. Malfoy.�

�Gracias,� contest� Draco sonriendo magn�nimo. Harry recuper� su mano y ech� un vistazo a su alrededor.

��Y d�nde... qu�...?� empez� a preguntar d�bilmente, luego se detuvo y cerr� los ojos.

�Tendr�n que disculparlo,� coment� Draco con una sonrisa ligera observando a Harry indulgente. �Est� nervioso. �Generalmente puede manejar mejor el idioma Ingl�s.�

�Oh, no hay problema,� habl� finalmente el estilista avanzando y rozando a Draco al pasar para poner una mano sobre el brazo musculoso de Harry. Draco se hizo a un lado, pero mir� al hombre con el ce�o ligeramente fruncido. �Esto es nuevo para ti, �verdad?� le pregunt� a Harry con la cabeza ladeada. Era mas peque�o que Harry y Draco e iba vestido de una forma bastante llamativa con unos levi�s ajustad�simos y una ce�ida camiseta verde azulado, pero ten�a un cuerpo firme y compacto y era bastante atractivo.

�Uhm, bueno, si,� contest� Harry un poco inc�modo. �Me han tomado algunas fotos, pero no... vaya...�

�Un virgen,� coment� efusivamente Jeremy sonriendo provocador. �Que tierno. Ven. Amor,� enred� los dedos alrededor de la cintura de Harry y lo jal�. �Yo cuidar� de ti.�

Lo llev� hasta un banquillo que hab�a en la esquina y Harry mir� a Draco en busca de direcci�n. Draco se limit� a mirarlos con los labios fruncidos. Pod�a ver que Harry intentaba hacerle una pregunta con la mirada, pero estaba molesto y no se dign� a suavizar la expresi�n.

��Sr. Malfoy?�

la voz suave interrumpi� su molestia y se volvi� para descubrir parada a su lado a una mujer delgadita con una severa melena morena que lo miraba a la cara. Enarc� las cejas.

�Soy Iris,� dijo la mujer extendiendo una mano peque�a. �Soy la encargada de su vestuario. �Vamos? Creo que Miles piensa hacer primero la sesi�n de su solo mientras Jeremy juguetea con su amigo.�

Draco frunci� los labios. �Ser� mejor que tenga mucho cuidado con lo que juguetea,� dijo sombr�o e Iris sonri�.

�No creo que tenga que preocuparse,� coment� bajando la voz. �Quiz� a Jeremy le guste, pero el hombre no ha despegado los ojos de usted desde que se sent�.�

Draco volte� la cabeza para ver que efectivamente Harry lo miraba fijamente por lo que se relaj� un poco con una sonrisa lenta. Pudo ver c�mo los hombros de Harry perd�an la tensi�n, pero todav�a lo vio actuar cauteloso cuando Jeremy intent� hacerle conversaci�n mientras le abrochaba un delantal pl�stico alrededor del cuello. Draco se volte� para seguir a la mujercita hasta un vestidor mientras Hermione charlaba con el fot�grafo sobre la sesi�n.

Iris lo llev� hasta el vestidor en donde hab�a un rack con ropa. En un extremo todo lo hab�a en las bolsas de pl�stico era blanco y en el otro, negro. Le mujer tom� un gancho, removi� el pl�stico y Draco no pudo evitar silbar suavemente.

�Hermoso, �verdad?�

Draco se acerc� para examinar la exquisita chaqueta blanca trabajada a mano. Era de manda larga, talle corto con un cuello que se paraba un poco y una costura decorativa que bajaba a los costados del cierre. La mujer la zaf� del gancho para d�rsela, luego sac� otro gancho y zaf� un par de pantalones blancos de piel. �Hay botas,� dijo suavemente y se�alando con la mano. Hab�a botines con un ligero tac�n que Draco pens� eran hermosas. �Ahora, si esto le queda como creo que le quedar�,� continu� mientras le daba tambi�n los pantalones. Se sintieron suaves y c�lidos como la mantequilla contra sus dedos, �lo m�s probable ser� que mejor no se ponga ropa interior porque todas y cada una de las orillas se marcar�n. Y Miles quiere ver el torso desnudo debajo de la chaqueta abierta. S�lo su piel y el cuero.�

�Hmm,� coment� Draco mientras deslizaba los dedos sobre la tela suave. �Entonces no hay apuro.�

Ella le sonri� ligeramente. �Entonces, lo dejo para que se cambie.� Se dirigi� hacia la cortina pero luego se detuvo para volverlo a mirar. �De verdad es impresionantemente guapo,� dijo suavemente con los ojos caf�s muy abiertos.

�Si,� contest� Draco sin fingir modestia alguna, �pero, gracias.�

La sonrisa de ella se hizo m�s amplia. �De nada.�

Cuando la mujer se hubo marchado, Draco se quit� r�pidamente su propia ropa para ponerse los pantalones de piel sobre su piel desnuda, acomod�ndoselo con cuidado antes de subir el cierre. Su tacto era un pecado absoluto, se amoldaban a su cuerpo como una segunda piel, se mir� en el espejo evaluadoramente.

Draco era incre�blemente vanidoso. Lo sab�a y no le importaba. Pensaba que no ten�a nada de malo cuando alguien se ve�a como �l. Observ� su cuerpo con una ligera sonrisa. �l y Harry eran la ant�tesis del otro; �l era rubio, Harry oscuro. Su piel era de marfil brillante y la de Harry era de un bronceado dorado. Su barba era tan rubia que era casi invisible, la de Harry era tan oscura y gruesa que para el medio d�a ya mostraba la sombra de las cinco. Harry era de m�sculos pesados, las l�neas de Draco eran largas, delgadas. Sus piernas eran largas y su torso corto, el torso de Harry era mas largo que sus piernas, pero mas pesado, mas macizo. Los m�sculos del pecho de Draco eran suaves, su hombros cuadrados y torneados como los de un nadador; Harry ten�a una l�nea de vello negro entre los pectorales llenos que bajaba distintivamente por el centro de su corto est�mago y que se ensanchaba antes de desaparecer por debajo de sus pantalones y su complexi�n era mas bien como la de un boxeador. Eran polos opuestos en

casi todos los aspectos, y a�n as� ambos eran impresionantes y le asombraba que aunque Harry apreciaba su belleza, no parec�a apreciar o siquiera reconocer la propia. Mientras estudiaba la forma en que la piel blanca torneaba sus muslos y se giraba para ver como ca�a sobre su trasero, pens� que quiz� los comprar�a para usarlos s�lo para Harry. De pronto sinti� curiosidad por ver qu� era lo que hab�a en el otro extremo del rack, y ya iba hacia all� cuando la voz de Hermione se escuch� al otro lado de la cortina.

