El Dormitorio de Gryffindor
Amor por Voluntad
Escrita por: Aja
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Ocho: R�plicas

T�mame como soy
Alguien a quien podr�as conocer
Incluso mientras platicamos
Si pudieras cambiar de parecer

T�mame mientras puedas
Aun si prendes una luz frente al espejo
No me ver�s mejor

- Take Me As I Am The October Project

El resto de la noche transcurri� en una neblina borrosa de felicidad para los miembros de la casa de Slytherin. Hasta hoy, nadie hab�a atrapado la Snitch antes que Harry Potter, y Malfoy, que era el h�roe, pas� mucho tiempo siendo acarreado sobre los hombros de sus compa�eros. Bes� a unas cuantas chicas, entre ellas a Millicent, a la que la ocasi�n le pareci� uno de los mejores momentos de su vida. Cont� una y mil veces los �ltimos momentos antes de atrapar la Snitch, terminando la historia justo antes de la mejor parte. Mentalmente, �l se repet�a una y otra vez esa parte y todo lo que hab�a seguido despu�s, intentando aceptar que lo que hab�a ocurrido, de verdad hab�a ocurrido, y que en realidad lo hab�a disfrutado bastante.

Pero por supuesto que disfrut�. Me revolqu� con Harry Potter mientras miles nos aplaud�an.

Draco no pod�a pensar en nada m�s. El placer de ganarle un partido a Harry Potter se desvaneci� ante la emoci�n que le llegaba hasta los huesos cada vez que recordaba lo bien que hab�a sentido a Harry presionado contra s�, en c�mo se le hab�an encendido los ojos cuando lo mir�. Lo estaba disfrutando tanto, que no quer�a analizar nada. S�lo quer�a seguir recordando la expresi�n de deseo, anhelo y terror de Harry. �l le hab�a inspirado todo eso. Draco Malfoy.

Lo volv�a loco de entusiasmo.

El resto de la escuela parec�a estar en estado de shock. Los de Hufflepuff iban lidereando el torneo por primera vez desde que Draco pod�a recordar. No cab�an en s� mismos de la felicidad. Los de Gryffindor se ve�an miserables, m�s por Harry, que por haber perdido 100 puntos o porque Slytherin hubiera ganado.

�Es que no lo entiendo � �Harry nunca hab�a perdido!�

��C�mo pudo dejar que Malfoy le ganara?�

Eso le ense�ar� una lecci�n, pens� Draco, pero una parte de �l segu�a deseando poder echar aunque fuera un vistazo a esos ojos verde esmeralda, tan s�lo para asegurarse de que Harry todav�a recordaba lo que hab�a sucedido despu�s, y no nada m�s el hecho de haber perdido ante Malfoy. ��Me quieres...?� segu�a escuchando.

No sab�a lo que iba a ocurrir la pr�xima vez que viera a Harry. Pero no pod�a esperar para verlo.

Esa noche, Draco so�� que iba persiguiendo a Harry sobre su escoba, iba ri�ndose, se lanzaba en picado y daba volteretas delante de �l, siempre justo fuera de su alcance. Se despert� de un humor est�pidamente bueno, rodeado adem�s, de todos los humores est�pidamente buenos de los otros Slytherin (los que raramente ten�an un humor que no fuera est�pido de alguna forma). Sin duda alguna, era el h�roe de la casa. El equipo hab�a estado deseando la victoria sobre Potter desde que �l hab�a entrado a jugar con ellos. Y desde la vez en que hab�an perdido la Copa a manos de Harry en el tercer a�o, Draco hab�a so�ado en diversas formas con las que podr�a regodearse de su triunfo cuando finalmente le ganara al Gryffindor. Ahora, adem�s estaba el hecho de que tambi�n quer�a abrazar a Harry en el Gran Comedor y besarlo hasta que viera Saetas de Fuego y ello convert�a el momento mucho mas interesante.

A la hora de vestirse, puso mucho m�s cuidado del habitual y despu�s baj� a desayunar. Llegar tarde formaba parte del acto: ya estaban sentados todos los miembros de su casa al igual que la gran mayor�a de los dem�s. Un vistazo a la mesa de Gryffindor le demostr� que todos lo rechazaban. S�lo hab�a una figura que parec�a estarse obligando a s� misma a estar derecha, orgullosa. Esa vista lo puso en advertencia.

