| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 5
Draco decidi� que no le mencionar�a a Hermione la cena de la noche anterior con Potter, y ciertamente tampoco las consecuencias.
En cambio, Hermione sac� a colaci�n su solicitud rechazada del Departamento de Misterios, quer�a saber c�mo lo hab�a hecho sentir eso.
�Como un paria.�
��Por qu� hiciste la solicitud?�
�Quer�a explorar la naturaleza de los viajes m�gicos. Es un inter�s que tengo. Cuando me rechazaron, comenc� a investigar por mi cuenta.�
�Qu� interesante. �Qu� estudiaste?�
�Comenc� a detallar y a comparar los m�todos por los que nos movemos a trav�s del espacio y el tiempo: con la Aparici�n, la magia del mago se mueve hacia el lugar que se visualiza; con los Trasladores, torcemos el tiempo y el espacio � bueno, el tiempo en un grado m�nimo; mientras que con los giratiempos lo torcemos en un grado mayor y lo mismo sucede con el espacio, y el mago se mueve a trav�s de esa torcedura.�
�Fascinante. Me encantar�a ver tus notas alguna vez.�
�Tendr�a que verificar la Mansi�n para ver si todav�a est�n ah�.�
�Por favor, hazlo.�
Draco medit� sobre las implicaciones de esto antes de continuar. �Investigu� tambi�n sobre otros m�todos para moverse a trav�s del espacio y el tiempo o la posibilidad de combinarlos.�
��Para qu� quieres regresar en el tiempo? �Quieres cambiar algo que pas�?� Ella se ve�a bastante emocionada ante la idea.
�No, entiendo que no puedo hacer eso. Alberga demasiada incertidumbre. Es por eso que los Giratiempo solo funcionan en un marco peque�o de tiempo. Lo que yo hab�a pensado no era que una persona regresara, sino en enviar un objeto o un mensaje.�
��Un mensaje?�
�S�, y no uno que cambiara la historia como �Mantente alejado de alg�n lugar o de algo�, si no mas bien un mensaje de esperanza.�
��Es lo que te enviar�as a ti mismo?�
�Quiz�.�
��Qu� pondr�as?�
Draco apart� la mirada de Hermione para fijarla en la tercera hilera de libros. �No te rindas.�
��Te rendiste, Draco?�
Draco pod�a sentir sus ojos fijos en �l, taladr�ndole la piel. Pero a�n as� no pod�a mirarla. Pod�a sentir lo que se avecinaba, se le oprimi� la garganta. Los ojos comenzaron a llen�rsele de l�grimas. No pod�a hacer esto. No lo har�a.
��Draco?� pregunt� ella suavemente.
No pod�a contestar. Se mordi� el labio inferior y cerr� los ojos. Pod�a sentir que las l�grimas resbalaban por sus mejillas.
�Draco,� susurr� pr�cticamente ella. �Todos experimentamos p�rdida y desesperaci�n. Muchos de nosotros caemos ante ello. Es algo muy poderoso y es f�cil que te arrastre. Est� bien admitirlo, debemos aceptar nuestras debilidades y encontrar nuestras fortalezas.�
Draco sacudi� la cabeza.
��Te gustar�a volver a intentar la auto Legeremancia? Para que observes lo que pas� el d�a que lanzaste el Fuego Maldito desde otra perspectiva.�
�No puedo,� logr� balbucir Draco con los ojos todav�a fuertemente cerrados.
�Creo que est�s listo.�
�Todav�a no.�
Hermione lo dej� ir temprano, pero le pidi� que considerara ir a la Mansi�n. Quiz� podr�a ir con Pansy o Camilla como apoyo. Tambi�n le pidi� que pensara sobre la auto Legeremancia. Necesitaba confrontar sus acciones y ella cre�a que esa era la manera mas segura de hacerlo.
Durante los d�as siguientes Draco cay� en una rutina. Se reun�a con Hermione en las ma�anas, almorzaba con Pansy y platicaba un poco con Camilla en las tardes. Hermione le dio un metr�nomo insisti�ndole en que intentara la auto Legeremancia para poder dormir. Segu�a firme en la idea de evitar las pociones por el momento.
