No me importa el mundo
si ya tengo tu amor,
si tengo tu palabra
cuando el silencio me envolvió.

Quizá parezca un niño
siendo como soy,
al buscar siempre tu mano
cuando perdido voy;
aún es débil mi semblanza
aunque parezca que no,
porque necesito tus consejos
en la duda interior.

No preciso decir tu nombre
plasmándolo en mi canción,
sólo basta el recordarte
que palpitas en mi corazón.
¡Te amo!
|