Se pase� por el pasillo, solo, sirvi�ndole de anuncio tan s�lo la elegancia y la confianza al caminar... y as� fue. Llevaba puesta su t�nica de Quidditch verde esmeralda, que hab�a escogido s�lo para provocar a los Gryffindor. Bueno, en realidad lo hab�a escogido para mostrar bajo la luz m�s irresistible su cabello platinado y p�lida complexi�n a cierto Buscador que en ese momento estaba volteando a mirarlo y cuya boca se hab�a entreabierto en un moh�n de - �disgusto mezclado con cierta admiraci�n? Draco escondi� una sonrisa de satisfacci�n. Sab�a que se ve�a hermoso, pero en ese momento, sintiendo sobre �l la mirada de todos y en especial la de Harry, que lo estaba barriendo, sinti� una deliciosa sensaci�n de poder de su propio atractivo sexual.

Los de Slytherin anunciaron su entrada con una ronda de aplausos arrogantes, que fueron recibidos con abucheos y chiflidos de los otros lados. Al ladear la cabeza y encaminarse hacia la cabecera de la mesa, pudo ver que Harry no se les uni�. En cambio, le dirigi� a Draco una mirada dura e intensa, que �ste pudo sentir aunque sus ojos todav�a no se encontraban. Sab�a por instinto lo que Harry estaba haciendo.. y se dio cuenta de que siempre lo hab�a sabido, pero nunca se hab�a permitido que le importara. Draco sinti� que Harry estaba aprovechando el hecho de que toda la escuela lo estaba viendo para permitirse verlo con avidez. Draco concedi� y le dio algo qu� mirar al deslizarse con habilidad gatuna hasta la cabecera de la mesa. Entrecerr� los ojos. Esta va para ti, Potter. No se atrevi� a mirar a los Gryffindor, simplemente porque estaba desesperado por hacerlo y sab�a que Harry sentir�a su avidez de la misma forma en la que �l ya sent�a los ojos de Harry sobre su espalda.

Finalmente, cuando los aplausos � que mas bien una ovaci�n de pie por parte de los de Slytherin � hubieron terminado y sus compa�eros se hubieron sentado nuevamente, se quit� deliberadamente la t�nica. Debajo llevaba una camiseta negra ajustada, metida en sus pantalones negros m�s elegantes. Al frente ten�a escritas unas palabras en colores verde esmeralda y plateado que dec�an,

Perd� ante Slytherin.

Y asegur�ndose de que todo el mundo estuviera prestando atenci�n, se volvi� casualmente para colocar la t�nica sobre el respaldo de la silla, mostrando as� las palabras que ten�a en la espalda:

... No pude controlar mi escoba.

-- Harry Potter, Buscador de Gryffindor

Jadeos de asombro recorrieron a su audiencia, seguidos de ataques de risa. Malfoy se volvi� despu�s de unos instantes; una sonrisa se le iba formando en el rostro que fue desde lo impasible hasta lo sarc�stico. S�lo entonces, en medio de las carcajadas y los aplausos que proven�an de todos los rincones del comedor � incluida la mesa de Gryffindor � se atrevi� a voltear hacia su n�mesis. Hermione, horrorizada, se cubr�a la boca con ambas manos, mientras que Weasley ten�a la cara roja y agarraba el tenedor como si estuviera listo para atacar a Draco en cualquier segundo. Sin embargo, Harry �

Harry estaba de piedra. Le regres� tranquilamente la mirada, su expresi�n era una mezcla de dureza e ira adem�s de incre�blemente sexy. Era la misma furiosa intensidad del d�a anterior, solo que ahora tambi�n estaba plagada de desaf�o. Era hermosa. Adictiva. Draco le sonri�. Harry ni se inmut�.

Le gui�� un ojo. Harry cerr� los suyos y se puso de espaldas a la mesa de Slytherin.

Jaque Mate.