Dos d�as despu�s, Potter lleg� ya entrada la tarde. Compartieron una botella de vino mientras platicaban de sus primeros a�os en Hogwarts.
Los d�as se convirtieron en una semana. Draco segu�a reuni�ndose con Hermione al mismo tiempo que Harry, que insist�a en que lo llamara as� ahora, segu�a visit�ndolo a horas extra�as y vi�ndose aburrido. Cuando Harry lleg� el siguiente S�bado por la tarde, le pregunt� si lo pod�a acompa�ar a la Mansi�n.
Evalu� los da�os. Se ve�a que Camilla hab�a estado limpiando las cosas e intentaba salvar lo que pod�a. Todav�a hab�an retratos quemados y paredes chamuscadas. El candelabro que sol�a brillar tanto en el vest�bulo de entrada era una masa retorcida de lat�n. Varias pinturas y tapices colgaban en diferentes grados de mal estado. Se qued� ah� parado aspirando todo. Esto era la evidencia f�sica de su falta de voluntad o cuando menos de voluntad para vivir. De pronto sinti� una mano sobre el hombro. Hab�a olvidado moment�neamente que Potter � Harry � estaba ah�.
Su estudio estaba en buen estado. S�lo la parte externa de la puerta estaba chamuscada. Agradeci� interiormente haber cerrado esa noche la puerta de caoba. Tom� varios libros, pilas de apuntes, unas cuantas plumas y quit� el reloj de Morez de la pared.
�Ya no quiero ver nada m�s por el momento,� le dijo a Harry.
�ste asinti� ayud�ndolo a encoger y cargar los objetos seleccionados a su departamento.
Despu�s de que hubo alzado los libros y colgado el reloj, Harry se ofreci� a ir a comprar comida China para llevar.
�Creo que me gustar�a comer afuera, �no hay problema?�
�Me parece excelente.� Harry sonri� con ojos radiantes.
Draco estaba bastante seguro de que no hab�a forma (con auto Legeremancia o no) de que esa noche se fuera a dormir sin una buena paja.
El mi�rcoles siguiente le llev� sus notas a Hermione.
�Esto es muy bueno,� coment� ella revisando las notas. �Tu investigaci�n podr�a ser realmente importante. Podr�a cambiar la forma en que los magos ven el viaje en el tiempo. Deber�as estar orgulloso.�
�Aunque nadie lo vaya a ver nunca.�
�Yo lo he visto.�
�Sabes a qu� me refiero.�
�Si, y creo que lo ver�n eventualmente, si sigues trabajando en ello. �Vas a volver a trabajar en esto?�
�Comenc� hace unos d�as, despu�s de encontrar mis notas en la Mansi�n.�
��C�mo va eso?�
�Saliendo adelante,� replic� Draco sin poder reprimir la sonrisa que se form� en sus labios.
�Genial.� Hermione dej� a un lado las notas sobre su escritorio y tom� una pluma. �Me gustar�a cambiar el tema y hablar sobre tu visita a la Mansi�n.�
�De acuerdo.� Draco se tens�.
��Puedes platicarme al respecto?�
�No hay mucho qu� decir. Revis� los da�os, descubr� que la biblioteca se salv�, y luego Harry y yo fuimos a comer comida China.�
Hermione lo mir� fijamente con la boca ligeramente abierta. La hab�a dejado sin habla. Si no hubiera estado consciente de la mir�ada de preguntas que vendr�an a continuaci�n, se habr�a sentido contento ante tal evento.
