Juan el Bautista
anunció que habría otro bautismo, en Espíritu Santo y fuego.
En
este caso es el mismo Señor Jesús, el que bautiza o sumerge al creyente pero
no en agua sino en Espíritu Santo y fuego. Mateo 3: 11; Marcos 1: 8; Lucas
3: 16
Jesús,
después de haber resucitado, dijo:
“RECIBIRÉIS
PODER, CUANDO HAYA VENIDO SOBRE VOSOTROS EL ESPÍRITU SANTO, Y ME SERÉIS
TESTIGOS” . Hechos 1: 4, 5, 8.
Luego,
cuando llegó el día, sucedió que:
“TODOS
FUERON LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO Y COMENZARON A HABLAR EN OTRAS LENGUAS, SEGÚN
EL ESPÍRITU LES DABA QUE HABLASEN” Hechos
2:4
Ese
mismo día, Pedro dio su primer mensaje y afirmó que, lo que estaba ocurriendo
era el cumplimiento de la promesa del Padre dada por medio de Joel:
“EN LOS POSTREROS DÍAS DICE DIOS: DERRAMARÉ MI ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE.
VUESTROS HIJOS
Y VUESTRAS HIJAS PROFETIZARÁN” Hechos 2: 16-21; Joel 2 : 28-31
“ARREPENTÍOS
Y BAUTÍCESE CADA UNO DE VOSOTROS, EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO PARA PERDÓN DE
LOS PECADOS Y RECIBIRÉIS EL DON
DEL ESPÍRITU SANTO. PORQUE PARA VOSOTROS ES LA PROMESA Y PARA TODOS LOS QUE
ESTAN LEJOS. PARA CUANTOS EL SEÑOR NUESTRO DIOS LLAMARE” Hechos 2: 38, 39.
En
los tiempos antiguos, el Espíritu Santo se manifestaba en muy pocas personas.
Tenemos
el caso de Moisés y los 70 ancianos; los jueces de Israel: Otoniel, Jefté ,
Sansón, Samuel; los profetas, como Elías, Eliseo; y los reyes, como Saúl y
David. La promesa de Dios, dada
mediante el profeta Joel anunciaba que en los últimos tiempos, es decir AHORA,
multitudes recibirían el Espíritu Santo.
Esta
promesa empezó a cumplirse en Jerusalén, en
aquélla fiesta de Pentecostés,
sobre 120 discípulos, incluyendo Maria la madre Jesús, y desde entonces
comenzó el derramamiento del Espíritu Santo y ha continuado hasta éstos días.
Durante
todo el siglo XX, en todo el mundo, ha ocurrido derramamientos masivos del Espíritu
Santo sin distinción de denominación religiosa
, solamente con los requisitos de creer en Jesucristo resucitado.
Esto seguirá ocurriendo, según lo profetizó Joel, hasta que suceda la última señal:
“EL SOL
SE OSCURECERÁ, LA LUNA NO DARÁ SU RESPLANDOR Y LAS ESTRELLAS CAERÁN
DEL CIELO Y ANTES QUE VENGA EL
DÍA DEL SEÑOR
GRANDE Y TERRIBLE”. Joel 2: 28-31
Algunos
enseñan que la persona
ya tiene
el Espíritu Santo tan
solo cumpliendo el formulismo de
levantar la mano, pasar adelante
y repetir una oración, pero el Espíritu
solo se recibe cuando se llega a creer lo que Dios quiere
que uno crea: Que Jesucristo es su Hijo, que murió por nuestros pecados y
esta vivo.
El
bautismo en el Espíritu Santo es
algo visible y palpable, no pasa
desapercibido.
Algunos lo reciben aún antes de ser bautizados en agua, otros al
momento de ser bautizados.
Pero mayormente
se da por la imposición de las
manos de los apóstoles. Más del 90% habla
en nuevas lenguas al
recibirlo, y a veces con otras manifestaciones más.
Hechos 2: 4, 17; 8: 14-19; 10:44-46;
11: 15-17; 19:1-6.