| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Diecis�is: Anticipaci�n Perpetua
La anticipaci�n perpetua
Es buena para el alma
Pero es mala para el coraz�n
Los dormitorios de Slytherin eran como una madriguera debajo de Hogwarts: largos, estrechos y escondidos, como una serpiente bajo sus pies. Para ir de un extremo al otro, ten�as que comenzar en la sala com�n y avanzar hacia el norte, agach�ndote para esquivar los techos de piedra bajos; debajo de los calabozos y mas all� de los dormitorios alternados. Si no ten�as cuidado, o eras aunque fuera un poco claustrof�bico, lo mas probable ser�a que te desorientaras en medio de los pasillos estrechos y oscuros con tramos intermitentes de luz. Si esto pasara, lo mas probable ser�a que no estuvieras preparado para el final de ese largo pasillo, pues termina abruptamente en un estudio de techo bajo que abarca la longitud de la c�mara subterr�nea. En este cuarto est� la que es de hecho la �nica ventana en la Casa de Slytherin: una pared s�lida de vidrio fr�o y grueso era la �nica barrera entre la Casa de Slytherin y el lago vasto y oscuro de Hogwarts.
Durante unas cuantas horas en el d�a, la ventana permit�a el paso de la luz del sol cuando llegaba al cenit sobre la escuela y penetraba el agua. Cuando llov�a, los estudiantes presionaban las narices contra la ventana y estiraban el cuello hacia la superficie en donde cada gota se estrellaba contra el lago como un espejo rompi�ndose en mil pedazos. En la noche, el agua se pon�a completamente negra y no permit�a que sus ojos vieran nada mas que alg�n pez ocasional que pasaba demasiado cerca del vidrio.
En algunos d�as, el calamar rondar�a a unos cuantos metros y todos los estudiantes iban corriendo para bajar la velocidad hasta terminar a hurtadillas cuando entraban con cuidado en el cuarto, temerosos de asustarlo con sus movimientos. Todos recordaban con perfecta claridad, hubieran o no estado presentes, la vez que hab�a nadado hasta la ventana y hab�a atemorizado a todos los ni�os al verlos con un ojos enorme y redondo. Ninguno de los chicos hab�a perdonado a Cynthia Warrintong por contarle a su madre de la vez que las sirenas jugaron cerca de la ventana en un d�a c�lido de primavera. La madre le hab�a mandado una lechuza al director para quejarse sobre lo impropio que era que la gente del agua nadara desnuda delante de unos j�venes impresionables, y el profesor Snape hab�a refunfu�ado y colocado una pesada cortina negra sobre la ventana.
Ni �l ni Dumbledore hicieron preguntas cuando la cortina desapareci� . Y Cynthia Warrintong jam�s volvi� a contarles a sus padres lo que ocurr�a en los dormitorios de Slytherin.
Si eras de primero o segundo, tu trabajo principal para la casa de Slytherin era turnarse para limpiar la ventana una vez a la semana. Muchos estudiantes, incluidos tambi�n los mas grandes, lo limpiaban con mayor frecuencia. Una vez al a�o se pod�a ver a Filch murmurando cuando entraba en las entra�as del castillo con una cubeta de Maximizador Magnus, un pegamento denso que se disolv�a al instante y duraba para siempre; todo el mundo sab�a que estaba protegiendo la ventana contra posibles rompeduras y lo dejaban en paz.
En algunos d�as cuando el lago estaba tranquilo pod�as entornar los ojos e imaginar que el agua era tan pura que pod�as ver hasta el otro lado, con nada mas que un abismo azulado. Pr�cticamente ning�n otro estudiante de las otras casas de Hogwarts sab�a que los dormitorios de Slytherin se extend�an hasta por debajo del lago. Hasta donde los de Slytherin sab�an, ning�n estudiante de alguna otra casa hab�a sido invitado a los dormitorios. Estaba dise�ado de tal forma que habr�a sido imposible meter a escondidas a nadie sin que los otros estudiantes se dieran cuenta. Y aunque se sab�a que en alguna ocasi�n algunos hab�an trabado amistad con otros ajenos a la casa, era impensable llevar a los dormitorios a alguien que no fuera de Slytherin.
Los de Slytherin no iban a dejar que cualquiera viera por su ventana, o siquiera que supieran de su existencia. Hasta donde sab�an, uno de los muggles podr�a romperla.
Pero tambi�n sab�an, sin tener que decirlo en voz alta, que la exclusi�n era mutua. Ninguno de ellos sab�a los secretos de las otras casas. Solo uno de ellos hab�a estado adentro de alguna otra casa.
A finales de noviembre del quinto a�o de Blaise Zabini, se reg� el chisme por toda la escuela, como invariablemente pasaba, que Malfoy hab�a esperado afuera de los dormitorios de Gryffindor durante horas exigiendo ver a Potter. No hab�an sabido qu� pensar ni Blaise Zabini ni el resto de sus compa�eros de Slytherin. Pero no era por el simple hecho de que Malfoy hubiera ido all� � sino porque no lo hab�a mencionado. No era sorpresa que un Malfoy actuara escandalosamente. Pero que un Malfoy hiciera algo escandaloso y que no dijera una palabra al respecto a nadie � eso era algo dif�cil de entender.
De los Slytherin de quinto, la primera en darse cuenta fue Tracey Davis. Millicent frecuentemente la dec�a que era la �nica Slytherin que podr�a pasar por muggle si quisiera; y aparte del hecho de que Tracey Davis era quiz� la �nica chica de Slytherin que dejar�a pasar por alto semejante insulto, como siempre, Millicent tenia raz�n.
Tracey Davis se peinaba el cabello rojo no-Wasley en una cola de caballo y siempre tra�a puestos unos jeans holgados y desgastados y una camiseta igualmente desgastada. Se corr�a el rumor de que en el verano jugaba futbol muggle por diversi�n, pero cualquiera que la conociera bien, sab�a que mejor se beber�a la sangre de un muggle a participar en cualquiera de sus actividades.
Debido a su ropa y a la cola de caballo y a que era f�cil imagin�rsela pateando un bal�n en un campo, Tracey Davis era la bruja mas accesible de Slytherin.
Esto tambi�n la convert�a en su mejor esp�a.
Con un poco de tiempo pod�a trabar amistad f�cilmente con cualquier chica de las otras casas. Si necesitabas averiguar algo importante � o aunque no lo necesitaras � Tracey Davis se enterar�a primero. As� que Tracey Davis escuch� de Eloise Midgen que Lavender Brown le hab�a dicho a la hermana de Padma Patil que Malfoy hab�a entrado de verdad al dormitorio de Gryffindor la noche anterior para retar a Potter a una especie de duelo.
Tracey le contest� que si lo hab�a hecho, que todos los de Slytherin se hab�an enterado antes que los de Gryffindor � y que tambi�n le hab�a dado una paliza al peque�o Potter.
Luego sali� corriendo a buscar a Pansy Parkinson.
Pansy Parkinson estaba en el dormitorio prob�ndose un cors� nuevo negro de encaje y un labial rojo sangre. Blaise estaba acostada en su cama observ�ndola y deseando tener algo mejor que hacer.
Cuando Pansy se enter� de las noticias, se incorpor� alej�ndose de la vanidad y le ofreci� en silencio la espalda para que Tracey le pudiera zafar los encajes del cors�. �No digas nada,� dijo al fin estremeci�ndose un poco cuando Tracey se acerc� y comenz� a desatarle el encaje. ��l no ha dicho nada, por lo que debe haberse metido en una pelea y perdi�. Dios, tus dedos est�n fr�os.�
�Entonces, des�talo tu la maldita pr�xima vez,� le contest� amablemente, dando un �ltimo jal�n en la base para que el cors� terminara de abrirse.
Blasie puso los ojos en blanco cuando el busto de Pansy qued� volando al aire y dijo, �A mi no me parece que haya peleado.�
�Hay encantamientos sanadores,� intervino Daphne Greengrass desde el asiento de la ventana en donde hab�a estado leyendo un libro mientras se cepillaba el largo, largo cabello. Daphne Greengrass no ten�a autoridad para hablar, y las cosas que dec�a rara vez las recordaban las otras chicas de Slytherin � aun cuando ten�a raz�n, como ahora.
En ese momento, Millicent Buldstrode abri� la puerta y dijo en voz alta, ��Que de los encantamientos sanadores? �Qui�n necesita uno?�
Las otras dejaron de platicar y Blaise se sent� en su cama. Tracey entrecerr� los ojos y se fue a sentar en la silla de la esquina. Millicent ocup� el lugar donde hab�a estado Tracey que era, vaya coincidencia, el centro del cuarto.
Pansy se volvi� y le dirigi� una sonrisa encantadora. Millicent, ignorando el hecho de que estaba medio desnuda, dijo, �Ese labial te hace ver como una ramera.�
�Este labial viene de Par�z,� dijo Pansy haciendo un puchero.
�Bueno, una ramera parisina. �Qu� dec�an de los encantamientos sanadores?�
Pansy se ruboriz� y se volvi� hacia el espejo para quitarse el maquillaje.
Desde el asiento de la ventana, Daphne Greengrass dijo, �Malfoy tuvo una -�
�C�llate, Daphne,� la cort� Tracey. �No es la gran cosa,� a�adi� para Millicent.
Millicent solt� un resoplido. ��Acaso acabo de escuchar el apellido Malfoy? No, claro que no es la gran cosa,� se dirigi� a la silla de Tracey y se sent� en su regazo. �Cuenta.�
Tracey frunci� el ce�o. Pansy volte� a verlas y solt� una risita.
�Eres una maldita tortillera, Millicent,� dijo Blaise.
Millicent mir� a Blaise por encima del hombro, los rizos negros le cayeron sobre los lentes.
��Celosa?� pregunt� presionando deliberadamente las caderas contra el regazo de Tracey. �sta hizo un gesto de fastidio y la empuj�, pero Millicent se volvi� y la jal� fuerte de la cola de caballo. �Perra. Nunca me vuelvas a empujar.�
Tracey hizo una mueca pero le contest� despectivamente, �Cre� que todos sab�a que te gusta rudo, Millie.�
�Muy bien, hazte a un lado,� dijo Pansy al acercarse a la silla para dejarse caer tambi�n sobre el regazo de Tracey frente a Millicent.
��Ay! Ow,� exclam� Tracey.
Pansy se limit� a re�r y le pas� un brazo a Millicent. ��Te gusta mas el morado?�
��Cu�l es el color para �Pansy, qu�tame las tetas de la cara�?�
precisamente en ese momento Cynthia Warringtong abri� la puerta � como siempre, sin tocar primero � y jade� al ver a las tres chicas sobre la silla.
��Vete Cindy!� gritaron cuatro de las cinco chicas en el cuarto. La quinta, Daphne, tom� su cepill� y junto con Cindy sali� apresuradamente de la habitaci�n.
�Vaya, diablos,� dijo Blaise. Pansy ri� tontamente se par� de un brinco de la silla y comenz� a vestirse. Millicent le dio un beso sonoro en la frente a Tracey y se acost� en la cama de Pansy y estir� las piernas mientras observaba a Pansy ponerse un sujetador sensual rosa y encima un su�ter fucsia.
�La situaci�n es,� dijo Pansy una vez que se acomod� otra vez el cabello, �Draco estuvo en el dormitorio de Gryffindor anoche.�
�En serio.�
�No se qued� mucho tiempo, pero estuvo ah� por algo relacionado con Potter. Est�bamos discutiendo se deber�amos mencionarle algo. Todos los Gryffindor lo saben.�
�No, toda la escuela lo sabe,� la interrumpi� Tracey.