������������

Cuando lleg� la hora de pociones, Harry ya estaba sentado en su lugar al lado de Draco. �ste se fue derechito hacia �l, se sent� y le dirigi� una sonrisa descarada. �He estado pensando, Potter. Quiz� deber�as dejarme mostrarte unos cuantos tips sobre volar. Para mejorar tus habilidades.�

Harry se volvi� hacia �l y Draco se sinti� mareado. Parec�a que no hubiera dormido en toda la noche anterior; su mirada era cruda y empa�ada � definitivamente un atractivo adicional. Draco se pregunt� desde cu�ndo ser�a que Harry era la persona m�s sexy para �l. Lo deseaba. Ahora mismo. Quer�a la calidez de su piel, el sonido de su voz, el hueco debajo de la manzana de Ad�n. Deseaba su cabello despeinado, sus labios, sus ojos �

Lo mir� a los ojos y sinti� que algo se le desmoronaba por dentro. Sus ojos estaban oscuros y llenos de desprecio. Nunca so�� tal frialdad en alguien tan apasionado. �l era el t�mpano de hielo, no Harry y a�n as�, sus ojos mostraban una fr�a furia: mil insultos bastante expl�citos en una mirada calmada. Draco apenas si tuvo tiempo para leer e interpretar el significado de esa mirada antes de que Harry le arrebatara tambi�n eso, pues regres� la mirada al frente r�pidamente. Detr�s de �l, Hermione le pregunt� si se encontraba bien. A ella tambi�n la ignor�.

Draco se recarg� en el respaldo, sorprendido. No estaba seguro de lo que hab�a esperado, pero no era esto. Se hab�a sentido muy feliz desde el partido. Muy feliz tan s�lo por admitir que lo deseaba. Hab�a sentido que su vida recobraba el sentido por primera vez desde el castigo. Ahora sent�a la verdad desoladora azotarle a la cara por medio de la neblina abrumante que era Harry. �l no lo deseaba. �No lo deseaba? Imposible. �l hab�a visto la forma en que lo hab�a deseado ayer en el campo � sab�a que el chico estaba excitado. De ninguna manera iba a dejar que se retractara ahora. Quer�a que Harry lo deseara. Lo desear�a.

Lo ba�� una especie de pasi�n, de indignaci�n mezclada con deseo orgulloso. �As� es como va a ser, Potter? Pr�cticamente me restregaste el pene en la cara y ahora crees que puedes actuar as�? �Como si nada hubiera pasado?

Pi�nsalo dos veces, Chico Dorado.

Snape entr�. Draco sinti� mas que ver, que Harry se tensaba a su lado, y lo invadi� esa misma furia protectora que hab�a sentido antes cuando chocaron sobre las escobas. Snape se dirigi� directo a su mesa y se detuvo enfrente de los dos con ojos radiantes. A su alrededor, los Gryfindor hac�an muecas y los Slytherin re�an por lo bajo, en espera del comentario brutalmente sarc�stico sobre el partido que seguramente iba a hacer.

Draco luch� contra el deseo repentino de darle unas palmaditas en la espalda a Harry. El tonto todav�a parec�a listo para echar un hechizo a la primera persona que le mencionara la palabra Quidditch, y, decidido, no volteaba a mirarlo. No pod�a saber lo atractivo que Draco lo encontraba en este momento en el que intentaba valientemente ocultar su verg�enza y mantener su orgullo. Siempre el orgulloso Potter, pens� para s� al observarlo con una peque�a sonrisa jugando en sus labios.

�Vaya, vaya, Sr. Potter,� dijo suavemente Snape tamborileando los dedos enfrente de �l, �Parece ser que ayer recibi� una muy bien merecida lecci�n de humildad. Sr. Malfoy, lo felicito por el excelente juego de Quidditch de ayer.� Malfoy no dijo nada percat�ndose de lo blancos que ten�a los nudillos Harry, pues estaba apretando las manos contra la mesa. Snape le enarc� una ceja. �Quiz�, Sr. Potter, ahora que su racha de buena suerte ha terminado, podr� apreciar el valor de la inteligencia t�ctica y la superioridad al volar.�

Fue demasiado. Parvati Patil explot�, ��Veamos si la racha de buena suerte de Malfoy dura 13 partidos como la de Harry!� y los Gryffindor la corearon.

