La Astrología es tan antigua como el tiempo. Aunque haya varios
abordajes de la astrología, todos los astrólogos parecen estar de acuerdo
con la idea de que hay una conexión entre el cielo y la Tierra, ellos comparten
el mismo espacio. Durante siglos se ha comprendido mal la naturaleza
de la astrología y la influencia que el cielo puede ejercer sobre
los eventos aquí en la Tierra.
Esta teoría de la influencia celestial penetró en el mundo moderno y aún en
nuestros días es el concepto o idea principal que el público tiene de la astrología.
Los astrólogos profesionales no apoyan las teorías de la influencia celestial.
Al contrario, el astrólogo moderno concibe al cielo y a la Tierra como unidos,
interconectados y compartiendo el mismo espacio y tiempo.
Los grandes eventos cósmicos que ocurren alrededor y más allá de la Tierra
(eclipses, alineamientos, etc.) no son vistos como CAUSADORES de eventos
aquí en la Tierra, sino como grandes marcas de
eventos que también OCURREN aquí en la Tierra.
En otras palabras, no son causas en el cielo seguidas de efectos aquí en
la Tierra. Sino, los eventos tanto planetarios como terrestres ocurren
simultáneamente y se atraen mutuamente.
Al mismo tiempo que los astrólogos creen que los eventos cósmicos no son la causa
de los eventos aquí en la Tierra, ellos creen que los acontecimientos cósmicos
específicos ocurren también aquí en la Tierra, en el mismo instante. En otras palabras,
hay apenas una única gran "pieza".
El gran drama ejecutado en el cielo es también ejecutado (en el mismo nivel de detalle)
al mismo tiempo aquí en la Tierra. Otra forma de mostrar esto es considerando que la
Tierra es parte del cosmos y comparte sus momentos cósmicos.
Los científicos descubrieron, por ejemplo, que las manchas
solares, las explosiones solares, y la actividad solar tiene un efecto
muy definido (y casi inmediato) aquí en la Tierra.
Los astrólogos creen que los eventos cósmicos importantes, tales como los eclipses,
son interactivos; ellos representan una actividad que también está ocurriendo dentro
de nosotros y de nuestras conciencias.
En resumen, la Astrología es el estudio de los ciclos celestiales y
de los acontecimientos
cósmicos y de como ellos interactúan con nuestro ambiente terrestre
y viceversa, un vasto reloj cósmico. Los astrólogos creen que los patrones
cósmicos revelados en el movimiento rítmico de los planetas son
de gran ayuda para entender las vicisitudes de la vida cotidiana.
Los astrólogos tienen sus cabezas en el cielo, pero
sólo para guiar mejor sus pies aquí en la Tierra.
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Cuándo, dónde y cómo nació la astrología? ¿Cuándo, dónde y cómo
el hombre empezó a creer que el Sol, la Luna y otros planetas visibles influían
en su carácter y su vida, la salud de los animales, la calidad de sus cosechas, el tiempo?
La respuesta debe ser algo así como: en bien el hombre fue capaz
de pensar de forma inteligente, observando que el Sol es una fuente
de calor y de luz; que la Luna modifica las mareas y otros ciclos naturales
y la estabilidad emocional. Aquí se encuentra la base de una teoría astrológica.
Algunos de los primeros objetos de astrología se encontraron en el Oriente
Medio donde, aproximadamente en 15.000 AC, se desarrollaron los primeros
sistemas de agricultura.
En la Babilonia de los siglos 17 y 18 AC, las supersticiones y las profecías
eran comunes. Los fenómenos astronómicos eran uno de los intentos
del hombre para predecir el futuro, y eran bastante populares. El uso de
la astrología en sus formas más simples era habitual en muchas civilizaciones
antiguas, no sólo en el Oriente Medio, en Egipto, de Anatolia a Persia, sino
en el Oriente y en las civilizaciones Inca, Maya y Azteca, donde los planetas
que podían verse a simple vista (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno)
eran identificados como dioses con diferentes nombres y personalidades,
y cuyos movimientos, con un fondo de estrellas, eran vistos como algo significativo.