�Pero Malfoy no le ha dicho nada a nadie,� dijo Millicent sent�ndose y enderez�ndose los lentes.
�Exacto.�
�Le dieron una paliza.�
�Quiz� si, quiz� no,� dijo Blaise. ��Alguien dijo cu�l fue la versi�n de Potter?� todas voltearon a mirar a Tracey, pero �sta se encogi� de hombros.
��Alguien ha visto a Malfoy desde ayer despu�s del almuerzo?�
�Recibi� esa carta de su padre,� record� Pansy de pronto.
�Y sali� del Gran Comedor llorando como un ni�o de cinco a�os,� coment� Millicent con una sonrisa burlona.
�No es cierto,� lo defendi� Pansy.
�Oh, por favor, Pansy, sabes que se convierte en una ni�ita cada vez que su padre le dice algo.�
��Puedes culparlo?�
�Nunca me has visto dejar que mi padre me diga qu� hacer no qu� pensar.�
�Si, pero tu padre no tiene nada qu� perder si te pasas de la raya,� insisti� Pansy.
�No de la misma forma que el de Malfoy.�
�Eso es porque soy una buena chica,� dijo dulcemente Millicent. Las otras tres chicas rieron.
��No se han dado cuenta,� dijo Tracey en la pausa que sigui�, �que Malfoy se ha portado de una forma rara en general?�
�Gracias,� le dijo Blaise. �Yo me di cuenta, pero cre� que solo eran imaginaciones m�as.�
��Qu�? �Se refieren a que nunca est� cerca y que me manda al diablo como si fuera de una de primero?� pregunt� Pansy mientras se examinaba las u�as.
�Solo est�s enojada porque ya comenz� a tratarte de la misma forma en que trata a los dem�s,� se burl� Millicent. Pansy le dio un golpecito en las costillas.
�Y que se ha vuelto reservado,� continu� Tracey. �Ya ni siquiera hace burlas.�
��Si!� Blaise se acerc� a la orilla de su cama. ��Saben cu�ndo creo que comenz� todo? Despu�s de que venci� a Potter en el Quidditch.�
Sigui� un silencio extra�o, como si ninguna de las chicas supiera qu� contestar a esto. Pansy le ech� un vistazo a Blaise con los ojos entrecerrados. �Si est�s implicando que Draco no puede soportar ser el capit�n de Quidditch debido a -�
�Oh, no estoy diciendo eso.�
�C�llate, Pansy,� le orden� Millicent. Se volvi� hacia Blaise y la evalu� con la mirada.
�Todo el mundo sabe que tu quieres ser Buscadora,� dijo.
�Si, es verdad. Todo el mundo lo sabe, incluyendo a Malfoy. Si realmente quiero ser Buscadora, no voy a conseguir nada diciendo mentiras sobre �l, �o si?�
�No lo s� - �segura que no tienes deseos de morirte?� le pregunt� bruscamente Pansy con ojos destellantes.
�J�dete, Parkinson,� le contest� igualmente brusca Blaise.
�C�llense las dos,� sise� Tracey. �Creo que Blaise tiene raz�n. No precisamente sobre cu�ndo comenz�, pero s� en que est� pasando algo.�
��Creen que tenga algo que ver con Potter?� pregunt� Millicent.
Todas pusieron los ojos en blanco al mismo tiempo. ��Cu�ndo no tiene nada que ver con Potter?� pregunt� Pansy con una ligera nota de rencor en la voz.
Blaise sonri�. �Cierto. Deber�an hacer a un lado las varitas y darse una paliza que los deje convertidos en pulpos y terminar ya con ello.�
�Noticias viejas,� coment� Millicent impaciente. �Zabini, vigila a Malfoy.�
�Yo puedo hacerlo,� intervino Pansy indignada.
�No, no puedes,� le dijo llanamente Millicent. �No te ofendas, pero eres igual de perceptiva que Cynthia Warrintong.�
Pansy se ofendi� grandemente.
�Yo lo har�,� dijo Blaise. ��Pero qu� haremos cuando los otros de Slytherin lo averig�en?�
�Nada. Esperar y seguir lo que diga Malfoy.�
�Pero van a hacer preguntas.�
�Bueno, los callamos,� intervino Tracey.
�Si,� asinti� Millicent.
Pansy se ve�a insegura, pero asinti� despu�s de Millicent.
Y as� fue como ocurri�. Blaise Zabini hab�a accedido a �vigilar� a Malfoy y eso hab�a hecho.
Al d�a siguiente Malfoy mismo hab�a puesto un alto en gran medida a las preguntas sobre la Torre de Gryffindor respondiendo �Roja� siempre que le preguntaban c�mo era. Pero cada una de las chicas hizo lo que se le hab�a indicado, y distrajeron sutilmente a cualquiera que se le acercara a preguntar qu� era lo que hab�a estado haciendo ah�. Tracey se ofrec�a a compartir los �ltimos chismes sobre la puta de Ravenclaw, Cho Chang. Pansy se reajustaba estrat�gicamente el encaje. Millicent declaraba que la siguiente persona que mencionara a los Gryffindor terminar�a bebiendo de un popote. Blaise sacaba a colaci�n la pr�ctica de Quidditch y vigilaba a Malfoy.
Hab�a vigilado a Malfoy cuando regres� a los dormitorios de Slytherin a todas horas de la noche y en ocasiones ya pasado el amanecer. Hab�a vigilado a Malfoy cuando dej� de salir a correr porque apenas si hab�a logrado dormir la noche anterior. Hab�a vigilado a Malfoy se molestaban en serio cuando se cruzaban en los pasillos y cuando Snape intentaba en vano que lo viera a los ojos para poder dirigirle una de sus miradas penetrantes que le preguntaban claramente ��exactamente qu� diablos crees que est�s haciendo?�. Hab�a vigilado a Malfoy en los d�as en que actuaba completamente normal y en los d�as cuando actuaba como alguien completamente diferente. Hab�a vigilado a Malfoy cuando parec�a que todos los de Slytherin tambi�n lo estaban vigilando.
Se guard� para s� las conclusiones a las que lleg� mientras observaba a Draco Malfoy.
�Qui�n dijo que los Slytherin no cuidan a los suyos?
El regreso a Hogwarts siempre era peor en el invierno. Las r�fagas de viento helado que azotaban la estaci�n de Hogsmeade recibieron a los estudiantes como una bofetada cuando bajaron del tren. La peque�a marquesina de la estaci�n no les proporcionaba ning�n abrigo del fr�o o del viento pero de cualquier forma todos se amontonaron ah�. Cuando los carruajes sin caballos llegaron para llevarlos al castillo, todos corrieron hacia ellos, aun cuando hac�a mas fr�o adentro que afuera. Llenaron los carruajes de cuatro en cuatro; los asientos eran de hierro y las ventanas ten�an rendijas grandes entre el vidrio y el techo por las que se colaba el viento conforme el carruaje avanzaba dej�ndoles las mejillas rojas, como su les hubieran presionado la parte plana de una cuchilla. Los estudiantes se juntar�an con mayor desesperaci�n, intentando lazar hechizos calefactores entre los trompicones y empujones del carruaje mientras avanzaba trabajosamente colina arriba con los caballos invisibles luchando por ganar terreno sobre la ruta cubierta de hielo.
Era costumbre que las casas permanecieran juntas durante esta terrible experiencia y de hecho, durante todos los otros rituales similares tales como los fines de semana en Hogsmeade o al abordar el Express ocasionalmente jalar�an a alg�n estudiante solitario con estudiantes de otra casa para formar grupos de cuatro. A los de Slytherin que eran notoriamente protectores con los suyos, les gustaba romper esto encantando sus carruajes para que se encogieran de tal forma que solo cupieran dos o tres personas. Aunque las otras casas ve�an esto como una caracter�stica mezquina propia de los Slytherin, no se atrev�an a hacer nada al respecto, en general, los de Slytherin hac�a lo que les ven�a en gana, aun antes de que estuvieran a salvo dentro de los terrenos de Hogwarts.
En consecuencia, cuando un carruaje en particular de Hufflepuff se encontr� haciendo espacio para Draco Malfoy, se quedaron perplejos. No solo era decididamente raro que los de Slytherin dejaran solo a uno de los suyos, sino que era pr�cticamente impensable que el l�der de los de quinto a�o, Draco Malfoy, que siempre iba flanqueado por sus dos guaruras, anduviera solo por ah� entablando conversaci�n con las otras casas.
Pero precisamente eso era lo que parec�a haber pasado. Si alguno de los Hufflepuff lo hubiera observado cuando lo llevaron al tren � aunque no ten�a familia que lo fuera a despedir, pero eso no era extra�o � se habr�an percatado que no hizo ning�n esfuerzo por unirse a los otros de su casa, sino que se fue al primer lugar vac�o que encontr� entre un grupo curioso pero cauto de Ravenclaw de segundo y se sent� en silencio mirando a trav�s de la ventana el resto del viaje. Sin embargo no hab�an visto nada de esto, por lo que lo observaron con asombro descarado cuando se subi� al carruaje con ellos y se sent� con las manos sobre el regazo, con la mirada al vac�o como si no hubiera nada de extraordinario sobre su presencia ah�.
Los otros permanecieron un buen rato en silencio, asombrados, mientras que las ruedas del carruaje se pon�an en movimiento y las pezu�as de los testarles invisibles tomaban ritmo sobre el pavimento. Despu�s de un rato, Ernie Macmillan se aclar� la garganta.
��Qu� hay, Malfoy?�
Los otros tres estudiantes hicieron una peque�a mueca al escuchar el nombre de Malfoy � no es que estuviera maldito o que fuera un cuento de terror para ni�os que estuviera prohibido, pero a�n as� era desagradable. Sin embargo, su propietario permaneci� completamente ignorante, completamente perdido en sus pensamientos y observando el paisaje neblinoso cubierto de nieve. Cuando no respondi� ni dio se�ales de haber escuchado, Ernie Macmillan volvi� a hablar, esta vez mas educadamente, ��Malfoy?�
En esta ocasi�n, el otro chico se gir� lentamente para mirarlo. Durante un momento que pareci� suspendido en el tiempo, sigui� sin contestar, sino que se limit� a mirar l�nguidamente a Macmillan. Luego, reaccion� como si alguien lo hubiera prendido; mir� mordaz al Hufflepuff y gru��, �Pi�rdete, Macmillan,� antes de voltearse y concentrarse en el paisaje otra vez.
Los otros tres muchachos se enojaron e intercambiaron miradas defensivas, luego lo ignoraron; lo hicieron tan bien que �l en respuesta, ni siquiera volte� a verlos durante el resto de viaje, permaneci� en silencio e impecable mientras los carruajes comenzaban a subir el camino a casa.
Las chicas de quinto estaban amontonadas en el carruaje en busca de calor mas que por cualquier otra cosa; hab�an aventado en cualquier lugar los ba�les y las mochilas. Pansy estaba enfundada en una cazadora blanca e iba sentada en el regazo de Millicent. Tracey y Blaise iban sentadas muy juntas, compart�an el asiento con el ba�l de alguien y Daphne iba sentaba junto a Millicent acurruc�ndose lo mas posible contra la esquina. Las cinco iban en silencio, como hac�an siempre en estos regresos fr�os de invierno. Ten�an que lanzar a cada rato el excelente hechizo calentador de Millicent porque lo romp�a el viento que entraba por las rendijas de las ventanas del carruaje. Fuera de eso y del ocasional estremecimiento audible de Pansy, no hablaron sino hasta que llegaron a Hogwarts.