Elevando la voz por encima de los murmullos y los susurros, Draco coment� tranquilamente, echando un vistazo a la figura silenciosa y estoica de Harry, �Ambos jugamos un excelente partido, se�or, Potter y yo.�

Estaba seguro de que Harry se hab�a estremecido. Snape se limit� a mirarlo sorprendido y Ron Weasley sise�, ��Oh, ahora puedes darte el lujo de ser gracioso, hur�n!�

�No dije que el mejor jugador hubiera ganado, Comadreja,� replic� Malfoy. �Ya ves, Potter demostr� su inferioridad el d�a en que te escogi� como amigo.�

Draco sab�a que era una jugada muy tonta insultar a Ron cuando ten�a a Harry a tan solo una varita de distancia, pero quer�a provocar alguna reacci�n en el malgeniudo tonto: que hiciera algo, cualquier cosa que implicara comunicarse con �l e insultar a sus amigos siempre hab�a sido el m�todo m�s r�pido para lograrlo. Lo hab�a hecho durante tanto tiempo que se imaginaba que a estas alturas Harry ya deber�a haberlo descifrado, que habr�a entendido que era a �l al que trataba de molestar y no a Granger o a la Comadreja. Pero si Harry lo hab�a entendido, no dio muestra alguna de ello. Draco se qued� casi sin aliento al ver lo tenso de su reacci�n cuando se volvi� hacia �l varita en mano mientras le sujetaba el cuello de la camisa con la otra.

No. Digas. Una. Palabra. M�s.

Dios, vaya que si los ojos de Harry ard�an.

Le regres� la mirada sereno intentando controlar todas las emociones que se revolv�an detr�s de esos est�pidos lentes. Dios, lentes...

Malfoy, �en realidad est�s haciendo esto? �De verdad est�s baboseando sobre los lentes de Harry Potter??

�Quiz� hayas atrapado la Snitch,� continu� Harry en voz baja, molesta. �Pero nunca me sacar�s de mis casillas.�

Si. Estoy baboseando. Definitivamente.

Coloc� la mano sobre la varita rozando apenas con los dedos la mano de Harry. Sin romper el contacto visual, tranquilamente coloc� la varita en la posici�n correcta, de forma que el extremo indicado lo apuntara a �l. Mantuvo la mano sobre la varita y dijo suavemente, ��Dec�as?�

Las miradas interrogantes de Snape se volv�an cada vez mas frecuentes. En medio de todas las risas, le descont� puntos a Harry por haber interrumpido la clase.

En la �ltima semana, Malfoy y Potter hab�an perdido casi doscientos puntos tan solo por estar juntos.

Draco ten�a que admitir que hab�a valido la pena.

Las pl�ticas sobre el mugroso Suero de la Muerte Alegre terminaron y Draco tuvo el placer de observar a Harry preparar la poci�n ya propiamente dicha. Y esta vez, correctamente. Como todo el mundo hab�a sido tomado por sorpresa para el examen anterior, Snape los dej� hacerlo nuevamente, y esta vez, para completar el brebaje, a�adi� unas cuantas gotas de sangre de una criatura no especificada.

Harry hizo la poci�n completamente solo, sin duda alguna para demostrarle a Snape, o a Draco, que sab�a lo que estaba haciendo. Draco permaneci� sentado en silencio mientras que el otro hac�a todo el trabajo. Se fij� en la delgadez de sus manos, la suavidad de sus pesta�as, la forma en que todo el tiempo se sub�a los lentes por la nariz. Dios... cuando el ni�o no era un completo tarado, pens� escondiendo otra sonrisa, era completamente encantador. Pero no un encanto suave o ensayado, como el que �l sab�a que pose�a, sino una bondad dulce y tan natural que te hac�a... te provocaba a, bueno, a adorarlo. Sab�a que Harry pod�a sentir el peso de su mirada y tambi�n sab�a que al muy tonto le estaba costando trabajo ignorarla. No le import�; sigui� observ�ndolo, llev�ndolo lentamente al punto de quiebre.

Finalmente, Harry le ech� un vistazo cuando busc� el frasco. Draco se acomod� un mech�n de cabello platinado detr�s de la oreja con aire casual y se estir� asegur�ndose de que Harry pudiera ver sus antebrazos. Sab�a una que otra cosa acerca de las partes corporales, y sab�a cu�les pod�a presumir y, afortunadamente para �l, ten�a bastantes para escoger en cualquier momento dado. Y lo mismo se pod�a decir de Harry, pero el sonso no se hab�a dado cuenta de su propio atractivo sexual al igual que ahora no se daba cuenta de lo in�til que era intentar actuar como si el revolc�n de la noche anterior no hubiera ocurrido.

