EL
MATRIMONIO (
vea testimonio)
En el Nuevo Testamento, la palabra griega que se traduce por matrimonio, bodas o casamiento es: “gamos” . De allí proviene que tener una sola mujer se llama “monogamia” y tener dos mujeres se llama “bigamia” y tener varias mujeres se llama “poligamia”.
¿Cuál es el origen del Matrimonio?
El Matrimonio tiene un origen divino, existe desde
la creación del hombre. En el principio, el matrimonio estaba ya en la mente de
Dios (Génesis 1: 26-27), luego él lo hizo realidad, Génesis 2:
18-23:
1. Dijo Dios: “No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él”
La iniciativa es de Dios, no del
hombre, ni de la mujer. Dios es el más interesado en que el hombre se case.
La mujer está diseñada para ser la ayuda que el varón necesita. No es el varón
la ayuda de la mujer. (“idóneo” = apto, hábil, bien dispuesto)
2. Dios le presenta muchas criaturas delante del hombre.
Adán les
puso nombre, tomándolas en propiedad para su servicio, pero no se halló ayuda
idónea para él. Esto también descarta por completo la zoofilia.
3. Dios le hizo dormir y soñar al hombre.
Cuando el hombre y la mujer llegan a la edad adulta, es decir de madurez, comienzan a sentir la necesidad de tener su pareja. No pueden seguir viviendo solos, a menos que Dios les haya dado el don especial de la continencia o que tengan una limitación física. 1 Corintios 7: 8-9; Mateo 19: 12
Los padres
debemos tomar las previsiones para que nuestros hijos lleguen al matrimonio en
las mejores condiciones, antes de que ellos comiencen a soñar.
4. Dios tomó una parte del hombre y de ello hizo a la mujer.
Hay una persona, que está en algún
lugar, quizá cerca, quizá lejos, pero ella es la que Dios ha preparado para
ti.
5. Dios trajo ante los ojos del hombre a la mujer que había preparado para él.
Así está establecido en la naturaleza: La mujer tiene el impulso de hacer notar su presencia, de lucir.
Y el varón
tiene el impulso de ver. Dentro de los límites del recato y la decencia, esto
es totalmente válido.
6. El hombre pudo reconocer que ella era carne de su carne y hueso de sus huesos.
Un corazóón en comunión con Dios, no tiene
problemas para reconocer cuando Dios le está presentando a su pareja, porque
este reconocimiento se da en el interior de la persona, no por profecía.
7. Dios le entregó a la mujer, el hombre la recibió y le dio su nombre, la llamó “varona”, porque del varón fue tomada.
Se cumplió con un procedimiento sencillo pero necesario, cierta formalidad.
Dios como padre autoriza a su hija, y la deja bajo el cuidado de su marido, el cual asume toda responsabilidad comprometido bajo palabra al declarar que ella es una carne con él y le da su apellido.
No hubo Ceremonia, no se hicieron trámites documentarios, no tuvieron que firmar, ni tener testigos, no hubo fiesta; pero estaban ante una autoridad que Adán veía y respetaba: Dios mismo.
Adán y su mujer, jamás se separaron durante cientos de años que vivieron.
¿Cómo debe realizarse ahora un matrimonio según la voluntad de Dios?
Dios estableció el matrimonio para todas las generaciones posteriores a Adán cuando declaró:
“Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer; y serán una sola carne”. (Génesis 2: 24).
1°/ Dejará el hombre a su padre y a su madre.
El recién casado automáticamente se independiza de la autoridad de sus padres, para tomar sus propias decisiones y determinar el rumbo de su vida.
Toda intervención de ellos no siendo requerida constituye una intromisión dañina para la nueva familia.
También el recién casado es
independiente en su economía.
2°/ Se unirá a su mujer.
El compromiso de palabra es ya
suficiente para considerarlos unidos, pues para Dios tiene valor la palabra del
hombre, porque el hombre fue hecho semejante a Dios, y Dios todo lo hace
mediante su palabra, lo que él dice eso es.
Sin embargo el matrimonio viene a ser consumado en el acto de la unión
sexual, si no se consuma, es nulo.
La unión entre dos hombres o dos mujeres no es matrimonio; es perversión y
abominación ante Dios.
3°/ Y
serán una sola carne.
Ante los ojos de Dios, desde el momento en que se unen, dejan de ser dos, Él los considera una sola carne. En ese momento se cumple: “lo que Dios juntó” (Mateo 19: 6).
El matrimonio no es la unión de espíritus, ni de
almas, sino de “carne” es decir física, material, orgánica,
corporal.
La
naturaleza del varón y la naturaleza de la mujer se complementan mutuamente.
EL MATRIMONIO ES LA UNION DE UN VARÓN Y UNA MUJER, MADUROS, BAJO UN COMPROMISO DE PALABRA, EN CALIDAD DE PACTO O JURAMENTO, PARA UNA CONVIVENCIA QUE INCLUYE LA VIDA SEXUAL.
