III -  LOS ÁNGELES 

Origen

Son criaturas hechas por Dios, entendemos, antes que la creación del hombre.

Naturaleza

Son espíritus, no tienen un cuerpo material, no se reproducen, ni mueren. Mat. 22: 30.

Son limitados en poder, en conocimiento y en tamaño. No pueden estar en más de un lugar a la vez.

Se pueden transfigurar y adoptar forma humana. Heb. 1: 14; Gen.19: 1.

Los ángeles son los mensajeros del poder de Dios que ejecutan su palabra. Sal. 103: 20-21.

Son muy numerosos. Apo. 5: 11 

Clases de Ángeles

Encontramos ángeles diferentes según su función:

Querubines (seres halados, es decir con alas):

Dios puso querubines al oriente del Edén cuando expulso al hombre, aunque no se describe su forma sin embargo era conocida por Moisés y sus contemporáneos pues en las cortinas del tabernáculo hicieron querubines y sobre el arca del pacto labraron de una sola pieza de oro dos querubines uno frente al otro y cubrían con sus alas el propiciatorio. Gen. 3: 24; Exo. 25: 18-20

En Salmo 18:10 se menciona que Jehová cabalgó sobre un querubín y voló.

Serafines (seres ardientes):

La única vez que son mencionados es en Isa. 6: 2. Son seres ardientes, que están muy cerca del trono de Dios y le alaban. Tienen 6 alas.

Sin embargo encontramos unos seres vivientes que ve Ezequiel que tiene una semejanza pues parecían carbones encendidos con la diferencia que estos no volaban  solo tenían 4 alas, dejaban ver sus rostros y estaban llenos de ojos; el trono de Dios estaba sobre ellos. Ezeq. 1. Mas adelante los llama “querubines”. Ezeq. 10

El apóstol Juan ve en el cielo 4 seres vivientes delante del trono de Dios que adoran y alaban a Dios, día y noche, cada uno tiene un rostro diferente pero son los mismos que vio Ezequiel, también estaban  llenos de ojos y tenían 6 alas. Apoc. 4. 7

Arcángel:

Este término procede de la palabra griega que significa “ángel príncipe” o “ángel principal”.

Un ángel príncipe tiene autoridad sobre muchos.

Miguel es un ángel príncipe que favorece a la nación de Israel. Dan. 10. 13; 12:1

Es tan destacado, que encabezará a los ángeles para expulsar definitivamente a Satanás de su acceso al cielo. Apoc. 12: 7

Gabriel es otro ángel principal que se menciona en la Biblia con nombre propio.

Le llevó mensajes proféticos a Daniel, anunció el nacimiento de Juan el bautista, a su papá y también anunció el nacimiento de Jesús a María. Dan. 8: 16-17, Luc. 1: 19-2

El ángel de Jehová:

Aunque se le dice ángel, sin embargo sus características demuestran que se trata de otro ser que tiene atributos especiales.

Se le parece a Agar la sierva de Sara dos veces. Gen. 16. 7-13; 21.17.

Abraham sabe de su existencia. Gen. 24: 7.

Luchó con Jacob con la espada y le bendijo cambiándole de nombre.  Gen. 32: 34-30. Os. 12. 4.

Jacob lo menciona en su bendición a José. Gen. 48: 15-16.

Se le manifestó a Moisés en una zarza ardiendo. Exo. 3. 2-6.

Pasó el Mar Rojo junto con Israel. Exo. 14: 19-20.

Dios le advierte a Moisés al respecto de él. Exo. 23. 20-23.

Casi mata al profeta Balaam. Num. 22:23-35

Caminó desde Gilgal hasta Boquim y habló al pueblo. Jos. 2: 1-5.

Se le apareció a Gedeón. Jue. 6. 11-21.

Anunció el nacimiento de Sansón. Jue. 13. 3-21.

Causó mortandad en Jerusalén en los días de David en la propiedad de Ornan Jebuseo y allí se edificó el templo. 1 Crón. 21: 15-27; 2 Sam. 24. 16-25.