Quisiera que me viera. Deseo que me vea.

Potter lo estaba viendo nuevamente, pero esta vez miraba sus antebrazos como sin querer e intentaba aparentar que no lo estaba haciendo.

Es tan inocente. No se da cuenta de lo que le estoy haciendo. Tiene miedo. �Tiene miedo de mi? �Tiene miedo de que est� jugando con �l?

�Est�s seguro de que no lo est�s haciendo?

Absolutamente.

�Est�s seguro de que no est�s dejando que se te suba a la cabeza?

....

Eres un Malfoy. �l es un Potter. Es como el agua y el aceite, no se mezclan.

Yo soy Draco; �l es Harry. Lo deseo. Es todo lo que necesito saber.

Est�s loco. Esto es una locura. Vas a provocar que alguien termine muerto.

Draco se rehus� a pensar m�s en ello.

La poci�n se hab�a transformado en un l�quido bello y deslumbradoramente claro, tan suave y delgado que apenas si se notaba su presencia. Se convertir�a en nada sin dejar rastro de su existencia. Matar�a al instante. Adem�s, proporcionar�a inmunidad temporal ante cualquier aflicci�n, cualquier hechizo, maldici�n, e incluso contra la magia oscura. Era temerosa en su belleza, pens� Draco. Algo perfectamente propio de ense�ar por Snape; le sentaba bien a su sentido de la est�tica. Harry lade� la cabeza para pesar un poco de la poci�n en una mezcla de veneno con vino de fresa, usando la mano izquierda para vaciarlo mientras que con la derecha sosten�a el frasco. Draco se par� a su lado y se inclin� hacia �l, casi apoyando la cabeza contra el hombro de Harry con el pretexto de verificar la medida del frasco.

La mano con la que Harry sosten�a el frasco comenz� a temblar ligeramente. Entonces, Draco hizo lo adecuadamente cort�s y puso su mano sobre la del otro para mantenerla firme mientras vaciaba el contenido. Harry se puso blanco. Su mano se sent�a fr�a y a la vez caliente bajo la de Draco. Su pulso se aceler� con la velocidad del rayo, y Draco, oh, muy sutilmente, desliz� el pulgar sobre ella. Dio, cu�nto estaba disfrutando esto, la cercan�a de Harry, el calor que sub�a lentamente por sus mejillas y dedos...

Idiota, vas a hacer que la gente los mire.

Harry aspir� imperceptiblemente y apart� la mano. Como pudo se desenred� de Draco, le entreg� la soluci�n Diaboluci�n y retrocedi� pas�ndose la mano con indiferencia por el cabello � y todo sin darse cuenta de lo que Draco acababa de hacer, o ni siquiera percatarse de que estaba ah�.

A Draco le dieron ganas de gru�ir. �A qui�n cre�a que estaba enga�ando?

Dej� la poci�n sobre la mesa haciendo un poco de ruido y, entonces, vio por el rabillo del ojo a Harry mir�ndolo. Fue una mirada breve y r�pida, pero el mensaje que le mand� fue tan claro como antes: mantente alejado de m�.

De pronto, Draco record� la verg�enza que sinti� cuando Harry rechaz� su amistad. Ahora sinti� un dolor parecido, pero esta vez ten�a esquinas, y le lleg� inc�modamente cerca del coraz�n.

Olv�dalo, Malfoy. Ya te divertiste. Gran cosa, sientes algo por Potter. Es tan s�lo una de las muchas cosas en las que te ha ganado.

Pero �l � siente algo. Lo s�. Lo est� escondiendo.

Tu estabas m�s que dispuesto a esconderlo ayer.

Eso fue antes... antes de que lo derrotara. Se pregunt� si estar�a razonando esto si no le hubiera robado la Snitch - �no ser�a quiz�, que el hecho de que finalmente hubiera derrotado a Harry, le habr�a permitido admitir lo que realmente sent�a? �

C�mo, en realidad � ahora lo sab�a � siempre se hab�a sentido.

