La
Página de Tritón
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CAPÍTULO
2
EL
SECRETO DE LOS TRITONES
PERSONAJES
QUE APARECEN POR PRIMERA VEZ EN LA SERIE:
“Tritón
regresa al mar” repiten impacientes las medusas, transmitiéndose el mensaje
unas a otras.
Mientras,
en la villa de Tritón, el abuelo Ippei con la cabeza vendada recuerda a la
delfín blanca y a su querido nieto.
“¿Estás
bien?” preguntan los niños de la aldea al ver al abuelo con la mirada triste.
“Sólo vine a oler la marea y ver las olas” les
responde sonriente pero secándose una lágrima.
Mientras
tanto en las profundidades, en los dominios de Poseidón, se escucha su voz
retumbando en el mar: “Nosotros, los poseidones, somos los amos de todos los
océanos y los convertiré en mares oscuros e inertes y no perdonaré a quien se
interponga en mi camino...”
El
caballito de mar mensajero se aparece a Doritila, quien habita un viejo galeón
hundido rodeado de tiburones. “Escucha: te entregué el dominio del Atlántico,
¿cómo permitiste que Tritón el regreso de Tritón y que matar a Sara Mandela?”
“Señor
Poseidón” responde Doritila; “es parte de mi plan”.
“Lo
dejamos en tus manos” sentencia el caballito de mar antes de desaparecer.
Doritila azota con coraje su látigo alcanzando a un tiburón que cae a la
profundidad convertido en piedra. Mientras, a su presencia se va acercando una
gigantesca mantarraya roja.
En
la superficie, lejos de los dominios de Doritila dos jóvenes delfines y uno
pequeño juegan. Fin, el menor de los tres nada persiguiendo a las gaviotas. Li
y Kal ven a lo lejos a Lucía y a Tritón sentado en su lomo, nadando a su
encuentro.
“¿A
dónde vamos? ¿no podemos ir más rápido? ¿qué tan lejos vamos a ir para conocer
la historia de mis padres? pregunta Tritón insistentemente. Levanta la vista y
distingue un barco pesquero. Lucía desvía el camino alejándose del barco. “¿Por
qué te alejas? le pregunta.Tritón. “Ahora eres un tritón” responde Lucía, no
tienes que ver nada con la gente de la tierra... pronto harás más amigos en el
mar.
“Yo
soy de la tierra” reclama tritón y se lanza al agua, nadando hacia el barco a
pesar de los reproches de Lucía. “Bueno, fueron trece años los que vivió en la
tierra” se resigna a decir la delfín.
Cuando
comenzaba a acercarse al barco, Tritón sintió que algo lo tomaba del pie y lo
jalaba a las profundidades. Eran Kal y Li, los delfines, quienes jugueteaban
con un enojado Tritón.
“¡Deténganse,
él es Tritón!” informa Lucía a los incrédulos delfines. “Tienen que
disculparse” ordena Tritón. “¿Oíste” le comenta Kal a Li, “él ordena que nos
disculpemos”, a lo que Li contesta: “Perro que ladra no muerde” y ambos
delfines ríen.
“Li,
Kal, ¡basta!” exclama Lucía, “Tenemos que ver a Medon, en la Puerta de los
Siete Remolinos, lo más pronto posible.
Lucía
le explica a Tritón que Medon es una tortuga que resguarda algo que le dejaron
sus padres. “Te ha estado esperando todos estos años...”
Pronto
llegan hasta el lugar indicado, Tritón escucha un hermoso sonido de arpas. “Son
los siete remolinos” explica Lucía, “primero debemos pasar a través de ellos.
Quien no se posea un poquito de valentía no podrá cruzarlos” y volteando hacia
los delfines les ordena: “ustedes
esperen aquí”.
“Ya
oyeron a Lucía” les dice Tritón burlándose, “necesitan un poquito de valentía
para entrar”.
Lucía
les pregunta por Fin, hasta entonces los delfines se acuerdan del pequeño
delfín que se fue tras las gaviotas. “Vayan a buscarlo y cuando regresen
aguarden aquí”.
Tritón
se afianza fuertemente de Lucía mientras atraviesan las terribles corrientes de
los siete remolinos que arrastran rocas y algas. Finalmente logran emerger a la
superficie en lo que parece una isleta de rocas. Tritón la trepa.
“Aquí
no hay nadie” anuncia Tritón, “ni siquiera una sombra, ¿dónde está Medon?”.
Lucía le responde: “estás exactamente sobre él”.
La
enorme roca comienza a moverse y por un extremo aparece, ante el asombro de
Tritón, la cabeza de Medon, la tortuga gigante. “¿Eres tú Tritón?” pregunta la
tortuga con una voz serena, pausada e imponente.
“Ha
sido mucho tiempo” interviene Lucía, “el es Tritón de la tribu de los
tritones”.