Mientras los estudiantes se despegaban de los carruajes y sub�an corriendo las escaleras hacia el castillo, Millicent sujet� a Pansy por el codo y le se�al� con la cabeza el final de la dila. Blaise dej� que Tracey pasara sola con el ba�l y alcanz� a Pansy afuera del carruaje justo a tiempo para seguir la mirada de Millicent hacia el final de la fila.
Ah�, entre un mont�n de Hufflepuff que lo ignoraban deliberadamente, estaba parado Malfoy, con un abrigo negro, con la t�nica tan ajustada que recordaba mucho a una varita de regaliz.
Pansy, sorprendida, abri� desmesuradamente los ojos, pero Millicent los mantuvo entrecerrados. Malfoy estaba ah� parado casualmente, indiferente a las fuertes r�fagas de viento que soplaban a su alrededor. Parec�a perdido en sus pensamientos, como si estuviera meditando si deb�a entrar, quedarse en el carruaje o quiz� quedarse ah� sentado sobre la nieve. Pansy se dirigi� hacia �l, al pasar empujando a los de Gryffindor rumbo al �ltimo carruaje, su andar era decidido e impaciente. Blaise y Millicent se quedaron observ�ndola acercarse a Draco, sujetarlo por el hombro y arrastrarlo de vuelta al grupo de Slytherin que iban hacia los calabozos en bolita lanzando hechizos calentadores cada pocos pasos.
�Cre�a que estabas vigil�ndolo,� le dijo Millicent en voz baja a Blaise. Era la primera vez que mencionaba la conversaci�n.
�Me tom� unas vacaciones,� le contest� tensa Blaise.
Conforme Pansy acerc� a Malfoy, Blaise pudo escucharla rega��ndolo por haberse acercado demasiado a otros estudiantes, aunque hubiera sido solo un momento, porque qui�n sabe qu� informaci�n podr�an retener los bastardos para utilizarla despu�s en su contra. Millicent se volvi� hacia el castillo haciendo un gesto de fastidio. Blaise la sigui� pregunt�ndose si ser�a prudente decirle a Pansy que no ten�a sentido rega�ar a Malfoy. Por principio de cuentas, aun suponiendo que Malfoy mostrara grietas en su armadura, �l hab�a sido el que le hab�a ense�ado a los de su a�o c�mo jugar con las cartas pegadas al pecho. Ten�a sus m�todos y se apegaba a ellos, y generalmente funcionaban, a menos que anduviera cerca Harry Potter; era rid�culo pensar que se perturbar�a por nada que Pansy Parkinson tuviera qu� decirle al respecto.
De cualquier forma uno no le dec�a nada a Malfoy. Y no le pod�as decir a un Slytherin en qui�n confiar, esto �l ya lo sab�a por instinto.
De hecho, Malfoy se ve�a aburrido y distante, y finalmente interrumpi� a Pansy cuando iban llegando a la sala com�n para decirle l�nguidamente que se callara.
Millicent solt� una risita bastante audible.
��Draco!� exclam� Pansy con toda la indignaci�n que pudo reunir. Blaise sonri� burlona y se llev� a Pansy. No era que se considerara amiga de Parkinson, de hecho, eran pocas las personas de quienes le gustaba menos su verborrea. Pero eran compa�eras de casa y hab�a aprendido que sin importar lo fr�vola que pudiera parecer Pansy, nunca era buena idea dejar que creciera su coraje.
Blaise gui� a una Pansy furiosa lejos de Malfoy quien no solo ni siquiera volte� a verlas, sino que se alej� sin decir una palabra. Cuando logr� endilg�rsela a Millicent, regres� al pasillo para ver si pod�a alcanzar a Malfoy. Al parecer ya se hab�a retirado a su dormitorio, pero Blaise, escogiendo un lugar cerca de la chimenea, se sent� en la sala com�n y sigui� observando y esperando.
No sab�a exactamente qu� era lo que estaba esperando, pero no esto no la perturb� en absoluto.
Quiz� en este momento no tendr�a la oportunidad de dar buen uso a esta observaci�n.
Pero Blaise Zabini era una Slytherin.
Sab�a que la oportunidad se presentar�a eventualmente.
Durante los �ltimos minutos, Hermione hab�a estado mirando fijamente a Harry; su mirada indicaba que quer�a hablar, y aunque estaban sentados juntos, �l la estaba ignorando decididamente.
Esa ma�ana, Harry se hab�a vestido horas antes de lo habitual y hab�a bajado las escaleras por falta de algo mejor qu� hacer. Se hab�a sentado inquieto en una silla, hab�a dado de vueltas por la sala com�n, medio se hab�a esforzado por hacer el crucigrama del Profeta de Hermione y en general hab�a estado irritable. Durante las vacaciones hab�a logrado evitar los intentos de ella por tener una discusi�n seria, pero sab�a que s�lo lo hab�a podido hacer, porque ella lo hab�a dejado. Ella lo hab�a observado y �l no hab�a dicho nada, siguieron sinti�ndose inc�modos llenos de silencios tensos desde aquella conversaci�n en a Lechucer�a. Tambi�n sab�a que mientras mas la evitara, la tormenta ser�a mucho mas violenta cuando estallara; pero en este d�a en particular (al igual que los anteriores) no ten�a muchas ganas de lidiar con ello.
Hab�a desarrollado el h�bito de fingir ignorancia cada vez que ella quer�a hablar. En este caso hab�a desarrollado una fascinaci�n extraordinaria por este crucigrama con la esperanza de que cuando menos Hermione no le llamara la atenci�n por estar de ocioso � ni siquiera ella pod�a ponerle objeci�n alguna a los juegos de palabras.
Mientras Hermione se aclaraba la garganta durante la que ser�a tercera o cuarta vez en los �ltimos quince minutos, Harry se inclin� el pergamino y mordi� la punta de su pluma. �Dime una palabra de doce � no, de once letras para bloqueo mental,� le pidi� como si fuera algo importante.
�Occlumancia,� replic� Hermione como si fuera algo que ni siquiera se debiera uno detener a pensar. Harry escribi� �Ocl� y gimi� cuando los cuadros en blanco comenzaron a reacomodarse formando figuras diferentes sobre la p�gina, y las definiciones tambi�n se movieron de acuerdo a las nuevas posiciones.
Hermione mir� por encima de su secci�n, el espacio semanal de Hierbas y Mansiones. �Otra vez no,� dijo indulgente. �Es con dos c y una a en lugar de una e, �sabes? Pobre Harry. A este paso no habr�s terminado para cuando regresen.�
�A�n as� es mejor que escucharte recordarme lo mal que escribo,� gru�� Harry.
�Oh, �en serio?� respondi� complaciente, �en el esquema de las cosas no es muy importante que escribas bien. A nadie le importa si sabes o no escribir bien, por ejemplo.�
Harry levant� la cabeza.
Al ver su expresi�n, Hermione se abland�. � No quise decir eso, Harry,� dijo firmemente. �Sabes que lo que me importa es tu amistad, no la clase de h�roe que todos piensan que eres.�
��No?� Harry la mir� y se ri�. �Quiz� debieras hacerlo.�
�Harry,� dijo Hermione su voz adquiri� el tono que siempre utilizaba cuando estaba a punto de Decirle Algo Importante Sobre Si Mismo. �No me malinterpretes. Me importas tu, no lo que -�
��Qu�? �No lo que Voldemort quiere hacerme? �No te importa eso?� sus dedos rompieron el pergamino del crucigrama que estaba apretando, as� de fuerte era el coraje que se hab�a apoderado de �l. ��Y qu� hay de lo que podr�a hacerte a ti? �Y de lo que le hizo a Cedric?�
�Harry -�
��Qu� hay de eso, Hermione! �Te importar�a que pudiera escribir bien tu nombre cuando lo haga sobre una l�pida?�
��Basta, Harry!�
Se escuchaba desdichada, pero Harry no hab�a terminado. Sent�a una satisfacci�n cruel al verla por una ocasi�n descontrolada.
�No, no basta.� Arrug� el pergamino y lo avent� sobre la mesa. ��Crees que no s� que tengo que pelear? �Crees que no me la paso todos los d�as pensando en el hecho de que quiere verme muerto? �Crees que tengo presente en la cabeza su nombre, el nombre que tu no puedes pronunciar, sin importar lo que haga?
�Harry, no quise -�
�No, por supuesto que no quisiste, porque para ti tan solo es otro problema que debes resolver, �no?� Harry se regodeaba con el sonido de su propia voz, y se regodeaba con el dolor en la voz de ella cuando intent� interrumpirlo otra vez. Toma, pens�. Una cucharada de tu propia medicina. �Qu� se siente, Hermione?�Qu� se siente, para variar por una maldita vez, ser el que recibe el serm�n?
�Harry, tu sabes que yo nunca -�
�Oh, si, tu si, Hermione,� dijo ignorando el nudo en la garganta. �Has estado buscando en tus libros durante semanas, has estado registrando la biblioteca, buscando pistas, y todo porque est�s obsesionada con descubrir que era esa nota est�pida de Navidad. Debe ser tremendamente divertido para ti intentar desentra�ar el gran misterio que hay detr�s. �No hay ning�n maldito misterio, Hermione! �Quiere burlarse de mi, quiere recordarme lo mucho que desea verme muerto! Y tu tienes el coraje de sentirme decepcionada de mi por no tener muchas ganas de ayudarte como tu crees que deber�a -�
�Si, Harry, me decepcionas,� replic� Hermione.
Harry se qued� boquiabierto. �Vaya, que maldito coraje tienes para -�
��Oh, por favor, Harry!� para estas alturas ella ya estaba parada y al decir esto, dio un pu�etazo fuerte sobre la mesa. Harry hizo una mueca, pero ella sigui� grit�ndole.
�Si he estado obsesionada intentando resolver el problema,� dijo furibunda, �es solo porque alguien tiene que mantener la calma para poderte conservar a salvo, porque es obvio que ese alguien no vas a ser tu. �Te has acostumbrado tanto a que otra gente te saque de apuros que ni siquiera te molestas en esforzarte por hacer las cosas tu mismo, Harry! Fue un milagro que sobrevivieras a las pruebas del a�o pasado, y ni siquiera habr�as salido con vida de la tercera prueba si no hubiera sido por la ayuda de alguien mas, �quieres saber por qu�? Es porque siempre est�s demasiado preocupado sintiendo pena por ti mismo. �Por qu� yo? Me echaron una maldici�n al nacer, �Por qu� yo? El c�liz me escogi�, �Por qu� yo? Mi vida es tan dif�cil -� respir� profundo � �y no haces nada al respecto. �Y no se te puede molestar porque siempre est�s muy ocupado rumiando por todo lo que te ha salido mal, rumiando por Malfoy, rumiando por Quien-Tu-Sabes, rumiando por tus padres, o por Cedric o por lo que sea, algo que francamente creo que es una actitud muy infantil y mezquina de tu parte y ya me estoy cansando de ella!�
Harry la mir� furioso y se inclin� sobre la mesa para controlar la oleada de ira que lo invadi�, sent�a que en cualquier segundo estallar�a y nunca podr�a detenerse. Finalmente recuper� la voz y balbuci� lo primero que le vino a la mente con sentido, que fue: �No metas a Draco en esto.�
Esperaba que su tono de voz le indicara que hablaba en serio.