Frunci� el ce�o y no dijo nada durante el resto de la clase. Aparentemente, esto le pareci� bien a Harry, pues no volte� a verlo hasta que pudieron retirarse, entonces le dirigi� una mirada r�pida y vacilante que Draco ignor�. La frialdad lo hab�a cubierto con su manto al recoger sus libros y abandonar el sal�n junto con Crabbe y Goyle sin mirarlo siquiera.

Pudo escuchar a Granger decir detr�s de �l: �Harry, �qu� est� pasando entre tu y Malfoy?�

�Hermione, �est�s loca? �En este momento Harry no quiere escuchar nada sobre Malfoy! Lo siento, Harry � no la escuches.�

�De cualquier forma no tengo nada qu� decir. No pasa nada. Solo me est� restregando en la cara que me gan�.�

Te dar� algo para restregar.

Sin saber exactamente lo que estaba haciendo, Draco se volvi� para encarar al tr�o. �Necesitamos hablar, Potter,� dijo calmadamente.

Ron, Hermione, Crabbe y Goyle se detuvieron en seco y lo miraron boquiabiertos. Nunca hab�an escuchado que le dirigiera una oraci�n completa que no mereciera un insulto como respuesta � y ninguno de ellos parec�a saber qu� hacer al respecto. Sin embargo, Harry, le dirigi� una mirada fr�a y lo rode� diciendo, �No creo que tengamos algo que discutir.�

Malfoy, anticip�ndose a este inconveniente, se inclin� hacia �l cuando iba pasando a su lado, y le susurr�, �No creas que no le dir� a nadie lo que realmente est�bamos haciendo anoche.�

Harry se detuvo. Sus ojos hablaban mas que mil palabras: no te atrever�as.

Y los de Malfoy le respondieron sin piedad: oh, si, claro que lo har�a.

Harry se enderez� y volte� a mirar a Hermione y a Ron, luego le dirigi� a Malfoy una mirada rebelde y asinti�. �No tardar�.� Malfoy se volvi� y despidi� con un gesto de la cabeza a Crabbe y a Goyle y se dirigi� a paso r�pido a un calabozo que hab�a a un costado. Estaba fr�o y sucio por la falta de uso. Pod�a sentir detr�s suyo las miradas tanto de los Gryffindor como de los Slytherin. Un calor inminente lo fue recorriendo a medida que entraba en el cuarto oscuro. �Qu� era lo que iba a decir? �Qu� pod�a decir? �C�mo podr�a poner en palabras lo que le pasaba por la mente cada vez que lo ve�a, cuando pensaba en �l, cuando lo tocaba?

De pronto, se dio cuenta de que no ten�a que decir nada.

Harry asom� la cabeza por la puerta del calabozo despu�s de Draco y cerr� la puerta detr�s de ellos y lo enfrent� con una expresi�n de fr�o desd�n. �Y bien, �qu� es?�

�S�lo quer�a recordarte algo,� contest� Draco con intensidad y avanz� hacia Harry que se ve�a cauteloso, pero que no retrocedi�.

��Qu�?�

�Esto.� Tom� su rostro entre las manos.

Harry jade� y subi� las manos para quitar las de Malfoy, pero cuando sus dedos se tocaron, se paraliz�. Draco abri� la boca para hablar pero no pudo: era abrumadora la presencia de Harry as� como lo que sinti� al volver a sujetarlo. Quer�a sentir con desesperaci�n los labios de Harry contra los suyos; pero a�n as� se mantuvo r�gido por temor a que si se mov�a, �ste se alejara, se burlara de �l y lo rechazara nuevamente. Pod�a sentir su cuerpo y el de Harry mismo, reaccionar ante la cercan�a y el calor de piel contra piel. Recorri� la mejilla de Harry lentamente con los dedos perdi�ndose en esos maravillosos ojos jade. La respiraci�n de Harry, ya de por s� trabajosa, se aceler� y como si su cuerpo se hubiera tensado por el toque, abri� la boca y... oh...

Tan s�lo mirarlo era estar en el cielo.