�Draco, �puedo pasar?�

�Seguro,� contest� deteni�ndose para ponerse la chaqueta de piel y mir�ndose nuevamente al espejo. Era perfecta; acentuaba sus hombros anchos y se abr�a lo suficiente para revelar los m�sculos esculpidos de su pecho y est�mago. Hermione hizo a un lado la cortina y luego se detuvo abriendo desmesuradamente los ojos.

�Dios santo,� susurr� mir�ndolo fijamente. �Te ves incre�ble.�

�l sonri�, sab�a que estaba deslumbrante. La escuch� contener el aliento con satisfacci�n. Lo ve�a de arriba a abajo sacudiendo levemente la cabeza.

�Esos pantalones deber�an ser ilegales,� su mirada se detuvo en su entrepierna y las mejillas se le sonrojaron. ��Traes puesto algo abajo?�

�Absolutamente nada,� contest� �l. Ella se sonroj� a�n m�s.

�Podr�as hacer que te midieran,� dijo ella un poco sofocada. Draco se ri�.

�Se�orita Granger,� la reprendi�, �deber�a avergonzarte haberlo notado. Y recuerda, esto fue tu idea.�

�Si, pero es que no pens�...� hizo una pausa, oblig�ndose a apartar la mirada del bulto evidente de su entrepierna. �Uhm, el estilista quiere cortarle el pelo a Harry, pero �l no quiere que lo haga a menos que hable primero contigo.�

�Oh, est� bien.� Se sent� en un banquito para ponerse las botas y cerr�rselas para luego pararse y sacudir las piernas del pantal�n. Sigui� a Hermione mientras sal�a del vestidor.

�Ah, veo que todo te qued� bien,� le grit� de buena manera Miles.

�Si, est� bien,� contest� Draco sonriendo deteni�ndose junto al fot�grafo. �ste levant� la mirada hacia �l pensativo.

�Dile a Jeremy que s�lo quiero un poco de l�piz alrededor de los ojos,� le dijo a Iris con los labios fruncidos. �Y que le ponga un poco de muss a esa fabulosa melena , �si? Estar� listo para �l en cinco minutos, tan pronto como haya colocado las pantallas. Ve a ver si lo puedes distraer de ese hermoso novio lo suficiente como para que lo aliste, �si?�

Iris asinti�, luego tom� a Draco del brazo y lo llev� hacia la silla en la que Harry estaba sentado mientras Jeremy le pasaba las manos expertamente por el cabello ahora mojado de producto, mientras que Harry se ve�a miserable e inc�modo cuando lo tocaba. Levant� la mirada al escucharlo acercarse y sus ojos verdes se abrieron mucho.

�Santo cielo,� respir� mirando al rubio alto vestido con la piel blanca. Jeremy se volte� y levant� tanto las cejas que casi se confundieron con la l�nea de su cabello.

�Por las bolas de Merl�n,� dijo llev�ndose una mano al centro de su pecho, �cari�o, te ves incre�blemente bien.�

�Gracias,� respondi� un poco seco con los ojos fijos en Harry mientras observaba a su novio devorarlo con la mirada con una pizca de satisfacci�n. �Intenta superar eso, maric�n tonto,� pens� poco afectuoso, pero el calor en la mirada de Harry logr� hacerlo sentirse mas generoso con el universo en general. ��Y bien? �El cabello?� pregunt� arqueando una ceja.

�Oh, es cierto,� Jeremy apart� los ojos del rubio para volverse al hombre en su silla. �Dijo que no pod�a tocarlo sin tu permiso.� Mir� a Draco. ��No es bello?�

�Adorable,� contest� a secas Draco.

�T� eres el que tiene que verlo,� gru�� Harry a sabiendas de que si hubiera dejado que Jeremy le cortara el cabello sin el permiso de Draco, nunca lo habr�a dejado en paz. Y por la mirada que le dirigi� Draco, supo que �l sab�a lo que estaba pensando Harry y le sonri� lentamente a los ojos.

��Qu� ten�as en mente?� pregunt� con la mirada c�lida todav�a fija en Harry. �ste curv� los labios involuntariamente en respuesta.

�Corto, en picos, a la moda.� Contest� Jeremy en tono profesional. �Cantidades enormes de producto. Quiz� esculpirlo un poco alto en una direcci�n, as�...� gesticul� con las manos por encima de la cabeza de Harry y Draco asinti� pensativo.

�Si, se ver� bien. Pero no se cortes mas de cinco cent�metros. No queremos que parezca un banquero cuando no lo traiga peinado.�

�Dios no lo permita,� se estremeci� Jeremy. �Le dejaremos el largo al frente y sobre las orejas y cortaremos lo dem�s. As� quedar� un poco atrevido a�n sin producto.�

Harry le dirigi� una mirada nerviosa a Jeremy, pero a�n as� asinti� tenso.

�Jeremy,� dijo Iris tentativamente, como si odiara interrumpirlo. �A Miles le gustar�a que le pusieras un poco de l�piz alrededor de los ojos y que le alborotes un poco el cabello.�

�Oh, si,� avanz� hacia Draco, pero �ste levant� una mano l�nguida en alto.

