El lado oscuro de la Luna
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Shinkuro estaba preocupado. Shinta tenía fiebre desde que habían llegado a Tokio, y no se le bajaba. Mana era buena, pero no podía cuidar de él todo el tiempo, su artritis se lo impedía. Lo único que lo hacía sentir mejor era cuando veía a las Sailors en las noticias. Shinkuro había grabado todas las noticias y anuncios en las que aparecían y se lo ponía constantemente a Shinta. Cuando podía le compraba alguna golosina que tuviera sus imágenes o le compraba ropa donde aparecían ellas.
Cuando salieron de Osaka le había regalado un rompecabezas que se dividía en diez, uno por cada Sailor, con uno donde estaban Sailor Chibi Moon y Sailor Chibi Chibi Moon juntas. Sólo había podido armar uno, el de Sailor Mercury, y ahora se esforzaba por armar el de Sailor Mars, le faltaban veinte piezas y lo iba a completar ése día. Era un GRAN rompecabezas, de más de mil piezas, así que lo entretenía todo el día.
Ahora Shinta estaba viendo la serie de Sailor V, la de dibujos animados. Esperaba que saliera la de Sailor Moon con ansias, pero no había anuncios al respecto. Shinkuro llegó con una barra de cereal de Sailor Júpiter. Shinta se lo agradeció y se la comió. Mana le dijo que era un muy buen chico, y le pidió que le sirviera el té.
-Abuela, eres la única que toma té hirviendo en los meses de calor- dijo Shinkuro, divertido.
-Es la fuerza de la costumbre, hijo mío- le respondió ella, sonriendo.
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El ladrón apareció a la noche de nuevo, pero no vino solo. Con él venía otro guerrero, pero éste no tenía poderes de hielo. Su ropa era similar a la del otro, pero de color naranja rojizo, tenía el dije de un volcán sostenido por una cinta roja que rodeaba sus cintura. Los encontraron Sailor Júpiter y Eternal Sailor Moon en la joyería Osa-p, donde vivían Kari y su madre.
-Vaya, vaya, creo que no les hemos dado lo suficiente... – dijo el nuevo, con arrogancia.
-¿Quién eres? ¿Por qué te robas los diamantes?- le preguntó Sailor Mars.
-Ahora no sólo nos llevamos los diamantes, tonta- le dijo el nuevo –Desde ahora nos llevaremos los rubíes también-
-¿Quiénes son?- les preguntó Sailor Moon.
-Somos los guerreros del hielo y del magma-
-Somos Ice Warrior y Magma Warrior-
-Y desde ahora seremos enemigos-
-Así que si quieren vivir, aléjense de nuestro camino-
-Nunca- dijo Eternal Sailor Moon, poniéndose en guardia.
Ésta vez el combate duró más que la vez anterior, incluso Ice Warrior fue herido, pero los dos lograron escapar. Dejaron caer algunos diamantes y rubíes, pero se llevaron la mayoría..
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-Ahora son dos... – murmuró Amy, cuando sus amigas le contaron lo que había pasado –Al menos hemos logrado herir a uno, y averiguamos sus nombres. Aunque no hay nada de ellos en ninguna revista, diario, libro o página web-
-Tal vez es la primera vez que aparecen- dijo Makoto.
-¡Y CUANDO LOS VES, SENTIRÁN MI IRA!- Minako estaba en medio de las llamas de la ira. Todas la miraban con gotas en la cabeza. Tenía razón, pero exageraba un poco...
-¿Pero qué clase de nombres ridículos son Ice Warrior y Magma Warrior?- preguntó Usagi.
-No lo sé, pero debemos seguir investigando- dijo Amy mientras agregaba más datos a su lista.
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-Ya la hicieron buena- les dijo Shinkuro a la mañana siguiente a Usagi -¿Cómo, si pudieron herirlo, no pudieron retenerlo por más tiempo?-
-¿Qué dices?- le preguntó Usagi.