��Fuiste con Harry?�
�Si. Te cont� que ha ido unas cuantas veces m�s de lo que dicta el c�digo de conducta de monitoreo de los Aurores.�
�Creo que dejaste fuera unos cuantos detalles.�
�Se puede decir que hemos desarrollado una amistad extra�a.�
�Draco, �est�s interesado en Harry?�
�Define interesado.�
��En un aspecto rom�ntico?�
�No me di cuenta de que esto era parte de mi terapia.�
�Todo es parte de tu terapia.�
�Me siento atra�do hacia �l, pero dudo mucho que vaya a resultar algo de eso.�
��Por qu� no?�
�Porque dudo mucho que sienta lo mismo. Soy lo �ltimo de una larga lista de cosas que Harry Potter necesita salvar. Olvida eso. Creo que ya antes he estado en esa lista. Es tan s�lo que regres� al primer lugar.�
��Y si hubiera algo m�s que eso?�
�No hay m�s que eso.�
Harry hab�a mencionado que iba a cenar con Ron y Hermione esa tarde. Draco hubiera dado lo que fuera por poder tomar prestada su Capa de Invisibilidad para escuchar esa conversaci�n. Ya se imaginaba los gritos, las reprimendas y los doce diferentes tonos de rojo que tendr�a la Comadreja. Aunque pod�a entender su punto de vista, no era precisamente buena idea socializar con tu viejo y antiguo Mort�fago, rival de la escuela y objeto de tu actual caso como Auror.
Esa noche, ya acostado, Draco se descubri� preocupado por lo que Hermione pudiera decirle realmente a Harry. �Le dir�a que se mantuviera alejado? Quiz� pasar tiempo con Potter era una mala idea, entonces, �por qu� se sent�a tan bien? Sinti� crecer su ansiedad por lo que sac� el metr�nomo e intent� sacar a Harry de su mente. Siendo sinceros, la auto Legeremancia lo estaba ayudando mucho a dormir por las noches. Se sent�a animado por ello por lo que encantaba el metr�nomo para que se detuviera despu�s de veinte minutos. Casi siempre ya estaba dormido antes de que se detuviera.
Varias noches �sin Harry� lo convencieron de que Hermione le deber�a haber dicho algo. Se encontr� decepcionado de una forma que no hab�a esperado.
Pero a�n as�, ese fue un buen d�a. Hermione accedi� a reducir sus sesiones a tres por semana, pero le hizo �nfasis en que utilizara la moneda para contactarla si sent�a que pod�a hacer algo dr�stico. Draco sab�a que ella quer�a que hablara sobre su intento de suicidio, pero no estaba listo. Se preguntaba si alguna vez lo estar�a.
Se estaba acostumbrando al departamento y a la cocina muggle en particular. Estaba cortando cebollas para saltearlas cuando se cort� el dedo con el cuchillo. Se lo envolvi� en una toalla de papel y corri� a su habitaci�n por su varita y, algo extra�o, encontr� a Harry ah� parado, con la varita en ristre, vestido con unos pants, una camiseta y unos tenis muggles, se ve�a aterrorizado. El sonido de su Aparici�n todav�a permanec�a en el aire mientras intercambiaban una mirada confundida.
��Qu� est�s haciendo aqu�?� pregunt� Draco manteniendo la mano llena de sangre en la toalla.
Harry se�al� su mano. �Recib� una alarma.�
Draco se ri� sin poder evitarlo. �Me corte el dedo cortando cebollas. Por eso vine para ac�, por mi varita.�
�Ven,� dijo Harry suavemente extendiendo la mano libre, �d�jame hacerlo.�
Draco se quit� la toalla y puso la mano sobre la de Harry. Con un movimiento r�pido de la varita y un hechizo murmurado, qued� curado. Pero Harry no lo solt�, lo ve�a con tal intensidad que hizo que a Draco se le erizara el cabello de la nuca.
�Necesitas bajarle la sensibilidad a ese hechizo,� susurr� Draco intentando liberar su mano.
�Me preocup� mucho,� replic� Harry mientras se guardaba la varita en el bolsillo trasero y lo acercaba m�s hacia si.
Harry llev� la otra mano a su rostro acun�ndole la quijada, acariciando con el pulgar la piel de su mejilla en la mas ligera de las caricias.
Draco se estremeci� y apart� la mirada.
�M�rame,� suplic� Harry.
