| El Dormitorio de Gryffindor |
Clasificaci�n: NC17
Resumen: Lunes 8 de abril del 2002. Cumplea�os n�mero 22 de Draco Malfoy. Una historia ubicada en el futuro, basada ligeramente en la de Resoluci�n. Harry/Draco slash. Sexo expl�cito. Consid�rense advertidos.
N/A: Un agradecimiento especial a Plu por la ayuda y energ�a puestas en esta historia.
N/T: Debido a las diferencias obvias entre los idiomas la autora me pidi� que pusiera esta nota en la que aclaro que ella no supervis� la traducci�n y por lo tanto no puede certificar la fidelidad de la misma, sin embargo trat� de respetar la esencia de la historia.
El pergamino cruji� bajo sus dedos mientras lo volteaba una y otra vez. En el frente, en una escritura demasiado familiar, estaba escrito Draco Malfoy. En la parte de atr�s estaba sello de la familia Malfoy. Sab�a qui�n la hab�a enviado incluso antes de quitar el peque�o paquete de la pata de la lechuza.
Su padre.
La arroj� sin abrir sobre la cama y se qued� parado durante un momento mirando fijamente por la ventana la vista panor�mica que se extend�a ante �l. Toda esa belleza, medit�, estropeada por una carta. Afuera el sol brillaba en un radiante cielo de abril y la velocidad de las nubes solo serv�a para mostrar la ferocidad con que estaba soplando el viento. Ven�a de tierra adentro hacia el mar, ocasionando que la cima de las olas se rizaran por grandes cantidades de roc�o. Con las ventanas cerradas no se o�a nada, pero sab�a que si las abr�a, podr�a o�r el rugido de las olas al romper en la playa rocosa a pesar de la distancia.
Frot�ndose el centro de la frente en el punto donde un ligero dolor de cabeza punzaba, Draco se apoy� contra el marco de la ventana y mir� sobre la cima del risco. Aunque era temprano, hab�a ya algunas personas enfrent�ndose a los elementos, con el cuerpo inclinado debido al esfuerzo que hac�an contra el viento. En alguna parte all� afuera, Harry Potter estaba paseando en uno de los riscos. Harry hab�a desaparecido calladamente antes de que Draco se despertara, cumpliendo uno de sus peque�os rituales -- tomar un paseo matutino sin importar el estado del tiempo. Pronto regresar�a jadeante y entusiasmado y Draco estar�a esper�ndolo para tranquilizarlo y devolverle la respiraci�n con un beso.
Draco se dio cuenta de que estaba temblando un poco debido al aire que se filtraba por las grietas en el marco de la ventana. El aire fr�o atravesaba su piel uni�ndose al fr�o interno causado por la carta.
"Al diablo con esto," susurr� finalmente antes de meterse nuevamente en la cama. Acostado de lado, de espaldas a la ventana, se enterr� bajo las cobijas. Furtivamente sac� una mano y recogi� la carta menti�ndola dentro de las s�banas y mantas.
Una parte de �l quer�a simplemente romper la carta sin abrirla. Pero al igual que con las otras que su padre le hab�a enviado durante los �ltimos cuatro a�os, Draco sent�a una horrible fascinaci�n en la necesidad de saber lo que el hombre ten�a que decirle. Su amado padre -- la persona a la que hab�a idolatrado durante 18 a�os -- ahora lo quer�a muerto y algo en lo que Lucius no era negligente, era en asegurarse de que su hijo estuviera bien consciente de sus intenciones.
Draco finalmente desliz� un dedo bajo el sello y despleg� el pergamino. Algo pesado cay� de la envoltura, rebotando en su brazo y cayendo finalmente en las s�banas. "Maldici�n...". Se hizo para atr�s, enred�ndose en las cobijas en un esfuerzo por escaparse de lo que el objeto pudiera ser. Envuelto en las mantas, lo mir� fijamente -- un guijarro peque�o, liso, similar a los que hab�a visto en la playa el d�a anterior. Se ve�a bastante inofensivo, pero conoc�a la habilidad que ten�a su padre para hacer Trasladores dirigidos a una sola persona. Lucius hab�a intentado usarlos con Harry en el pasado, as� que �por qu� no intentar utilizar la misma magia en su hijo?
Los ojos grises se volvieron de golpe al pergamino que ten�a en la mano. De pronto pens� que hab�a aceptado la nota sin reservas. �Y si hubiera estado encantada de alguna forma? Hab�a hechizos que pod�an envenenar una hoja de pergamino para que el veneno se filtrara en la piel de la persona que lo tocara. Solt� una risa amarga. No, su padre querr�a estar all� cuando Draco muriera.