�Hagamos un trato,� dijo con una ligera sonrisa burlona, � yo me he puesto l�piz desde que empec� a ir a los bares y tambi�n puedo arreglarme el cabello. Tu hazte cargo de Harry.�

Jeremy sonri� lentamente. �Me encantar�a hacerme cargo de Harry.� Harry busc� la mirada de Draco a trav�s del espejo, el moreno se ve�a positivamente horrorizado. Draco desliz� la mano posesivamente por el hombro y hasta el pecho de Harry y Jeremy se detuvo para ver el movimiento, luego levant� los ojos para descubrir que lo estaban mirando unos ojos plateados glaciales. Eran tan fr�os que se estremeci� un poco.

�Su cabello, Jeremy, cari�o.� Su voz fue tan fr�a como sus ojos. �Intenta cualquier otra cosa y te har� un nudo en la verga. �Entendido?" Iris se apart� para toser aunque m�s bien pareci� que se ri�. Jeremy se sonroj� profundamente.

�Draco,� lo rega�� suavemente Harry, pero Draco no cedi� nada.

�Est� bien, cari�o,� dijo acariciando su musculoso pectoral a trav�s de las capas de tela con sus dedos largos y p�lidos. �Jeremy y yo nos entendemos perfectamente, �verdad?�

Jeremy se humedeci� los labios con la lengua asintiendo r�pidamente. �As� es,� dijo un poco falto de aliento y busc� unas tijeras sin hacer ning�n otro comentario. Draco mir� una vez m�s a Harry, luego se volvi� hacia la mesita que hab�a frente a la silla en donde encontr� un l�piz gris oscuro y despu�s de verificarle la punta, se inclin� hacia el espejo.

Se deline� los ojos con destreza y luego suaviz� la l�nea con el dedo me�ique. En la mesa tambi�n hab�a un bote con brillo labial y se puso un poco en los labios antes de levantarse el cabello con las manos. Ya no utilizaba mucho producto por lo que se le alborot� inmediatamente. Se lo hizo hacia delante y luego meti� las manos r�pidamente para lograr que le enmarcara el rostro con mechones largos y suaves. S�lo le ca�an unos cuantos mechones sobre los ojos, el resto acariciaba sus p�mulos y enmarcaba sus rasgos aristocr�ticos.

�Perfecto,� dijo Iris ladeando la cabeza evaluadoramente. Draco le dirigi� una sonrisa r�pida y luego mir� a Harry por el espejo una �ltima vez antes de marcharse. Su amante lo ve�a posesivamente con ojos ardientes y Draco le dirigi� una sonrisa lenta y sensual. Estuvo tan llena de promesas pervertidas que Harry se movi� inc�modo en su silla e Iris solt� un gritito.

Despu�s de eso, Draco se vio inmerso en la sesi�n fotogr�fica. Cuando regres� Miles ya estaba listo y entre las pantallas, las luces brillantes y los estrobos, r�pidamente le perdi� la pista a Harry. Hab�an puesto detr�s suyo una malla entre azul cielo y gris y se imagin� que se ve�a bien, helado, pero elegante y a la moda. Hermione andaba en alg�n punto a su izquierda pero no pod�a verle la cara, Miles lo animaba tranquilamente al mismo tiempo que el dec�a c�mo sentarse, qu� �ngulo presentar, qu� hacer con las manos, las piernas, la cabeza. Tom� dos, y luego tres rollos, la c�mara zumbaba mec�nicamente.

�Tienes un talento innato,� le dijo a modo de cumplido mientras le entregaba la c�mara a Iris para que le cambiara el rollo. ��Has modelado antes?�

�Un poco,� admiti� suavemente Draco. �En realidad model� para un pintor.�

�Ah,� sinti� Miles. �Dibujos del cuerpo humano, �no? �No le incomoda quitarse la chaqueta?�

Draco se encogi� de hombros, �Si quiere.�

�Tengo en mente algo para m�s tarde,� coment� enigm�tico Miles quien luego se volte� un poco sorprendido cuando alguien lleg� por detr�s. Las luces brillaban demasiado como para que Draco pudiera ver claramente, pero no cre�a que fuera Jeremy. ��Est� listo entonces,? Perfecto. Vamos a tomar las suyas sobre esa pared, �si? �La pared con las mallas? Tambi�n ponle un poco de l�piz, Jeremy. No demasiado, s�lo un toque. Su cabello est� perfecto, por cierto...� Miles se volvi� hacia Draco sonriendo ligeramente. ��Sr. Malfoy, por qu� no toma un descanso mientras tomamos las fotos del Sr. Potter? No deber� tomarnos mucho tiempo...�

Draco se baj� del banco en el que hab�a estado sentado, estir� la espalda, pas� por debajo de las luces en busca de Harry. Finalmente vio su cabeza negra; estaba parado detr�s de un rack de video al otro lado del cuarto. Se ve�a extraordinariamente inc�modo mientras Jeremy le delineaba esos ojos enormes y Draco pudo ver que Miles ten�a raz�n; el cabello se le ve�a genial, estilizado, un poco tieso por el producto, corto, pero lo suficientemente largo como para que Jeremy le creara picos inclinados hacia la derecha. Le hab�an dejado la barba incipiente sobre el ment�n cuadrado y en el labio superior, las cejas se le ve�an oscuras y espesas, su complexi�n fuerte, masculina, peligrosa. Era el polo opuesto de Draco, quien parec�a un �ngel de Botticelli y �ste se dio cuenta de que sus fotos ser�an completamente contradictorias y absolutamente asombrosas. Admirando la direcci�n de arte de Miles, camin� lentamente por la tienda para detenerse junto a Hermione mientras la chica observaba a Jeremy suavizar el delineado de Harry. Ella parec�a apunto de brincar de la alegr�a. Levant� la mirada cuando �l se detuvo junto a ella y luego extendi� la mano para tomarle el brazo.

�Chicos, se ven maravillosos,� coment� entusiasmada. ��Vamos a recaudar mucho dinero!�

Draco solt� una risita inclin�ndose levemente para intentar ver lo que Harry llevaba puesto. No pudo verlo y se enderez� resoplando un poco.

