Hola!
Me dirijo al mundo hostil;
estoy buscando un alma que me quiera revivir;
que conozca la nostlgia y el sufrir
para que valore la amistad y no sea ruín;
¡Ojalá tú seas así!
¿Dónde me encuentras?
Búscame lejos, del mundo en el confín,
donde el sol suele morir;
donde la noche es más profunda y más gris,
donde ya no queda vida ni el deseo de ser
feliz...
Sí, te hablo a ti:
Si el alma que tú tienes es recíproca y gentil,
escucha mi llamado y acércate a mí,
que abiertos ya mis brazos, esperando están por
ti,
y entre dos es más sencillo, aprender a
sonreír...
|