Cuidadosamente abri� la carta. Dos palabras escritas en tinta carmes� le devolv�an la mirada : Feliz Cumplea�os.
"Bueno," murmur� Draco sombr�o. "Por lo menos se acord�."
El sonido de una llave en la cerradura lo sobresalt� y empuj� r�pidamente el guijarro dentro del sobre sin tocarlo. Deposit� ambos art�culos en el caj�n de la mesita de noche al lado de la cama, y se volvi� a recostar como si estuviera dormido todav�a. Con el rabillo del ojo, vio como un peque�o torbellino de cabello negro entraba en el cuarto. Harry no sab�a nada acerca de las cartas del padre de Draco o de las amenazas contenidas en ellas y as� era exactamente como Draco quer�a que siguiera. Harry ya ten�a bastantes problemas y Draco iba a lidiar con este asunto por su cuenta sin agregarlo a las crecientes cargas de Harry.
"Est� helando all� afuera." Harry se frot� los brazos desnudos y maldijo el hecho de haber salido con una camiseta de manga corta y un chaleco. El viento hab�a dejado su pelo negro m�s despeinado de lo normal y estaba ruborizado por el aire fr�o. Ya no usaba lentes salvo en 'ocasiones oficiales', cuando las personas parec�an esperar que lo hiciera. La mayor�a de la gente pensaba que El Chico Que Vivi� ahora usaba lentes de contacto, pero la verdad era que ya no los necesitaba. Draco hab�a restaurado la vista de Harry a visi�n 20-20 cuando sus lentes se hab�an roto durante un enfrentamiento particularmente violento con un grupo de Mort�fagos y esa hab�a sido la �nica manera de asegurarse de que Harry pudiera seguir luchando. El hecho de que Draco hubiera usado magia oscura para lograrlo, todav�a mortificaba a Harry en algunas ocasiones.
"�Todav�a est�s dormido?"
A falta de respuesta, Harry se ech� un clavado en la cama y aterriz� de lleno sobre la figura bajo las mantas. La acci�n produjo un oomph de dolor, pero nada m�s. Retir� las s�banas para revelar una cabeza rubio platino. "�Todav�a est�s dormido?" repiti�.
"Ya no," fue la apagada respuesta.
"Qu� bien." Harry meti� los dedos entre el fino cabello volviendo la cara hacia s�. Estudi� a Draco por un momento antes de inclinarse y besarlo en la boca entreabierta. "Feliz Cumplea�os. �Qu� se siente tener 22?"
Draco respir� la excitaci�n del otro por un momento y exhal� profundamente intentando olvidarse de la carta y sus implicaciones. Trataba de disfrutar este momento. "Oh, no muy diferente de 21. Doce meses m�s viejo, quiz� un poco m�s sabio". Extendi� una mano y pas� un largo dedo sobre el suave vello del brazo de Harry. Cada vello se eriz� y la piel brill� por el fr�o. "Est�s helado." Una preocupaci�n casi paternal ti�� sus palabras.
"Est� haciendo fr�o all� afuera. �Puedo entrar?" Harry se quit� de encima de Draco y se sent� en la cama, con las piernas en el borde. Comenz� a quitarse los zapatos con los pies.
"No esperes que yo te caliente." Sin ning�n esfuerzo Draco se dio la vuelta. Apoy�ndose en un codo, descans� la cabeza en la mano y observ� como Harry empezaba a despojarse de su ropa. Amaba observar a Harry visti�ndose y desvisti�ndose, sus movimientos eran sensuales sin que Harry se diera cuenta.
"Deber�as haber ido conmigo. Est� maravilloso afuera. Creo que el clima de hoy define la palabra 'vigorizante' ". Harry se volvi� ligeramente, mirando sobre su hombro mientras se quitaba la camiseta. Una vez desvestido, sacudi� la cabeza y el cabello oscuro cay� desali�ado sobre su cara. Los ojos verdes brillaron mientras ve�a como se contra�a ligeramente la sonrisa en la cara de su amante ante ese movimiento. Sab�a que a Draco le gustaba observarlo y disfrutaba viendo las expresiones siempre cambiantes de su cara. El alguna vez temeroso adolescente ahora pod�a seducir muy bien.
Se dej� caer de espaldas con las rodillas todav�a en la orilla de la cama y extendi� una mano para desbrochar sus vaqueros. "Y, �alg�n buen regalo de cumplea�os?" Harry hab�a visto llegar la lechuza.