-Las dueñas de la joyería lo vieron todo- dijo él.
-Shinkuro... ¿Cómo sabes quiénes somos?-
-Es una larga historia... Pero viendo lo dormidas que estaban en clases, y como se vieron a las Sailors vagando de noche... Es simple para quien tenga dos dedos de frente-
-Igual, dime cómo lo sabes-
-No tengo tiempo para hablarte. Si quieres que te responda, más te vale que empiecen a entrenar con más rigor. Sobre Todo Sailor Venus, si quiere vencer a ésos dos-
-¿Acaso sabes quiénes son ellos?-
-Sé tanto sobre ellos dos como ustedes, pero tal vez sepa un dato, que me falta confirmar-
-Dínoslo ahora- dijo Makoto, tomándolo del brazo. Los había visto a la distancia y se había acercado.
-Suéltame-
-No si no me dice todo lo que sabes-
-Deberías estar entrenando en vez de agredirme-
-¿Acaso estás de su lado? ¿Te contrataron para vigilarnos?-
-Nada más lejos de la realidad- dijo, y tomó a Makoto del brazo, y con un movimiento de judo la arrojó al suelo –Y más les vale que no me agredan, porque me van a necesitar. Si siguen tan añejadas no podrán vencerlos- y se alejó.
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Al llegar a su casa, vio que Shinta ya había terminado el rompecabezas de Sailor Mars y empezó con el de Sailor Júpiter.
-Vaya, si sigues así lo terminarás en menos de una semana- le dijo Shinkuro cuando lo vio.
-Sí- dijo Shinta sonriendo. Desde su llegada a Tokio no se había levantado de la cama.
-¿Cómo te ha ido en la escuela?- le preguntó Mana.
-Llegué al quinto lugar en la lista- le respondió su nieto, feliz.
-Me refiero a ésas chicas-
A Shinkuro casi se le cae la taza que tenía entre las manos. Por suerte, estaba vacía.
-¿Te gusta alguna?- le preguntó Mana, sonriendo.
-No es eso, es que me preocupa algo que pueda pasarles. Y creo saber qué les va a pasar, pero no estoy seguro- respondió él, con más calma.
-¿Me lo quieres contar?-
-No puedo, por ahora- le dijo Shinkuro, sirviéndole el té.
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-Vamos, dime al menos cómo conseguiste un compañero- le dijo por enésima vez Shinkuro a Yue en la escuela.
-Te digo que ésa es una pregunta que debes responderte tú- dijo Yue, y desvió la mirada hacia Amy, y fue hacia ella, dejando a Shinkuro con las dudas.
-Hola, Amy, bella flor de loto- le dijo él.
-Yue... Por favor- balbuceó ella, ruborizándose.
-Tienes razón, las flores de loto no son tan inteligentes como tú-
-Oh, Yue... –
-¿Qué te parece si el sábado a la noche salimos a bailar?-
-¿Eh?-
-Es que va a haber una fiesta y me han invitado, pero es con acompañante. Y mi entrenadora dijo que puedo ir con otra persona... –
-Bueno.. yo... –
-¿Tienes algún compromiso para ésa fecha?-
-Oh, no, iré. Es sólo que no acostumbro ir a las fiestas... con acompañante, claro-
-Vamos, yo soy tan aferrado al entrenamiento como tú al estudio, y los dos lo sabemos-
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-No han traído suficientes-
-Lo lamentamos, ama- dijo Ice Warrior.
-Magma, debiste haberlo ayudado-
-Señora, es que ahora han venido en parejas y... – pero Magma Warrior fue interrumpido.
-Si vuelves a fallar, ten por seguro que no podrán caminar por un buen tiempo ¿entendido?-
-Sí señora- contestaron los dos al mismo tiempo, asustados.
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Shinta estaba mejor. Pudo salir a dar un paseo de la mano de Shinkuro, y hasta se hamacó en la plaza. Lo que menos esperaba Shinkuro era encontrarse con Amy, pero así fue.
