
Cuando hablamos de autoconocimiento nos referimos al conocimiento VIVENCIAL, a nuestra capacidad de sentirnos. Sentir los mensajes de bienestar o malestar de nuestro cuerpo es la BASE PARA RESPONSABILIZARNOS POR EL.
En el plano emocional cuando nos ponemos hiper-reactivos, irritables, nos es imposible que actuemos responsablemente, pues reaccionamos sin conciencia, mecánicamente, y frente a lo que pasa nos sentimos victimas de los eventos.
La hipersensibilidad nos hace irritables y así obstaculizamos el camino del corazón. Perdemos coherencia, actuamos mecánicamente desde nuestra programación automática, somos robots condicionados.
Desde la conciencia nunca somos reactivos, pues somos libres de elegir el modo de sentir, pensar y actuar sabiamente que nos permite estar en contacto con el cuerpo y el alma.
Ser responsables es tener un claro sentido de las proporciones, conocer los límites, capacidades, aprender a reconocer nuestros talentos y habilidades. Cuando hacemos aquello para lo que estamos destinados nos sentimos bien con nosotros, alegres interiormente, livianos y fluidos. Siempre que hacemos lo que NO nos corresponde hacer, asumiendo el karma o la carga de otros, estamos nadando contra la corriente y nos desgastamos.
Ser responsables es saber elegir el momento oportuno y la circunstancia para dar aquello que somos. NO ES HACER UN MONTÓN DE COSAS; AUNQUE SOLO SEA UNA SOLA COSA QUE HAGAMOS CON TODO EL CORAZÓN Y TENGA CALIDAD, ESO LO ESTAMOS HACIENDO DESDE NUESTRA CONCIENCIA Y SON UN REFLEJO DE NUESTRA ALMA.
Ser responsables es discernir lo ESENCIAL DE LO NO ESENCIAl, implica quitar la máscara para que la esencia pueda brillar. ES RESOLVER LAS CUESTIONES PENDIENTES, no dejar las cosas para mañana.
AQUELLO QUE TENEMOS QUE HACER, LO TENEMOS QUE HACER YA.
Y ES DE A UNA COSA POR VEZ, EN EL AQUÍ Y AHORA.
Si tenemos muchas cosas pendientes no podemos estar presentes, pues hay cosas acumuladas en nuestra conciencia y BLOQUEAN EL CORAZÓN.
Hacer una lista y seleccionar las esenciales y tener un orden de prioridades. Ubicar las cosas en su contexto de relaciones para que las prioridades estratégicas (aprender correctas relaciones) puedan llevarse a cabo.
Ver que cosas he aplazado en la relación conmigo mismo. Si no construyo buenas relaciones conmigo, es imposible que las consiga con mi entorno. Reconocer dudas en nuestras sombras, rechazos y antipatías, los sitios de alta tensión, ahí comenzamos a construir, DE ESOS SITIOS TENEMOS QUE OCUPARNOS YA.
Si dejamos los cimientos flojos, por más que construyamos hacia arriba, tarde o temprano se derrumba, por mas linda que sea la construcción.
No confundir nuestro SER con nuestra apariencia, con nuestros personajes y emociones equivocadas, con nuestra falsa identidad.
Cuando comenzamos a querernos humildemente y nos aceptamos, generamos COHERENCIA EN NOSOTROS. PODEMOS CONTAR CON NOSOTROS MISMOS.
Casi siempre contamos con otros para sentirnos bien; con la mamá, el papá, el sueldo, el reconocimiento exterior, pero uno no cuenta con uno mismo y entonces no podemos tener estabilidad.
CUANDO PUEDO ELEGIR CON QUIEN ESTAR Y HACIA DONDE IR ESTOY NUTRIENDO MI RESPONSABILIDAD. NO DEJO QUE LA VIDA Y LAS CIRCUNSTANCIAS ELIJAN POR MÍ, SINO QUE UTILIZO MI LIBRE ALBEDRÍO.
RELACIÓN DE DEPENDENCIA ES AQUELLA DONDE NO SE GENERA AUTOGESTIÓN, AQUELLA QUE NO BRINDA LIBERTAD INTERIOR, CAPACIDAD DE DECISIÓN. AHÍ NO TENEMOS INTERCAMBIO FLUIDO, LIBRE, ESPONTÁNEO.
ES UNA RELACIÓN CONDICIONADA POR EL MIEDO.
RESUMIENDO: La mayor parte de nuestros conflictos derivan del no estar centrados en nuestra propia realidad, vivimos en la ilusión, en la fantasía y en las programaciones del pasado, (en los mandatos y viejas creencias de lo que deberíamos ser). Debemos observar, reconocer nuestros automatismos y condicionamientos pues nos llevan a la dependencia. Cuando dejamos de decir algo para que el otro no se moleste y no se deprima, estamos generando dependencia. Es bueno decir algo aunque a veces duela, el dolor es necesario, pues revela nuestro sector de crecimiento más importante. El dolor tiene un sentido y un propósito.
NO SE TRATA DE SUFRIRLO SINO DE AFRONTARLO. AFRONTARLO NO ES ATACARLO, NO ES LUCHAR, SINO COMPRENDER LA CADENA DE RELACIONES QUE HAY DETRÁS DEL DOLOR. DETRÁS DEL DOLOR FÍSICO HAY MUCHAS COSAS.
EL CUERPO ES UN BUEN SEÑALADOR DE LO QUE ESTA PASANDO.
TAMBIÉN EL DOLOR EMOCIONAL ES UNA SEÑAL PARA QUE ATENDAMOS LO QUE SUCEDE Y QUÉ ES NECESARIO REVISAR EN NUESTRO INTERIOR.