"Ninguno". Draco pens� que realmente no era una mentira. Un mensaje de su padre dif�cilmente podr�a describirse como un 'buen regalo'. Continu� observando como los dedos �giles desabrochaban despacio cada bot�n. "Ni siquiera una tarjeta de nuestra ilustre jefa. Ya s� que se supone que estamos escondidos, pero pens� que se acordar�a."
Harry mir� fijamente a Draco durante un momento, pero finalmente decidi� no preguntarle sobre la lechuza. Ten�a idea de qui�n la hab�a enviado. En cambio, levant� las caderas y desliz� los pantalones sobre sus muslos. Entonces alz� las piernas, las dobl� hacia su pecho y termin� de quit�rselos. Los pantalones se unieron al mont�n de ropa en el suelo. "Ya sabes como es Hermione--" con las piernas todav�a en el aire, Harry puso los dedos en el resorte de sus boxers y lentamente se los quit�. Dej� caer las piernas y los brazos descansaron sobre su cabeza, consciente de la mirada siempre presente de Draco. "--siempre mani�tica de las reglas."
"�Me compraste alg�n regalo?" Draco recorri� con un dedo el interior del brazo de Harry, cuya piel estaba ligeramente m�s p�lida que la exterior. Pod�a ver el trazado azul de venas bajo la superficie y dibuj� perezosamente el modelo con un dedo.
"Bueno," Harry se arque� ligeramente y subi� un pie a la cama. En un movimiento casi serpenteante, se desliz� sobre la cama hasta quedar totalmente acostado en ella. "Cre� que podr�as tenerme a m�."
Draco solt� una risita cantarina. "Puedo tenerte cada vez que quiera, Potter." La mano se desliz� por el interior del brazo de Harry antes de trazar la l�nea de la clav�cula, siguiendo el tatuaje de serpiente que parec�a rodear el hueso.
"Oh, qu� lastima. Ten�a cinta y papel para envolver."
"�Qu� dir�a la tarjeta"? Draco se movi� un poco, acerc�ndose lo suficiente para colocar sus labios sobre la frente de Harry. Traz� la cicatriz en forma de rel�mpago con la punta de la lengua.
Harry cerr� los ojos bajo el contacto y gimi�, el sonido vibr� a trav�s de �l. La tan conocida sensaci�n de excitaci�n recorri� su cuerpo. "Oh, algo as� como 'Feliz Cumplea�os, cari�o. Haz lo que quieras conmigo'." Se estir� un poco m�s arqueando la espalda ligeramente y se abri� completamente a su amante.
Draco suspir� largamente y no hizo nada m�s que observar durante varios minutos, devorando la vista que ten�a ante �l. Del pelo negro desali�ado a los exquisitos pies, amaba cada cent�metro de esta persona y nunca dejaba de asombrarlo que Harry hubiera querido permanecer tanto tiempo con �l. Resisti� el impulso de tomar a Harry en sus brazos y abrazarlo.
En vez de eso, recorri� despacio con la u�a el hueco en la garganta de Harry, sigui� a lo largo del torso y por el est�mago plano. El movimiento dej� una d�bil y delgada l�nea roja en la piel ligeramente morena. Hizo una breve pausa en el ombligo de Harry antes de remontar a trav�s de la l�nea de vello que lleva a la ingle. El abdomen entero se tens� levemente cuando la u�a flot� brevemente sobre el pene de su amante y dej� que su pulgar rozara apenas la cabeza antes de retirarlo. Las caderas de Harry se elevaron intentando seguir la mano ahora ausente. "�Lo que quiera?" Draco habl� muy suave, sus labios rozaron la oreja de Harry.
"Mmmm."
"Entonces, podr�a simplemente sentarme aqu� y mirarte durante horas."
"Si eso quieres."
"O podr�a comer pastel de cumplea�os sobre ti."
"Mmm, todos esos lugares donde las migajas podr�an entrar."
"O podr�a atarte y dejarte jadeando, dese�ndome."
Los p�rpados de Harry se abrieron y los ojos verde jade sonrieron al rostro tan cercano al suyo. "Lo que quieras," exhal�.
"Y podr�a dejarte aqu� para que la camarera te encuentre."
"Eso ser�a un desperdicio. Ella no es mi tipo". Harry levant� la cabeza del colch�n, s�lo lo suficiente para capturar los p�lidos labios sobre �l. Sac� la lengua para recorrer el labio inferior de Draco antes de tomarlo suavemente entre sus dientes. Al dejar caer la cabeza nuevamente, trajo a Draco con �l. "Dime lo que quieres," susurr� contra la boca del otro.