Se gir� cuando Miles cruz� la tienda para subirse a una escalera de uno metro ochenta que hab�a frente a una pared cubierta de portadas de unos cien DVD de adultos. Hab�a fotos de hombres y mujeres guapos pegadas a la pared en diferentes estados de desnudez y Draco pens� que ser�a un fondo interesante, totalmente diferente al que hab�a tenido �l.

�Vamos, Jeremy, d�jalo ya,� dijo finalmente Miles con un poco de impaciencia, �ya est� bien, y estoy seguro de que estos caballeros tienen otras cosas qu� hacer hoy. Vamos.�

Jeremy frunci� el ce�o, pero le hizo se�as a Harry para que se marchara. Harry sali� de detr�s del rack en el que hab�a estado escondido y entr� a la luz de las l�mparas y Draco hizo un sonido involuntario, un sonido estrangulado que lo hubiera avergonzado si se hubiera dado cuenta de que lo hab�a hecho.

Draco siempre hab�a pensado que Harry era uno de los hombres mas guapos que hab�a conocido a pesar de lo imposible de su cabello y su terrible sentido de la moda; incluso le hab�a gustado con locura cuando lo intentaba hechizar cuando estaban en la escuela. Cuando finalmente se juntaron durante los meses finales de la guerra y pudo ver por primera vez el cuerpo debajo de esa ropa vergonzosa, sinti� una alegr�a secreta non santa. S�lo �l sab�a lo que Potter escond�a y era todo suyo. Ahora, al ver a su amante, se dio cuenta de que su exclusividad en ese sentido estaba a punto de terminar y no estaba seguro de sentirse contento al respecto.

�Muy bien, Sr. Potter,� comenz� Miles, pero Harry levant� la mano para detenerlo.

�Harry, por favor,� dijo suavemente con voz fuerte.

�De acuerdo, Harry,� dijo el fot�grafo con una ligera sonrisa y Draco sinti� que se tensaba. Ahora el maldito fot�grafo ve�a a su novio con una cantidad indecente de especulaci�n. �Empecemos con algo sencillo, �si? Tan s�lo p�rate, abre las piernas, eso es; recarga las manos sobre las caderas y m�rame a m�.�

Harry hizo lo que le hab�an ordenado y a�n cuando se sent�a completamente inc�modo, se vio absolutamente sorprendente.

El cuero que tra�a puesto era negro; Draco hab�a sabido todo el tiempo que ser�a as� y lo hab�a visto como una forma en que �l resaltara a�n mas con el blanco. Le hab�a fallado el c�lculo. El blanco le quedaba perfecto a �l. El negro a Harry le quedaba... asombroso.

Tra�a puesto un chaleco de cuero negro, pantalones igual de cuero negros y botines parecidos a los de Draco. Para hasta ah� llegaban las similitudes. El cuero negro desped�a destellos azulados bajo las luces y se ajustaba perfectamente a ese cuerpo espectacular, mostrando cada hueco, cada curva de sus m�sculos. Sus muslos se ve�an duros y robustos, las caderas estrechas y tensas, las crestas iliacas cubiertas por una piel bronceada que era claramente visible por encima del corte bajo del pantal�n. El chaleco comenzaba justo arriba de su ombligo dejando al descubierto una extensa porci�n de piel dorada y el rastro de vello suave que bajaba al sur y que Draco tanto amaba. El chaleco le quedaba bien, pero era lo suficientemente corto como para mostrar claramente la curva de sus pectorales musculosos y ten�a los brazos completamente desnudos. Sus hermosos brazos bronceados, musculosos, fuertes, con las manos sobre las cedras mostrando cada vena, cada rizo y bulto. Y hablando de bultos; Draco desliz� los ojos hasta su entrepierna y la boca se le sec� completamente. No hab�a duda alguna de lo que guardaba el Sr. Potter y Draco comenz� a pensar que hab�a cometido un gran error al acceder a todo esto con Hermione.

�De acuerdo, pon las manos sobre el rack de ah� y m�rame, eso es...�

Miles sigui� d�ndole instrucciones que Harry obedeci� vacilante, todav�a se ve�a muy inc�modo, ten�a la quijada tensa, los ojos nerviosos, pero al parecer era la mirada que estaba buscando Miles. Harry daba la impresi�n de estar a punto de enojarse y se ve�a incre�blemente sensual. Draco avanz� unos cuantos pasos, luego avanz� un poco m�s y se dio cuenta de que su amante finalmente pod�a verlo ah� parado cuando desvi� la atenci�n de Miles y una llama erupcion� en los ojos verde botella.

�Guau, mierda...� Miles apart� el ojo de la lente y mir� a un Harry liberado. Todos en la habitaci�n sintieron c�mo se prendi� su magia; los estrobos se apagaron espont�neamente, pero Harry nunca apart� los ojos de Draco y todos supieron lo que significaba esa mirada. �Ven aqu�, te quiero de espaldas para embestirte contra el suelo...�

Draco emiti� otro quejido d�bil, sin apartar los ojos grises de los verdes.

�Santa madre de Mab,� balbuci� d�bilmente Jeremy. �Voy a necesitar sales...�

�Por dios, Harry,� resopl� Hermione. Iris se limit� a gemir de placer.

�Si, Harry,� lo anim� Miles en tono profesional mientras se llevaba la c�mara nuevamente al ojo, �eso es, eso es, perfecto, justo as�...�

La c�mara zumb�, pero los dos hombres apenas parecieron darse cuenta de que hab�a alguien m�s en la tienda. Harry miraba a Draco fijamente, sin parpadear, Draco intent� pasar saliva, intent� pensar, intent� ajustarse la creciente tensi�n de los pantalones de cuero implacables. La sesi�n de Harry no se llev� tanto tiempo como la de Draco, pero �ste apostar�a a que no ten�a ninguna toma mala. Despu�s de no mas de diez minutos, Miles baj� de la escalera, Draco le ech� un vistazo al hombre y pudo verle una fina capa de sudor en la frente. Le entreg� la c�mara a Iris y luego se acerc� a Draco.

