¿VALORES?
En los últimos tiempos se ha difundido en nuestro medio, en todos los niveles de la sociedad, el uso de la palabra “valores”. Mas no en su significado original, pues “valores” es el plural de “valor”, lo cual significa “precio”, “costo” o “cuantía”. También “valor” es sinónimo de “valentía” o “coraje”.
Pero ahora se está usando “valor” como un sustituto de “virtud” o “moralidad”. Pero no es lo mismo, pues virtud implica fuerza y capacidad para hacer lo bueno.
Una persona con virtudes es alguien que trabaja con esmero y excelencia en beneficio de los suyos y honrando a Dios, quien en su conducta manifiesta bondad, justicia y honradez; en cambio una persona que tiene valores, es alguien que solo tiene una concepción puramente mental de lo que es bueno o justo, pero que no necesariamente lo pone en práctica.
En las Sagradas Escrituras nos dice: “mujer virtuosa ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente la de las piedras preciosas” y “engañosa es la gracia y vana la hermosura, la mujer que teme a Jehová, esa será alabada”. Proverbios 31:
En este caso vemos claramente la diferencia entre valor y virtud. La mujer con una conducta virtuosa vale mucho más que las joyas; la hermosura y la simpatía no tienen tanto valor como el temor de Dios.
La descripción de la mujer virtuosa es de una persona trabajadora, que se esfuerza y utiliza todos los medios honestos para contribuir en el bienestar de su familia y de su comunidad y lo hace gracias al temor reverente hacia Dios.
Hasta ahora nadie ha podido establecer una escala de valores que sea aceptada por todos, cada uno tiene su propia opinión.
Pero en las Sagradas Escrituras ya está establecido desde el principio las virtudes principales que son: la fe, la esperanza y el amor, y el mayor de ellos es el amor.
La fe en Jesucristo como único camino para llegar a Dios; La esperanza de que él prometió volver para recompensar a cada uno según su obra y el amor que es dar lo mejor al hermano como él se entregó por nosotros.
A Jesús le preguntaron: ¿Cuál es el mandamiento más importante de la ley?. Él respondió: “Oye Israel, el Señor vuestro Dios, el Señor uno es y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y el segundo es semejante a este: amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Dios ya ha establecido un orden que hay que respetar, el cual está basado en el amor.
Es imposible tener una escala de valores sin tener en cuenta a Dios. Él es la autoridad, él es el número uno en nuestra vida, porque él es nuestro creador y nosotros no hicimos nada para merecer su amor y él entregó a su hijo por nuestros pecados y para darnos vida eterna.
Así nos enseñó que amar significa dar lo mejor de sí. Él dio a su Hijo.
En segundo lugar, dijo el Señor tiene que ser “el prójimo”, es decir el “próximo”, el más cercano a nosotros, esto es el que nos necesita y está cerca e nosotros.
¿Quién está más cerca de nosotros? En el caso del soltero, sin compromiso son sus padres y hermanos. Y en el caso de los que tienen pareja, es el cónyuge.
Porque Dios dijo: “Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne”. En los casados, los hijos están en tercer lugar y después de ellos los padres y los hermanos.
Luego está la familia de la fe, es decir los hermanos en la fe; y finalmente están todos los seres humanos a quienes podamos encontrar en una necesidad que nosotros podamos ayudar.