EL
JUICIO ETERNO
Dios
es el autor de la ley y es el único calificado para juzgas con justicia (Santiago
4: 11, 12). El no hace acepción de personas (Romanos 2:11). El es el
Juez, el juez justo.
Dios ha
determinado juzgar al mundo por medio de su Hijo Jesucristo (Juan 5:17;
Hechos 10: 42)
Jesucristo
es la cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, por tanto nosotros estaremos
sentados con él en su trono para juzgar al mundo y a los ángeles. Apocalipsis
3:21; 1 Corintios 6:1- 3.
¿O
NO SABÉIS QUE LOS SANTOS HAN DE JUZGAR AL MUNDO?...
¿O
NO SABÉIS QUE HEMOS DE JUZGAR A LOS ÁNGELES?
Nosotros
primero compareceremos ante el Tribunal de Cristo, para recibir las recompensas,
de acuerdo a nuestras obras. 2 Corintios 5:10; Romanos 44: 10; 1 Corintios 3:
13-15.
Luego
al final, serán juzgados los demás ante el gran trono blanco. Apocalipsis 20:
11-13.
Algo
que es necesario remarcar: La sentencia es eterna, tanto para los justos
como para los impíos. Romanos 2: 2-16.
A todo
ser humano le espera oír una de éstas dos declaraciones:
“VENID
BENDITOS DE MI PADRE, HEREDAD EL REINO PREPARADO PARA VOSOTROS DESDE LA FUNDACIÓN
DEL MUNDO”
“APARTÁOS
DE MI MALDITOS, AL FUEGO ETERNO PREPARADO PARA EL DIABLO Y SUS ÁNGELES”
Mateo 25: 31-46