Algún
lugar oscuro en el universo de Céfiro
Devoner
sonríe. Había observado todo lo ocurrido desde el lago que
formaba la cascada. Todo marchaba muy bien. Sin las Guerreras Mágicas
ya había un inconveniente menos. Con Ascot destruyendo la Tierra
y Umi destruyendo Céfiro, nada podría fallar. En la Tierra
no había nadie con el poder suficiente para detener al hechicero,
y la Guerrera Mágica nunca podría ser atacada por todo el
cariño que le tenían... era el plan perfecto. Tendría
a los dos planetas bajo control y volvería a tener el poder...
Ascot
volvió a la cuevay se arrodilló.
Devoner se volvió para recibirlo.
-Mi
señora, aquí le traigo el cuerpo del hechicero, pero no comprendo
porqué Ascot y no Guru Clef...
-Es
porque quiero que Guru Clef sufra mucho antes de morir... y ésta
es la mejor forma de todas. Ascot posee un gran poder, pero yo convencí
a Zagato que se los quitara cuando era un niño... Ninguno de los
dos parecía saber lo que estaban haciendo, pero yo sí...
Lo guardé, y me permitió sobrevivir, por si esto sucedía...
Y por lo visto todo ha funcionado a la perfección... Zagato ha muerto
y Ascot no lo recordaba, ni siquiera lo sabía... yo era le única,
ni siquiera Guru Clef... Las cosas se pondrán divertidas...
-Sí
mi señora
-Ahora
ve y diviértete. Ve a destruir la Tierra. No quiero prisioneros,
sólo si hay alguno que realmente valga la pena, ya sabes...
-Sí
mi señora.
Devoner
abrió un portal en el que se podía ver la torre Tokio. Ascot
hizo una reverencia y salió.
*Pero
antes hablaré un poco con Ascot* pensó la sombra, cuando
aterrizó en la torre.
-Bella
e indefensa ciudad... - dijo observando Tokio- pronto serás de mi
señora...
-Oye
niño, qué estás haciendo en éste lugar? - Le
reprochó un guardia. Ya era de noche y estaban cerrando el mirador
de la torre -Es peligroso, debes venir con un adulto. Vete con tu madre.
Ascot
lo miró y lanzó, sin moverse siquiera, una bola de energía
que derribó al guardia de la torre. Cayó pesadamente al suelo.
La
sombra subió a la baranda y comenzó a flotar. Abajo, se reunía
un montón de gente para ver lo que quedaba del guardia. Ascot descendió
sin que nadie reparara en él y comenzó a caminar. La gente
lo miraba al pasar. Caminó hasta que llegó a una colina desde
la cual se podía ver toda la ciudad. Se metió en una cueva
que era una atracción turística muy famosa e hizo que la
entrada se cerrara, cubriéndola con tierra y vegetación.
El hueco era imperceptible.
La
sombra empezaba a recuperar la edad. Se acostó en el fondo de la
cueva, que estaba cubierto con musgo, y empezó a viajar hacia el
interior del cuerpo de Ascot. Buscó al alma del hechicero y la encontró.
Parecía protegida por un campo de energía. Para la sombra
no fue problema atravesarlo. Tocó, acarició, el rostro del
alma, apartando su flequillo, que era exactamente igual a su dueño,
pero todo el cuerpo era de menor tamaño, hasta que se despertó.
El
alma se sorprendió mucho al encontrar a la sombra de su cuerpo,
e intentó alejarse, pero el hilo dorado que envolvía su corazón
no se lo permitió.
-Por
qué me temes?-dijo la sombra con voz silbante- Tú y yo somos
uno.
-No
es cierto – respondió enérgicamente Ascot -Yo nunca hubiera
lastimado a personas inocentes. Tú eres un monstruo y las Guerreras
Mágicas te detendrán!
La
sombra suspiró y se acercó a Ascot.