La fiesta de bodas se añade por motivo de celebración, con los familiares y amigos. No tiene una forma predeterminada por ley sino que se hace según la costumbre de cada pueblo.
El matrimonio religioso fue añadido por los dirigentes religiosos cuando éstos comenzaron a intervenir y ejercer su influencia en sus feligreses, se mantiene por tradición, y tiene un carácter simplemente de ceremonia.
Los discípulos de Cristo podemos usar esta ceremonia como un medio para evangelizar nuestros familiares y amigos, pero no estamos obligados a hacerlo.
Cuando no existía el matrimonio civil, entonces el matrimonio religioso tenía ese valor.
El matrimonio civil es una formalidad que las autoridades añadieron hace menos de un siglo (en el Perú) con fines de orden jurídico.
La palabra del hombre ya no tiene valor como antes, por eso se han hecho necesarios los documentos. Los discípulos de Cristo debemos sujetarnos a las autoridades civiles y cumplir con toda justicia, siendo ejemplos de nuestra comunidad.
¿Qué
leyes rigen la vida de pareja?
Al momento de casarse, ambos cónyuges adquieren
deberes y derechos, a saber:
1°/ El deber conyugal (1 Corintios 7: 3-5)
2°/ El deber de la fidelidad (Malaquías 2: 16 b)
3°/ El deber de sujeción, amor y cuidado mutuo (Efesios 5: 14)
4°/ El deber de procrear (Génesis 1: 28)
5°/ El deber de criar a los hijos (Efesios 6: 4; 1 Timoteo 5: 14)
6°/ El deber de vivir económicamente independientes (1 Timoteo 5: 8)
¿Qué
importancia tiene el matrimonio?
El matrimonio es sumamente importante tanto para Dios como para el hombre mismo.
Para Dios es importante porque encierra un misterio profundo: La eterna unión de Cristo y su Iglesia ( Efesios 5: 32) . Por eso el diablo y sus hijos atacan y quieren desaparecer el matrimonio.
A Adán le costó su costilla para tener su mujer, a Cristo le traspasaron el costado y derramó su sangre para pagar el precio de nuestro rescate.
Ahora él ha enviado su Palabra para que todo aquel que en él cree no se pierda, pero a cada uno le corresponde aceptar su Palabra y entrar en Pacto con él. (Juan 14: 1-3; 1 Tesalonicenses 4: 16,17)
Ya entramos en Pacto con él, sin embargo nuestra unión solo será consumada cuando él venga y nos tome en el arrebatamiento, entonces celebraremos una gran fiesta de bodas.
En este caso no hay matrimonio civil, ni ceremonia religiosa.
Hebreos 13: 4 dice:
“Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancillas, pero a los adúlteros y a los fornicarios, los juzgará Dios". Se debe mantener la pureza en el matrimonio, no adulterando.
Cada uno debe tener su propia mujer y cada una su propio marido (1 Corintios 7: 1-2); y no andar fornicando con cualquiera que se presente en el tiempo de necesidad, “mejor es casarse que estarse quemando” (1 Corintios 7: 9). Claro que casarse tiene un costo y vale la pena pagarlo.
Los hijos de Dios no tenemos espíritu de cobardía sino de poder; todo lo podemos en Cristo.
Al casarse el hombre y la mujer adquieren una estabilidad integral y están listos para dar también un ambiente excelente a sus descendientes. Porque la mejor crianza que pueden tener los niños es con la presencia de papá y mamá.
La mujer jamás puede “ser padre y madre” para sus hijos, puede suplir con gran esfuerzo la ausencia del padre pero no puede ser padre porque es mujer. El niño y la niña necesitan la figura masculina adulta en su desarrollo, especialmente en la pubertad.
Nuestra sociedad está saturada de hijos resentidos, inadaptados, a causa de la desintegración familiar, porque muchos irresponsablemente prefieren tener hijos fuera del matrimonio.
¿Qué otros relatos de matrimonio hay en la Biblia?
Después del caso de Adán, se nos dice que su hijo Caín “conoció a su mujer” (Génesis 4: 17)
Pero no se nos da mayor información.
Más adelante nos dice que los hijos de Dios viendo que las hijas de los hombres eran hermosas “tomaron para si mujeres” escogiendo entre todas (Génesis 6: 2).
Asimismo se nos dice que Abram y Nacor “tomaron para si mujeres” (Génesis 11: 29)
Esta expresión “tomar mujer para si” es de uso frecuente en la Biblia, dándonos a entender que se casaban y se daban en casamiento (Mateo 24: 38)
Un relato más amplio de casamiento es el de Isaac y Rebeca en Génesis 24 :
-Abraham pidió a su siervo: “Irás a mi parentela y tomarás mujer para mi hijo Isaac”
-Eliezer, el siervo de Abraham, fue al lugar indicado y allí oro a Dios para encontrarla.
-Antes que acabe de orar llegó Rebeca, doncella de aspecto muy hermoso y virgen
-Fueron a la casa de ella y el siervo de Abraham habló con el padre de ella y con su hermano.
