EL
ARREPENTIMIENTO DE OBRAS MUERTAS
Juan el Bautista es el
último profeta del Antiguo Testamento. El fue enviado por Dios para preparar el
camino del Señor. Mateo 3: 1-12, Marcos 1: 1-8 y Lucas 3: 1-17.
El
mensaje de Juan consistía en llamar a la gente al ARREPENTIMIENTO.
El
arrepentimiento para con Dios,
prepara el camino para que Cristo pueda llegar a nuestro corazón, por eso es
el primer requisito para la salvación.
Tenemos
que dejar de hacer lo malo y aprender a hacer lo bueno. Isaías 1: 16,17.
El Señor Jesús también
predicaba el arrepentimiento (Marcos 1:15).
Los
primeros mensajes de Pedro y Pablo enfatizaban el arrepentimiento (Hechos 2:
38; 3: 19; 17-30)
Algunos
confunden el arrepentimiento con el remordimiento, pero son dos cosas distintas.
El
ARREPENTIMIENTO es la decisión de CAMBIAR de CAMINO o DE RUMBO, habiendo
reconocido que estábamos en un error y que estábamos pecando contra Dios.
El
REMORDIMIENTO es el sentimiento de culpa ante sí mismo, no ante
Dios; esto produce angustia, depresión y desesperación.
Tenemos
el ejemplo de Pedro, que lloró amargamente después de haber negado al Señor;
al poco tiempo estaba sirviendo a Dios nuevamente, eso es arrepentimiento.
En
cambio Judas se sintió culpable y se ahorcó, eso es remordimiento.
La
sangre de Cristo, limpia nuestra conciencia de las obras muertas que nosotros
antes practicábamos (Hebreos 9:14).
Las obras muertas o también llamadas obras de la carne, según Gálatas 5: 19-21 son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a éstas.
En
el ámbito sexual,
falta de respeto a sí mismo y falta de fidelidad a su pareja.
- Adulterio y fornicación (en el original griego: PORNEÍA) Tener relaciones sexuales con otra persona, sin tener con ella un compromiso formal de pareja estable, es decir sin ser casados o convivientes.
Es un desorden en la vida sexual, ya sea
por buscar placer de manera egoísta, como es el caso de la masturbación; o en
busca de dinero fácil, como es el caso de la pornografía y la prostitución.
Esto
trae como consecuencia enfermedades, traumas emocionales, hijos no deseados y
abandonados, abortos, suicidios y homicidios.
-
Inmundicia:
Tener relaciones sexuales impuras, es decir fuera de lo natural, homosexualismo,
lesbianismo, Zoofilia, necrofilia, uso de objetos, etc.
-
Lascivia:
Erotismo, sensualidad o excitación del apetito sexual en la manera de vestir,
en la conversación, en los bailes, por medio de revistas videos, etc.
En
el ámbito espiritual, falta
de respeto y fidelidad a Dios.
-Idolatría:
(ídolo = imagen; latría = servicio, adoracióin) Honrar, venerar o adorar, hacer oraciones a imágenes o a los muertos, lo cual
solo le corresponde a Dios y sin saberlo adoran a los demonios.
1 Corintios
10:19-22
-Hechicerías:
Practicar brujería o acudir a los curanderos, adivinos, espiritistas, a los que
leen las cartas, la hoja de coco o pasan huevo o cuy; leer el horóscopo, usar
amuletos, sábila, pirámides, patita de conejo, herradura, cruzar los dedos o
cualquier cosa que recurra al poder que no procede de Dios, para recibir alguna
clase de beneficio.
-Herejías:
(divisionismo) Afirmar cosas contrarias a la Palabra de Dios, produciendo divisiones.
En
el ámbito social,
falta de respeto y fidelidad a las demás personas por el egoísmo.
-Enemistades:
Romper relaciones con ciertas personas, alejarse, negándoles hasta el saludo.
-Pleitos:
Rivalizar, tomar partido de algo, oponiéndose al otro sin razón.
-Celos:
Sentirse mal cuando el otro recibe algún bien, como si le quitaran algo suyo.
-Iras:
Tener cólera, explotar, perder el control de las emociones.
-Contiendas:
Tener discusiones alteradas, con insultos, ofensas, estar a la defensiva.
-Disensiones:
Caer en la discordia, estar en desacuerdo o contradicción.
-Envidias:
Desear tener lo que el otro tiene. Esto es lo que conduce al robo.
-Homicidios:
Al no tolerar al otro, verlo como enemigo quitarle la vida. Con solo aborrecer o
enojarse locamente ya somos homicidas.
Factores
condicionantes, que favorecen
o estimulan que la práctica de las
obras de la carne:
-Borracheras:
La embriaguez así como la droga hace perder el control y produce un desenfreno.
-Orgías:
Son las reuniones de personas con el propósito de dar rienda suelta a los
deseos de la carne, carnavales, polladas mundanas, fiestas patronales, etc.
-Cosas
semejantes a éstas: Como la glotonería o gula, comer más de lo necesario.
La pereza, dormir o descansar más de lo que el cuerpo requiere. El chisme,
hablar de otros a sus espaldas solo por hacer tiempo.
“ACERCA
DE LAS CUALES OS AMONESTO, COMO YA OS LO HE DICHO ANTES, QUE LOS QUE PRACTICAN
TALES COSAS NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS”.