-Pobre
iluso. Las Guerreras Mágicas no podrán vencerme. No sin destruir
a alguien muy querido por ellas... a ti-concluyó con voz
sibilante. Se estaba acercando demasiado y sus narices casi se rozaban.
Acercó sus labios a la oreja de Ascot y murmuró – y dentro
de muy poco, tu amada Umi estará contigo. No te parece conveniente
para todos? Tu tiene a Umi, yo y mi señora a Céfiro y la
Tierra y todo felices. No te resistas... Dolerá menos si te rindes
ahora. De lo contrario sufrirás más y lo perderás
todo... a todos lo seres que amas... – se retiró un poco
– Piénsalo. Volveré cuando este planeta esté bajo
mi control. Adiós... – La sombra abrazó a Ascot y lo besó
– Nos vemos luego.
Salió
del campo de energía y posesionó nuevamente el cuerpo de
Ascot, quien ya había alcanzado su edad.
-Bien,
ahora me divertiré un poco- Salió de la cueva, dejándola
como estaba antes y comenzó a flotar sobre Tokio- Veamos... Cuál
será e mejor lugar para destruir primero? – se decía mientras
avanzaba. Al final se decidió por el edificio de oficinas más
grande y concurrido de toda la ciudad – Es el sitio perfecto...
-No
te atrevas!!!- gritó Ascot, pero debió callar por el hilo
dorado de su corazón.
La
sombra no le hizo caso y descendió hasta que estaba a la altura
de anteúltimo piso. Una secretaria que llevaba un montón
de papeles giró distraídamente la cabeza y advirtió
a la sombra. Ésta sólo sonrió, mientras la oficinista
se quedaba muda y helada. La sombra levantó una de sus manos y comenzó
a fabricar una bola de energía. La empleada le decía que
no con la cabeza, con una expresión de horror en el rostro.
Pero
la sombra no le hizo caso.
-No!!!-
exclamó Ascot, mientras su sombra disparaba la bola de energía.
Todo el piso y los pisos cercanos explotaron. Pero la sombra no se contentó
con eso. Subió a lo más alto de la torre, y desde veinte
metros del punto más alto, disparó una bola de energía
mucho mayor.
Todos
los pisos inferiores y gran parte de los edificios vecinos fueron destruidos.
La sombra sólo sonreía, mientras observaba los esfuerzos
para salvar a las personas atrapadas por las llamas o los escombros.
-Cómo
has podido??!!- le gritaba Ascot. Empezó a moverse, tratando de
liberarse de los delgados hilos dorados. Lo logró. Pero no pudo
deshacerse del que envolvía su corazón. En principio no lo
notó, pero cuando intentó salir del campo de fuerza, si se
dio cuenta. Le tiraba demasiado.
Céfiro
Umi,
luego de sufrir igual tratamiento que Ascot, a excepción del rejuvenecimiento,
estaba empezando a destruir Céfiro. Guru Clef no podía creerlo
cuando lo vio por su espejo. La atacante era la Guerrera Mágica
con su genio. Ceres estaba igual que la última vez, pero ahora era
de color negro azabache. Lanzaba sus ataques con furia, no hacia el castillo,
sino hacia el pueblo indefenso más cercano.
Guru
Clef, luego de tomar con tal fuerza su báculo que sus nudillos estaban
blancos, como si tuviera que tomar una gran decisión, llamó
telepáticamente a Fuu y a Hikaru.
-Guerreras
Mágicas, estamos en ungran
problema – les dijo el mago cuando llegaron. Señaló el espejo
en donde se veía a Ceres destruyéndolo todo. – Umi ha sido
poseída por su sombra y no puede controlar lo que hace. Deberán
detenerla cuanto antes-
-Pero
podemos hacerle daño a Umi!- dijo Fuu, preocupada.
-Eso
no sucederá. Simplemente deben detener a su genio y traerla al castillo.
Yo intentaré volverla a la normalidad – Les hizo aparecer sus armaduras
– Ahora vayan por favor, Céfiro las necesita.