“Esperé
mucho tiempo este día” exclamó Medon, “parecía eterno. Tritón, tengo algo para
ti.
De
pronto, un burbujeo se observa en el mar, y en medio de él aparecen Li y Kal.
“¿No les dije que no vinieran? les reclama Lucía: “Tienes unos amigos muy
valientes, Tritón”, le dice Medon. “¡No son mis amigos! Eclama Tritón, a lo que
Li responde: “Eso espero...”
Medon
le pide a Tritón que busque entre las fisureas de su concha. Tritón encuentra
la concha resplandeciente de un gran caracol. “Dentro de él hay un mensaje de tus padres” le explica,
“acércalo a tu oído, así podrás escucharlos...
“Tritón...
Tritón ... “ se escucha lejanamiente por la concha. Eran las voces de sus
padres...
Una
voz masculina inicia el mensaje: “Cuando escuches esta concha nosotros ya
habremos muerto y mientras tenga tiempo te diré mis últimas palabras: debes
seguir las costumbre de los tritones mientras creces, para luchar por la paz en
los mares...
“Ya debes ser un hombre” continuó una dulce voz femenina, “para luchar por los tritones y el mar...”
“¿Por
qué?” pregunta Tritón, angustiado.
“Es
tu destino como tritón” prosigue medon, “los tritones descienden de la
Atlántida, el continente que se hundió. La concha es la única prueba que
tenemos... conocí a tus padres en el Atlántico.
Lucía
recuerda a los padres de Tritón protegiendo al bebé, ocultos en una isleta de
rocas. Ella sabía que Poseidón los buscaba para matarlos. “Por favor” le
pidieron los padres, “lleva este bebé con personas buenas que lo cuiden...”
“Esperé
que crecieras para traerte con Medon” le dice Lucía a Tritón, “estas fueron las
últimas palabras de tus padres”.
“Ellos
mataron a mis padres” exclama Tritón, “dime, Medon, quienes son los tritones y
los poseidones...
“Los
tritones” responde Medon, “son una raza con una enorme pasión por el mar. Los poseidones
son una raza que destruye la paz en el mar.
Tritón
se acerca nuevamente la concha al oído y cerrando los ojos vuelve a escuchar:
“... debes luchar por la paz en el mar... sé un hombre para luchar por los
tritones...”
Tritón
levanta la concha y grita “Cómo voy a pelear por los tritones... la paz del mar
¡a quién le importa!, y arroja la concha al mar.
“¿Cómo
puedes tirar lo que tus padres te han dejado”, le reclama Lucía.
“¿Pueden
ellos regresar si derroto a Poseidón?” le contesta a Lucía. “Quiero irme de
aquí, regresar a la villa con mi abuelo... ¡Rápido! ¡regrésame! No quiero estar
más aquí”. Tritón brinca sobre Lucía.
“¿Te
das cuenta” comenta Li a Kal, “no era más que un perro ladrando...”
“Piénsalo
bien” se escucha decir a Medon, inmóvil, con la cabeza en lo alto.
De
regreso. Atraviesan los siete remolinos y emergen a la superficie.
“¿De
verdad quieres volver?” pregunta Lucía con pesar.
“Deja
de preguntarme” contesta Tritón con la mente revuelta, “simplemente vámonos”.
En
eso aparece Fin pidiendo auxilio. Fin, el pequeño delfín, anunciaba ser
perseguido por una mantarraya gigante. Lucía, Li y Kal comienzan a luchar con
la mantarraya, Fin y Tritón observan. Tritón se arma de valor y desenvaina su
pequeña espada atacando al monstruo, fallando en su intento. Es rescatado por
Lucía. Ambos son perseguidos por la mantarraya roja y la guían hacia los
remolinos. Al llegar a los siete remolinos Tritón y Lucía logran esquivarlos.
La mantarraya es atrapada por las corrientes y despedazada entre los remolinos.
La
tranquilidad regresa al cabo de unos minutos.
“Creo
que estábamos equivocados respecto al chico” comentan LI y Kal...
“¿Bromean?” observa Fin, “es
grandioso”.
Tritón
se encuentra pensativo, sentado sobre la concha del enorme Medon. En su mente
dan vuelta los sentimientos de volver a la villa y el de quedarse en el mar,
una muy difícil decisión.
Tritón,
inmerso en él mismo, vuelve a tomar la concha y se la acerca al oído con la
mirada perdida en el horizonte de un bello atardecer.
“¿Por
qué las peleas entre tritones y poseidones” pregunta Tritón, “¿por qué mataron
a mis padres?... Dímelo gran concha, exactamente qué son los tritones...”
Tritón
sopla por la concha por primera vez, generando un majestuoso sonido hacia el
mar. Parece que la decisión está tomada, Medon permanece estoico, orgulloso.
Larax²
31
de julio del 2004