"Desollamiento de una Opera"
Queridos amigos:
Ante todo contarles que he sido capaz -"¡Al fin tía ya era hora!"- de aprender a usar la consola de Realudio y con ella he podido grabar todas las musiquillas que son la razón de ser de estas líneas . Para poder acceder a ellas sólo tienen que buscar en Internet la página de Realaudio cuya dirección es:
www.realaudio.com y bajarse el programa que además viene en castellano, gratuitamente. Bueno lo que cuesta la llamada porque tarda un buen rato. Pero lo realmente bueno que tiene ésta y las demás consolas en general es que te sirven para escuchar cualquier archivo de sonido de las páginas de Internet, sin tener que bajarte previamente el programa correspondiente.Habíamos quedado en que la Opera es un género musical en cuyas obras el argumento se desarrolla más por medio de la música y el canto que por el diálogo (…) en donde los sentimientos se transmiten a través del sonido" y que éste servía para resaltar, para "reconcentrar" la fuerza expresiva del lenguaje.
Luego, los elementos esenciales de las óperas son: Letra y Música. Libreto Composición. El Hardware de la Opera.
Luego tenemos a aquellos que se encargan de materializarla: El Director de orquesta, que es en la ópera lo que el director de cine en el ídem. el Director de escena, régisseur, o "régie" y los Cantantes. El vestuario, el decorado y la utilería, la coreografía, el coro y el ballet en su caso, y también los efectos especiales, forman los elementos técnicos y visuales de la puesta en escena y en cierta medida pueden llegar a ser complementarios, porque muchas veces una ópera se puede cantar tan sólo con los cantantes alineados en el escenario y en su caso el coro detrás que es cuando se dice que una ópera se canta en concierto y si el director y los músicos y los cantantes pueden crear ese momento maravilloso en el que "todo marcha como sobre ruedas", lo demás no se echa en falta.
Y finalmente ya adentrándonos en el terreno de la disección que llevaremos a cabo en el artículo que viene, tenemos los elementos internas de la opera, es decir las distintas partes musicales que conforman la pieza, obertura, acto, escena, cuadro, aria, interludio, bailes, etc.
Sobre el libreto, literalmente "pequeño libro" todos tenemos una idea por las obras de teatro y de cine: es el guión dramático que en la ópera puede ser una pieza original del libretista o más frecuentemente, una adaptación de una obra existente, generalmente a lo largo de la historia los compositores han acudido a piezas de teatro de su época o anteriores, a novelas a leyendas, etc.
Hay una primera verdad como un templo en esto de la Opera que es la siguiente: una ópera puede sobrevivir a un libreto plomazo si la trama está contenida en la música, es decir si es la música la que desarrolla, la "que cuenta la historia". Pero si la música es mala, y entendemos por mala: a aquella que carece de fuerza dramática o peor aquella que es "olvidable" de esas que por ejemplo escuchás cuando vas en el coche y te suena como a un "chiquichín, chiquichín" que no te llega ni a los pelitos del brazo, si de ese tipo de composición se trata, amigos míos, esa ópera no puede salvarse ni aún volviendo a nacer Lope y escribiéndole el libreto.
La importancia del Director de la orquesta o Maestro como se le llamaba en Italia y por extensión se hace hoy en día, radica en que es él, junto al director de escena o régisseur el responsable del conjunto de la interpretación del compositor. El trabajo del régie empieza en el primer ensayo pero el director está implicado desde antes. "Teóricamente" confeccionarían juntos el reparto de los papeles principales y trabajan junto con los cantantes para ponerse de acuerdo en el enfoque que le van a dar a la obra y a cada uno de los personajes. Pero si durante la preparación de la ópera ambos directores tienen responsabilidades conjuntas, a partir del momento en que empieza la función es el director quien dirige exclusivamente el cotarro. El coordina con su batuta lo que está ocurriendo en el foso y con la mano lo que ocurre en el escenario, es el responsable de la ejecución de la orquesta, del coro de los cantantes solistas. No sólo debe indicar el tiempo correcto para cada aria y cada escena sino que también debe ser lo suficientemente flexible como para adecuarse a las situaciones del momento, al tipo de cantante con el que trabaja y a las particularidades técnicas de cada cantante, de la orquesta y del resto de las personas en el escenario y en el foso.