�Quer�a probar algo m�s,� dijo suavemente, �pero no quiero que se sienta inc�modo.�

Draco frunci� un poco el ce�o. �Sea lo que sea, entonces tendr� que dec�rselo a �l.� Dijo suavemente. �Tenga en mente que ya se siente malditamente inc�modo.� Volte� a mirar a Harry quien ya se hab�a relajado un poco y se hab�a cruzado de brazos y miraba al suelo con los labios fruncidos y segu�a sin verse complacido de estar ah�. Hermione se dirigi� hacia �l y le toc� el brazo, �l levant� la mirada, luego cerr� los ojos y sacudi� la cabeza. �Aunque le dir� una cosa. Si quiere que se suelte, mande a la Srta. Granger a hacer alg�n mandado.�

��Cree que eso ayudar�a?� pregunt� observando a los dos amigos platicar. Era evidente que Hermione intentaba calmar a Harry , pero sin �xito alguno. De hecho, mientras mas hablaba ella, parec�a ponerse mas tenso �l.

�Si,� enfatiz� Draco. �Pero no puedo hacerlo yo. Ella me ha visto hacerlo durante a�os.�

Miles se qued� pensativo un buen rato, luego asinti� y grit�, �Srta. Granger, �puede venir un momento?�

Hermione le dio una �ltima palmada en el brazo desnudo de Harry y se acerc� a ellos con expresi�n expectante. ��Si?�

��Me preguntaba si podr�a hacerme un favor?�

La chica mir� a los dos hombres, pero Draco permaneci� de pie impasible, con expresi�n inescrutable. �Las luces nos est�n dando un poco de calor y no quiero que ninguno de ellos se sienta inc�modo. El cuero es muy caliente. Ser�a aconsejable si pudi�ramos tener un poco de agua fresca en el estudio. No queremos que nadie se desmaye...�

La chica frunci� el ce�o preocupada. ��Es posible?�

�Oh, si, y mucho. En especial con el cuero negro, es un suplicio bajo las luces.�

Le dirigi� una mirada r�pida y evaluadora a Harry, que estaba sudando un poco. �Seguro. Me aparecer� en el mercado de la esquina...�

Miles intercambi� una mirada r�pida con Draco que sonri� discretamente. �Quiz� tambi�n ser�a bueno algo para picar. Tome, le dar� un poco de dinero...�

Gui� a Hermione hasta la entrada de la tienda, y Draco se dirigi� hacia Harry, que segu�a parado en donde lo hab�an dejado pero ahora estaba recargado contra la pared con los brazos cruzados. Draco camin� directamente hacia �l y se qued� ah� parado un momento mirando esos ojos verdes que se levantaron hacia su cara.

��Tienes una idea,� dijo Draco tan suavemente que s�lo Harry pudo escucharlo, � de lo endemoniadamente sensual que te ves?�

Harry se sonroj� un poco, las puntas de las orejas se le pusieron rojas, pero sus labios se curvaron un poco. ��Tan sensual como tu?�

�Bueno, eso no lo s�,� dijo Draco con una sonrisa maliciosa. �No nos pongamos metas imposibles la primera vez...�

La sonrisa de Harry revel� sus dientes blancos y sacudi� la cabeza indulgente. Cuando Draco dio otro paso y coloc� las manos sobre la pared a los costados de la cabeza de Harry, el moreno levant� la barbilla con los ojos verdes ardiendo. Draco contuvo el aliento. �Si me sigues mirando as�,� murmur�, �quiz� tenga que fajarte aqu� mismo.�

�No escuchar�s ni una queja m�a,� replic� Harry y Draco arque� expresivamente una ceja ligeramente mas oscura que el cabello de su cabeza.

��En serio? �Frente a toda esta gente?�

Harry ri� por lo bajo. �Si, frente a...� mir� a su alrededor. �los tres. �A d�nde fue Hermione?�

�Haciendo un encargo de Miles,� contest� tranquilamente el rubio sin apartar los ojos de la cara del otro hombre. Hab�a tenido raz�n, Harry se relaj� visiblemente en el momento en que se dio cuenta de que Hermione se hab�a ido. Incluso puso las manos sobre las caderas de Draco para jalarlo hacia s�.

�Vaya, Sr. Potter,� dijo Draco batiendo las pesta�as, ��qu� es lo que est�s haciendo?�

�Harry, Draco...� grit� Miles conforme se acercaba sosteni�ndole la mirada a Draco un momento m�s antes de volverse a mirar al hombre de cabello negro, �Hay algo m�s que me gustar�a hacer, si no hay problema por ustedes...�

Harry lo mir� pero no respondi� con palabras, si no que se limit� a arquear una ceja negra. Draco conoc�a esa mirada y sinti� c�mo sus labios se curvaban ligeramente. Miles necesitaba ir con mucho cuidado. �Uhm, me gustar�a fotografiarlos juntos,� dijo escuch�ndose nervioso por primera vez. �Sin el chaleco, si no fuera mucho pedir...�

Harry tens� la boca un poco y busc� los ojos de Draco. Intercambiaron una larga mirada expresiva. Nunca hab�an necesitado de las palabras; se dec�an todo con la mirada y Harry pudo ver que Draco quer�a hacer las fotos... lo quer�a demasiado. Se quit� el chaleco con un suspiro.

��Perfecto!� exclam� deleitado Miles. �Vamos para ac�, al set que utilizamos con Draco...�

Todos se dirigieron en esa direcci�n y Harry mir� a Draco con ojos impasibles. ��Esto fue idea tuya?�

�No,� contest� Draco suavemente, �pero creo que ser� genial. Y por cierto, est�s como para comerte.� Una sonrisa lenta juguete� en sus comisuras. Hubo un destello oscuro en los ojos de Harry.

�Recuerda lo que acabas de decir,� dijo Harry, su voz fue un gru�ido bajo, �Porque me debes una.�

Un estremecimiento de placer recorri� la espina de Draco mientras Miles les gritaba que se les unieran.

Con unas cuantas �rdenes murmuradas, desaparecieron el chaleco y la encantadora chaqueta blanca y ambos hombres quedaron parados s�lo con los pantalones ajustados y las botas italianas.

