Hoy que estás triste
quiero ofrecerte mis brazos,
para que llores si quieres
o encuentres sólo descanzo;
quiero alborotar tu cabello
suavemente con mis manos,
y buscar cosquillas en tu cuerpo
para que olvides lo amargo;
hoy quiero besarte la frente
para que sientas mis labios,
y si tus ojos se inundan,
con mi pañuelo enjugarlos;
hoy quiero ser más que tu amigo,
ser tu ángel, tu hermano,
que me sientas muy cerca, contigo,
y olvides lo que te hace daño...
Hoy que estás triste
quiero ofrecerte mis brazos,
no busco tu deuda
ni que me ofrezcas algo a cambio,
vos ya has hecho mucho
y me has ayudado tanto,
que ahora es mi turno
para ayudarte en algo;
no quiero que pienses
que con esto te pago,
o que es sólo compromiso
por sentirme endeudado,
no, yo estoy ahora contigo
porque así lo he deseado,
porque más que tu amigo
hoy me siento tu hermano...
|