Ronda fue uno de los rincones donde se asentaron los romanos. Eso es lo que viene a confirmar, según han destacado los arqueólogos, el tercer hallazgo de restos de una vivienda en el casco histórico de la ciudad del Tajo. Una vez más, unos trabajos de construcción han dejado al descubierto un trozo de la historia de nuestra provincia, aunque en esta ocasión éste se integrarán en el futuro edificio.
Es el tercer hallazgo de yacimientos romanos que se produce en la localidad rondeña en estos últimos 14 años. Este dato significativo viene a serlo en mayor medida cuando todos estos vestigios se concentran en una superficie espacial muy reducida, casi colindando unos con otros.
Y es que, según ha explicado José Manuel Castaño, arqueólogo que colabora con el Ayuntamiento rondeño, «esta situación en el mapa confirma que la ciudad no sólo fue romana a nivel de una simple cortijada, como teníamos referencia hasta hace poco, sino que tuvo una organización parcelaria que describe un pequeño asentamiento, aunque aún no se pueda hablar de ciudad».
Hace 14 años que aparecían los primeros vestigios de civilización romana materializados en enterramientos de la época romana tardía, «lo que interpretamos por aquel entonces como parte de una basílica paleocristiana del siglo V y con continuidad incluso hasta el siglo VIII».
En estos días, el trabajo de los especialistas se centra en la elaboración de un plano esquematizado de la distribución de cimientos. Posteriormente, se casarán con los anteriores hallazgos y con dos calles paralelas, con el fin de poder dibujar lo que era el parcelario de la ciudad del Tajo como lugar de residencia de los romanos entre los siglos III y IV. La clave de la datación la han dado varias monedas que han aparecido en los muros.
Además de concretar sobre un mapa la distribución de las viviendas de este núcleo semiurbano, también se han localizado restos de vidrio y fragmentos de paredes estucadas, para los expertos un indicio de que la familia que allí habitó pertenecía de la clase alta de aquella época.
Con respecto a una posible vinculación entre este asentamiento y la ciudad de Acinipo, Castaño matizó que «cuando este núcleo estaba en declive casi absoluto, la ciudad del Tajo continuaba estando habitada -comentó- aunque tendrían alguna relación».
Una de las mejores noticias que se conocieron en la mañana de
ayer es que la empresa que pretende edificar en el solar donde ha parecido
el yacimiento, cuya planta baja se dedicará a una zona comercial,
se ha comprometido a conservar los muros más representativos e integrarlos
en este entorno. Será la primera vez que esto ocurra en Ronda.
Publicado en el Diario SUR de Málaga, 1 de marzo de
2000.
Volver
a portada