�Muy bien, Harry, p�rate detr�s de Draco, eso es. Draco, incl�nate un poco hacia �l para que sus caras queden juntas. M�renme, perfecto...� la c�mara comenz� a funcionar, Miles se puso a gritar instrucciones y ellos respondieron como bailarines ante el core�grafo. Despu�s de unas cuantas tomas Draco baj� la mano para jalar el brazo de Harry para ponerlo alrededor de su cintura y despu�s puso su propia mano sobre la de Harry sobre su abdomen fuerte. Sinti� que Harry se tensaba un poco contra sus hombros, pero despu�s de un momento se volvi� a relajar. �Hermoso, hermoso,� dec�a Miles. �Ahora volt�ate, Draco, eso es, y Harry vuelve a rodearlo con el brazo. Los quiero de perfil con las caras cerca. Draco, m�rale la boca, eso es. Perfecto...�

Harry observ� ese rostro hermoso, a unos cuantos cent�metros del suyo, observ� cada pesta�a, cada peca p�lida que Draco insist�a no ten�a y cada mech�n individual de cabello sobre las cejas cuidadosamente peinadas. Abri� la mano que ten�a sobre el hueco de la espalda de Draco y dej� que se deslizara hacia abajo, sobre la pretina de los pantalones de cuero hasta dejarla justo arriba de su trasero.

��Qu� es lo que estamos haciendo aqu�?� pregunt� Harry, su voz s�lo fue para los o�dos de Draco. ��Pornograf�a suave?�

Draco desvi� los ojos hasta los suyos humedeci�ndose los labios ya de por s� brillosos con la punta de la lengua. �Nunca volveremos a estar tan hermosos,� contest� suavemente. �Sigamos adelante, �si?� movi� las caderas hacia delante y Harry pudo sentir que una erecci�n se alineaba contra la suya y los ojos se le oscurecieron. �Piensa en todas grandiosas fotos que podremos ver cuando seamos viejos.� Sonri� brevemente y en ese momento Harry habr�a hecho cualquier cosa que hubiera querido.

�Si, est� bien,� respir� con la mano firme sobre la espalda baja de Draco presion�ndolo mas contra su cadera. Sin que nadie le dijera nada, se inclin� y le roz� con la boca la yugular a Draco, el rubio ech� la cabeza hacia atr�s cerrando los ojos mientras los dientes blancos de Harry le rozaban la piel. El ruido de la c�mara se convirti� en un psuave sonido de fondo.

�Santo cielo,� gru�� Jeremy con voz ronca. �Voy a necesitar una ducha y eso que s�lo estoy mirando.�

Estaban asombrosos, piel clara contra piel morena, cabello claro contra cabello oscuro, cuero blanco y negro. Harry le acarici� el cuello con la nariz y la cabeza rubia se lade� arqueando la larga l�nea de la garganta, provocando que el cabello rubio liberara su frente revelando unos ojos que se ve�an aturdidos y una boca suave, temblorosa, ligeramente entreabierta. Los dientes de Harry rozaron la piel de marfil e Iris hizo un sonido suave y Jeremy trag� con dificultad.

�Muy bien,� grit� Miles, tambi�n se escuchaba un poco falto de aliento. Se volvi� hacia Jeremy. ��Trajimos ese chal de casimir blanco?�

�Si, est�...�

�Yo voy por �l,� se ofreci� Iris dirigi�ndose r�pidamente al vestidor. Momentos despu�s estaba de regreso con el suave chal blanco en la mano. �Harry, Draco, tomen,� Miles los acerc� suavemente a un lado y ech� el chal en el suelo. �Muy bien, Harry, si te acostaras justo ah�, mirando hacia ac�,� con un movimiento de la mano le mostr� el �ngulo, �ap�yate sobre los codos...�

��Lo vas a poner como el pasivo?� pregunt� incr�dulo Jeremy y los tres hombres voltearon a verlo lentamente con diferentes expresiones: Miles se ve�a irritado, Harry divertido y Draco se ve�a... ciertamente peligroso. �Lo siento;� coment� apenado retrocediendo unos pasos.

�Como iba diciendo,� continu� Miles deliberadamente, �si te acostaras ah�, si, perfecto. Ahora, Draco, si pudieras, uhm...�

Draco le dirigi� otra mirada envenenada a Jeremy, luego se puso lentamente de rodillas entre los muslos de Harry. �ste estaba acostado sobre su espalda, apoyado sobre sus codos, con los ojos verdes brillando entre divertidos y excitados.

�Si pudieras, recostarte sobre �l...� estaba diciendo Miles, pero Draco no estaba escuchando. Ten�a los ojos pegados a los de Harry y lenta, muy lentamente lo fue escalando hasta que quedaron nariz con nariz, luego fue bajando su cuerpo elegantemente, la pelvis fue la primera en presionarse contra el cuerpo excitado de su amante. Harry hizo un sonido con la garganta mientras Draco acomodaba su peso contra �l, y movi� una mano bronceada y de dedos largos para acariciarle el costado antes deslizarla sobre su cadera para rodear su trasero redondo.

�Si, eso servir�,� exclam� Miles un poco sin aliento yendo por su c�mara. �ahora, si pudieran...�

Pero realmente no necesit� darles m�s instrucciones. Draco dej� descansar su peso sobre Harry y luego movi� una mano para acunar su cuello. Harry masaje� su piel llena, redonda, su mano se ve�a oscura contra el cuero blanco, para luego dejar caer la cabeza de lado cuando los labios de Draco encontraron el punto en donde el cuello se juntaba con el hombro y abri� la boca ah� lentamente, flexionando las caderas sinuosamente. El calor de las luces les provoc� una fina capa de sudor en los torsos y espaldas desnudos, hizo que el cabello le brillara a Draco, resalt� el destello azulado de la melena de Harry.

�Santo dios,� gimote� Jeremy. �Voy a tener material para pajearme durante varios meses.�

�Yo tambi�n,� contest� un poco jadeante Iris y ambos soltaron risitas d�biles.