Draco intent� alejarse sacudiendo la cabeza, pero esto s�lo provoc� que Harry lo acercara m�s y que pusiera sobre su espalda el brazo con el que le estaba sujetando la mu�eca para luego inclinarse y darle un beso liger�simo en los labios y despu�s susurrarle sobre la boca, �No me digas que no deseas esto.�
�Es una idea colosalmente mala.�
Harry asinti� con una mano sobre su mejilla, para luego comenzar a besarle el cuello.
�Ahh,� jade� Draco. �Es demasiado. Demasiado.�
Harry descans� la frente sobre su cuello. ��Qu� es demasiado?�
Draco intent� nuevamente separarse y esta vez Harry lo dej�. �No puedo hacer esto.�
��Por qu� no? Tu tambi�n lo sientes. S� que as� es.�
�No me quieres realmente. Solo quieres salvarme. S�lo soy otro m�s.�
�No eres otro m�s, Draco.� Harry captur� su mirada y baj� la voz. �Te deseo. No s� c�mo pude mantenerme alejado. No tienes idea del miedo que sent� cuando se activ� la alarma.�
Draco intent� procesar toda la informaci�n, s�lo que su erecci�n no lo dejaba pasar de la parte de �te deseo�.
�Ven aqu�,� dijo Harry con voz baja y ronca, con tanta urgencia que tal pareciera morir�a si no se sal�a con la suya.
Draco no quer�a eso en su consciencia. Avanz� los tres pasos que los separaban de los brazos abiertos de Harry y de pronto estuvieron bes�ndose. Era c�lido, h�medo y urgente, provocando que a Draco le cosquillearan los dedos de los pies. Las manos de Harry viajaron, tocaron y acariciaron hasta que finalmente encontraron los botones de su camisa.
�Oh, joder,� gimi� Draco cuando Harry logr� abrirle la camisa y le dio un beso en el pecho. Draco se estremeci� y sinti� que lo hac�a retroceder hacia la cama. �Yo... yo...� tartamude�.
��Qu�?� pregunt� Harry mientras lo guiaba sobre la cama.
Draco se mordi� el labio inferior sacudiendo la cabeza.
Harry desliz� los dedos por el centro de su pecho hasta su est�mago.
��Qu�?� volvi� a preguntar mientras Draco se estremec�a y jadeaba a su lado.
�Es como si mi piel estuviera hambrienta. Ha pasado mucho, mucho tiempo.�
Harry lo volvi� a besar mientras se quitaba los zapatos con los mismos pies. Lo ayud� a acomodarse hasta que su cabeza qued� sobre las almohadas antes de quitarse su propia camiseta y los lentes. Se abri� camino entre sus rodillas para luego descender lentamente su pecho desnudo contra el de Draco, piel ardiente contra piel ardiente.
�Ahhhh,� grit� Draco.
Harry volvi� a besarlo. Esta vez fue un beso suave y explorador, y Draco se rindi� al mismo tiempo que su piel se empapaba de las sensaciones de ser tocada y acariciada.
��Cu�nto tiempo ha pasado?� susurr� Harry.
�A�os,� logr� balbucir Draco entre jadeos.
Harry se puso de rodillas para estudiarlo detenidamente. ��Nadie te ha tocado?�
Draco sacudi� la cabeza sintiendo el sonrojo de verg�enza subir por su cuello. �No, no as�.�
�S� lo que es eso.� Sonriendo, Harry extendi� la mano y Draco la tom�. Lo hizo que se parara sobre las rodillas y lo volte�. Lo jal� hasta que su espalda qued� firmemente presionada contra su pecho y lo rode� con sus brazos. �Tu piel est� ardiendo, como si fueran miles de agujas, como si tu cuerpo nunca hubiera sentido nada, y cualquier caricia te puede llevar al borde.�
�Oh, dulce Merl�n,� grit� Draco mientras las manos de Harry acariciaban sus brazos, pecho, cuello y todo lo que estuviera a su alcance.