�Oh, cierto, porque el hecho de que sea un Malfoy no tiene nada que ver con el asunto de tu seguridad y la situaci�n con Quien-Tu-Sabes,� replic� ella.
�Exactamente,� contest� �l al levantarse, la voz le temblaba de coraje. �En lo que respecta a mi, que �l sea un Malfoy no tiene nada que ver y si eso cambia, seguir� sin ser de tu incumbencia, �o si?�
��Al parecer, Harry, a ninguno de tus amigos le est� permitido preocuparse por tu seguridad, o ayudarte, aunque queremos hacerlo, aunque nos preocupamos por el peligro en el que los colocas a ti y a Malfoy, porque no es de nuestra incumbencia!�
�Aunque hablara contigo, no lo entender�as, entonces, �por qu� gasto saliva cuando lo �nico que vas a decirme es que estoy siendo ego�sta?� en este punto, Harry se percat� de que probablemente le estaba gritando, pero no loe import�.
�Harry, no es verdad, y si el hecho de que hayamos sido amigos todo este tiempo no es motivo suficiente para que conf�es en nosotros -�
De pronto se interrumpi�, se llev� el dorso de la mano a la boca y la mordi�. Harry no la hab�a visto hacer eso nunca antes. Era un movimiento raro e incontrolado por parte de ella, de repente se sinti� mareado por la culpa. Hermione se volvi� a sentar lentamente, se ve�a un poco m�s p�lida y al parecer no confiaba en poder seguir hablando. Harry se oblig� a sentarse tambi�n.
Permanecieron sentados en silencio durante mucho, mucho tiempo evitando mirarse a los ojos. Harry ten�a la mirada fija en el peri�dico arrugado, y finalmente comenz� a aplanarlo con la mano, hasta que volvi� a ser legible y pudo volver a entender sus propios pensamientos turbulentos.
Dijo en voz baja despu�s de mucho tiempo, �No es que no quiera lidiar con las cosas, Hermione. Pero es que...� esper� a�n mas tiempo para volver a hablar hasta que el cosquilleo de la garganta amain� un poco.
�Pero es que hay algunas cosas con las que no puedes ayudarme.�
Hermione levant� la cabeza hacia �l, mordaz.
Ten�a l�grimas en los ojos, pero su boca era una l�nea fina, y las l�grimas no cayeron.
�Pero, Harry,� dijo, �tengo que intentarlo.�
Harry le regres� la mirada. Si hab�a algo que pod�as decir sobre Hermione era que nunca escond�a lo que sent�a. En este momento parec�a alguien que estaba reconstruyendo cuidadosamente algo que amaba, despu�s de haber sido estrellado mas all� de cualquier reparaci�n. Al verla, pens� que as� era Hermione � sin importar lo mucho que uno intentara hacerle ver la realidad, ella seguir�a buscando una raz�n para mantener su visi�n sobre c�mo deber�a ser el mundo. Con Hermione todo era un idealismo l�gico, con sentido y necio. De pronto se dio cuenta de que si alguna vez se le presentaba la oportunidad, Hermione har�a � har�a en un parpadeo lo que su madre hab�a hecho por �l.
Salvo que Hermione no lo har�a solo por �l. Lo har�a por cualquiera � lo har�a porque en el Mundo de Acuerdo a Hermione, era lo correcto. Para Hermione siempre hab�a un solo lado, siempre un solo punto en el asunto � el correcto. El correcto y olv�date de lo dem�s � si no estabas en la p�gina correcta, �se era tu problema.
Lo mas probable era que quiz� el amor no tuviera nada qu� ver.
Harry se pregunt� por qu� estaba esforz�ndose por no odiarla ahora, justo en este momento cuando ella estaba frente a �l mir�ndolo con ojos desmesuradamente abiertos y con las mejillas surcadas por las l�grimas.
�No podr�as haber impedido lo que le pas� a Cedric,� dijo en voz baja y hueca. �Nadie podr�a haberlo hecho.�
�Oh, Harry.�
�No quiero que pienses que puedes impedir que me pase a mi,� dijo. �Porque no puedes hacerlo, sin importar lo mucho que lo intentes. No puedes impedirlo, Hermione, no por ti, no por mi.� Trag� con dificultad. �Ni por Ron.�
Hermione tom� el peri�dico y comenz� a acomodar y doblar el pergamino suelto. Obedeciendo a un impulso, Harry extendi� la mano y sujeto la suya, obligando a sus labios a esbozar lo que sinti� fue una mueca tiesa en vez de una sonrisa.
Le desapareci� de los labios un poco de la tensi�n.
�No estamos hablando de Ron,� dijo. Pero hab�a bajado mucho la voz.
Harry comenz� a hablar sinti�ndose inc�modo, pero al hacerlo, se escuch� un ruido detr�s y ambos se giraron en torno a �l; era el agujero del retrato que se hab�a abierto. Harry pudo escuchar murmurar a la Se�ora Gorda, �V�lgame dios, es peor que una manada de elefantes,� y luego apareci� el tropel. Una estampida de Gryffindor reci�n llegados de las vacaciones de navidad, que platicaban como locos y se estremec�an debido al fr�o mientras daban patadas con las botas, se sacud�an la nieve de los abrigos y se acercaban a la chimenea. El ruido repentino era ensordecedor a comparaci�n del silencio tenso de unos segundos antes, y Harry observ� al resto de sus compa�eros, entre agradecido y resentido por su interrupci�n.
Luego comprendi� de golpe que si Gryffindor hab�a regresado, quer�a decir que Slytherin tambi�n hab�a regresado, lo que quer�a decir que Draco hab�a regresado.
Le sonri� a todo el mundo.
Entraron los de quinto. Parvati y Lavender fueron directamente a saludarlos, pero Neville cruz� la habitaci�n para tomar la mano de una ni�a de apariencia t�mida de cuarto que Harry reconoci� como amiga de Ginny. Lo mir� sin comprender: �Neville ten�a una novia? �C�mo era que no se hab�a dado cuenta? Pero la respuesta le lleg� por si sola: su tiempo libre lo hab�a pasado escabull�ndose con Draco sin percatarse apenas de lo que los dem�s hac�an. Desvi� la mirada. Despu�s le preguntar�a a Neville, pens�.
Sinti� una fuerte punzada de amargura al pensar que nadie le preguntar�a por su novio.
Si es que todav�a ten�a alguno.
Los gemelos Weasley aparecieron por el agujero del retrato en medio de una nube de risas. Los segu�a una Ginny atormentada que parec�a haber soportado demasiados hechizos por parte de sus hermanos durante el camino de regreso y despu�s entraron Ron, Dean y Seamus. Entraron juntos discutiendo en voz alta sobre Quidditch. Eran pocas las veces que Harry los ve�a juntos a los tres y ahora los mir� con sobresalto. Siempre andaban juntos Seamus y Dean, o Ron, Hermione y �l. La combinaci�n era un poco rara, un poco desbalanceada y se pregunt� un poco ego�sta si Ron se estar�a divirtiendo tanto con Seamus y Dean como ellos dos sol�an hacerlo. Sol�an hacerlo.
Harry se pregunt� cuando hab�an dejado de divertirse.
Quiz� cuando Cedric muri�.
Alej� r�pidamente ese pensamiento de su mente.
En ese momento Ron los vio. Dej� platicando a los otros en cuanto los localiz� y Harry no pudo evitarlo, se alegr�. ��Hola, Harry! �Hola, Hermione!� avanz� con dificultad entre la multitud que estaba reunida cerca de la chimenea y se dej� caer sonriente en la silla junto a Harry. �Feliz A�o Nuevo,� jade� � al parecer hab�a trotado todo el camino hasta el s�ptimo piso. ��Qu� han hecho?�
�Er -�
Harry abri� la boca para decir algo que no era �Hemos estado peleando por el hecho de que me he estado acostando con Draco Malfoy,� pero Hermione lo interrumpi�.
�No hemos hecho mucho,� dijo. �Hocicos le regal� a Harry un estuche para la Saeta de Fuego de Navidad.�
�Eso supe, Harry me mand� una lechuza,� dijo Ron. �Pero, �por qu� no te la dio antes de que te marcharas?�
��Eh?� pregunt� Harry.
�La noche antes de que regres�ramos a casa, cuando lo viste en la -� mir� significativamente a su alrededor y baj� la voz hasta un nivel que habr�a resultado c�mico si no hubiera estado llena de la t�pica seriedad de Ron � �ya sabes d�nde.�
Harry lo mir� sin comprender y Hermione le dio una patada en la espinilla por debajo de la mesa.
�Ay - �oh! Oh.� Harry se pregunt� sombr�o cu�ntas veces mas tendr�a que mentir en nombre de Draco.
�Ten�a que embarcarla � no cre�a que fuera a llegarme a tiempo.�
��En serio? Todo lo que ten�a que hacer era comprarla directo en el Callej�n Diagon - �cu�l es el nombre de la tienda? � ya sabes, en la que el due�o prueba a mano las escobas.�
Ron frunci� la nariz pensativo y Hermione, evidentemente buscando una distracci�n, se�al�, ��Hola Ginny!� y la salud� con la mano.
Ginny fue hacia ellos aventando sobre la mesa su bufanda y guantes, con las mejillas rojas por el fr�o. ��Hola, Hermione! �Hola, Harry!� dijo acelerada. ��Pasaron una buena Navidad? Nosotros nos la pasamos fabuloso. Los hermanos de pap� vinieron con sus familias y les preparamos unos igl�s para que se quedaran -�
��Cu�ntos igl�s?� pregunt� Harry.
��Cinco? No, seis. Fueron seis, �no, Ron?�
Ron se encogi� de hombros. �No s�. Pero fueron muchos.�
�Debieron haber sido seis,� coment� Hermione. �Tu pap� tiene seis hermanos, �no?�
Ron los cont� mentalmente, luego asinti� t�mido. Harry los mir� fijamente. �Guau. No sab�a que su familia fuera tan numerosa. �Cu�ntos primos tienen?�
Ginny gru��. �Oh, por favor, no nos hagas hablar de los primos. Ya es suficiente con seguirle la pista a todos nuestros t�os.�
��Por qu�? �Cu�ntos tienen?�
Ron mir� a Hermione en busca de corroboraci�n y Harry reprimi� una sonrisa ante el hecho de que ella sab�a mas acerca de la familia de Ron que �l mismo. Hermione mantuvo los labios cerrados, era evidente que esperaba a que Ron hiciera su mejor esfuerzo.
�Seis t�os y tres t�as,� logr� decir al fin, �pero, eh, dos de nuestros t�os se han casados dos veces y una de nuestras t�as se cas� con uno de nuestros primos segundos, uno de la familia de Sir � eh, de la familia de Hocicos � as� que, quiz� sean, �diecisiete t�as y ocho t�os? �Es cierto, Ginny?�
�El t�o Algie no se cas�,� coment� Ginny. �No lo contaste a �l, �o si?�
�Oh, cierto. Entonces, diecis�is t�as. Nuestro t�o Algie -� Ron levant� la mano y la movi� significativamente � �Creemos que es un poco raro.�
�Oh, de acuerdo,� dijo Harry. Lo recorri� un escalofr�o repentino. Se oblig� a ignorarlo.