Hay ocasiones en que se presenta como un varón con apariencia humana, por ejemplo a Abraham. Gen.18. 

Después de celebrase la pascua en Gilgal se le apareció a Josué cerca de Jericó. Jos. 5: 13-15.

Reprendió a Satanás y purifico al sacerdote Josué. Zac. 3: 1-10. 

Hace un campamento alrededor de su pueblo para protegerlos. Sal. 34:.7.

Malaquías, le llama el ángel del pacto. Mal. 3. 1.

Por lo visto tiene las características del Hijo de Dios. Sal. 2: 12. Lleva en sí el nombre de Dios. Exo. 23.21.

El que lo ve dice haber visto a Dios cara a cara, él es el rostro de Dios, se le llama el ángel de su faz Isaías  lo describe con los mismos detalles que el jinete que Juan llama El verbo de Dios. Isa, 63: 1-14.                Apo. 19: 11-14

Josué lo adoró y él  le aceptó. Jos. 5: 14. En cambio el ángel que le dio el mensaje a Juan no se dejo adorar hasta en dos oportunidades. Apo. 10: 10; 22: 8-9.

Daniel le ve en visión al igual que Juan, que lo describe como “uno semejante al hijo del hombre” vestido de lino y con un cinto de oro. Dan. 10: 5-6, Apo. 1: 13-15.

Es también el ángel de Jesús que se encarga de revelarle a Juan el Apocalipsis. Apo. 22: 16.

Satanás y los ángeles rebeldes:

 Origen

 Satanás significa “adversario” o “enemigo”. Dios le creó perfecto como un Querubín que estaba muy cerca de él pero cayó en el orgullo y quiso ser semejante a Dios. Ahora se ha volcado a hacer mal a los hombres y anda rodeando siempre la tierra, solo en él fin  será apresado para siempre. Job 1:7; 2: 2

No es horrible, ni tiene cachos y cola, tampoco es el rey del infierno, no puede siquiera entrar allí, ya que es un lugar de tormento. Ezeq. 28: 12-19, Isa. 14: 12-15.      

Arrastró consigo a la tercera parte de los ángeles. Apo. 12: 7-11

 Sus obras  

Su imagen es representada por el Dragón, es llamado “serpiente antigua” y “diablo”, que significa calumniador; él calumnia a Dios ante los hombres y calumnia a los hombres ante Dios. Gen. 3: 4-5;            Job 2: 4-5

Parte de sus ángeles están encarcelados o atados. Jud. 6: 2; Pe. 2: 4; Apo. 9: 14.       

Pero los demás están libres y activos en la tierra en diferentes modalidades. 

Los ángeles de Satanás están bien organizados bajo el mando del diablo, hay principados que gobiernan estados, naciones y reinos; hay potestades que dominan los diversos grupos humanos del vicio, la corrupción, la brujería; hay gobernadores que se encargan de grupos humanos más pequeños y huestes que obedecen las órdenes de éstos. Ef. 6: 10-13. También hay tronos en ciudades totalmente rendidas al pecado y también dominios donde plenamente y voluntariamente sirven a Satanás. Col. 1: 16, Apo. 12-13.

Satanás ha tomado posesión de toda la tierra, que estuvo bajo la autoridad del hombre en el principio, porque el mismo hombre se lo permitió al pecar. Engañó a la mujer y la hizo su aliada en Edén, pero aquel mismo día, Dios declaró que la mujer sería su enemiga y que de una mujer vendría la Simiente que aplastaría su cabeza. Gen. 3: 15. Esta simiente es Jesucristo quien lo venció en la cruz. Los cristianos tenemos que notificarle y arrebatarle sus posesiones. Ef. 3: 10; Col. 2: 8-15.

Tomando  y estableciendo el reino de Dios, tenemos que someternos a Dios y resistir al diablo y él huirá  de vosotros; mayor es el que esta en nosotros que el que está en el mundo. Stg. 4: 7-1. Jn. 4: 4.