Al principio, ayudó a nuestros antepasados a saber cuando sembrar y cosechar,
cuando pescar y cuando cazar. En la medida que las sociedades fueron haciéndose
más complejas, la astrología guió a reyes y reinas en la conducción de sus naciones.
Con el aparecimiento de la antigua Grecia se convirtió en
una herramienta para los individuos, un medio para que los hombres y mujeres
entiendan el propósito y controlen los ciclos de sus vidas.
La astrología fue estudiada en universidades y utilizada por Papas, emperadores,
doctores y sabios. Hipócrates, el padre de la medicina occidental, decía que sin
el conocimiento de la astrología nadie podría llamarse de médico. La astrología
se mezclaba con el estudio de la historia, la ciencia, el arte y la religión.
En el siglo 17, la creciente ola del pensamiento materialista sacó el estudio de
astrología de las universidades de Europa. Las nuevas realidades “racionales”
no más veían al hombre y a la naturaleza como hilos del mismo tejido, derivados
del mismo espíritu. Pero, la astrología continuó siendo estudiada y utilizada por las
personas que vieron la necesidad de mantener la conexión entre el cielo y la Tierra.
Al comienzo de los años 60, la astrología inició su retorno, que continúa hasta nuestros
días. Cuanto más y más personas empezaron a buscar las respuestas, la astrología estaba
allí para ofrecerlas. Hoy hay asociaciones activas de astrología, publicaciones, negocios
y miles de astrólogos. Como en los viejos tiempos, la astrología es respetada y usada
por personas de todas las clases sociales.
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La astrología puede ser usada en muchos niveles y en muchas áreas de nuestra vida.
Puede ser aplicada a temas concretos en los negocios, en la carrera, en los viajes
y así siguiendo. La astrología es también utilizada para mejorar la comprensión de nuestro
propio ser. Este aspecto psicológico ha crecido significativamente en los últimos 30 anos.
La capacidad de la astrología para descubrir problemas claves sobre motivación, patrones
familiares y percepciones está siendo usada de forma creciente por psicoterapeutas.
La astrología también puede auxiliar en las cuestiones espirituales que tratan del
sentido de la vida de las personas, y también de las posibilidades para comprender
las influencias de las vidas anteriores. No es necesario creer en la reencarnación
para explorar el mundo espiritual con la astrología. De hecho, pueden encontrarse
astrólogos en todos los grupos religiosos. Lo que los atrae es la premisa fundamental
de la astrología de que nosotros pertenecemos a este planeta, a este sistema solar,
y a este universo. La astrología nos recuerda que nuestras vidas no son accidentes,
sino acontecimientos significantes en la tela del tiempo y del espacio.
Las personas buscan a la astrología para indagar sobre ellas mismas y su futuro.
A menudo utilizan la astrología para analizar las relaciones importantes de sus vidas.
Sinastría o Afinidad es la palabra que los astrólogos usan cuando comparan las cartas
natales de dos personas. Predecir el futuro, o analizar las tendencias,
es uno de los usos más frecuentes de la astrología. Los astrólogos
disponen de una gran variedad de técnicas para usar para ese fin.
Tránsitos, progresiones, retornos planetarios
y arcos solares son los más comúnmente usados.
A un nivel menos personal, ya que la astrología ha estado íntimamente
conectada a la historia de la humanidad, estudiarla ha sido una
forma de aprender más sobre mitología, historia, matemática, ciencia y arte.
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Para dejarlo claro para todos aquellos que todavía no lo saben:
El horóscopo no es un texto que nos revela lo que va a pasar
la próxima semana.
Un horóscopo, denominado también carta astral o natal,
es más bien una imagen del cielo
tal como se veía en el lugar y en el momento
en que nacimos.
El término horóscopo viene del griego
(hora = hora y skeptomai = observar).
La interpretación de esta imagen es en realidad
un segundo paso, ya que en primer lugar hay que llevar
a cabo extensos cálculos para determinar
las posiciones de los planetas que constituyen
la base de esa interpretación.
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