En un arranque de coraje, Draco cerr� la distancia y lo bes� tan profundamente que sinti� chispas en partes del cuerpo que ni siquiera sab�a que ten�a. En respuesta, el cuerpo entero de Harry se estremeci� dentro de Draco, y le sujet� los brazos luchando con todo el auto control que le quedaba para no responderle el beso. Draco se inclin� aun m�s y lo ret� a que se resistiera introduciendo la lengua en esa boca deliciosamente h�meda, c�lida y ligeramente salada con una autoridad que los dej� a ambos sin aliento. Harry no respondi�, pero ciertamente no se alej�, y en un arranque de resoluci�n, Draco evit� ceder a la urgencia de abrazar al Gryffindor para darle la fajada de su vida. Finalmente lo liber� y le dio un �ltimo beso gentil en la boca.

Harry jade� y se tambale�. Los brazos le colgaban est�pidamente a los costados y parec�a que nunca se podr�a recobrar del hecho de que Draco lo hab�a besado, otra vez.

Un miedo fr�o lo estremeci�. ��Y ahora qu�?? Acababa de bajar todas las barreras, y si Harry lo rechazaba ahora...

... oh, dios...

por una fracci�n de segundo pareci� que Harry estaba a punto de avanzar y reclamar para s� la boca de Draco. Le regres� la mirada con los ojos brillantes de una perplejidad hermosa y honesta. Pero, repentinamente, como si hubiera reunido todas sus emociones de un tir�n, sus rasgos se ensombrecieron y se mordi� el labio al tiempo que se quitaba la mano de Draco de la cara. �Muy bonito,� dijo con bastante dificultad, manteniendo la voz baja y dura, �pero dif�cilmente vale la pena el chantaje.�

A Draco se le hundi� el coraz�n en alg�n lugar cerca del vientre.

�J�dete,� replic� con toda la amargura de su alma.

Harry lo mir� un momento y luego asinti�. �Muy bien. Ya van dos veces que me dices lo mismo. Fue un placer platicar contigo.� Pero al voltearse, Draco lo sujet� por el hombro y lo oblig� a verlo.

�Escucha, no s� que es lo que piensas acerca de lo que ha estado pasando esta semana -�

�Oh, �de qu�?� brinc� Harry. �Todo lo que he visto es un mont�n de peleas, un par de besos, y m�s peleas. Si, claro, hay mucho en qu� pensar, Malfoy.�

�Mira, �es porque te gan� el partido de Quidditch?�

��No!� los ojos de Harry centellearon. �Es simplemente que no voy a dejar que juegues este juego conmigo.�

Draco se estremeci�. ��Qu�?

Harry agarr� los brazos que le sujetaban el hombro. ��Esto!� se�al� el aire entre ellos, y le dio un jal�n a la camisa de Draco sac�ndola de sus pantalones. �Esto que me dice que no estaremos contentos hasta que nos hayamos derrotado, ridiculizado, humillado o golpeado lo suficiente. El juego que hemos estado jugando desde el d�a en que nos conocimos. �No puedes cambiar las reglas de esa forma!�

��As� que refieres vivir en un mundo de mu�ecas antes que enfrentar la posibilidad de que esto pudiera ser m�s serio!�

Harry abri� desmesuradamente los ojos. Respir� profundo y retrocedi� un paso vacilante. �Esto no tiene nada de serio, Malfoy,� dijo fr�amente quem�ndolo con la mirada. �Es tan s�lo otra forma de molestarnos.�

Draco se qued� paralizado. Sinti� que la voz lo abandonaba. Harry lo ve�a como si quisiera exponer su alma, pero al mismo tiempo estaba horrorizado por estar tan cerca del Slytherin como para intentarlo. Su miraba era tan intensa que lo sofocaba, pero Draco no pod�a apartar la suya. Y a�n as�, algo en lo m�s profundo de �l, quer�a ser sincero con Harry, ayudarlo a que lo entendiera y entender la mente enigm�tica del Chico que Vivi�.

Harry se mantuvo firme con los ojos brillantes de determinaci�n sombr�a. �No puedes creer que esto es real,� dijo cuando Draco permaneci� en silencio, �as� que, cualquier cosa que est�s intentando demostrar toc�ndome cada vez que puedes- �

��Tu eras el que estaba excitado ayer, Chico Dorado! Tu fuiste el que pr�cticamente se me arroj� en la torre de astronom�a e intent� sujetarme la mano -�

��Est�s lleno de mierda, Malfoy! �No puedes pretender que todo lo que ha pasado no lo ha hecho y besarme como si nada!�

�Oh, �as� que ahora vamos a fingir que no pas� nada tan solo porque eso es lo que t� quieres? �es eso?� se burl� Draco.