Él anda como león rugiente. (1 Pe. 5: 8) pero el verdadero león es Jesucristo, El león de Judá. Apo. 5: 5

El diablo nos puede tentar, por eso se le llama “el tentador”. 1 Tes. 3: 5. También nos puede acusar, él es “el acusador”. Apo. 12: 10.

Pone delante el tropiezo, pero está limitado, no nos puede obligar a pecar.

Satanás aborrece tanto al hombre y especialmente a los cristianos que servimos fielmente a Dios porque sabe que ocuparemos un lugar más excelente que él.

En Job capitulo 1 y 2 se ve claramente su actitud de envidia hacia los siervos de Dios.

Tentó a Jesucristo mismo, pero no pudo vencerlo. El Señor lo desenmascaró mostrando su característica principal: es mentiroso y padre de mentira, también es homicida. Jn. 8: 44.

Se le llama el dios de este siglo porque tiene al mundo enceguecido con sus mentiras, siempre contradice la Biblia en todo lo que dice. 2 Cor. 2:4-44

Su destino final

Cuando se complete él numero de los llamados y la iglesia alcance la estatura de Cristo y sea arrebatada por el Señor, entonces Satanás será arrojado a la tierra del todo y le dará su poder a un hombre que se le llama “el inicuo”, “el anticristo” o  la bestia”.

Éste gobernará la tierra durante 7 años y todas las naciones le servirán, excepto Israel, por eso al final de su reinado la  destruirá.

Entonces aparecerá el Señor y lo derrotará en el valle de Meguido (lugar de tropas), también llamado Armagedón (ciudad o valle de Meguido) ubicado al norte de Israel; y serán echados en el lago de fuego, la bestia y el falso profeta.  2 Tes. 2: 7-8,  Apoc. 12: 7-9; 13: 19; 20.

Durante el Milenio cuando Cristo reine en la tierra, Satanás estará atado, pero será suelto por un momento y luego será echado al lago del fuego donde será atormentado por siempre. Apoc. 20: 7-10  

¿Por qué Dios no le destruye ahora?

Muchos creen que si Dios destruyese al diablo ahora mismo, el mundo sería un paraiso. Pero no es así. Dios tiene planeado de qué manera y cuando acabar con al diablo. Primero le quitrará eñl acceso al cielo y entonces cuando Satanás le de su poder a la bestia, quedará atrapado en un cuerpo de hombre.

Los demonios 

Son espíritus que entran en las personas. Los demonios pueden atacar a la gente hasta en tres niveles de intensidad:

Influencia: Es una perturbación externa, leve. El diablo y sus demonios pueden influenciar en las personas aun siendo creyentes aprovechando su ignorancia de la verdad,  su mente no renovada y su incredulidad. Logra hacerlos sus aliados sin que éstos se den cuenta. Mat. 16: 22-23. No debemos ignorar las maquinaciones del enemigo. 2 Cor. 2. 11

Opresión: Es una perturbación más intensa, muy molestosa, que aflige a la persona, le hace sufrir, hasta desesperarse. Dolores de cabeza, enfermedades, pesadillas.

Posesión: En este nivel el espíritu inmundo entra en la persona y llega a controlar su voluntad. Pueden entrar muchos espíritus en una misma persona hasta miles y en los grados más severos hasta pueden hablar por la boca de ellos.

Los médium se someten voluntariamente a éstos espíritus pero otros son poseídos cuando por ignorancia invocan a los muertos, practican espiritismo, cartomancia, quiromancia, tabla guija, curanderismo y otros.

Los vicios como el alcoholismo, la drogadicción, la masturbación, los juegos de azar, son formas como sutilmente el diablo esclaviza a la gente.

La persona comienza a aceptar en su corazón un pecado y luego ya no lo puede dejar y está atado sin darse cuenta.

En cualquier caso el Señor puede liberarlo, echando fuera los demonios por su palabra y autoridad. Pero si la persona liberada no se llena del Espíritu de Dios y se queda vacío, entonces los demonios pueden volver a entrar y con más fuerza. Luc. 11: 24-26; Jn. 5: 14.

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