Draco presion� duramente contra la humedad expuesta bajo �l, invadiendo con la lengua esa boca familiar, que conoc�a casi tan bien como la suya propia. No hab�a ning�n otro contacto entre ellos, salvo la presi�n de labios y el toque de lenguas que se danzaban juntas. Se movi� un poco, ganando un mejor acceso a la boca caliente y sabiendo exactamente lo que quer�a.
"Quiero que me hagas el amor". Se apart� ligeramente.
"�Eh?" Harry inclin� un poco la cabeza. Normalmente le gustaba dejar que Draco tomara el control, algo en lo que era excelente. En estos d�as se esperaba que Harry tomara el control de tantas cosas que era un placer puro rendirse completamente durante alg�n tiempo a alguien m�s. Someterse a ese contacto tan amado y calentarse en la seguridad de esos brazos. Aunque por supuesto, Harry siempre se sent�a a salvo cuando estaban juntos. Harry observ� como Draco se dejaba caer de espaldas en la cama imitando su anterior postura.
Draco permaneci� ah�, extendido sobre las desali�adas mantas, su cabello rubio esparcido como un halo en el cobertor oscuro. Una mueca que en realidad era una sonrisa desde�osa cruz� despacio por su cara. "Vamos, Potter, demu�strame de qu� est�s hecho."
�gilmente, Harry se puso de pie. "No provoques a tu suerte, Malfoy, podr�as conseguir m�s de lo que esperas." Mir� pensativo a Draco por un momento, con ojos entrecerrados recorri� la figura extendida sobre la cama. De pronto se volvi�, se alej� y desapareci� por el peque�o corredor que llevaba a la puerta.
"�Te vas tan pronto, Potter?"
La mano de Harry apareci� en una esquina. Estaba jugueteando entre los dedos un letrero de 'No molestar'. "No quiero que la camarera nos interrumpa." La mano desapareci� y cuando Harry apareci� hab�a una oscilaci�n ligera en su paso. Se detuvo al pie de la cama y tom� los tobillos de Draco y los empuj� de forma que sus rodillas estuvieran ligeramente dobladas.
Descans� ligeramente sus manos en las rodillas y despu�s Harry se apoy� contra las espinillas del pijama. Dej� que sus dedos se deslizaran por los muslos, consciente de los m�sculos que se tensaban de forma espasm�dica. Las yemas de sus dedos envolvieron la cintura de la pijama y Harry la baj�, sus manos se demoraron en el trasero de su amante, mientras Draco se alzaba de la cama. Lentamente fue retirando la prenda manteniendo todo el tiempo en contacto sus manos en la piel del otro. Cuando alcanz� los pies, Harry alz� primero uno y entonces el otro, liber�ndolos de la tela.
Harry se subi� nuevamente a la cama, arrastr�ndose sobre el cuerpo indolente, con una mano y una rodilla a los costados, hasta que lleg� a las delgadas caderas. Se inclin� hacia adelante, con las manos descansando en la cama a ambos lados del pecho de Draco y movi� sus caderas para que el hueso excavara suavemente la carne bajo �l. "Dime �Qu� quieres?" sus labios rozaron como si fueran una pluma la garganta expuesta de Draco.
"Eso depende de ti." La voz de Draco era un ronroneo bajo mientras se empujaba contra la presi�n en sus muslos e ingle, sintiendo la dureza creciente dentro de �l. Empez� a mecer sus caderas contra la presi�n y despu�s de unos segundos, levant� una mano de la cama y con ella recorri� perezosamente el pecho de Harry. Hizo una pausa y traz� un c�rculo en un pez�n. "Sorpr�ndeme."
Sujetando la mano, Harry la presion� contra su propio pecho mientras favorec�a a Draco con una media sonrisa. "Bien, si �se es el caso, entonces lo primero es que no puedes tocar." De repente presion� hacia abajo las caderas de Draco deteniendo el ligero movimiento. "Segundo, no puedes moverte." La dureza bajo �l estaba empezando a emparejar su la suya y se movi� un poco, el movimiento arranc� un gemido de Draco. "�Entendido?"
"Mmmm." el murmullo de Draco fue acompa�ado por una relajaci�n s�bita que tom� a Harry moment�neamente por sorpresa. Era como si Draco se hubiera quedado repentinamente sin huesos y sus caderas parecieron extenderse levemente, el movimiento acerc� sus erecciones. Harry dej� escapar un silbido de sorpresa y mir� con fiereza la sonrisa desde�osa en la cara de su amante.