�En fin, pap� prepar� los igl�s sobre el jard�n y los encant� para que estuvieran calientitos todo el tiempo, pero olvid� encantar el exterior, por lo que los igl�s se estuvieron derritiendo sobre todos.�
�Si,� intervino Ginny divertida, �y los gemelos hicieron unos hombres de nieve enormes encantados para que parecieran magos reales con varitas y luego los metieron levit�ndolos adentro de los igl�s. A la ma�ana siguiente todos se despertaron para encontrarse con estas figuras enormes a un lado de sus camas. T�a Isadora sali� corriendo en bata y gritando, ��Asesinato, asesinato!� pap� sali� corriendo con la varita lista y casi la llen� de maleficios de lo preocupado que estaba.�
�Hey, al menos, ella no estaba desnuda,� grit� George desde el otro extremo de la sala com�n.
Ginny mir� a Harry a los ojos mientras las risas se apagaban y le sonri�. �Harry,� dijo d�ndole un abrazo �vido, �muchas gracias por la lechuza. No ten�as que contestarme � realmente te lo agradezco.�
Le dej� los brazos alrededor del cuello y �l intent� zaf�rselos lo mas educadamente posible. �No fue una molestia, Ginny,� dijo sonri�ndole r�pidamente. Al parecer, Ginny se iba a sentar en el asiento opuesto al suyo. �l esperaba que no fuera as�. Le ca�a bien Ginny, pero todav�a parec�a embelesada cada vez que lo ve�a, y como toda esa idea le parec�a un poco rid�cula, nunca sab�a c�mo actuar junto a ella. Medit� que los Weasley eran como una colcha casera, gruesa y amigable: en las ocasiones en que te sent�as fr�o y quebradizo, lo �nico que querr�as ser�a estar rodeado de su calidez y trato f�cil; pero cuando ya te sent�as satisfecho y acicalado, lo que en cualquier otro d�a recib�as con los brazos abiertos pod�a resultar sofocante.
Harry se movi� en su silla y le ech� un vistazo culpable a ambos hermanos, deseando mas que esperando, que Ron comprendiera su mensaje y hiciera que Ginny se marchara dej�ndolos solos a los tres. En cambio, se percat� que Ron los miraba curioso.
Ginny tambi�n debi� haberse dado cuenta. Desvi� los ojos hacia Ron y dijo lentamente, �Bueno, tengo que subir mis cosas antes de que comiencen a descongelarse.�
�Adi�s, Ginny,� enfatiz� Ron con la mirada fija todav�a en Harry.
�Nos veremos despu�s, Ginny,� dijo Hermione observando a Ron observar a Harry.
�Bien,� replic� Ginny dirigi�ndoles a los tres una mirada confundida antes de tomar su abrigo y subir las escaleras.
Fabuloso, pens� Harry. Ahora lo que necesito es que Ron crea que me ando viendo a escondidas con su hermanita. Trat� de imaginarse su reacci�n. Conoci�ndolo, estar�a encantado, pens� Harry. Salvo que esperar�a que Harry le diera un informe detallado de todo lo que hac�an en cada cita.
Pero, pensar eso no era mucho mas absurdo que pensar que sal�a con Malfoy. Era bastante f�cil imaginarse la reacci�n de Ron ante eso. Aunque no ten�a muchas ganas de hacerlo.
Pens� en lo que Ron hab�a comentado acerca de su t�o, que era raro. �C�mo se hab�an enterado? �Se hab�a dado cuenta Ron? �Hab�a sido alguno de sus hermanos y se lo hab�a comentado a �l? De pronto se pregunt� qu� tanto notar�a en �l. Ron cre�a que estaba viendo a alguna chica. �Y si descubr�a que despu�s de todo no era una chica? �Qu� dir�a entonces?�
Se enderez� en su silla, sinti�ndose repentinamente consciente de todos sus movimientos y gastos, incluso de la forma en la que hablaba. �Y si hac�a algo que provocara que Ron se diera cuenta de que le gustaban los chicos? �Qu� dir�a? �Qu� dir�an Fred y George? Nunca se burlar�an de �l de la misma forma en que Ron se acababa de burlar de su t�o. �O si?
Se sent�a como si acabaran de descubrirlo haciendo trampa en un examen o diciendo una mentira. �Se portaba raro como el t�o de Ron, Algie? Y de cualquier manera, �c�mo se supon�a que deber�a saber lo que era raro? La �nica manera que sab�a de comportarse, era la suya propia. Eso siempre le hab�a parecido suficiente a Ron, �no? Era suficiente para Draco. Pero en ello radicaba todo el asunto: le gustaba a Draco. �Y si el simple hecho de que le gustara a Draco provocaba que Ron se volviera en contra suya?
La simple idea de que Ron � o cualquiera, pero en especial Ron � sospechara que �l y Draco se estaban viendo no le hab�a molestado nunca antes, pero desde que Hermione lo hab�a descubierto, se hab�a sentido extremadamente nervioso al respecto. Ahora que finalmente Ron estaba en el cuarto con �l, sent�a el est�mago como de plomo. Ya ten�a d�as con ese sentimiento de intranquilidad y vac�o: la sensaci�n de que algo estaba a punto de pasar, algo mal, algo inesperado.
�Y si el hecho de que Ron se enterara era eso inesperado?�
Harry se aventur� a echarle un vistazo a su mejor amigo, quien hab�a comenzado a intentar resolver lo que quedaba del crucigrama y no hab�a perdido el tiempo, puesto que ya se hab�a puesto a discutir con Hermione sobre c�mo se escrib�a �hom�nculo�. En cualquier otra ocasi�n, Harry se habr�a puesto a ver el reloj para ver cu�nto tiempo les tomaba comenzar a golpearse, pero ahora se sent�a desdichado.
Aqu� estaban los tres, como siempre hab�an estado, y quiz� ahora a cualquier observador le parecer�a que nada podr�a separarlos. Pero a�n cuando Ron no tuviera problemas con que le gustaran los chicos, lo �nico que necesitar�a ser�a la menci�n de la palabra �Malfoy�.
El est�mago le dio un retortij�n.
Lo mas probable ser�a que Ron nunca volviera a hablarle.
Harry mir� a Hermione. Necesitaba comunicarle que era de vital importancia que Ron no se enterara sobre Draco.
Hermione no levant� la mirada deliberadamente, sino que esper� hasta que Ron estuvo ocupado con una palabra del crucigrama. Entonces le dirigi� una mirada mordaz, con una seguridad fr�a escrita en la cara.
El mensaje de su expresi�n era claro.
No, no se va a enterar por mi, pero solo es cuesti�n de tiempo para que se entere por alguien mas.
Harry se recarg� en su silla. No, por supuesto que ella no le contar�a. Despu�s de todo, �no hab�a sido ella la que le hab�a dicho que no quer�a que Ron se enterara de algo as� por su boca?
Y si alguien sab�a lo furioso que se pod�a poner Ron, era Hermione.
Harry mir� a Ron. Ten�a la expresi�n retorcida por la frustraci�n con el crucigrama, que se estaba reacomodando otra vez mientras �l maldec�a y mord�a impaciente la punta de la pluma. Era demasiado serio. Pod�as preguntarle lo que fuera y nunca te mentir�a; a�n cuando tratara de hacerlo, tendr�a escrita la culpa en toda la cara: tendr�a la boca curvada hacia abajo, un rastro de dolor en los ojos, la quijada le saltar�a nerviosa. No, Ron no pod�a decir una mentira sin importar lo mucho que quisiera hacerlo. No era propio de �l.
En algunos aspectos Ron era un amigo tanto inestable como leal; su lealtad ten�a ciertos l�mites, l�mites entendidos y predeterminados. Harry lo hab�a sabido desde el Torneo. Nunca hab�a hablado al respecto con �l, porque nunca hab�a tenido que hacerlo, de la misma manera que no hab�a necesitado escuchar sus disculpas. Ron no pod�a disculparse por ser como era. No ten�a sentido ped�rselo. Ron hab�a visto que no hab�a forma l�gica de que hubiera salido el nombre de Harry del c�liz sin que �l mismo lo hubiera metido, por lo que hab�a actuado en consecuencia. En ocasiones, Harry cre�a que en Ron era muy parecido a Percy en cuanto a temperamento y no solo en lo bueno que era con el ajedrez. La diferencia era que Percy jam�s hubiera aceptado que hab�a cometido un error, aun cuando tuviera la verdad frente a la cara, Ron era el tipo de persona que no comet�a el mismo error dos veces. �sa era su fuerza: lo motivaba la lealtad, y si hab�a dudado de tu, o te hab�a lastimado inadvertidamente, pon�a todo su esfuerzo en compensarte de todas las formas posibles. El �nico problema era que con Ron, nunca pod�as saber cu�l ser�a la siguiente conclusi�n l�gica a la que llegar�a, o que tan enojado o tonto se comportar�a en sus prisas por hacer un juicio imprudente sobre lo que fuera.
Aunque los juicios que pudiera emitir sobre su relaci�n con Draco no ser�an exactamente imprudentes o est�pidos.
Adem�s, en este momento, Harry no ten�a precisamente una relaci�n con Draco. �Qui�n pod�a saberlo si ni siquiera se hab�a molestado en contestarle la carta?
Apret� los dientes y reprimi� un suspiro.
La mayor parte de sus otros compa�eros hab�a subido a desempacar y a secarse. En medio de lo que deber�a ser el tercer o cuarto intento de Ron por salvar el crucigrama condenado de Harry, se rindi� con un murmullo �al diablo� y empez� a doblar otra vez las piezas rotas del peri�dico. Hermione, quien hac�a un rato hab�a dejado de intentar rescatar las piezas de pergamino, observ� divertida mientras Ron se iba poniendo cada vez mas irascible con cada intento de emparejar las secciones y doblarlas como iban. Inevitablemente se rindi� y murmur� una �ltima maldici�n, luego se hundi� en la silla enfurru�ado.
Hermione le sonri� y extendi� la mano para proceder a desbaratar el l�o que hab�a hecho con el Diario El Profeta y volvi� a doblar las secciones de acuerdo a los pliegues. �Mi abuela me ense�� que siempre se puede saber el tipo de persona que es alguien por la forma en que dobla su peri�dico,� coment�, era evidente que estaba reprimiendo una sonrisa burlona.
��Y qu�?� pregunt� Ron irritado, ��Soy descuidado, impaciente y torpe porque el maldito pergamino se empecina en doblarse de la forma incorrecta?�
Hermione ri� pero no dijo nada. Ron todav�a se ve�a ofendido, pero se relaj� cuando ella se ri�.
�Supongo que yo soy perezoso,� intervino Harry. �Nunca lo vuelvo a doblar bien.�
�Bueno, es obvio, digo - �qui�n tiene el tiempo?� se burl� Ron. �Soy un hombre ocupado. �Doy la impresi�n de tener el tiempo de andar reacomodando piezas de papel? Por favor, Hermione.�
Hermione se apresur� a recordarle que doblaba el papel de la misma forma que doblaba su ropa � sin mencionar el hecho de todav�a ten�a que dominar el arte de lavar su propia ropa, aunque no deber�a tomarle nada de tiempo si tan solo se aprendiera los hechizos que ella le hab�a ense�ado sobre la forma apropiada de almidonar y planchar la ropa.
Harry se volvi� para sonre�rle y entonces se percat� de que Ron no les estaba prestando atenci�n a ninguno de los dos.
En cambio, miraba fijamente la parte trasera del peri�dico que hab�a doblado, concentrado en uno de los art�culos que hab�a ah�.
Baj� la mirada al Profeta. ��Qu� pasa?� le murmur� a Ron; pero �ste ya hab�a aventado su silla y se hab�a puesto en pie. Harry nunca lo hab�a visto con los ojos tan desmesuradamente abiertos.