Mientras la c�mara de Miles zumbaba mec�nicamente, Draco le lami� la yugular a todo lo largo y roz� suavemente con los dientes la piel de la clav�cula. Acababa de presionar la boca abierta sobre la barbilla de Harry cuando Miles dijo, �Harry,� suave pero tajantemente y �ste abri� los ojos verdes para ver al fot�grafo y el fuego, la lujuria y la necesidad que hab�a en ellos pareci� cargar el aire de la habitaci�n. Miles hizo un sonido triunfal. ���sa es la toma millonaria!� exclam� victorioso enderez�ndose y, como si la voz del fot�grafo hubiera roto un hechizo de atadura de cuerpo completo, Harry se enderez�, desenred�ndose de Draco a la altura del pecho, �ste rod� de espaldas mientras Harry se pon�a de pie. Sus ojos se ve�an duros y le pulsaba un m�sculo en la mejilla y Draco lo mir� desde el suelo mostr�ndose cauteloso por primera vez.

�Ven aqu�,� dijo Harry sombr�o inclin�ndose para sujetar a Draco del b�ceps para ponerlo de pie. Draco chill� un poco mientras Harry lo jalaba hacia el vestidor. �Si nos disculpan,� grit� entre dientes por encima del hombro sin detenerse para nada.

�Oh, dios,� dijo suavemente Jeremy. �Alguien est� en problemas.�

Iris hizo una mueca cuando los observ� desaparecer detr�s de la cortina.

Harry lo empuj� dentro el peque�o espacio sin gentileza alguna y lo sigui� empujando hasta qued� de espaldas contra la pared opuesta.

�Harry...� comenz� a decir suavemente Draco.

�No � te � atrevas � a � hablar.� Gru�� Harry entre dientes para luego presionar su cuerpo duro y caliente contra Draco desde las rodillas hasta el pecho. �No hagas ni un sonido. No quiero que nadie nos interrumpa durante los pr�ximos cinco minutos, �entendiste?� Draco abri� mucho sus ojos grises, pero a�n as� asinti� un poco desesperado. �Muy bien,� escupi�, luego lade� la cabeza oscura para cerrar la boca sobre la de Draco sujet�ndole la nuca con la mano y oblig�ndolo a abrir la boca con la lengua.

Draco subi� las manos para sujetar esos hombros duros y resbaladizos mientras le realizaban una b�squeda intensiva en la boca. Harry desliz� las manos por sus costados, por encima del cuero que cubr�a sus caderas, por su t�rax para luego volver a bajar. Despu�s de unos cuantos movimientos fren�ticos terminaron con las lenguas entremezcladas con locura y Harry presion� su dureza contra la de Draco y flexion� las caderas en un movimiento enloquecedor que hizo que el hombre rubio gimiera, luego meti� la mano entre sus cuerpos para cubrir con la palma el bulto tenso debajo de los pantalones blancos.

�Dios,� jade� Draco cuando Harry lo acarici� por encima del cuero.

�No hables,� le record� Harry con voz ronca, �o tendr� que detenerme.� Sus ojos que hab�an adquirido un verde ardiente, atraparon y sostuvieron los grises. ��Quieres que me detenga?� apret� con rudeza la erecci�n pulsante y Draco tuvo que morderse el labio para no gritar al mismo tiempo que pon�a los ojos en blanco. Sacudi� la cabeza casi con desesperaci�n. �Muy bien,� dijo Harry con voz dura, luego se inclin� y le mordi� el cuello con los dientes antes de ponerse de rodillas a sus pies.

Draco baj� la mirada en lo que Harry le abr�a r�pidamente el pantal�n y lo hac�a a un lado para liberar el arco largo y delgado de piel excitada de los confines del cuero. Harry se acerc� y acarici� con la cara la erecci�n palpitante para luego sujetarla con una mano fuerte y jalarla hacia abajo de donde rebot� contra el est�mago de Draco. Sin pre�mbulo alguno la meti� en su boca hasta llegar a su garganta con un movimiento suave.

Draco apoy� la cabeza contra la pared del vestuario al mismo tiempo que cerraba los ojos y apretaba los pu�os a sus costados al igual que los dedos de los pies dentro de las puntas de las botas italianas. Se mordi� los labios para evitar que se le escapara cualquier sonido mientras sent�a c�mo Harry relajaba los m�sculos de la garganta alrededor de su cabeza hinchada, luego la boca de su amante se alej� jal�ndolo con fuerza acarici�ndole con la lengua la vena inferior antes de volver a met�rselo completamente.

Draco apret� los ojos haciendo un esfuerzo supremo por respirar tranquilamente por la nariz, pero sin �xito alguno. Harry era despiadado; sab�a qu� hacer con la lengua, d�nde presionar los labios para proteger los dientes, cu�ndo introducirlo hasta su garganta. Sab�a cu�ndo emplear la mano junto con la boca, cu�ndo acelerar el ritmo, c�mo llevarlo hasta el l�mite. Lo chup� con fuerza y Draco sinti� como si quisiera absorberle el alma en el proceso. Incapaz de contenerse por m�s tiempo, llev� una mano hasta la nuca de Harry en donde cerr� el pu�o dentro de esa seda negra jal�ndolo a modo de advertencia, pero en lugar de alejarse, Harry lo introdujo todo dentro de su garganta hasta que su nariz toc� el suave vello p�lido en la base de su pene y acarici� la carne sensible. Apretando fuertemente los dientes, Draco gru�� suavemente y se corri�, unos espasmos largos y fuertes recorrieron su cuerpo delgado mientras se vaciaba en la garganta de Harry. Las luces del cuarto se desvanecieron mientras dejaba caer la cabeza contra la pared detr�s.

No se hab�a corrido as� de fuerte en mucho tiempo e inmediatamente despu�s de terminar, sinti� que las rodillas se le venc�an. Harry lo sujet� fuertemente de los muslos manteni�ndolo contra la pared, recuperando el aliento, luego se levant� r�pidamente para tomar a su amante entre sus brazos. Inmediatamente Draco intent� sujetar su pene hinchado, aunque con un poco de torpeza. Harry le sujet� por la mu�eca deteni�ndolo.