En principio, ella no lo reconoció. Estaba tan feliz y sonriente... No se parecía en nada al chico ceñudo y serio que ella veía todos los días en la escuela. Se acercó y le tocó el hombro. Shinkuro se dio vuelta, y al verlo se sorprendió.
-Shinkuro... – empezó Amy sin saber cómo seguir.
-¿Qué deseas?- le preguntó él, con su acostumbrada seriedad.
-¿Shin-kun?- le preguntó Shinta -¿Estás bien?-
-Oh, sí ya te hamaco- dijo él, empujando la hamaca. A Amy -¿Me estás espiando?-
-Sólo te ví, y me extrañé de verte. ¿Es tu hermano menor?-
-Es mi único primo-
-¿Sus padres te pidieron que lo cuidaras?-
-Sus padres murieron, al igual que los míos- le dijo Shinkuro, sin mirarla.
-Oh. Disculpa si te molesté... –
-Pasó hace tiempo-
Shinta se bajó de la hamaca despacio, y miró a su primo.
-¿Volvemos a casa?- le preguntó al mayor.
-Sí- dijo él –Pero espérame un rato en la hamaca, ¿sí? Tengo que decirle algo a ella que me preguntó-
Shinta volvió a sentarse y se hamacó con cansancio. Shinkuro se llevó a Amy aparte.
-No quiero que se lo digas a nadie- empezó, con su tono de voz de costumbre.
-¿Qué?-
-No quiero que le digas a nadie que tengo un primo y que estoy con él, ¿entendiste?-
-Pero... –
-Sin peros. Hazlo-
-Está... bien, pero ¿por qué?-
-Los que mataron a nuestros padres pueden estar tras nosotros, y hay otra persona que depende de mí, así que no se lo dirás a nadie. Ni a las otras Sailors. No sé si ellos pueden leer mentes, pero mientras menos personas lo sepan, mejor-
-Está bien... No lo haré-
-Adiós- dijo Shinkuro.
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-¿Esa chica es tu amiga?- le preguntó Shinta cuando su primo lo alzó a caballito y empezó a caminar.
-Vamos a la misma escuela-
-¿Te gusta?-
-Ella quiere a otra persona. Además, no es mi tipo-
-¿Seguro?-
-Shinta, no le digas a Mana. Seguro se va a preocupar y pensará que es mi novia y ya lo sabes, ¿verdad?-
-Sí, pero me ayudarás con mi rompecabezas. Ya terminé a Sailor Júpiter, pero quiero a Sailor Venus hoy-
-¡Pero si la empezaste a la mañana!-
-Sí, pero quiero verla terminada hoy. Es que es muy linda... –
-Como digas, si cumples, yo cumplo-
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Amy no dijo nada a las otras. Yue la llevó al baile el sábado en la noche y vio que llevaba en la muñeca una cinta azul, con un dije en forme de la Luna en cuatro creciente. Se calló el dato y se divirtió todo lo que pudo, pero a la mañana siguiente sabía que Yue debía saber algo acerca de los dos Warriors. Estaba por llamar a las otras, cuando sintió un gran estrépito –hizo temblar las paredes y el piso, más que hacerse oír- y vio a otro Warrior, éste vestido de marrón claro y con un dije en forma de árbol que sujetaba una cinta verde.
Amy se transformó de inmediato, y salió al patio, donde el Warrior había desaparecido.
-Hola, Sailor Mercuy- le dijo una voz a sus espaldas -¿Estás preparada para tu muerte?-
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Hola! Ahora estoy con más ganas y me salió mejor el capítulo! Espero que les haya gustado. Seguro que todos se preguntan el por qué de la actitud de Shinkuro, pero tranquis, que ya se verá más adelante. La estoy haciendo rabiar a la pobre Minako... Ya, ya, algún día la justicia llegará... espero.
Bueno, son vemos en el siguiente capítulo.
Chau
Nakoruru
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