"Por supuesto, podr�a irme y dejarte aqu�." Harry llev� la mano que hab�a estado sosteniendo contra su pecho a su boca. Cuidadosamente bes� la punta de cada dedo antes de lentamente meterlo profundo en su propia boca, para chuparlo y recorrerlo a todo lo largo con la lengua. Despu�s de que todos los dedos hubieron sido explorados, dej� caer la mano . De alg�n modo Draco se las arregl� para recorrer los dedos h�medos por todo el torso de Harry sin que pareciera un acto deliberado. Los demor� en la curva del trasero, dibujando c�rculos firmes en la piel.
"Dije...". Harry agarr� a la mano y la apart�. "... no tocar."
"�En serio?" Draco levant� una ceja ir�nico y alz� su mano libre para acariciar el pecho desnudo delante de �l.
Harry apart� la mano y sujet� ambas con su mano izquierda. "�Vas a comportarte?" Draco se encogi� de hombros insolente, oprimiendo sus caderas contra el cuerpo sobre �l.
Sujetando todav�a sus manos, Harry se levant� ignorando las protestas de Draco. "Claramente necesitas una lecci�n," lo amonest� mientras empezaba a recorrer con su mano libre del codo a las yemas de los dedos el brazo de Draco. Un list�n escarlata se enred� en el brazo. Cuando alcanz� las manos, el list�n rode� las mu�ecas y las sujet� flojamente, antes de continuar por el otro brazo.
Draco mir� la atadura; calladamente impresionado por la sensaci�n que estaba produciendo en su piel. Donde lo tocaba casi pod�a sentir las manos Harry en su cuerpo. Trat� de liberar sus manos esperando que el list�n se soltara, pero en cambio las sostuvo firmemente. Entonces comprendi� que el list�n desliz�ndose por su cuerpo, envolviendo flojamente su torso y caderas, bajando por cada pierna y enred�ndose alrededor de sus tobillos. Intent� alzar una pierna, pero la encontr� sujeta contra la cama. "Potter..." le dirigi� a Harry una mirada peligrosa.
Harry sonri� abiertamente mientras finalmente liberaba los brazos de Draco dej�ndolos caer sobre la cabeza de Draco. Descans� un dedo en su boca para acallar la protesta. "Tampoco puedes hablar. �O necesito amordazarte tambi�n?" con hielo hirviendo en los ojos grises, Draco se las arregl� para tomar el dedo brevemente en su propia boca antes de que Harry lo retirara.
"Ahora, �por d�nde empezar�?" Harry mir� pensativamente el cuerpo puesto ante �l devorando cada cent�metro de su longitud. Finalmente alcanz� un pie y lo alz� de la cama sin ning�n problema. Sonri� cuando vio a Draco intentar alzar la otra pierna, pero las cintas encantadas s�lo respond�an al toque de Harry.
Con un suspiro, Harry empez� a venerar a la persona ante �l. Empezando con los dedos de los pies, bes�, lami� y toc� cada cent�metro de piel del p�lido y delgado cuerpo.
Al principio Draco intent� mirar, pero despu�s de unos momentos dej� caer la cabeza y cerr� los ojos. Sujeto suave, pero firmemente por los listones, se perdi� en la sensaci�n, el sentimiento, del lento progreso de Harry sobre su piel, cada toque dejaba una calidez en su lugar. Hab�a un sentimiento extra�o de seguridad en la atadura, de protecci�n en lugar de una prisi�n. Sent�a como si se hubiera arrastrado dentro de Harry, dentro de su piel y huesos, dentro de esos pensamientos y recuerdos. Sujeto suave y seguramente dentro de esos brazos y alma. Sin intentar forcejear, permiti� que Harry lo acomodara como quer�a, de lado o de frente, y entonces de espaldas otra vez.
Ocasionalmente la suavidad de un beso era reforzada por un veloz mordisco o el roce de una u�a. A veces sent�a el toque fugaz del pelo de Harry contra s� y pens� que si fuera morirse hoy, tendr�a, por lo menos, este recuerdo para llevarse con �l.
De cara contra la cama, Draco sinti� que Harry dibujaba las l�neas del peque�o tatuaje en forma de le�n en la base de su espina. Entonces el mismo dedo fue presionado entre sus nalgas. Fue esta caricia la que empez� la erecci�n de Draco. Harry roz� con una u�a su ano y recorri� con la punta de su dedo el perineo de Draco, esa �rea --en forma de diamante-- entre el ano y el pene.
En el momento en que Harry lo volte� de nuevo y, por fin, tom� un pez�n en su boca, Draco hab�a estado excitado durante tanto tiempo, que se pregunt� c�mo hab�a podido mantenerse alejado del cl�max. Harry hab�a tenido cuidado de no tocar su pene en su viaje por el cuerpo, pero Draco estaba seguro de que podr�a venirse en ese mismo segundo sin que nadie lo acariciara.