�Vaya, eso no es justo,� suspir� Draco presionando la cara contra el pulso en el cuello de Harry.

�Justo ser� cuando te tenga todo para m� y lejos de aqu�,� Harry bes� suavemente a su amante que segu�a teniendo d�biles las rodillas. �Tan pronto como pueda sacarte de aqu�, entre mis planes se encuentran tu trasero, mi verga, y nuestra cama.� Draco se estremeci� ante la oscura promesa contenida tanto en sus palabras como en su tono. ��Miles?� grit� sonriendo ligeramente mientras miraba los ojos divertidos de Draco.

��Si, Harry?� les lleg� la respuesta del otro lado de la cortina, lo suficientemente cerca como para que Harry se preguntara si no habr�a estado ah� cerca, escuchando.

�Vamos a aparecernos en casa ahora. Dile a quienquiera que haya tra�do los pantalones y las botas que pueden mandarme la factura, porque vamos a qued�rnoslos.�

�Uhm, de acuerdo. Ha sido... un placer trabajar con ustedes.�

Harry no pudo reprimir una risita. �Un placer absoluto.� Replic� y Jeremy, Iris y Miles intercambiaron miradas divertidas al escuchar el caracter�stico �pop� proveniente del otro lado de la cortina.

�Alguien ten�a prisa,� coment� Jeremy sarc�stico mientras comenzaba a guardar sus tijeras, brochas y maquillaje.

��Puedes culparlos?� medit� Miles guardando sus lentes en un estuche de terciopelo especial. �Acabamos de observar tres horas de los juegos previos mas intensos que jam�s haya visto.�

�Fue muy sensual.� Estuvo de acuerdo Iris mientras doblaba la malla blanca. �Cre� que lo iban a hacer ah� delante de nosotros.�

Miles solt� una risita. �Y pensar en el dinero que podr�a haber hecho con esas fotos.�

Todos rieron un poco mientras la campanilla de la entrada sonaba alegremente y Hermione Granger entraba llevando consigo una bolsita de mercado que conten�a agua embotellada y barras de granola.

La edici�n de Junio de El Mago Trimestral fue la sensaci�n en el mundo m�gico. La primera impresi�n se vendi� en dos horas, la segunda en dos d�as, la tercera para el cuarto d�a h�bil. A fin de cuentas, se hicieron seis impresiones de esa edici�n, la m�s grande en la historia de las revistas.

Bienes de Ucuero de Leander no pod�a tener en almac�n pantalones de cuero blanco y negro, las botas se terminaron a unas cuantas horas de que saliera a la venta la revista y ten�an �rdenes por adelantado tanto del chaleco como de la chaqueta que les producir�an miles de galeones.

�La Varita M�gica� se casi se convirti� en un destino tur�stico, la gente llegaba por miles a tomarse sus propias fotos con la pared cubierta de DVD como fondo. Se volvi� algo tan popular que los due�os comenzaron a cobrar por el privilegio.

Hab�an muchas opiniones sobre qu� fotos m�gicas hab�an ocasionado la respuesta sensacional a El Mago Trimestral de junio. Muchos dec�an que eran las fotos de Malfoy, que era el modelo perfecto de cuerpo delgado y elegante con ese cuero blanco, sus ojos grises promet�an placeres indecibles mientras sub�a casualmente una pierna al pelda�o de un banco alto y le sonre�a lentamente a la c�mara. Otros argumentaban que sin duda alguna eran las fotos de Potter, con toda esa fuerza contenida, la magia que parec�a cobrar vida a�n dentro de las p�ginas de la revista mientras bajaba la cabeza para mirar por entre esas cejas oscuras, flexionando los antebrazos al sujetar un estante de metal. Las mujeres (y unos cuantos hombres) se derret�an ante el ardor y la intensidad de esos ojos verdes, los b�ceps tonificados revelados por el chaleco de donde sobresal�an los m�sculos de sus hombros.

Pero Hermione Granger, quien con mucho gusto pudo reportar a la Fundaci�n de Sobrevivientes M�gicos Extraviados que la recaudaci�n de las ventas de la revista ser�a de cientos de miles de galeones, sab�a perfectamente cu�l foto era la que estaba haciendo que la gente corriera a comprar la revista ilustrada. Estaba en el mero centro, ocupaba dos p�ginas y mostraba a Harry recostado sobre su espalda y apoyado sobre un codo, con Draco descuidadamente encima de �l, caderas vestidas de negro presionadas por unas caderas estrechas vestidas de blanco, piernas cubiertas de negro y blanco que se entrelazaban lentamente. Una de las hermosas manos masculinas de Harry amold�ndose posesivamente sobre la nalga izquierda de Draco, moreno sobre cuero blanco, y el rubio doblando ligeramente la espalda �gil, haciendo la cabeza de lado con la cara escondida salvo por la boca que quedaba claramente visible y abierta sobre la garganta de Harry. Sus largos dedos p�lidos se cerraban sobre el cabello negro de la nuca de Harry y Draco se ve�a perdido, transportado por la sensaci�n de sus torsos desnudos roz�ndose, saboreando la garganta debajo de su boca abierta. �Y Harry? Harry ten�a los ojos cerrados y la cabeza hacia atr�s, pero luego la mov�a lentamente y fijaba la mirada en la c�mara, llena de esa promesa seductora que lo dejaba a uno con las rodillas d�biles.

Hermione sab�a que �sa era la foto. Era la foto que estaba haciendo que le gente fuera a comprar la revista a�n antes de que la pudieran acomodar en los estantes, en ocasiones varias copias. Era una foto absolutamente hermosa; tan sensual y tan llena de una conexi�n evidente entre los dos hombres. Llena de la clase de amor y deseo que pocas personas experimentan en toda su vida. La chica no cre�a haber visto nunca nada tan hermoso.

S�lo que no pod�a recordar cu�ndo la hab�an tomado.

������������





De vuelta al Dormitorio...

Hosted by www.Geocities.ws

1