Cuervo
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Dark estaba seguro, como en todos sus robos, que conseguiría lo que quería. El museo estaba fuertemente vigilado, pero para él era un juego esquivar a los guardias. Pero hoy ese juego era algo aburrido, porque no había visto a Hiwatari ahí, por equis motivo (1)
Oh bueno, no se podía tener todo en la vida.
A través de las ventanas del museo, que pasaban veloces junto a él, podía ver la Luna llena, y un par de alas negras recortadas sobre ella. Sonrió, felicitando a Wiz por ser tan oportuno. Apretó con más fuerza el collar que había obtenido, y saltó por la ventana que había dejado abierta para poder escapar. La policía apareció por el otro lado del pasillo, pero no pudieron hacer nada.
-¡Wiz!- llamó Daisuke, feliz de poder irse del museo.
Las alas negras lo golpearon en la cara, desconcertando a ambos, y haciendo que cayeran dentro del museo. Sintieron que algo similar a una garra de un ave de rapiña les lastimaba el costado derecho de la parte baja del abdomen, y por un segundo, el segundo en que no tocaron el piso, no les dolió. Pero cuando cayeron, el dolor se extendió por todo su cuerpo, haciéndolos gritar.
Y sucedió: gritaron con las dos voces, parando en seco a los oficiales, que estaban a diez metros de ellos. Confundidos, miraron a la figura que se hallaba en la ventana, pensando que era un truco de Krad. Y entonces escucharon el grito de Hiwatari.
-¡Dark! ¡Quieto!- su voz sonaba como siempre, y Daisuke no entendía cómo era posible que no lo hubieran visto antes.
Miraron
hacia la ventana, en donde Wiz los esperaba, inquieto, y decidieron no darle
importancia a eso en ese momento. Escaparon con Wiz y el collar, cada quien con
sus dudas a cuestas.
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-¡Daisuke,
Dark!- dijo Emiko, preocupada, al verlos llegar –Vi todo por televisión ¿Están
bien?-
-Creo...
– dijo Dark, entrando por la ventana, sintiéndose débil -... que no-
-¡Dark!-
dijo Emiko, al ver que empezaba a caerse. Se adelantó y lo atrapó, y entonces
notó la herida en su costado –¡Kosuke, Trowa, rápido, están heridos!-
Wiz
daba vueltas, angustiado al ver la escena. Ahora que habían parado, se veía que
la herida era más grave de lo que había pensado. La sangre ya no goteaba, sino
que se había abierto con la caída brusca de Dark en casa, y empezaba a trazar
pequeños ríos de sangre sobre el cuerpo del ladrón. Mientras Trowa y Emiko
trataban de curar la herida, Kosuke intentaba reanimar a Dark.
-¡Que
no se duerma!- ordenó Emiko.
La
sangre había dejado de fluir, pero Daisuke –ahora era Daisuke- estaba muy
débil, y parecía no reaccionar. Después de media hora, abrió los ojos a medias,
adormilado. Miró a todos sin lograr ubicarse, y trato de levantarse, pero Emiko
se lo impidió.
-No te levantés, estás muy débil y nos
asustaste a todos. Mejor descansá-
-Quiero
darme un baño- dijo el pelirrojo, y casi no se oyó.
-Mejor
sería que te vayas a dormir, Dasuke- le dijo Kosuke, preocupado –Tuviste un
accidente muy feo-
Daisuke
asintió, y su padre lo levantó. Estaba muy débil para caminar, y lo llevó a su
pieza. Abrió la puerta con cuidado, y Emiko lo desvistió y le puso la ropa para
dormir. Trowa la dio un besito de buenas noches en la frente y, al fin se quedó
solo.
Había
algo que había traído del museo, y que no era la Gargantilla del Sol, que había
ido a robar. Pero nadie sino él lo había visto, y eso le extrañó más que nada.
Quizás la pasaron pro alto, porque pensaron que la había agarrado al vuelo,
algo sin importancia, al menos considerando sus heridas. Quizás la había
agarrado sin darse cuenta, como un intento de agarrarse a algo.
Tenía
en las manos una pluma negra.
Pero
era muy diferente a las de Dark.
Esta
era grande, muy grande, casi de medio metro. Era lo más negro que había visto
en su vida, como un pedacito de oscuridad hecho pluma. Pensó en el ser alado
del museo. Quizás era de él, o ella, si es que tenía sexo. Quizás era un truco
de Krad, aunque sabía que Hiwatari también lo había visto y no podía estar en
dos lugares al mismo tiempo. O quizás... Era otra cosa.
Dark
estaba dormido, y podía sentir cómo le dolía el cuerpo. Decidió no pensar más
en eso por esa noche y se durmió.
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(1)
Frase registrada a mi nombre.
Se
admitir cuando fracasa uno de mis Fic, y “El lado oscuro de la Luna” estaba
destinado a fracasar. No sólo no lo había terminado cuando lo publiqué en
fanfiction, sino que no tenía idea clara del final, así que fue. La idea no era
buena, el argumento era flojo y los personajes no eran del todo creíbles (yo
tenía una tabla con todos los personajes al final de cada capítulo para poder
orientarme) Por lo tanto, no valía la pena ser publicado ni leído, ni siquiera
con el seudo-Shounen Ai entre Shinkuro y Yue.
Al
Fic este en cuestión: el año pasado se me ocurrió el argumento para un cuento,
titulado “Cuervo” basándome en el famoso poema de Edgar Allan Poe, en
Raven-sama, y en ciertos acontecimientos de mi vida. Se lo pasé a Raven-sama y
a Lilith, y les gustó a ambas: eso me alegró mucho, y hace poco hice una
canción basada en el mismo cuento. En “Cuervo” aparece un ser con alas negras
y, después de darle muchas vueltas al asunto me dije “Tiene las alas como Dark”
y ahí apareció la idea. Esperemos que me vaya mejor con este Fanfic.
Ese
es sólo el prólogo, para que vayan entrando a lo que va a ser la historia. Ya
tengo el final decidido (en realidad, varios) así que sólo falta escribir.
Nos
leemos
Nakokun
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