De las lágrimas que un día gota a
gota me bebí
hoy aflora cual milagro el deseo de sonreír,
y en las sombras de mi noche me ha perturbado un
haz,
una estrella que me guía y me da felicidad;
hoy retoñan en mi alma, como las rosas en Abril,
las esperanzas que creía, habían muerto para
mí.
Ah, la vida es tan impredecible
que a veces hasta me parece imposible
que después de haber llorado, maldecido,
blasfemado;
tú estés compartiendo el mismo sueño conmigo,
y que en la luz de tus ojos y el calor de tus
besos
yo espere, yo crea, y sueñe otra vez lo eterno.
Si te quedas conmigo, ya nada lucirá triste,
porque tú ya sabrás, sin necesidad de decirte,
lo que tu cariño me da,
que más que lo que sientas o puedas pensar,
lo que amo de ti y me hace vivir, es tu esencia,
lo que yo soy simplemente cuando tú te
encuentras...
Te prometo que yo a cambio he de procurar tu
dicha,
tu felcidad eterna, la luz de tus ojos, tu
sonrisa;
que siempre en tu mano encontrarás mi mano;
y sin importar distancias, ni tiempos, ni
espacios,
te prometo luchar siempre, hacer todo por
conseguir
ser para ti, el gran motivo que eternamente tú
serás de mí...
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