Para darnos una idea de su importancia tengamos en cuenta que un cantante puede no estar en su mejor forma, o algo salir mal en la iluminación o caerse un decorado, pero si el director de orquesta puede saltar estos obstáculos y mantener y transmitir su sentido del drama escena a escena, acto a acto hasta el final, la audiencia se irá satisfecha, por ello, es este un tipo de director especial, que debe combinar un alto conocimiento musical con un intuitivo manejo de la práctica y el tiempo teatral, en definitiva ser un músico, pero también un hombre de teatro.
Algunos de los más cotizados directores de orquesta sinfónica tienen cero nociones teatrales y no intentan dirigir ópera, otros de los más conocidos también han cosechado grandes éxitos en el terreno operístico. A continuación suelto una serie de nombres, mencionados por Charles Osborne y alguno más que me parece significativo, de lo más conocido y reconocido de la ópera de esta segunda mitad del siglo, hombres de los que pueden comprar discos con la absoluta tranquilidad de que se llevan una pieza de calidad: Carlo María Giulini, Herbert von Karajan, Claudio Abbado, Ricardo Muti, Carlos Kleiber, Leonard Bernstein, Georg Solti, Subin Metha, Giuseppe Sinopoli, James Levine, Richard Bonynge, Nevil Marriner. Riccardo Chailly, John Eliot Gardiner.
Para apreciar la importancia del director, les propongo oír dos fragmentos de El Trovador de Verdi.
- El primer ejemplo: es una grabación del año 1984, del sello Deutsche Grammophon, dirigida por Carlo María Giulini e interpretada por la orquesta de la Academia de Sta. Cecilia y la soprano Rosalind Plowright.
- El segundo ejemplo es una grabación del año 1957, del EMI, dirigida por Herbert von Karajan e interpretada por la orquesta del teatro Alla Scala de Milán y la soprano María Callas.
El Trovador cuenta la historia de Manrico, un joven noble del siglo XVl, ignorante de su linaje, pues por esas cosas del destino ha ido a parar seno de una comunidad de gitanos y que se gana la vida como "trovador" y de Leonora, una joven principal de la corte que ha caído perdidamente enamorada en brazos de este trovador que por las noches le canta sus romanzas al pie de su ventana. La ópera conserva en su adaptación prácticamente todos los elementos esenciales de la novela sentimental renacentista. El fragmento corresponde al 1º acto en el que Leonora le confiesa a su doncella Inés, como se ha enamorado del Trovador y la naturaleza de su amor. Al final he incluido el texto del libreto para que puedan seguirlo.
Más allá de que en los ejemplos hay evidentes variaciones en la partitura, sobre las cuales lamentablemente no les puedo decir cuál versión sigue más fielmente la original, considerando sólo aquellas partes en las que ambos ejemplos "suenan igual", creo que se aprecia bien cómo cada director ha dejado plasmada su idea sobre cómo tenía que ser esa aria y la obra en general y el resultado es que la misma obra adquiere una serie de matices distintos y únicos en cada interpretación. La música es un hecho irrepetible.
El director de escena o Régisseur es la persona que realmente "escinifica" la obra, instruye a los cantantes en sus movimientos, discute con ellos las acciones y actitudes que tienen que tener y desarrollar y lo mismo hace con el coro en su caso, coordina sus interpretaciones, etc. Es el que por ejemplo les dice "Y ahora Uds. Rodolfo y Mimi (los personajes principales de La Boheme de Puccini) se toman de las manitas y mirando al público con ojos de carero degollado se cantan su recién descubierto amor" en el final del 1º acto. Es una innovación relativamente reciente en la ópera como lo es en el teatro. Su trabajo en los siglos anteriores lo hacía el actor y el cantante principal, quien se encargaba de que en sus paseos por el escenario los intérpretes no se atropellaran los unos a los otros. El concepto de "régie" surgió a partir de la insistencia de compositores como Wagner (1813-1883) y Verdi (1813-1901) en supervisar las puestas en escena de sus obras. Finalmente es con el director de orquesta y compositor Gustav Mahler (1860-1911) a cargo de la Opera de Viena entre 1897 y 1907, cuando se adoptaron las ideas modernas de la necesidad de un régie que preparara la obra escénicamente y ¿Quién se hizo cargo entonces del nuevo puesto? ¡El mismo Gustav!. Charles Osborne dice al respecto sobre sus puestas:"Sus "régies" de las óperas de Mozart sentaron base de un estilo que todavía puede ser distinguido en las "régies" contemporáneas de Mozart de Viena".
