LA CENA DEL SEÑOR
Se
realiza por mandato directo del Señor.
La
noche que fue entregado, Jesús dijo: “Haced esto en memoria de mí”
Mat.
26: 26, 27; Mar. 14: 22, 25; Luc. 22: 17-19; 1 Cor. 11:24-26.
Fue
celebrada por los apóstoles al principio con el nombre de “el partimiento
del pan”.
Hech.
2: 42, 46; 20: 7-11.
Posteriormente
le llamaron “Ágape” (amor de Dios). Jud. 12. Y también “La
Cena del Señor”.
Porque
donde está la iglesia reunida, allí esta el Señor y él es Amor.
2.¿Cómo
se celebra?
Se
reúne la congregación por la noche (por eso se llama cena).
Todos
comemos juntos de la misma mesa, que viene a ser “la mesa del Señor”.
Después
de haber cenado, el que preside, coge el pan y dando gracias, lo bendice,
luego lo da, para que cada uno tome una parte del mismo pan.
1 Cor. 10: 17.
Asimismo, después de
terminar de comer el pan, coge la copa, la bendice dando gracias y lo da,
para que todos beban de la misma copa. 1 Cor. 11: 23-25.
El pan debe ser hecho sin
levadura y el vino de uvas, sin fermentar. 1 Cor. 5: 6-8
Dar
gracias, o bendecir el pan y la copa, por separado, le da un mayor énfasis al
contenido simbólico de la cena. En el idioma griego “acción de gracias”
se dice: “eucaristía”.
3.¿En
qué fecha se celebra?
Jesús la instituyó la noche que fue entregado y era el día de la
fiesta de La Pascua judía, el día 14 del primer mes del año judío,
llamado Nisan. Pero él no fijó una fecha específica, dándonos la libertad de
elegir el día.
4.¿Qué
simboliza la Cena?
El
partir un solo pan, simboliza la unidad del cuerpo de Cristo, de quien
somos miembros todos los que comemos de él. 1 Cor. 10: 17
El
pan es sin levadura porque la levadura simboliza la malicia, la maldad y
la hipocresía.1
Cor. 5: 6, 7. Lucas 12: 1
El
fruto de la vid o jugo de uva simboliza la sangre que Cristo derramó por todos
nosotros, por eso todos debemos beber
de una misma copa o recipiente.
Al
participar, estamos confesando que somos parte de él y que tenemos comunión
o compañerismo los unos con los otros. 1 Cor. 10: 16.
Si
le cambiamos la forma, también cambiaría lo que simboliza.
Si
no hay comida y no es de noche ya no es cena.
Si
cada uno come su pan, simboliza que no hay comunión entre sí.
Si
el pan tiene algo de levadura, simboliza que tienen algo de malicia, maldad o
hipocresía.
Si
se come junto el pan con el vino, simboliza que somos culpables de su sangre,
como lo fue Judas Iscariote, que comió el pan mojado. Juan 13: 26.
5.¿Quiénes
pueden participar?
Solamente
los discípulos, es decir los miembros bautizados.
Debemos
tener verdadera comunión, amistad, amor entre sí. Juan 13: 35.
No
debe haber entre nosotros divisiones, ni marginaciones, ni preferencias. 1 Cor.
10: 16, 17
Si
alguno participa sin tener verdadera comunión con alguno allí presente, está
mintiendo al Espíritu Santo; eso le traerá juicio, como le sucedió a Ananías
y Safira, que cayeron muertos.
Por
eso Pablo advierte:
“Por
tanto, pruébese cada uno, a sí mismo
y coma así
del pan
y beba de la copa”.1Cor.
11: 28
Ningún
discípulo debe dejar de participar, sino debe ponerse en comunión con sus
hermanos y cenar juntos.
Todos
los discípulos debemos participar y dar realce a esta fiesta.
6.¿Por
qué es importante celebrar La Cena del Señor?
La
Cena del Señor no es una fiesta más, sino la única celebración ordenada por
el Señor expresamente. Y conmemora el acontecimiento más importante de toda la
historia de la humanidad y especialmente para la Iglesia, porque ese día Dios
establece el Nuevo Pacto, con nuevas leyes. Comienza “el tiempo de los
gentiles” y se detiene el reloj
para Israel, hasta el arrebatamiento de la Iglesia. Rom. 9: 25-27; 11: 25-27.
El
día que Israel salió de Egipto, celebró la primera Pascua, por mandato de
Dios, a través de Moisés.