Titubearon
unos instantes pero luego asintieron con la cabeza y salieron a combatir.
Ceres los atacó con el dragón negro, que era mucho más
poderoso que el de agua de Umi. Dañó una de las alas de Windom,
pero pudo seguir volando.
-Umi
deténte, NO SABES LO QUE HACES!!!- le gritó Hikaru.
Ceres
le lanzó otro dragón negro que le dio en el pecho a Rayearth.
Intentó atacar a Fuu, pero ella se protegió con su viento
de defensa.
Hikaru
no sabía lo que le pasaba a su amiga. Pero tomó coraje y
la atrapó, abrazándola por detrás.
-SUELTA,
NIÑA IDIOTA!!!- vociferaba Umi.
Le
pegó un codazo en el estómago a Rayearth, y con un rápido
movimiento, lanzó un dragón negro hacia Fuu. Ella intentódefenderse,
pero su viento de defensa era insuficiente. Finalmente le dio de lleno,
y cayó desmayada.
Fue
entonces, cuando escuchó los gritos de sus amigas, que el alma de
Umi se despertó. Observó a su alrededor y se estremeció:
Céfiro casi completamente destruido, sus amigas inconscientes y
ella sin saber cómo, en su genio.
Intentó
descender cuando se dio cuenta de los cientos de hilos dorados que la retenían.
Uno entraba por el lado superior izquierdo de su pecho y salía por
la espalda. Intentó sacárselo, pero en ése momento
se dio cuenta que rodeaba a su corazón.
-No
lo intentes – le dijo una voz sombría – está rodeando tu
corazón, y si intentas sacártelo, sólo morirás...
y quiero que veas cómo tú destruyes a los seres que tanto
amas...
-Quién
eres??!!-
-Túmisma-
-No
es cierto!!!-
-Sí
que lo es... Primero fue Nova, Luego Ascot y ahora es Mink... Así
de simple.
-Qué???-
-Soy
tu sombra. Tu lado inverso y negativo. Durante años nosotros dormimos
en los corazones de las personas, esperando que pierdan toda esperanza,
o que pierdan su fuerza de voluntad... A veces, con ayuda de alguien, salimos
mucho antes... Pero ya es demasiado. No te preocupes, no te haré
daño... No hasta que termine el espectáculo!!!-
-Qué
dices???-
-Oh,
es que no lo sabes???- dijo Mink con ironía- Tú y
yo vamos a destruir Céfiro... y a Guru Clef-
-No!!!-
-Sí!!!
Y tú no puedes hacer nada para detenerme. Así que disfruta
el paisaje. Pronto legaremos al castillo, y tendrás el placer de
ver cómo muere tu amado Guru Clef... -
-NO
TE ATREVAS!!!- chilló Umi, pero el hilo en su corazón tiró,
por lo que debió callar.
Entonces,
algo raro sucedió: otro genio, diferente a los otros, salió
desde detrás de castillo y lanzó un polvo plateado sobre
Windom y Hikaru. Eso las curó, y pudieron levantarse.
-Maldito
Guru Clef!!!- gritó Mink, hecha una furia- Está bien, si
tú quieres morir así, yo no me negaré!!!
Continuará...
O_O
Guru Clef en acción!!! En el próximo capítulo, las
cosas se complican más con la llegada de Devoner al castillo. NO
SE LO PIERDAN!!!
Comentarios? Opiniones? Sugerencias? Críticas? [email protected]Las cartas bomba serán devueltas desactivadas. Si me envían el Opening n° 2 de MK Rayearth, los adoraré! Es el que me falta. Se agradecen las felicitaciones.
©Todos los personajes aquí presentados son propiedad registrada de sus autores©
P.
D.: Mink no es exactamente un personaje mío: el nombre lo saqué
del libro “El hombre ilustrado” de Ray Bradbury, más precisamente
en el cuento “La hora cero”. No sabía si debía aclararlo
o no ^-^U...
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