Harry succion� primero un pez�n y despu�s el otro hasta que ambos estuvieron erectos, el flujo de sangre los hizo destacar contra la palidez de la piel. Mientras continuaba su camino ascendente, unos dedos h�medos continuaron atendiendo a cada uno, alternando entre caricias suaves y pellizcos juguetones.
Y todo el tiempo Draco permaneci� callado. De vez en cuando aguantaba la respiraci�n o suspiraba --suspiros que se convirtieron en quejidos sonoros y gemidos de placer, pero nunca habl�. A veces Harry observaba como Draco apretaba las manos, tomando nota mental de lo que lo causaba y lo archivaba para referencia futura.
Finalmente Harry lleg� al rostro amado. Subi� por el cuello, lami� el pulso en el hueco de la garganta de Draco y lo sorbi� fuerte como si pudiera meter ese golpe tembloroso en su boca. Con infinita lentitud, traz� la l�nea donde el hombro se un�a al cuello, bes� los p�rpados cerrados, roz� con la punta de la lengua el largo de una ceja y mordi� los contornos puntiagudos de las orejas de Draco.
Harry hizo una pausa y descans� su mejilla contra la de Draco, deleit�ndose en la quietud de su compa�ero. Draco hubiera podido romper el hechizo del list�n con facilidad, pero hab�a escogido esta quietud, este momento de confianza. Harry sinti� humedad bajo su mejilla y comprendi� que unas l�grimas estaban fluyendo de los p�rpados cerrados. Levant�ndose levemente, observ� como corr�an por la mejilla, trazando una l�nea en la elegante curva del cuello de Draco y se concentraban en la s�bana bajo �l.
Abri� la boca para hablar, pero se detuvo al darse cuenta de que no quer�a romper el hechizo que los hab�a envuelto a ambos. En cambio elev� un dedo hacia el sendero de l�grimas y cuidadosamente las limpi�. Lami� el l�quido salado en su dedo, dej�ndolo en la lengua un momento. Despu�s todav�a con el sabor de esas l�grimas en su boca se inclin� y captur� la boca abierta de Draco con la suya.
El contacto dur� unos segundos, pero se sinti� como una eternidad y Harry supo que no quer�a que ese momento acabase. Quer�a que Draco se levantara y lo abrazara. Sentir esas manos familiares en su cuerpo. Con un movimiento de su mano, los listones se soltaron, pero Draco permaneci� quieto gozando de la atenci�n y del sentimiento de integridad.
Cuando Harry se apart�, abri� los p�rpados h�medos y unos ojos grises lo miraron fijamente con una clase de serenidad que Harry dif�cilmente ve�a. Meti� una mano a trav�s del suave pelo rubio platino y acun� su cabeza mientras Draco se recostaba bajo el toque.
"Draconis," Harry susurr� la palabra en la oreja de Draco, el nombre latino con que lo llamaba en raras ocasiones.
"Leoninus," Draco ehxal� en respuesta. La primera palabra que hab�a pronunciado en lo que parec�a horas.
Draco sinti� que una mano tocaba su pene y sinti� como si fuera a morirse. Se arque� al toque con un lamento silencioso. Entonces, tan r�pidamente que no hab�a sido consciente de que se estaba moviendo, la boca de Harry se cerr� sobre �l y se sumergi� en una humedad ardiente. Pod�a sentir el aliento de Harry contra su piel en el exterior y el roce de sus dientes y su lengua en el interior. Ahogando un lamento, las manos de Draco se metieron en el pelo de Harry, sujet�ndolo mientras la dulce succi�n de esa boca lo llevaba firmemente al orgasmo. Trat� mover las caderas, intentado empujar m�s profundamente dentro de la caverna, pero unas manos firmes lo detuvieron, sin duda dejando diez peque�os moretones en su piel.
Entonces Harry lo solt�.
Se oprimi� contra la boca mientras llegaba al orgasmo, espasmos de fuego lo arrollaban. Se aferr�, empujando las caderas mientras Harry tragaba, la succi�n era casi demasiado dolorosa. Jal�ndolo por el cabello, subi� a Harry y reclam� su boca de nuevo, esta vez con sus labios, lengua y dientes, sujet�ndolo tan fuerte que Draco estuvo seguro de haberlo lastimado.