-Ellos entendieron que era la voluntad de Dios, pero de todos modos consultaron con ella.
-Comieron y bebieron y a la mañana siguiente partieron.
-Al llegar, Rebeca vio a Isaac que venía a su encuentro, tomó su velo y se cubrió.
-Isaac trajo a Rebeca a la tienda que era de su madre (ya difunta) y la tomó por mujer y la amó.
Otro caso bastante ilustrativo
es el matrimonio de Sansón con una mujer filistea de Timnat
(Y no fue con Dalila Jueces 14: 1 – 15: 6)
-Sansón vio una mujer de Timnat y se lo declaró a su padre y a su madre. Les dijo: “Os ruego que me la toméis por mujer...porque ella me agrada”.
-Sus padres no estuvieron de acuerdo con él, porque ella no era del pueblo de Israel pero igual accedieron al pedido de su hijo.
-Sansón descendió a Timnat con su padre y su madre, y hablaron a la mujer y la mujer aceptó.
-Volvieron después de algunos días para tomarla y Sansón hizo allí banquete, porque así solían hacer los jóvenes.
-El banquete duró una semana, pero al final Sansón tuvo un problema con los otros jóvenes filisteos y se fue sin unirse a su mujer.
-Cuando Sansón
volvió después para tomarla, ya el padre de ella la había entregado a otro.
Este es un caso de matrimonio no consumado, pero como fue truncado por influencias externas, él se vengó haciendo mucho daño a todo ese pueblo.
El matrimonio de Booz y Rut es también muy didáctico.
(Rut 4: 1-11)
-Booz tomó 10 varones de los ancianos de la ciudad (autoridades civiles en ese tiempo).
-Dijo a los ancianos: “vosotros sois testigos hoy” que yo tomo por mujer a Rut, la moabita.
-Le dijeron los ancianos: “testigos somos”
-Tomó pues
Booz a Rut y ella fue su mujer y se llegó a ella.
En este caso fue necesaria la presencia de las autoridades, porque el difunto esposo de Rut había dejado una propiedad y según la ley de ellos, la herencia le correspondía a su pariente más cercano (la mujer no heredaba). Pero a la vez tenía la obligación de casarse con la viuda para engendrar hijos bajo el nombre del difunto.
Booz era pariente del difunto, pero había otro pariente más cercano. Si el que tenía derecho desistía entonces le correspondía a Booz tomar la heredad y la mujer.
Los ancianos serían los garantes de esa decisión porque en ese tiempo no existían los títulos de propiedad ni otros documentos, todo era de palabra.
Tenemos también el caso de David y Mical (1
Samuel 18: 25; 2 Samuel 3: 13-16)
-David pagó un precio para tomar por mujer a Mical, arriesgó su vida, yendo a pelear contra los filisteos y trayéndole al padre de Mical los 100 prepucios que él el pidió, y trajo el doble.
-Cuando David salió huyendo de Saúl, Mical fue entregada a otro hombre llamado Paltiel.
-Muerto Saúl,
David reclamó que le devolvieran a su mujer y así fue.
También la Biblia nos habla de un matrimonio simbólico entre Dios y Jerusalén (Ezequiel 16: 8-15; 33-39. 59-61)
-Dios encontró a Jerusalén desamparada y la auxilió.
-Cuando ella estaba en tiempo de amores le dio su juramento y entró en Pacto con ella.
-Dios le dio a Jerusalén el mejor trato que un hombre puede dar a su mujer.
-Jerusalén no supo valorar el amor de Dios y se entregó a sus enamorados y fornicó reiteradamente y aún regalando de los bienes que Dios le había dado.
-Dios decide dejar a Jerusalén en mano de sus amantes que la maltrataron duramente.
-Finalmente
Jerusalén vuelve a Dios con arrepentimiento éste la recibe para siempre.
El matrimonio de José y María (Mateo 1: 18-25)
- María siendo virgen, estaba desposada con José, es decir comprometida pero aún no se habían juntado.
-María resultó embarazada de Jesús y se lo contó a José.
-José no creía que Jesús fuese una obra del Espíritu Santo sino un caso de fornicación, por eso quiso dejarla, pero sin denunciarla, porque si la denunciaba la matarían a pedradas conforme la ley.
-Pensando en esto, Dios le dio una revelación en sueños, y le dijo claramente que no tuviera temor de tomar a María por mujer.
-Entonces la recibió en casa, pero no consumó el matrimonio hasta que ella dio a luz a Jesús.
-Posteriormente José y María tuvieron una vida conyugal normal como era su derecho; y fruto de ese amor tuvieron hijos e hijas. Dios respetó en todo momento ese matrimonio que le serviría de excelente cuna para su Hijo amado.
José era descendiente de David y tenía derecho
al trono de David y aunque Jesús no era su hijo natural, sin embargo al
adoptarlo, Jesús asumió todos los derechos que le correspondían.