�Yo, eh, record� que debo verificar algo all� arriba,� dijo apresuradamente � y se march�.
Harry y Hermione se miraron mientras se apagaban los pasos de Ron. Hermione entrecerr� los ojos y se�al� el pergamino con la cabeza. Harry se encogi� de hombros y se lo acerc�.
Al principio no pudo ver qu� era lo que hab�a captado la atenci�n de Ron; pero entonces lo encontr�, una noticia corta que ocupaba un peque�o recuadro en la esquina inferior izquierda de la p�gina:
Todav�a no se tienen pistas sobre el atraco de la librer�a
Cerca de dos despu�s de que el due�o de Lacuna, la famosa librer�a ubicada en Row Mortome en Londres, fuera encontrado bajo la maldici�n Obliviate, los oficiales todav�a no tienen sospechosos del ataque. Como la comerciante, Gertrude Gandy, fue v�ctima de un hechizo de p�rdida de memoria a corto plazo, las autoridades todav�a no saben con seguridad si hubo alg�n robo en lo que parece ser un caso aislado de vandalismo. El Auror Kingsley Shacklebolt, habl� para El Profeta el mi�rcoles para decir que aunque la tienda es un tesoro oculto de manuscritos ex�ticos, no es probable que se hayan llevado nada de valor. �Pareciera ser un ataque directo contra la due�a de la tienda y no un robo. Est� convencida de que iban por algo, pero como puede recordar qu� es lo que podr�an haber estado buscando, tendremos que seguir con las adivinanzas.�la investigaci�n contin�a. La sra. Gandy ha sido dada de alta de San Mungo y planea reabrir la tienda la semana que viene.
Harry, impresionado, mir� fijamente el art�culo y la peque�a foto de la tienda que lo acompa�aba. No le sorprend�a que hubieran intentado robar ese lugar � Draco hab�a estado ah� y hab�a visto la calle acordonada.
Pero, �Por qu� diablos le importar�a a Ron?
Volvi� a ver el peri�dico, pero aparte de esto, no hab�a nada mas importante en la p�gina que hab�a estado observando Ron.
Se le sec� la boca. Trag� con dificultad y levant� la mirada para encontrarse a Hermione observ�ndolo con curiosidad.
��Y bien?� pregunt� ella. ��Qu� es?�
Harry la mir� sin comprender. �No s�.�
Hermione levant� una ceja.
�No hay nada aqu�,� contest� Harry y le dio el peri�dico meditando que se estaba volviendo sorprendentemente bueno en esta rutina de mentirle a sus amigos. �Mira.�
Hermione revis� la �ltima p�gina del peri�dico tres veces antes de darse por vencida. Se segu�a viendo poco complacida cuando levant� la mirada, pero Harry sab�a que no hab�a registrado la importancia de lo que hab�a visto.
�Quiz� record� que ten�a que hacer algo all� arriba,� ofreci�.
Hermione frunci� los labios pensativa, pero a�n as� asinti�. Cuando menos, a veces sab�a cuando no hacer preguntas, pens� Harry.
�l, por el otro lado, estaba lleno de ellas.
Durante el resto de esa tarde y toda la noche, Harry anduvo por ah� con un vuelco de temor en el fondo del est�mago, intentando pero fallando pensar en otra cosa que no fuera Draco. La espera durante las dos semanas que estuvieron separados - �en serio hab�an sido dos semanas? � no era nada comparada con la espera de ahora, la frustraci�n de saber que Draco estaba en alguna parte del castillo y que no pod�a ir a �l.
S�lo unas cuantas horas mas, se repiti�; pero esas horas se volvieron eternas y Harry se preocupaba cada vez mas.
Escuch� a Neville contarle todo sobre su nueva novia. Ayud� a Dean a acomodar su nuevo equipo de laboratorio. Vio la colecci�n mas reciente de revistas de Quidditch de los gemelos. Clasific� dos bolsas enteras de Bertie Botts Bean con Ron, para sacar todas las que ten�an sabor a tierra y mocos y poner en una sola pila las de sabor pasto. (Harry no ten�a cu�l sabor era cual, pero Ron, al parecer un experto de nacimiento de Bertie Botts, lo sab�a con tan solo mirarlas.) incluso hizo su tarea sin quejarse. Cuando se vio obligado a terminar el ensayo para el profesor Binns (1675 palabras sobre la importancia hist�rica del invento de Persephone, el giratiempo), finalmente se permiti� levantar los ojos para ver el reloj de arena al otro lado del cuarto.
Faltaban noventa y tres minutos para la cena.
Todav�a le faltaba hora y media antes de volver a ver a Draco.
Ron estaba acostado en su cama con la cabeza enterrada en otra revista que le hab�an dado los gemelos � aunque �sta evidentemente no era de Quidditch, a menos que le hubieran agregado al juego un mont�n de reglas altamente irregulares. Volte� al escuchar el suspiro de frustraci�n de Harry.
��Pasa algo, Harry?�
Harry neg� con la cabeza y se sent� en la cama. �No. Solo � solo estoy aburrido, es todo.�
��Ya viste esto?� pregunt� Ron sonriente alzando una de las revistas.
�Esto te quitar� el aburrimiento.�
La abri� por la mitad para mostrarle una bruja con un busto enorme. Solo ten�a puesto un sombrero puntiagudo y ten�a la varita puesta en una ubicaci�n descaradamente equivocada.
�Se ve rid�cula,� dijo Harry llanamente. ��Qui�n en sus cinco sentidos posar�a para una de esas cosas?�
Ron hizo una mueca. �Vaya, por favor, solo porque tu no lo aprecies no significa que no sea art�stico.�
Harry se encogi� de hombros y se volte�. Hab�a estado guardando sus regalos de navidad y mientras pon�a el su�ter Weasley debajo de la cama, Ron pregunt� curioso, ��Qu� es eso, Harry?�
Harry lo mir� y vio que estaba se�alando el diario de su madre. Generalmente lo ten�a guardado en su bagual debajo de su capa de Invisibilidad, pero la noche anterior, al no poder dormir, lo hab�a sacado para leerlo y se hab�a olvidado de �l.
Se le cerr� la garganta.
�Es... perteneci� a mi mam�,� dijo despu�s de un momento. No pudo obligarse a mentir sobre el diario de su madre.
Ron abri� los ojos desmesuradamente. ��En serio?� pregunt� levant�ndolo y deslizando la mano sobre la portada.
�Guau. �Tu mam� llevaba un diario? Guau.� Su expresi�n se suaviz� al examinarlo. ��De d�nde lo sacaste?�
Harry respir� profundo y volvi� a mentir. �Hocicos,� dijo. �Me lo dio � ya sabes, cuando estuvo aqu�.�
Ron entrecerr� los ojos. ��En serio? �C�mo se lo trajo todo el camino si era � ya sabes, Hocicos?�
�Creo � debi� haberlo transformado. No le pregunt�.�
Ron asinti�. �Tiene sentido.� Volvi� a deslizar la mano sobre la portada. �Guau,� repiti� e hizo el intento de abrirlo.
Harry lanz� la mano entre el espacio que separaba sus camas para detenerlo antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo.
Casi al mismo tiempo pens� en algo mas: El collar. Meti� el pulgar en el punto donde sab�a que deb�a estar el collar como si fuera un separador cerca del final del diario y presion� el libro para mantenerlo cerrado.
Draco le hab�a prohibido que se pusiera la cadena y algo peor que la idea de tener que explicarle a Ron por qu� Sirius le hab�a regalado un collar, era la idea de que se lo pusiera por curiosidad.
Ron mir� la mano de Harry que estaba colocada sobre el libro y luego a �l.
�Cierto,� dijo t�midamente. �Lo siento, compa�ero.�
Harry asinti� y se volvi� a sentar en la cama llev�ndose consigo el diario de su madre. �Es solo que...� busc� algo qu� decir que no sonara est�pido. �Escribi� algunas cosas bastante raras. Sobre su ex novio y otras cosas y -�
�Tu mam� sali� con alguien mas antes de tu pap�?� Ron lo mir� desconcertado. ��Alguien que conozcamos?�
�No,� contest� Harry autom�tica desviando la mirada.
Ron lo mir� simplemente un momento para luego decir, �Est� bien,� sin ning�n �nfasis.
Apenado, Harry se movi� en la cama y meti� el diario debajo de la almohada. �No tuve oportunidad de mostr�rtelo antes de que te fueras,� dijo.
�No hay problema. Pasaron muchas cosas,� dijo Ron con la misma voz desprovista de tono.
�Si,� contest� Harry sin verlo todav�a.
Se quedaron sentados frente a frente unos momentos en medio de un silencio inc�modo. Finalmente, Ron levant� la revista de Fred y George y volvi� a abrirla. Pero Harry, enderez�ndose, le pregunt� abruptamente.
�Ron, �qu� fue lo que viste?�
Ron se sobresalt�. ��Eh? �Cu�ndo?�
�Esta ma�ana cuando estabas mirando el peri�dico de Hermione.
Le pareci� irreal la velocidad con la que cara de Ron se puso ceniza. ��Lo viste?� dijo desmayado.
Harry contest� haciendo su mejor esfuerzo por no sonre�r, �Si, me di cuenta de que viste algo.�
La expresi�n de Ron se volvi� a�n mas grave y mir� a su alrededor para asegurarse de que ninguno de los otros chicos les estuviera poniendo atenci�n. Neville estaba perdido leyendo un libro, Dean se hab�a quedado dormido sobre su tarea. Pero se ve�a tan serio que Harry se acerc� y baj� la voz. �Esa librer�a - �era el art�culo de la librer�a?�
Ron abri� la boca. ��C�mo lo supiste?�
Harry comenz� a responder, pero se dio cuenta de que tambi�n tendr�a que mentir al respecto y termin� encogi�ndose de hombros. �No lo s�. Supongo que lo adivin�.�
�Oh.� Ron parec�a vacilar sobre algo y luego dijo en voz baja, �Cre� que lo habr�as recordado.�
��Recordado...?�
�El sue�o.�
Harry frunci� el ce�o confundido. �Cu�l sue�o?� pregunt�. Ron lo ve�a serio, su expresi�n era preocupada.
De pronto Harry lo record�.
La mujer del sue�o � dijo �Harry Potter�.�
Un fr�o se extendi� en sus entra�as. �Te refieres al sue�o que nos estabas contando la ma�ana en que se fueron de Hogwarts, �verdad?� dijo lentamente.
Ron asinti�.