Harry no forceje� ni intent� tomar el control. Se abri� a su amante, permiti�ndole saborearse a s� mismo en la lengua de Harry, sintiendo esos largos dedos delgados primero en su pelo y luego en su cuerpo con la suficiente firmeza como para lastimarlo, hasta que los movimientos se hicieron m�s lentos volvi�ndose casi sensuales como el calor que el orgasmo dej� el cuerpo de Draco.
Y Harry volvi� a empezar. Besando y acariciando, empez� a idolatrar ese cuerpo nuevamente, de forma diferente esta vez, un poco m�s r�pido, m�s duro al ir bajando de la boca lastimada e hinchada al pene.
Para el momento en que lo alcanz�, Draco estaba de nuevo excitado y Harry estaba tan cerca que no estaba seguro de cu�nto tiempo m�s podr�a detener su propio cl�max.
"�Est� bien?" la voz de Harry era jadeante. Al no obtener una respuesta a su pregunta, observ� la longitud del cuerpo de Draco, su piel casi brillaba con una fina capa de sudor.
Saciado por su primer cl�max, Draco hab�a dejado que Harry lo volviera a excitar y estaba recostado ah� esperando... esperando. Los ojos que encontraron los de Harry estaban casi negros, las pupilas dilatadas solo mostraban un anillo delgado de helado gris azulado.
"S�," contest� anhelante con voz ronca y abri� las piernas, doblando las rodillas ligeramente.
"Bien." Esta vez la palabra fue para si mismo, una palabra tranquilizante mientras bajaba, sus dedos lubricados de su propia boca h�meda y de la descarga de Draco. Conteniendo la respiraci�n, Harry presion� los dedos y con un empuj�n se introdujo profundamente en Draco.
Al principio no hubo respuesta luego, un maullido de placer, Harry sinti� a Draco empujarse contra �l. "Se -- supone -- que -- no � debes -- moverte." Harry logr� decir, tratando de controlar no solo los movimientos de Draco sino tambi�n su propio cl�max amenazante.
"Entonces hazlo. Ohhh." Draco solloz� cuando la otra mano de Harry recorri� ligeramente su pene, puntos gemelos de placer amenazaban con agobiarlo de nuevo. Sus manos trataban de agarrar simult�neamente las s�banas y a Harry.
"Vaya, vaya..." Harry se permiti� una sonrisa ir�nica ante la respuesta tan poco caracter�stica en el normalmente controlado Draco. Todav�a presionando con los dedos, se levant� y captur� la boca abierta de su amante en un beso profundo, largo. Sus manos se fijaron de nuevo en su pelo, los dedos lo sujetaban fuertemente mientras la lengua de Draco invad�a su boca.
Incapaz de aguantar m�s, Harry se apart� reemplazando los dedos casi al instante con su propio pene. Todav�a atrapado por la lengua de Draco, Harry lo penetr�, enterr�ndose profundamente de dos r�pidas embestidas. Se detuvo un momento; consciente de que hab�a tocado la pr�stata de Draco. Lamentos de lujuria y placer se encontraron dentro de sus bocas compartidas y Harry empuj� de nuevo. Sinti� a Draco concentrarse y apretarlo. Entonces, intacto salvo por la profunda presi�n dentro de �l, Draco se vino otra vez.
En el cuarto empuj�n, atrapado herm�ticamente dentro de su amante, Harry lleg� al cl�max. Se apart� de la boca de Draco y sus embestidas se volvieron err�ticas, perdido por un momento en su propio placer y necesidad. Impulsos profundos que arrancaban lamentos jadeantes en �l y con cada uno llen� a Draco. Quer�a golpearlo duro, quer�a tomarlo, necesitaba poseer la figura temblorosa bajo �l.
Con un sollozo final, Harry se derrumb� estremeci�ndose contra el cuerpo debajo suyo. Se qued� ah� un momento sintiendo el pulso r�pido y la respiraci�n fracturada. Cuando se desliz� fuera de Draco todav�a c�lido, Harry sinti� sus brazos sujet�ndolo y acerc�ndolo. Se dej� abrazar y sujetar herm�ticamente, queriendo sentir siempre la seguridad que el contacto de Draco le daba.
Minutos -- o quiz� horas -- despu�s, Harry abri� los ojos de nuevo. Pod�a sentir dedos en su pelo jugando suavemente con sus rizos y sent�a una respiraci�n suave en su cara. La respiraci�n se acerc�, soplando suavemente su cicatriz antes de sentir el roce de los labios en su sien.
Acurruc�ndose, Harry suspir� contento. "Lo siento, no quer�a dormirme."
Una risita gutural fue la contestaci�n a la disculpa de Harry. "Probablemente lo merec�as. Tengo miedo de preguntar d�nde aprendiste todo eso."