�D�jame tocarte.� Ronrone� Harry contra su cuello mientras continuaba explorando la parte superior de su cuerpo. �Levanta las manos y abraza mi cuello.�
Vacilante, Draco levant� las manos por encima de su cabeza y Harry lo ayud� a colocarlas detr�s de su cuello en donde las entrelaz� fuertemente, como si de ello dependiera su vida.
Harry desliz� lentamente los dedos a todo lo largo del interior de sus brazos, desde sus mu�ecas hasta sus axilas y luego sobre su pecho. Draco movi� la cadera gimiendo cada vez m�s fuerte.
�Qu�date as�,� susurr� contra su o�do. �Te quiero justo as�. S�lo t�. Esto es para ti.� Harry sigui� acariciando sus brazos, cuello, pecho y est�mago, sus caricias eran tan reverentes que Draco crey� que podr�a venirse simplemente por eso. Finalmente, Harry lleg� a la cintura de sus pantalones y los desabroch�.
��Puedo?� pregunt� educadamente cuando Draco los habr�a hecho jirones para quit�rselos.
�Si. Joder. Deprisa.�
Harry le lami� el cuello mientras le bajaba el cierre de los pantalones para luego deslizarlos junto con los b�xers hasta sus rodillas. El pene de Draco brinc� al ser liberado y la falta de presi�n casi fue suficiente para que se corriera en ese momento.
�Por favor, estoy cerca,� sise� al mismo tiempo que estiraba el cuerpo apretando las manos lo m�s fuerte posible detr�s del cuello de Harry.
�B�same,� susurr� Harry.
Draco lade� la cabeza y al instante siguiente su boca fue atacada al mismo tiempo que la mano de Harry encontraba su pene. Ya no pudo hacer nada m�s. Embisti� violentamente esa mano; una, dos, tres veces para luego correrse fuertemente mientras que Harry amortiguaba cada quejido y gemido con su boca. Harry lo abraz� fuertemente, meci�ndolo durante las �ltimas convulsiones. Luego lo volte� dentro de sus brazos, lo llev� hasta su pecho, lo bes� con fuerza y rudeza, y Draco tuvo la certeza de que nunca antes lo hab�an besado as�.
Lo descendi� hasta la cama, le quit� el resto de la ropa para luego quitarse la suya y finalmente acostarse a su lado. Continuaron bes�ndose. Tanto, que Draco termin� mareado y s�lo pudo gemir cuando Harry lo hizo girarse para quedar frente a frente. Ten�a el pene lleno de l�quido pre seminal o quiz� de la propia corrida de Draco, por lo que se desliz� perfectamente contra su cadera. Harry lo acerc� m�s para frotarse contra �l, jadeando, gimiendo de la pura desesperaci�n.
�Joder, �qu� me haces?� grit� justo antes de correrse. Su cuerpo se estremeci� y luego se colaps� sudoroso contra el hombro de Draco.
Descansaron en silencio unos cuantos minutos antes de que Draco dijera, �No he cenado todav�a.�
Harry lo volvi� a besar. �Yo tampoco.�
Cocinaron juntos, comieron juntos y luego regresaron a la cama juntos.
Draco despert� en la ma�ana en una cama que ol�a a Harry con una nota colocada cuidadosamente sobre la almohada.
Draco,
Ten�a una reuni�n temprano y no quise despertarte. Te ver� en la noche.
Harry.
Era una cartita maravillosa que dec�a mucho con pocas palabras.
Harry s� regres� esa noche y la siguiente. Draco estaba perdido en una especie de sue�o en donde el objeto de tus afectos quiere atenderte y consentirte. Acordaron no hablar sobre el asunto, si no m�s bien dejarse llevar. Draco estaba seguro de que ir�a a cualquier lado, a cualquier hora, a cualquier lugar, siempre que fuera con Harry. Adem�s, ambos estaban conscientes de lo absurdo del asunto as� como de todos los motivos en contra.
Fue Harry el que declar� tajantemente, �Creo que los dos nos merecemos un poco de felicidad.�
Draco resisti� la tentaci�n de Convocar su diccionario para mostrarle a Harry la definici�n de poco.
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