�Pero � pero no dijiste nada sobre una librer�a,� dijo Harry cuidadosamente. �No lo mencionaste para nada.�
�Si, lo hice, pero no estabas poniendo atenci�n,� respondi� Ron urgentemente bajando un poco mas la voz, de tal forma que Harry tuvo que inclinarse a�n mas para escucharlo. �Tuve este sue�o en el que esta � estaba esta se�ora, quien quiera que fuera, estaba sentada en una silla leyendo y entonces � pasaron muchas cosas a la vez; entr� un hombre y le lanz� un maleficio y justo antes de que lo hiciera, le hizo una pregunta y � fue como si yo estuviera ah� vi�ndolo. La se�ora puso una expresi�n decidida y dijo tu nombre, y �ah� se termin� mi sue�o. Y luego, hoy. Vi la foto de la librer�a en el Diario El Profeta y de alguna forma supe que era el lugar que hab�a visto en mi sue�o. Y el art�culo. �Le�ste el art�culo? Dec�a que a la due�a de la tienda le hab�an lanzado la maldici�n Obliviate.�
��Por qu� es tan importante la maldici�n Obliviate?�
�El hombre de mi sue�o le lanz� la maldici�n Obliviate a la mujer,� dijo Ron con voz apenas mas alta que un susurro. �y � el peri�dico dec�a que la tienda fue asaltada hace cerca de dos semanas. Cuando le� el art�culo sub� para � mandarle una lechuza a Percy para preguntarle si sab�a la fecha exacta en que tuvo lugar al asalto. Creo que a lo mejor lo so�� mientras estaba pasando.� Vacil�. �De la misma forma en que a veces ves tu las cosas, �sabes?�
Harry asinti� lentamente. Tuvo que pasar saliva antes de poder volver a hablar. �Ron,� logr� decir finalmente. �El hombre de tu sue�o. �Cu�l fue la pregunta que le hizo a la se�ora antes de lanzarle el maleficio?�
�Es la �nica parte que no tiene sentido,� dijo Ron. �Parec�a que estaban discutiendo sobre un libro. El hombre lo quer�a y ella no lo ten�a, y finalmente le pregunt�, ��en d�nde est�?� y ella puso esa expresi�n y dijo � dijo tu nombre, Harry.�
Harry lo mir� fijamente, incapaz de decir una palabra. Ron sigui� mir�ndolo con gravedad.
�Por un momento pens�, ya sabes � cuando vi el diario...�
Harry parpade�. ��Qu�? Oh. No. No provino de ah�.�
�Pero tu has estado ah�, �no?� pregunt� Ron vacilante. ��En la librer�a?�
El fr�o se apoder� del coraz�n de Harry.
�No,� dijo. �Hasta hoy, nunca hab�a escuchado de ella.�
Fue inequ�voco el rel�mpago de decepci�n que cruz� por el rostro de Ron. �Oh,� dijo. �Digo � es grandioso. Me preocupaba que alguien te estuviera siguiendo.�
�As� es,� dijo llanamente Harry.
�Bueno, si, pero � aparte de �l,� se apresur� a decir Ron. �Pero no necesitas a alguien mas que intente localizarte por medio de un libro est�pido.�
Draco, pens� Harry de pronto irgui�ndose. Tengo que advertirle que alguien est� tras las Memorias de Slytherin.
Mir� el reloj de arena. Todav�a faltaba cerca de una hora para que se vieran. Haciendo a un lado su impaciencia, se encogi� de hombros y le dijo a Ron, �Cuando menos fue una coincidencia interesante.�
�Es que � sent� como si estuviera ah�.�
�Si, bueno. Me imagino que tus visiones todav�a son un poco borrosas. Lo siento.�
Sonri�, pero Ron no. Parec�a como si estuviera debati�ndose para replicar, despu�s de un momento, respir� profundo y lo hizo.
�Harry,� dijo. �He � he estado pensando. �Y si � y si pudiera... ver cosas?�
Harry lo mir�. ��Crees que pudieras hacerlo?�
Ron frunci� el ce�o. �Bueno... ya antes me hab�a percatado de ciertas cosas. Cosas peque�as que sumadas era como si me dijeran que lo hab�a sabido todo el tiempo. Y a veces siento � ll�malo Corazonada. Siento una corazonada de que algo va a pasar y entonces � entonces algo pasa.�
Hizo una pausa y no explic� que tipo de cosas eran las que hab�an pasado. Harry tampoco se lo pregunt�.
�Y, siempre que juego ajedrez, o cartas o algo parecido - a veces, simplemente... simplemente s� a d�nde va a tirar alguien. No tengo que adivinar, simplemente lo s�.� Ron comenz� a hablar m�s r�pido conforme se fue sintiendo mas ansioso. �De cuando en cuando sue�o algo y un par de d�as despu�s leo que algo pas� de la misma forma en que pas� en mi sue�o, o escucho a alguien platicar al respecto. Y cuando sue�o siempre siento como si estuviera ah�, vi�ndolo mientras duermo. Esta habr�a sido como las otras ocasiones, solo que � solo que fue demasiado real. De verdad estaba pensando...� se mir� las manos. �Si me hubieras dicho que hab�as estado en esa tienda, aunque fuera solo una vez, habr�a ido con Dumbledore a preguntarle como puedes saber si eres un Vidente.�
A Harry se le afloj� la quijada. Si antes se hab�a sentido apenado, lo que sent�a ahora era una mortificaci�n extrema. �Deber�as ir,� se apresur� a decir. �Deber�as preguntarle, Ron. En serio. Solo que no hayas acertado en esa parte, no significa que el sue�o haya estado equivocado. Digo, quiz�... quiz� escuchaste mal. Pudiste haber escuchado que ella dec�a algo completamente diferente. Quiz� dijo �Mary Elote�, y tu cerebro lo transform� en algo mas familiar.�
Ron levant� la vista y lo mir� vacilante. ��En serio?� dijo, se escuchaba incierto e inseguro, pero tambi�n esperanzado.
�En serio,� dijo Harry con firmeza.
La expresi�n de Ron se ilumin� y Harry le sonri�.
�De acuerdo,� dijo Ron. �Lo har�. Ir� ma�ana.�
�Si quieres voy contigo,� dijo Harry obedeciendo a un impulso, evitando decididamente pensar en por qu� de pronto era tan importante demostrar que era un buen amigo.
Ron abri� la boca y fue evidente que estaba a punto de decir que si, pero conforme sus labios formaron las palabras �De acuerdo�, se detuvo dubitativo. Harry lo mir� sin comprender, pero Ron se volvi� a sentar y coment� meditabundo, �No, creo � solo por esta ocasi�n, que preferir�a hablar a solas con �l.�
�Oh,� contest� Harry. �Seguro.� Como Ron todav�a no se ve�a convencido, a�adi�, �En serio que est� bien, Ron. Creo que es genial, y espero que te de buenas noticias.�
Ron no replic�, pero si se sonroj�.
Harry volvi� a echar un vistazo al reloj de arena. Faltaban cincuenta minutos para la cena.
Espero que Draco tambi�n me de buenas noticias pronto, pens�.
Blaise despert� ante la encantadora sensaci�n producida por los pellizcos que le estaban dando en el brazo.
�Vete al diablo, idiota,� escupi� abriendo un ojo.
��Cu�nto tiempo llevas aqu�?� la ladr� Pansy.
�Desde que regres�,� contest� Blaise sent�ndose y estir�ndose en la silla en la que se hab�a quedado dormida. �Desde esta tarde. �Por qu�?�
�Draco no est� en su dormitorio, nadie lo ha visto ah�,� contest� Pansy impaciente. �Tu has estado aqu� todo el tiempo, �lo viste salir?�
Blaise se enderez� pregunt�ndose cu�ndo ser�a el d�a en que alguien reuniera el coraje suficiente como para sugerirle a Pansy Parkinson que no era la guardiana personal de Draco Malfoy. �No. �l ya se hab�a ido cuando yo llegu�. No lo vi regresar a su dormitorio. Podr�a estar en cualquier lado.�
�Eso no es suficiente,� se lament� Pansy dej�ndose caer en la silla al lado de Blaise. �Alguien debe haberlo visto.�
�Entonces, preg�ntale a alguien,� replic� Blaise. �No me preguntes a mi.�
Se levant� bostezando y se volvi� a estirar. Ya era la hora de la cena y los de Slytherin iban saliendo en hilerita de sus cuartos concentr�ndose en la sala com�n. Blaise ten�a la ropa completamente desarreglada a consecuencia de haberse quedado dormida en la silla, pero eso no le preocupaba, lo que s� le preocupaba era no tener la respuesta de d�nde hab�a ido Malfoy.
Millicent Bulstrode lleg� en ese momento, vio a Pansy y se la llev� hacia la salida. �No te preocupes,� le dijo. �Ya lo ver�s en la cena.
�Est� bien, me rindo,� dijo Seamus. ��Qu� le pasa?�
Harry no le contest� y sigui� observando ce�udo el fuego en la sala com�n de Gryffindor. No le sorprendi� que Hermione contestara por �l, inventando alg�n cuento de que se le hab�a olvidado hacer el ensayo para la clase de ma�ana del profesor Binns y estaba todo enfurru�ado porque tendr�a que hacerlo todo esta noche.
��Entonces no deber�a estar trabajando en �l?� pregunt� Dean.
�No, si eres Harry, no,� contest� Ron. �Le faltan todav�a unas diez horas de estarlo posponiendo.�
Los otros de quinto se rieron y Harry se hundi� mas en su asiento frente a la chimenea. Maldito Draco Malfoy, pens� junto con otra serie de cosas que no ten�an mucho sentido como para formar una oraci�n, pero que ciertamente sonaban gloriosamente enojadas.
�Voy a salir,� dijo abruptamente par�ndose y mirando molesto a todo el mundo.
Ron le frunci� el ce�o. ��Est�s bien, Harry? Ya en serio, �qu� pasa?�
�Nada,� respondi� Harry rest�ndole importancia. �Solo tengo ganas de salir a dar un paseo.�
Se volvi� y subi� corriendo las escaleras hacia su cuarto antes de que alguien pudiera decir nada mas, pero alcanz� a escuchar la voz de Seamus preguntando detr�s de �l: �De acuerdo, si dice que va a salir a dar un paseo, �por qu� siempre tiene que subir primero a su habitaci�n?�
Estaba agachado sobre su ba�l sacando la capa de invisibilidad cuando la puerta se abri� detr�s de �l y Hermione dijo tranquilamente, ��No crees que ser�a mejor que te calmaras un poco antes de que vayas a buscarlo, Harry?�
�Estoy calmado,� contest� �ste sacudiendo furioso la capa.
�Harry,� dijo Hermione. �Sigues sin tener noticias de �l, �verdad?�
�No,� admiti� incorpor�ndose y ech�ndose la capa sobre los hombros. �No he tenido noticias de �l desde el d�a � en que tu y yo hablamos.�
��Crees que pueda estar evit�ndote?�
Harry neg� con la cabeza, la �nica parte de �l que todav�a era visible. �No lo s�. Siento que si las cosas estuvieran bien., ya deber�a haberme contestado la carta. Y ahora, no lo he visto en todo el d�a. En condiciones normales no habr�a esperado tanto para venir a verme.�
Hermione abri� mucho los ojos. ��Crees que le pudo haber pasado algo en la Mansi�n? �Y si no regres�?�
Harry se sonroj�. �Est� aqu�. Hace un par de horas verifiqu� el mapa para estar seguro. Eso solo quiere decir... que quiz� las cosas no anden bien entre nosotros.�
Una expresi�n perspicaz reemplaz� la alarma anterior en el rostro de Hermione. �Oh,� dijo lentamente. Entr� deliberadamente en la habitaci�n cerrando la puerta detr�s de ella.
�No es nada que no podamos solucionar,� protest� Harry.
Harry adivin� que Hermione no le crey� nada. Se pregunt� si tratar�a de obligarlo a que le dijera mas, pero no fue as�.
Decidi� contarle aunque no estaba seguro del por qu�.
�Es que... en mi �ltima carta le dije lo que sent�a por �l. Ahora lo sabe y me est� evitando.�
Hermione lo mir� sin comprender. ��Le dijiste que lo sientes realmente por �l? Te refieres a que le dijiste...�
Harry dej� caer la capa de sus hombros y se sent� sobre la cama sinti�ndose derrotado, est�pido y peque�o.