��Qu� diablos es lo que quieres de m�, Malfoy?� Harry parec�a listo a golpearlo.

��Que te decidas, maldita sea, Potter!�

Silencio, y luego:

�Ya me he decidido,� dijo con voz temblorosa. �Y no quiero ser parte de esto.�

Tal pareciera que Harry no pod�a creer a su propia voz. Pero fue suficiente para Draco.

�No te me vuelvas a acercar, Potter,� arrastr� las palabras, conteniendo algo que se sent�a sospechosamente parecido a la agon�a. No pudo decir nada mas, y lo �nico que quer�a desesperadamente era apartar la mirada; pero su orgullo la mantuvo fija sobre la de Harry. Podr�a haber sido humillado, pero Draco Malfoy nunca lo demostrar�a frente a Harry Potter.

Harry asinti� y luego permaneci� ah� parado durante un inc�modo momento intentando controlar su respiraci�n acelerada y al igual que Draco pensando en qu� decir. Cuando nada se les ocurri� y el silencio se volvi� opresivo, trag� con dificultad y se alej�. Dej� el cuarto con la dignidad intacta y al observarlo irse, a Draco le dieron ganas de golpear la pared. En cambio, de dej� caer sobre ella con la mente hecha un torbellino y el coraz�n hundido, perdido en una especie de olvido.

El d�a en que se conocieron hab�a observado con celos y envidia c�mo Harry lo hab�a rechazado de la misma manera. Ahora dar�a lo que fuera por volver a sentir celos de Harry. Dar�a lo que fuera con tal de sentir cualquier cosa que no fuera lo que estaba sintiendo en estos momentos: este anhelo y este deseo inalterable que hab�an salido s�lo dios sabe de d�nde.

Era m�s fuerte que nada que hubiera conocido jam�s. Y ahora no ten�a idea de c�mo superarlo.

Suspir�. Dios, Harry � a�n con esos lentes, qu� ciego est�s...

������������

Malfoy no pod�a dormir. Ya era la quinta noche consecutiva.

Ahora estaba sentado en la silla di�fana, observaba el domo de cristal del techo. No pod�a dejar de pensar en Harry. Durante el resto del d�a, evit� todo contacto con los Gryffindor, porque a�n con toda la pr�ctica que ten�a ocultando sus emociones, no ten�a la energ�a para mirar el rostro de Harry sin demostrar lo que estaba sintiendo.

Hubiera sido diferente si Harry hubiera estado en una fase de negaci�n. Hubiera sido diferente si hubiera estado confundido e inseguro. Pero el rechazo manifiesto que ven�a de la �nica persona que lo hab�a rechazado jam�s, la misma persona que ahora lo estaba haciendo sentirse mareado � eso era algo que Draco apenas si pod�a comprender.

Por primera vez desde el maldito incidente con la flor, hab�a repasado todo una y otra vez. Las noches en vela, los sue�os con Harry... la forma como se hab�an besado... era abrumador. Una semana. Era todo el tiempo que hab�a necesitado: una semana.

Y ahora tal pareciera que todo hab�a terminado.

Suspir� al cielo de la noche y murmur�, �Maldito seas, Harry Potter.�

Cuando el sonido de sus palabras se apag�, capt� su atenci�n un ruido en el otro extremo de la habitaci�n. No ven�a de un lugar en espec�fico. Se encorv� en su asiento, atento. Sab�a que no estaba solo, pero no estaba seguro de qu� era lo que estaba con �l. Con cuidado se asom� a la parte de atr�s de la silla. Fuera lo que fuera, lo estaba observando. Unos escalofr�os recorrieron su espalda y los ignor� decidido. Fuera lo que fuera, no iba a demostrarle miedo.

Esper� una eternidad. Quiz�, despu�s de todo, no hab�a nada. Se relaj� gradualmente � y entonces � por el rabillo del ojo vio que algo se movi�, como si el cuarto mismo temblara. Jadeando suavemente se volvi� para mirar la figura cambiante que ahora ten�a enfrente �

Y volvi� a jadear, solo que esta vez fue por miles de emociones al mismo tiempo.

�Hablando del diablo...� dijo Harry.

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