Ahora es cuando tengo que empezar a hablar los cantantes pero hay tanta tela para cortar en este asunto que creo que lo mejor va a ser dejarlo para el mes que viene, no sea cuestión de que pasemos de puntillas sobre una tema que a los operófilos nos convierte verdaderas fieras enloquecidas que, comparados con los holligans, éstos quedan reducidoa a tiernos revoltosos de colegio.
Prometo eso sí atiborrar el artículo que viene de música y guardar un respetuoso silencio para que sean ellos mismos los que den cuenta de su arte y de por qué los amamos y los odiamos.
El Trovador – Giuseppe Verdi. Libreto: Salvador Cammarano, adaptado del drama de F. García Gutiérrez. Estrenada en Roma el 14 de enero de 1853.
Leonora
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Ascolta |
Escúchame: |
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Tacea la note placida |
La plácida noche transcurría en silencio |
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E bella in ciel sereno |
Y hermosa en el cielo |
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La luna il viso argenteo |
La luna plateada brillaba |
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Mostrava lieto e pieno |
Con su jubilosa cara |
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Quando suonar per l’aere,. |
Cuando de repente |
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Infino allor sí muto |
El silencio de la noche fue interrumpido |
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Dolci s’udiro e flebili |
Por el dulce y afligido sonido |
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Gli accordi d’un liuto, |
De una flauta |
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E versi melanconici |
Y por la voz melancólica |
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Un Trovador cantó |
De un trovador |
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Versi di prece ed umile |
Una humilde voz en una plegaria solemne |
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Qual d’uom che prega Iddio |
La voz de un hombre que habla con su Dios |
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In quella ripeteasi |
Y en esa plegaria repetía |
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Un nome il nome mio! |
Un nombre… ¡Mi nombre! |
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Corsi al veron sollecita |
Corrí al balcón |
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Egli era, egli desso! |
Y allí estaba él, allí estaba él! |
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Gioia provai che agl’angeli |
Una alegría comparable |
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Solo é provar concesso! |
Sólo a la que los ángeles pueden sentir |
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Al core, al guardo estatico |
Embargó mi corazón y mis ojos embelezados: |
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La terra un ciel sembró! |
La Tierra se conviertió en el Cielo |
Inés
Quanto narrasti di turbamento Todo lo que me cuentas turba mi corazón
M’ha piena l’alma! … Io temo Temo…
Leonora
Invano! En vano!
Inés
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Dubbio, ma tristo presentimento |
Un presentimiento triste y extraño |
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In me risveglia quest’uomo acrano! |
Me causa este hombre misterioso! |
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Tenta obliarlo |
Intenta olvidarlo |
Leonora
Que dici! Oh basti! ¡Qué dices! ¡Basta!
Inés
Cedi al consiglio dell’amistà Haz caso del consejo de una amiga
Cedi… Haz caso…
Leonora
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Obliarlo!… ah! Tu parlasti |
Olvidarlo?! Ah! Has dicho una palabra |
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Detto, ch’intender l’alma no sa |
Que mi alma no comprende |
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Di tale amor, che dirsi |
Un amor que casi |
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Mal puó dalla parola |
Es inefable |
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D’amor, che intendo io sola, |
Un amor que yo sola entiendo |
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Il cor s’inebrió! |
Ha capturado mi corazón |
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Il mio destino compiersi |
Mi destino no puede concebirse |
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Non puo cha a lui dappresso… |
Si no es a su lado |
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S’io non vivró per esso, |
O viviré por él |
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Per esso moriró! |
O por él moriré! |
Abril del 2000, María Laura Martínez â