�Le dije que lo amo.�
Despu�s de un silencio impresionado, Hermione balbuce�, ��Quieres decir que me dijiste a mi que lo amabas antes de dec�rselo a �l?� y un momento despu�s, ��Quieres decir que le dijiste que lo amabas en una carta? �Harry, dime que no es cierto!�
Harry hizo una mueca y asinti�. Y no solo eso, pens�. Fue todo � todo lo que sent�a, lo que siento, sobre Voldemort, Cedric, mis padres y �l. Y ni siquiera me contest�. Ni siquiera para decirme que la recibi� y que necesita tiempo para pensarlo, o que hablar�amos al respecto cuando regresara. Nada.
�Supongo que fue una mala idea,� dijo.
�Mala idea. �Mala idea? Harry, nunca debes escribir cosas tan importantes en una carta. Se puede interpretar de cualquier forma, se puede analizar excesivamente o malinterpretarse o alguien mas la puede leer, �cualquier cosa puede pasar!�
�Lo s�,� contest� Harry irritado. �Pero no pod�a esperar dos semanas a que regresara.�
�Bueno, ciertamente parece que �l si pudo - y sigue esperando.�
�O quiz� no quiere verme mas.�
�Oh, por favor,� se mof� Hermione, aunque a Harry le pareci� como si tampoco estuviera muy contenta con Draco.
�De acuerdo, fue un error. Fue mi error, Hermione, no de �l.�
Hermione se sent� a la cama a su lado. �Harry,� dijo como se le estuviera explicando algo a un ni�o chiquito. �l quer�a estrangularla y se sinti� culpable por ello. �No puedes tener �xito en una relaci�n si no dices las cosas importantes. No es saludable. Eso se aplica a los dos � y no solo a ti. No es tu culpa solamente.
Harry permaneci� en silencio, disgustado.
Hermione lo estudi� durante un momento. �Mira, Harry, s� que es dif�cil porque has esperado mucho tiempo. Pero... no creo que debas buscarlo esta noche. Pronto subir�n a acostarse los de Gryffindor y igualmente har�n los de Slytherin. No puedes comenzar al trimestre escabull�ndote en los calabozos de Slytherin. Imag�nate lo mucho que le encantar�a a Snape si te atraparan.�
Harry comenz� a protestar, pero no pudo pensar en otro argumento mas convincente que, Pero necesito verlo. Y como no iba a decir esto en voz alta, se conform� con suspirar.
�Y, Harry... creo que disfrutar�s mas verlo cuando no est�s tan enojado con �l,� termin� en voz baja mirando hacia el suelo.
Harry se estudi� las manos. �Tienes raz�n,� dijo.
Bueno, la ten�a. Como siempre.
�Entonces... �te quedar�s aqu�?� lo presion�. Harry se esforz� por no molestarse por la nota de esperanza en su voz, pero como ya estaba enojado, le cost� bastante trabajo.
�Seguro,� dijo forzando una sonrisa. �Bien podr�a hacerlo.�
Hermione se relaj� y le regres� la sonrisa. �Sab�a decisi�n,� dijo levant�ndose. Harry intent� verse agradecido.
Ella le despein� el cabello, le volvi� a sonre�r y se march�.
En el momento en que cerr� la puerta, Harry se volvi� a echar la capa sobre los hombros.
Despu�s del d�a que hab�a tenido, �qu� mas daba una mentira mas?
Los pasillos estaban mas oscuros de lo habitual, aun para los calabozos, como si alguien hubiera extendido una bruma sobre los ojos de Harry.
Esto es una tonter�a, pens� entrecerrando los ojos a la oscuridad al dar vuelta en una esquina. Solo ando vagando por los pasillos esperando verte. �Por qu� no me has buscado? �Por qu�? �No me extra�aste? �Tienes miedo? �No quieres intentarlo?
�Harry.�
La voz era un murmullo bajo, no mas alto que un susurro, pero hizo que Harry se detuviera abruptamente.
Se detuvo en corto, sacando la varita autom�ticamente. Ignorando las volteretas que le daba el est�mago, murmur�, �Lumos,� y el pasillo se llen� de luz.
No as�, no as�, no as�, pens� mientras miraba con ojos entrecerrados la oscuridad. Hermione ten�a raz�n. Vete, c�lmate, regresa a �l cuando est�s listo. NO AS�.
Pero ten�a que ver, ten�a que quitarse la capa de invisibilidad de los hombros y avanzar, acercarse: porque echo ovillo en una esquina, entrecerrando los ojos por la luz, estaba Draco.
Toda la tensi�n desapareci� de sus m�sculos. La alarma se volvi� alivio, y de pronto sinti� la caja tor�cica demasiado chica para su coraz�n y su est�mago.
�Harry,� volvi� a decir Draco.
Harry solo necesit� dos pasos para estar a su lado, ponerlo de pie y abrazarlo. �Draco,� dijo suavemente y luego hizo una pausa, no sab�a qu� decir. Un �te extra�o�, no era pero ni con tantito suficiente, y cualquier otra cosa sonaba poco convincente.
Sus brazos lo rodeaban holgadamente, Draco se hab�a tensado de una forma que estaba poni�ndolo nervioso � a�n mas nervioso. �Yo no... no sab�a si tu... digo...�
Se rindi� nuevamente.
�Harry,� dijo Draco una vez mas, solo que esta vez se escuch� evidentemente aliviado. Levant� los brazos lentamente para deslizarlos por la cintura de Harry.
Harry se estremeci� y cerr� los ojos durante un momento. La vacilaci�n en el toque de Draco era algo nuevo, algo real. Le hizo pensar que quiz�, despu�s de todo, por el momento estaba bien estar ah� parados pronunciando el nombre el otro una y otra vez.
Draco apoy� la frente debajo de la barbilla de Harry con la misma lentitud deliberada y se acerc� a�n mas, en un gesto tan abiertamente �ntimo que por un momento Harry se sinti� pasmado. Escondi� su sorpresa y cubri� la enorme sonrisa que se col� a sus labios presion�ndolos contra la frente del otro.
Despu�s de todo, estaba en la posici�n correcta como para dejarlo pasar.
�Te extra��,� murmur� y esta vez sinti� con seguridad que Draco sonri� � pudo sentir sus labios abri�ndose a trav�s de la tela de su t�nica.
�Hola,� dijo Draco complacido. La calidez envolvi� a Harry, su sonrisa creci� tanto que no la pudo disfrazar y lo acerc� a�n mas.
�Deber�amos ir a otro lado,� le murmur� sobre el cabello. �Cualquiera podr�a venir -�
�Qu�date,� dijo Draco en voz alta, con un tono repentinamente urgente. Apret� los dedos sobre su cintura hasta enterr�rselos en la carne. Ignorando el dolor, Harry le levant� la barbilla y lo mir�.
Los ojos de Draco eran inexpresivos, apenas iluminados con una liger�sima chispa de inter�s. A Harry le pareci� que era una mirada de desesperaci�n que se iba desvaneciendo, como si Draco hubiera estado en un estado de preocupaci�n constante durante las �ltimas dos semanas y hasta ahora estuviera empezando a permitirse alegrarse de que Harry hubiera regresado, de que finalmente estuviera aqu�.
Harry sab�a perfectamente c�mo se sent�a.
Se inclin� y presion� los labios gentilmente contra un costado de su cuello; Draco no dijo nada, sino que se estremeci� y se relaj� contra �l. Era tan c�lido, tocarlo era una adicci�n. Desliz� la mano posesivo sobre su espalda hasta el hueco debajo de su su�ter. Te reto a que te alejes, pens� ya medio alegre por su cercan�a.
Traz� una l�nea de besos por el costado de su cuello, desde la clav�cula hasta la quijada, saboreando su olor y su sabor. Draco se volvi� a estremecer y arque� el cuello como si fuera un gato en un ronroneo silencioso.
�Cuando no me contestaste la carta, pens� que estabas enojado conmigo,� coment� suavemente. �Pero me imagino que no es cierto, �eh?�
Roz� los labios contra la sien de Draco y se movi� para besarlo en la boca.
En el mismo momento en que dej� que sus ojos se cerraran, los de Draco se abrieron desmesuradamente.
Y Harry fue empujado repentina y violentamente.
Draco lo empuj� con tal fuerza, que se golpe� contra la pared. ��Espera! No deber�a haber dicho nada,� tartamude�. �No importa. Lo siento.�
La expresi�n suave del rostro de Draco se hab�a desvanecido. Lo mir� fijamente con los ojos repentinamente vivos con miedo y aprensi�n.
�No,� dijo en voz baja.
Harry intent� pensar en qu� podr�a haberle dicho que fuera tan horrible, pero en lo �nico que pod�a pensar era en la carta � le hab�a mencionado la carta. No pod�a pensar en nada mas all� de eso.
�No,� susurr� Draco. �Es demasiado pronto.�
Harry sinti� que el aire abandonaba su cuerpo. Draco sigui� mir�ndolo fijamente con los labios apretados durante lo que Harry sinti� que fue una eternidad de silencio. Luego, abruptamente, Draco se volvi� y se fue corriendo por el pasillo que llevaba a los dormitorios de Slytherin, movi�ndose tan r�pido que se perdi� de vista antes de que Harry pudiera protestar.
Pas� mucho tiempo antes de que Harry lograra hacer que le funcionaran de nuevo las piernas y pas� a�n mucho mas tiempo antes de que pudiera poner un pie frente al otro para arrastrarse de vuelta a la Torre de Gryffindor.
��Draco!� chill� Pansy enderez�ndose de un brinco en su silla. ��Ah� est�s!�
Blaise abri� los ojos y levant� la mirada a tiempo para ver a Draco Malfoy pasar apresuradamente por donde estaban sentadas ambas en la sala com�n esper�ndolo, sin siquiera dirigirles la mirada. La expresi�n de Pansy no tuvo precio. ��Draco?� aventur� a preguntar � pero la puerta del pasillo del quinto a�o ya se estaba cerrando.
Conforme la puerta se cerraba, Blaise volte� a mirar a Pansy que ten�a la boca abierta.
��Satisfecha?� pregunt� Blaise secamente.
Pansy miraba la puerta confundida, pero no replic� nada. Durante un breve momento, Blaise se pregunt� si le har�a un favor a Pansy d�ndole algunas pistas sobre d�nde podr�a haber estado Draco, o si ser�a mejor dejarla en esa ignorancia confundida y bendita.
Despu�s de considerarlo otro momento, Blaise opt� por...
Levantarse y apagar las brasas remanentes de la chimenea apagada.
�Vamos,� dijo tomando la mano de Pansy. �V�monos a dormir.�
- El epigrama del cap�tulo es una cita de Una peque�a Noche Musical de Sondheim. El tema de anticipaci�n perpetua establece el tono para la escritura de este cap�tulo de varias formas.
- J. K. Rowling ha establecido en varias entrevistas que los dormitorios de Slytherin est�n debajo del lago de Hogwarts.
- A los miembros de Slytherin se les puede encontrar en el canon ya sea por sus nombres completos, apellidos o iniciales (todos menos Cynthia Warrintong, que es hermana del hobre C. Warrintong al que vemos jugar en el quinto libro)
- Tom� la frase que ven en el Pr�logo directamente de una carta que recib� de alguien que me envi� un comentario: ella dec�a �la fuerza del amor, su fuerza incluso ante la cara de todo lo dem�s en el mundo.� La l�nea se me qued� grabada desde entonces y me siento agradecida de haerla podido utilizar en la historia porque creo que es crucial para entender de que se trata este fic.
- Finalmente, me gustar�a decirlo nuevamente � gracias a todos que lo han le�do gracias por esperar tanto tiempo, por tener tanta fe en mi y en esta historia.
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