"Bueno, he tenido un maestro muy bueno durante los �ltimos cuatro a�os." Se liber� del abrazo.
"�A d�nde vas?" Draco intent� tomarlo nuevamente entre sus brazos.
"Necesito verte."
"Oh, es una l�stima. Cre� que ibas a ofrecerme que nos ba��ramos juntos."
"Puedo hacerlo, aunque no creo que quepamos los dos." Harry busc� a Draco y le dio un beso lento. "Feliz Cumplea�os."
"Mmmm." Devolviendo la presi�n, Draco levant� una mano para sujetar el cuello de Harry.
"Te tengo otro regalo." Las palabras fueron susurradas dentro del beso.
"�Oh?" Se apart� un poco, s�lo lo suficiente para besar la nariz de Harry. "�M�s de esto? �M�s esclavitud?"
"No." Harry se levant� y se desliz� por la cama. Acostado boca abajo se inclin� en el borde y busc� la ropa que se hab�a quitado.
"Yo no me quedar�a en esa posici�n mucho tiempo," los tonos dulces de Draco flotaron por el cuarto.
"Eres bienvenido cada vez que quieras, mi estimado Draco. Pero primero..." Se sent� y le dio una cajita negra.
Draco la tom� con cuidado y la mir� fijamente. "�Qu� es?"
"No ser�a una sorpresa si te lo dijera." Harry no se movi� y los dos se sentaron en los puntos mas alejados de la cama. "No te morder�."
La tapa fue removida y Draco sac� con cuidado una cadena. En el extremo ten�a un nudo C�ltico en forma de cruz. "�Harry?"
"Desde que me diste esto--" Harry sostuvo el peque�o c�rculo de rosa de cuarzo que Draco le hab�a dado para su cumplea�os n�mero 20. Draco hab�a puesto varias protecciones y hechizos de localizaci�n en el diminuto collar y Harry no se lo hab�a quitado desde entonces. "-- he estado buscando algo para regal�rtelo. Lo encontr� hace unas semanas." Se�al� con un dedo la cadena. "Se supone que los nudos son almas entrelazadas."
"Oh," Draco recorri� con un dedo la superficie. Pod�a sentir la magia proveniente de ella, sab�a que hab�a sido encantada. "Gracias."
"Si no te gusta..."
"No, no, no es eso. Es..." Draco pens� en el guijarro enviado por su padre y en las otras personas que consideraba sus amigos y que ahora lo cazaban. �Hab�a valido la pena? �Dejar todo por la persona que lo estaba mirando ahora? Si pudiera regresar a ese momento hac�a cuatro a�os cu�ndo hab�a recibido la marca de Voldemort, �cambiar�a lo que hab�a seguido y habr�a traicionado a Harry? Sab�a sin duda alguna que la respuesta era no. "Lo siento." Intent� deshacer el broche pero de pronto no pod�a ver bien.
"Perm�teme." Harry gate� por la cama y tom� la cadena de las manos temblorosas de Draco. "Tiene encantos de protecci�n y uno que me permitir� saber que est�s bien." Se la puso alrededor del cuello y la abroch�, acarici�ndola suavemente, entonando al mismo tiempo palabras que Draco no pudo o�r. "Ya est�."
S�, ya est�, amado m�o. Tu padre nunca te encontrar� ahora. Nunca recibir�s de nuevo cartas de �l. Fidelius te mantendr� a salvo y yo ser� tu guardi�n secreto. S� que deber�a decirte esto, pero intentar�as romper el hechizo. Y no puedo permitir que eso pase. No puedo dejarte intentar protegerme cuando eres tu qui�n est� en peligro.
Draco parpade�, mientras la magia se fijaba en �l, sab�a que no era una protecci�n m�gica com�n la que hab�a en la cadena. Pens� en la nota de su padre y supo que tendr�an que irse ahora. Alejarse de este peque�o puerto antes de que Lucius rastreara el lugar donde la lechuza hab�a entregado la nota.
Mir� a Harry y sonri� t�midamente. "Tenemos que irnos."
Harry asinti�. "Lo s�, pero no necesitamos correr m�s. Nos he encontrado un lugar, una parte donde no podremos ser descubiertos. Saldremos adelante." Levant� una mano y con ella recorri� brevemente la cara de Draco. "Pero no tenemos que irnos todav�a."
"�Eh?"
"Bueno, est� lo del ba�o y el hecho de que nunca pudiste desenvolver tu regalo." Al decir esto Harry levant� la mano de nuevo. Listones verdes envolvieron despacio su torso, caderas y muslos. "Ah, y no se permiten manos."