Desde
entonces, el pueblo de Israel celebró La Pascua todos los años como un día nacional. Era su día de la independencia,
así como para el Perú es el 28 de
Julio.
Era
celebrada de esta manera:
-Tenían
que sacrificar un cordero de un año, luego de haberlo examinado por cuatro días,
que no tenga ningún defecto.
-No
debían quebrarle ningún hueso.
-Debían
cocinarlo directamente al fuego, no sancochado, ni frito, sino asado.
-No
podían comerlo crudo.
-Debían
comerlo por la noche, apresuradamente, con panes sin levadura y con yerbas
amargas.
-Si
quedaba algún resto de carne, debían quemarlo y no dejar que amanezca.
-No
podían llevar la carne a otra casa.
-Con
la sangre del cordero debían pintar los postes y el dintel de la puerta de cada
casa, donde se comía el cordero.(Esto una sola vez, en Egipto).Ex. 12: 3-11;
43-49.
-No
debía haber en casa nada leudado o fermentado. Ex. 13: 7
-Ningún
extraño podía comer de él. Si algún extranjero quería participar de él,
tenía que ser circuncidado.
Todos
éstos detalles hacían que esta fiesta fuera profética, pues anunciaba la
muerte del Señor, el cordero de Dios.
Jesús
fue examinado por los Doctores de la ley desde que entró en Jerusalén, y no
hallaron en él ningún defecto.
Jesús
fue capturado la noche de la Pascua, después de comerla con sus discípulos.
Cuando
murió, no le quebraron ningún hueso. Juan 19: 31-36.
La Cena del Señor reemplaza la antigua fiesta de la Pascua.
No
hay ninguna otra fiesta que el Señor haya instituido, ni que los apóstoles
hayan celebrado con la Iglesia.
La
Navidad o Natividad no es una fiesta
cristiana, sino mundana, lo mismo que el Hallowin. Tiene su origen en el
paganismo.
El
Señor jamás pidió que le celebren el día de su nacimiento, ni siquiera
permitió que registren la fecha de su nacimiento en las Escrituras.
La
Navidad es lo mismo que la Fertilidad; es una fiesta a la diosa de la
fertilidad: Asera, cuyo símbolo es el árbol, por eso ponen sus
regalos y tarjetas, como ofrendas a la diosa, bajo el arbolito. Con el pretexto
del nacimiento de Cristo.
Los
de Babilonia la llamaban Semiramis. Era la imagen de una mujer cargando un niñito.
¿Como vamos a pensar que Cristo sea un niño recién nacido, que nunca crece, que nace todos los años?. Suena bonito, pero es una herejía que ha entrado encubiertamente. 2 Pe. 2: 1-3.
No hay que ser tan ingenuos.
Pretenden establecer una Señora en lugar del Señor. Por eso lo presentan como un niño. Y por eso exaltan a la madre, con el día de la madre y luego dicen que María es la madre de Dios.
Ella solo fue madre temporal, adoptiva, de Jesús hombre, no de Dios, el eterno.
Ya dejó de ser su madre desde que resucitó con un cuerpo glorificado.
El amor de una madre es un don precioso de Dios, pero jamás se puede comparar al amor de Dios.
“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olvide ella, yo no me olvidaré de ti”. Isa. 49: 15.
Acordémonos que Satanás, en el desierto quiso que Jesús
lo adorara a cambio de poner bajo sus pies todas las naciones que estaban en su
mano. Pues él sigue deseando que le adoren como si fuera Dios y anda ofreciendo
beneficios temporales del pecado. Jesús le dijo: “Al Señor tu Dios adorarás
y solo a él servirás”. Deu. 6: 13
“¿Qué pues digo? ¿Qué el ídolo (imagen) es
algo? ¿O que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos? Antes digo
que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios (dioses falsos) lo
sacrifican y no a Dios.
No podéis beber la copa del Señor y la copa de los
demonios, no podéis ser partícipes de la mesa del Señor y de la mesa de los
demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?”.
1
Cor. 10: 19-22.
Judas también nos
advierte de algunos impíos que se cuelan en esta fiesta, por su conducta
indecente los podemos identificar. Para tener de ellos misericordia, salvarlos
arrebatarlos del fuego, pero aborreciendo aun la ropa contaminada con su carne.
Jud. 4, 12
“Muchos serán
limpios y emblanquecidos y purificados; mas los impíos obrarán impíamente y
ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos”.
Daniel 12: 10